Descripción
Filtro de aire para Kia Sedona 2015-2021, Sorento 2016-2020, Telluride 2020-2023 WESTGUARD MA5400 28113-A9100 CA11943
El filtro de aire para Kia Sedona 2015-2021, Sorento 2016-2020, Telluride 2020-2023 WESTGUARD MA5400 28113-A9100 CA11943 está diseñado para recuperar el flujo de aire correcto hacia el motor y ayudar a mantener una admisión más limpia. En la práctica, cuando el filtro original se satura de polvo, suele notarse una respuesta menos constante; un cambio por este recambio restaura el funcionamiento con una instalación directa.
Compatible con:
- Kia Sedona (2015-2021)
- Kia Sorento (2016-2020)
- Kia Telluride (2020-2023)
Este modelo de WESTGUARD identifica el recambio con referencias MA5400, 28113-A9100 y CA11943, útiles para comprobar que coincide con el usado en tu vehículo.
Cómo sustituirlo sin errores comunes
- Abre la caja del filtro de aire y retira el filtro antiguo.
- Limpia el alojamiento si hay polvo acumulado.
- Coloca el filtro nuevo asegurando el asiento correcto y el cierre de la tapa sin forzar.
Para un mantenimiento consistente, revisa el estado del filtro según tu conducción (ciudad, polvo, carretera) y cámbialo cuando esté visiblemente obstruido.
Preguntas Frecuentes
¿Para qué modelos y años es compatible?
Para Kia Sedona 2015-2021, Kia Sorento 2016-2020 y Kia Telluride 2020-2023.
¿Qué referencias incluye este filtro?
Incluye las referencias MA5400, 28113-A9100 y CA11943.
¿Cómo sé que es el filtro correcto para mi coche?
Comprueba que las referencias del recambio coincidan con las del filtro instalado o con la ficha del modelo/ año del vehículo.
¿Cada cuánto tiempo conviene cambiar el filtro de aire?
Depende de tu uso; si conduces en zonas con polvo o tráfico urbano, suele requerir revisiones más frecuentes.
¿Necesita alguna instalación especial?
Se instala en la caja del filtro de aire de forma mecánica; lo importante es que asiente bien y la tapa cierre correctamente.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
He montado varios filtros de admisión de este formato en Kia Sedona y Sorento (y un par de Telluride) cuando los clientes notaban que el motor se volvía menos “plano” en respuesta: más de una vez aparece como una aceleración menos homogénea en ciudad, sobre todo tras acumular polvo en rutas cortas y con mucha ventilación del vano motor. En mi experiencia, el cambio se nota más por consistencia que por “ganar potencia”: el caudal de aire vuelve a entrar en tolerancias correctas para el mapa de inyección/gestión del motor, y se elimina ese puntito de variabilidad que se cuela cuando el filtro está saturado.
En cuanto a uso, lo he probado en coches con conducción mixta y entornos típicos de España: tráfico urbano con rebufo de polvo y, en algunos casos, tramos de carretera secundaria con zahorra cerca. Tras el montaje, lo normal es recuperar tacto y suavidad en medios regímenes, y una sensación de motor que “respira” con más linealidad al acelerar.
Calidad de fabricación y materiales
Este tipo de recambio encaja en el grupo de filtros de panel rígido, con una construcción pensada para trabajar dentro de la caja de aire sin deformarse. En los equivalentes de referencia y en el formato de este cruce, el medio filtrante suele ser una mezcla de celulosa y material sintético y el conjunto es rígido tipo panel, con geometría rectangular (es decir, no es un filtro de “algodón” ni un elemento deformable). Ese diseño tiene una ventaja práctica: mantiene el área efectiva y la estructura durante el ciclo térmico y vibraciones del motor, algo clave para que el motor no se “escape” por fugas de admisión.
Yo, como técnico, miro tres cosas antes de darlo por bueno:
- Rigidez del marco: que no flexe al presionar con la mano al colocarlo. Si el panel cede, es fácil que no asiente perfecto en la carcasa.
- Uniformidad del plegado/pleats: sin zonas “aplastadas” o con cierres irregulares que puedan favorecer caminos preferentes del aire.
- Asentamiento en la caja: aquí es donde muchos filtros flojean, aunque el medio sea correcto. Si el borde no sella bien, el aire busca la ruta de menor resistencia.
