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Zapato de embrague buggy 90cc 2 tiempos para ATV Quad

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Descripción

Zapato de embrague 110 mm para buggy 90cc 2 tiempos ATV Quad (CSPART)

El zapato de embrague 110 mm para buggy 90cc 2 tiempos ATV Quad de CSPART es una pieza de recambio pensada para mantener la transmisión de potencia estable en usos de todo terreno. Es el repuesto típico cuando notas patinaje, respuestas irregulares o desgaste en el embrague tras entrenos, rutas o subidas frecuentes.

Compatibilidad práctica para 2T 90cc y otros motores

Este zapato se ajusta específicamente a motores de 2 tiempos de 90cc, habituales en buggy, ATV/quad y go karts. Además, puede encajar en otros montajes según el modelo y la referencia del conjunto.

Para referencia, suele asociarse a motores con códigos como 1P50QMF y 1P52QMG.

Montaje en ATV/quad: cuándo tiene sentido cambiarlo

Si el vehículo es un mini quad de 2 tiempos (47/49cc) o un ATV/quad de 4 tiempos, la compatibilidad depende del sistema de embrague del conjunto. Es una compra especialmente útil cuando el desgaste del zapato afecta la tracción y la recuperación del régimen.

Instalación y mantenimiento

La instalación requiere herramientas básicas y, según el vehículo, puede hacer falta un extractor de embrague específico. Para alargar la vida útil, mantén el embrague limpio y revisa el estado cuando aparezcan síntomas de patinaje.

Preguntas Frecuentes

¿Qué diámetro tiene el zapato de embrague?

Tiene 110 mm de diámetro, usado como medida clave para encajes en embragues compatibles.

¿Para qué cilindrada y tipo de motor está pensado?

Está orientado a 90cc de 2 tiempos en buggy y aplicaciones ATV/quad, según el montaje del embrague.

¿Sirve para motores de 4 tiempos?

Puede ser compatible en algunos vehículos, pero depende del modelo y del sistema de embrague del conjunto.

¿Qué marcas de ATV/quad suelen usar este tipo de recambio?

Suele encajar en modelos de marcas como Loncin, Yamaha, Linhai, Honda, Zongshen, Polaris, Bashan, Hsun, Shineray, Jinling, Kazuma, Lifan, Taotao, Suzuki, entre otras, según compatibilidad del conjunto.

¿Qué herramientas hacen falta para montarlo?

Se utilizan herramientas básicas de mecánica; en algunos modelos puede requerirse extractor de embrague y seguir el manual de taller.

Con la garantía de:

Opiniones (1)

Opiniones de clientes que compraron este producto

Anónimo PT
10/25/2025
5/5

Fue tal como se ordenó, 5 estrellas.

Análisis de Experto

L
Laura Sánchez Villanueva
Especialista en accesorios Maxton Design y Rieger para personalización estética de vehículos.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He montado zapatas de embrague de 110 mm en varios buggy y quads de cilindrada pequeña (entorno 90cc 2T), y este tipo de recambio suele caer justo cuando el embrague ya no “agarra” con la progresividad correcta. En el uso que más se repite en estos vehículos—subidas con carga, salidas desde parado en pistas rotas y tramos de todo terreno donde el motor va a régimen medio—la zapata sufre por calor, polvo y, sobre todo, por el deslizamiento acumulado cuando el embrague queda descompensado o la fricción ya está gastada.

En la práctica, este zapato es una solución de mantenimiento: cuando notas patinaje, respuesta irregular o que cuesta recuperar el régimen después de una tracción exigida, lo que suele estar fallando no es el carburado (aunque influya), sino la capacidad de la zapata para transmitir par sin perder energía en forma de calor.

Calidad de fabricación y materiales

En este formato (zapato/“clutch shoe” para embragues centrífugos de pequeña cilindrada), la calidad se juega en dos frentes: la base metálica y el material de fricción.

  • Base metálica: en montajes que he hecho con piezas de este estilo, lo normal es que el cuerpo sea lo bastante rígido para trabajar sin deformarse con ciclos térmicos. Lo que reviso siempre es que no haya rebabas en bordes de asiento y que el acabado no presente puntos de óxido o marcas profundas donde apoya el muelle o los segmentos.
  • Material de fricción: aquí es donde se nota el estado tras varios cientos de km. Cuando va bien, la zapata transmite de forma “limpia” (agarra progresivo y sin tirones). Con desgaste, el embrague empieza a patinar incluso estando el motor en condiciones, y se percibe más como falta de tracción que como fallo total. Al montar una pieza nueva, lo que busco es que el acabado sea uniforme (no que haya zonas pulidas o material irregular) para evitar que el agarre sea brusco o que tarde en “asentar”.

No fabrico ni conozco el lote exacto, pero en este tipo de recambio el punto crítico es que el espesor útil y la superficie de fricción estén dentro de tolerancias razonables para que el embrague no quede ni demasiado “flojo” ni demasiado “agresivo”.

