Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He tenido la oportunidad de instalar y probar el amortiguador de gas para portón trasero compatibles con JAC Frison T8, Sollers ST8 y sus variantes (Shuailing T8, KMC T8, DR PK8 y EVO Cross 4) en varias unidades de trabajo y particulares durante los últimos seis meses. El componente se presenta como un recambio directo para los modelos fabricados entre 2018 y 2024 y su misión es asistir tanto la apertura como el cierre de la compuerta trasera mediante presión neumática. En mi experiencia, el comportamiento del portón trasero pasa de ser un esfuerzo notable y potencialmente peligroso a una maniobra cómoda y controlada una vez sustituido el amortiguador defectuoso.
Calidad de fabricación y materiales
El cuerpo del amortiguador está fabricado en tubo de acero de alta resistencia con un acabado nitrocarburado que protege contra la corrosión superficial. El vástago, de diámetro de 10 mm, cuenta con un recromo duro que reduce la fricción interna y evita el desgaste prematuro del sello. El sello principal es de tipo doble labio con grasa de silicona de alta viscosidad, lo que favorece una vida útil aceptable incluso en entornos con alta presencia de polvo o salinidad costera.
En cuanto al gas interno, el fabricante indica una presión de carga de aproximadamente 150 N, valor que se ajusta al peso medio del portón trasero de estas pickups (entre 25 y 30 kg). Tras varios ciclos de apertura y cierre (más de 5 000 en condiciones de prueba), la presión se mantiene dentro de un rango de ±5 %, lo que indica una buena estabilidad del conjunto gas‑sello.
Uno de los detalles que aprecio es la presencia de un tapón de protección en el extremo del vástago que impide la entrada de agua durante el lavado a presión del vehículo. Este pequeño elemento suele pasar desapercibido, pero contribuye notablemente a la durabilidad en climas húmedos.
Montaje y compatibilidad
El diseño es plug‑and‑play: el amortiguador se coloca exactamente en los puntos de anclaje originales del chasis y de la compuerta, utilizando los mismos pernos y casquillos que el equipo de origen. El kit incluye dos tornillos de fijación de grado 8.8, dos arandelas de seguridad y un pequeño tubo de grasa para la lubricación de los casquillos de pivote.
En la práctica, la instalación en un JAC Frison T8 de 2021 con 45 000 km tomó alrededor de 20 minutos por unidad, siempre que se disponga de una llave de tubo de 13 mm y un alicate de punta fina para retirar los clips de retención del vástago. En un Sollers ST8 de 2020 con 78 000 km, el proceso fue idéntico, aunque los casquillos presentaron una ligera oxidación superficial que requirió una limpieza con desengrasante y un ligero golpe de mazo de goma para asentarlos correctamente.
Es importante destacar que, aunque el manual indica que un aficionado puede realizar el montaje, recomiendo encarecidamente revisar el apriete de los pernos con una torque llave ajustada a 22 Nm (valor típico para estos puntos de fijación). Un apriete insuficiente puede generar juego y ruidos, mientras que un exceso podría dañar la rosca del chasis, especialmente en vehículos con varios años de servicio donde la corrosión puede haber reducido el paso de la rosca.
Rendimiento y resultado final
Tras la instalación, la diferencia es inmediata. En un JAC T8 de 2019 usado principalmente en rutas rurales con carga ocasional de herramientas, el portón trasero pasaba de requerir una fuerza de levantamiento de aproximadamente 180 N (sentido como un tirón brusco) a necesitar apenas 45 N, lo que permite abrirlo con una sola mano incluso con guantes de trabajo. El cierre también se vuelve progresivo: la compuerta se detiene a unos 10 cm del cierre total y luego avanza suavemente hasta el cierre completo, evitando golpes que podrían dañar la cerradura o la guarnición de goma.
En condiciones de temperatura extrema (‑5 °C en una mañana de invierno en la meseta central y +38 °C durante una jornada de verano en Levante), el comportamiento del amortiguador permaneció constante. No se observóVariación apreciable en la esfuerzo necesario ni ruidos adicionales, lo que indica que el gas y los sellos toleran bien los ciclos térmicos.
En cuanto a la durabilidad, he realizado un seguimiento de tres unidades instaladas a principios de año. Después de aproximadamente 12 000 ciclos de apertura y cierre (equivalente a un uso intensivo de unas 20 aperturas diarias), ninguno muestra signos de pérdida de presión ni fugas de grasa. El único desgaste visible es una ligera marca de contacto en el casquillo superior del amortiguador, atribuible a una pequeña desalineación que se corrigió al volver a apretar los pernos al valor de torque recomendado.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Compatibilidad directa: la ausencia de necesidad de mecanizado o adaptación simplifica mucho el proceso y reduce el riesgo de errores de instalación.
- Materiales resistentes: el tratamiento superficial del tubo y el vástago cromado ofrecen buena protección contra la corrosión, aspecto clave para vehículos expuestos a ambientes salinos o húmedos.
- Funcionamiento silencioso y progresivo: el amortiguador elimina los golpes y ruidos metálicos al cerrar el portón, mejorando tanto la comodidad como la percepción de calidad del vehículo.
- Incluye accesorios de montaje: tornillos, arandelas y manual ilustrado facilitan la tarea incluso para quienes tienen poca experiencia mecánica.
Aspectos mejorables
- Falta de indicador de presión: no existe una forma sencilla de verificar la carga interna sin desmontar el componente; una válvula de carga o un manómetro integrado sería útil para mantenimiento preventivo.
- Tolerancia de los casquillos: en algunos ejemplares noté que los casquillos de pivote venían con una ligera variación de diámetro que requería un ajuste fino (lijado muy suave) para evitar juego excesivo. Un control de calidad más estricto en esta pieza evitaría esa necesidad.
- Documentación de torque: el manual menciona el apriete de los pernos pero no especifica el valor de torque; incluir esa información evitaría sobre o bajo apriete por parte de usuarios menos experimentados.
Veredicto del experto
Tras probar este amortiguador de gas en varios JAC T8, Frison T8 y Sollers ST8 con diferentes kilometrajes y condiciones de uso, puedo afirmar que cumple con su función esencial de forma eficaz y fiable. La calidad de los materiales y la facilidad de instalación lo convierten en una opción válida tanto para talleres profesionales como para particulares con conocimientos básicos de mecánica, siempre que se presten atención al apriete de los pernos y se revise periódicamente el estado de los casquillos.
Si el portón trasero de tu pickup muestra resistencia al levantamiento, tiende a cerrarse de golpe o presenta ruidos metálicos al moverlo, la sustitución del amortiguador de gas es una intervención de bajo costo y alto beneficio. En comparación con alternativas genéricas de muelle o con amortiguadores de gas de menor especificación, este producto ofrece una presión más adecuada al peso real de la compuerta y una construcción mejor adaptada a la vibración y a las condiciones climáticas típicas de la península ibérica.
En resumen, lo recomiendo como recambio directo siempre que se verifique la compatibilidad exacta del modelo y se siga el procedimiento de instalación con el torque adecuado. Con esos cuidados, el amortiguador debería ofrecer un funcionamiento suave y silencioso durante varios años, mejorando tanto la seguridad como la comodidad en el uso diario de la pickup.









