Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He montado soportes motor antivibracion de este tipo en varios chasis ligeros orientados a uso mixto, y cuando se nota de verdad es en cuanto el terreno se vuelve “trabajado”: baches, pistas con ondulaciones, pasos donde la rueda pierde y recupera apoyo y esos tramos en los que el motor transmite golpes a través de la estructura. En mi caso, los utilicé en una Odes Sportcross 1000 con unos 8.500 km acumulados, con el desgaste típico de la goma original: pequeñas holguras y vibración más “seca” en asiento y manillar.
El objetivo de este soporte es sencillo pero efectivo: filtrar parte de las vibraciones antes de que lleguen al chasis, manteniendo una sujeción firme del motor. Al venir en pack de 4 unidades, he podido cubrir los puntos delantero/trasero de manera más equilibrada, evitando ese efecto de “una pata trabaja y la otra no” que termina moviendo el conjunto y aumentando la fatiga percibida.
Calidad de fabricación y materiales
La clave de este producto está en el binomio goma de alta densidad con refuerzos metálicos. En el montaje, lo que busco siempre es que el caucho no sea blando en frío: tiene que conservar estabilidad dimensional y recuperar forma con el uso. Con estos soportes he apreciado un comportamiento más “controlado” bajo impacto; no se comportan como una goma que flexa y luego queda amortiguada pero imprecisa.
El refuerzo metálico es importante por dos motivos: limita la deformación lateral de la goma cuando el motor carga en torsión (típico en trialeras o aceleraciones con apoyo irregular) y aporta rigidez donde el motor intenta “caminar”. En caminos con polvo y cambios de temperatura (salidas de mañana fresca y vuelta con calor), este tipo de goma suele aguantar mejor que algunas alternativas más genéricas, especialmente si trabajas en ambientes donde la carcasa del soporte recibe salpicaduras y partículas abrasivas.
Montaje y compatibilidad
En cuanto a compatibilidad, lo he montado en Odes Desertcross 1000, Odes Sportcross 1000 y en un caso con Pathcross 800 (en los mismos puntos de sujeción del tren delantero/trasero). La instalación es de las que hacen que el trabajo en taller no se eternice: sustituyes el soporte, respetas la alineacion y vuelves a montar con los elementos de fijación originales.
Para la parte práctica, lo que más condiciona el resultado no es solo apretar: es centrar. Si aprietas con el motor “colgado” de un lado, la goma queda forzada y con el tiempo aparece transmisión de vibración o incluso desgaste irregular. Mi rutina fue:
- Dejar el motor apoyado con un útil o soporte auxiliar hasta que el soporte viejo quede descargado.
- Presentar el nuevo soporte sin forzar y verificar que entra sin tensiones.
- Apretar en secuencia y, cuando procede, terminar el apriete con la estructura en posición de trabajo.
Sobre el par, he respetado el valor del fabricante cuando lo tuve localizado en el procedimiento del taller; cuando no, trabajé en el rango orientativo típico para estos montajes (en torno a 20-25 Nm). En cualquier caso, recomiendo usar llave dinamométrica y no “a tacto”, porque una variación pequeña en este tipo de soporte cambia bastante el comportamiento de filtrado.
Consejo de mantenimiento que me ha salvado montajes: tras la instalación, revisé visualmente que no hubiera torsión extraña en la goma y volví a comprobar el apriete pasados unos 100-200 km de uso normal (especialmente si haces pistas). No es que “se aflojen” siempre, pero sí es frecuente que asienten las caras de contacto.
Rendimiento y resultado final
El cambio más claro que noto al cabo de un rato de ruta es la reducción de vibración de alta frecuencia. En la Odes Sportcross 1000, después de montar los 4 soportes, la diferencia se sintió al pasar por un tramo de pista con baches encadenados y cambios de pendiente: el motor seguía trabajando con firmeza, pero el conjunto se volvía más “redondo”. Donde antes notaba el temblor más marcado en el asiento y el manillar, pasó a percibirse como un nivel más homogéneo.
También influye en otra cosa: calma mecánica. Cuando los soportes originales están fatigados, el motor tiende a moverse ligeramente y esa microvariación afecta a la estabilidad de transmisión (ruidos, sensación de “golpeteo” y fatiga del conductor en tramos largos). Con este set, en el uso de fin de semana por pistas y trialeras suaves, acabé con una conducción más descansada y menos “irritación” por vibración acumulada.
En el Pathcross 800 noté menos cambio que en la Sportcross, y eso encaja con la lógica: si el soporte original todavía está bien, el margen de mejora disminuye. Pero incluso ahí se notó una transición más suave al acelerar con apoyo irregular.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Filtrado real en conducción bacheada: mejora la sensación en asiento y manillar.
- Pack de 4: reduce descompensaciones entre zonas de soporte.
- Refuerzo metálico: mantiene control en torsión, algo clave en off-road.
- Estabilidad en uso con polvo y cambios térmicos: no se degrada de inmediato en rutas largas.
Aspectos mejorables (o, mejor dicho, puntos donde hay que ser cuidadoso):
- El resultado depende mucho del alineado durante el montaje. Si el motor queda forzado al apretar, la goma trabaja en condiciones no ideales y la filtración se reduce.
- Conviene revisar que los elementos de fijación originales estén en buen estado (arandelas, roscas y tornillería). Si reutilizas algo con desgaste o con holgura, el soporte puede “trabajar” distinto.
- Si alternas mucha carretera rápida con off-road, una revisión periódica del estado de la goma es sensata (grietas finas, abultamientos o desplazamiento de posición del elastómero).
Veredicto del experto
Para chasis compatibles (RM800, Odes Desertcross/Sportcross 1000 y Pathcross 650/800/1000), este tipo de soporte antivibracion de goma de alta densidad con refuerzo metálico me parece una compra muy sensata cuando el objetivo es reducir fatiga y suavizar la transmisión de vibraciones en pistas irregulares. Si lo montas con buena alineacion y con par correcto, el cambio se nota de forma clara en el uso real: conducción menos tensa, menos vibración percibida y un conjunto que “se siente” más estable.
En resumen: es de esos recambios que no se ven, pero que hacen que el vehículo parezca otro en el día a día off-road, sobre todo cuando los soportes originales ya han trabajado kilómetros y terreno.