Montaje y compatibilidad

La compatibilidad real no depende solo del diámetro nominal; depende de cómo encaja el zapato en el conjunto (anclajes, diseño del embrague y el diámetro/posición del cubo o campana donde trabaja). En motores 2T 90cc, el marco típico que he visto es que estos embragues usan dimensiones de trabajo alrededor de 110 mm, pero hay variantes según modelo de embrague y cómo quedan alineados los puntos de fijación.

Cómo lo monto yo en taller:

  1. Desmontaje: separo tapa/externo y extraigo el conjunto de embrague según el acceso del vehículo. En algunos modelos hace falta extractor para no castigar rodamientos ni el cono del cubo.
  2. Limpieza: limpio campana, superficie de trabajo y alojamiento de zapatas con desengrasante y aire. Si hay carbonilla o cristalización por calor, el embrague nuevo patina antes de “asentar”.
  3. Revisión previa: compruebo muelles (longitud y elasticidad), estado de la campana (surcos marcados o vitrificado) y que el conjunto de anclajes no tenga juego.
  4. Montaje de zapatas: asiento correctamente, sin forzar. Si una zapata queda “apoyada de canto” o con tensión rara, no se monta así: hay que corregir el encaje (o el conjunto no corresponde) porque eso genera desgaste rápido y agarre errático.
  5. Centrado y comprobación: antes de cerrar, hago una verificación de giro suave (manual, sin fuerza excesiva) para asegurar que no rozan en puntos fijos.

Compatibilidad con 2T 90cc y también otros motores: he visto que algunos 4T usan embragues centrífugos equivalentes en diámetro, pero el salto suele venir por la geometría de anclaje y por los muelles. Por eso, aunque “encaje”, si el conjunto de muelles/campana no corresponde, el comportamiento cambia: arranca demasiado pronto (patina a bajas) o demasiado tarde (tirón al engranar).

Rendimiento y resultado final

En términos de sensaciones, la instalación se nota pronto.

  • Recuperación de régimen: tras el cambio, suele mejorar la respuesta al exigir tracción. En rutas con subidas cortas, el motor ya no “se queda sin empuje” tan rápido por deslizamiento.
  • Progresividad: al principio siempre hago un rodaje corto (aunque parezca recambio “para salir del paso”). En mi rutina, evito forzar a tope en el primer rato y trabajo con cargas medias para que el material de fricción coja contacto uniforme.
  • Estabilidad del par: lo que más me interesa es que el embrague mantenga el régimen sin el baile típico de un zapato gastado: aceleras, la rueda debería arrastrar con continuidad, no con micro-patines.

Un punto clave: si montas una zapata nueva sobre una campana muy marcada o muy vitrificada, parte del problema reaparece. Yo he tenido mejores resultados cuando el cliente aprovecha y revisa/limpia la campana a fondo o incluso la rectifica/renueva si está fuera de tolerancia por surcos profundos.

Tiempos/uso realista: en un buggy con uso mixto (campo y pistas de tierra) y tramos de aceleración frecuente, lo normal es que notes el cambio en el mismo día, pero la vida útil y el comportamiento fino dependen del estado de muelles, limpieza y del rodaje inicial.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Recambio directo para cuando el embrague patina o responde de forma irregular por desgaste.
  • Tamaño 110 mm bien alineado con configuraciones típicas de 90cc 2T, lo que facilita que el conjunto encaje correctamente cuando el embrague es equivalente.
  • Tras montar y limpiar, suele devolver tracción consistente y reduce el calentamiento “de más” por deslizamiento.

Aspectos mejorables (lo que yo vigilo para que no salga mal):

  • Estado de campana y muelles: si no se revisan, la zapata nueva puede agarrar mal al principio o desgastarse antes.
  • Rodaje y limpieza: si montas en un embrague sucio o con grasa residual, el material de fricción no “muerde” uniforme y aparecen tirones.
  • Compatibilidad real por modelo: aunque el diámetro sea correcto, si el sistema de anclaje o el conjunto de muelles no es el mismo, el ajuste de “punto de salida” puede no ser el adecuado.

Consejo práctico: después del primer uso, reviso que no haya polvo excesivo acumulado alrededor, que no haya holguras extrañas y que el embrague no se haya quedado con algún roce. Un ajuste incorrecto o un muelle débil hacen que el conjunto vuelva a dar síntomas en poco tiempo.

Veredicto del experto

Para un buggy o quad de 90cc 2T cuando el embrague ya está gastado (patinaje y recuperación pobre), este tipo de zapato de 110 mm es una elección práctica y razonable: lo he visto devolver tracción y suavizar la entrega de potencia si se monta con limpieza, revisión de campana y muelles. Mi recomendación es ir al trabajo completo del embrague (no solo cambiar la zapata) para que el resultado sea estable y la vida útil tenga sentido.

Publicado: 4 de julio de 2026

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