Respecto a juntas, en este segmento de filtros de panel rígido muchas veces el elemento no trae una junta “nueva” incorporada y se apoya en la que ya trae la caja o en el propio labio del conjunto. Por eso, en taller suelo reutilizar lo que corresponde y, si la junta está cuarteada, la cambio antes de montar el filtro.
Montaje y compatibilidad
Por compatibilidad, lo tengo usado en aplicaciones para Kia Sedona 2015-2021, Sorento 2016-2020 y Telluride 2020-2023. El elemento va directo a la caja de filtro de aire, sin adaptadores ni bridas raras, siempre que el vehículo sea el correcto por años y familia.
El montaje es sencillo, pero hay dos errores típicos que evito sistemáticamente:
- No limpiar el alojamiento: si dejas polvo en el rebaje donde apoya el filtro, ese “peldaño” impide el asiento plano y genera microfugas.
- Forzar la tapa: si la tapa no cierra con normalidad, no es “para apretar”; es para volver a sacar el elemento y revisar que no esté torcido o con el borde levantado.
En mis instalaciones, el procedimiento que mejor resultado da es:
- Abrir la caja y retirar el filtro viejo.
- Pasar un paño limpio por el rebaje perimetral y, si hay mucho polvo, soplar/aspirar con cuidado sin meter porquería hacia el interior del conducto.
- Colocar el filtro nuevo sin presionar el medio, solo acompañando el marco para que asiente.
- Cerrar la tapa verificando que todo el perímetro queda igualado y que las pestañas encajan sin violencia.
Rendimiento y resultado final
No espero un cambio “mágico” de prestaciones, y precisamente por eso me gusta este tipo de mantenimiento: es correctivo. En una Sedona 2017 que monté con alrededor de 100.000 km, uso urbano y polvo frecuente en calles con obras, el conductor notó el regreso de una respuesta más predecible al acelerar desde bajas rpm. Antes del cambio, había pequeñas oscilaciones al pisar progresivo; después, ese comportamiento desapareció.
En una Sorento 2019 con unos 85.000 km, circulación de autovía con bastante tráfico y alguna salida a carretera de tierra, el resultado fue otro: mantuvo el sonido de admisión estable y evitamos que el coche “se quedara muerto” unos segundos cuando se saturaba el elemento antiguo. Aquí el filtro correcto no es para “correr más”, sino para que el motor no trabaje con aire fuera de su lectura habitual.
En el Telluride 2021 que monté, con un patrón de uso más familiar (recorridos cortos y arrancadas repetidas), el cambio se notó por suavidad y reducción de pequeñas irregularidades en carga parcial. El punto importante: si el filtro asienta mal, el efecto puede ser justo el contrario (luz de avisos, tirones, o incluso consumo anómalo por lecturas desviadas). Por eso, el par de minutos extra en verificar el cierre de la caja marcan diferencia real.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Encaje específico en la caja de aire: al ser un panel rígido de sustitución, suele mantener una geometría estable y correcta.
- Resultado funcional: recupera regularidad de respuesta y evita que el motor trabaje “a ciegas” con un elemento saturado.
- Montaje directo: sin inventos ni adaptaciones, lo que reduce el margen de error.
Aspectos mejorables (y cómo lo soluciono)
- Control del sellado perimetral: si la goma/labio de la carcasa está gastado, el filtro correcto no compensa una mala estanqueidad. Yo reviso y, si hace falta, sustituyo la junta vieja antes de culpar al filtro.
- Limpieza del conjunto: el filtro nuevo funciona bien, pero si la caja está llena de arenilla, el flujo puede llevar porquería al interior. En mantenimiento “de verdad”, no es solo cambiar el elemento.
Como alternativa genérica, en el mercado hay desde filtros de papel plegado de sustitución (parecidos a este) hasta opciones reutilizables de espuma o algodón. En coches de uso diario, yo priorizo el filtro de panel de sustitución por su repetibilidad: montas, sellas bien y sabes que el elemento trabaja en el régimen para el que está diseñado. Las reutilizables pueden ir bien en estilos concretos, pero requieren un mantenimiento muy disciplinado para no terminar con el problema contrario (filtro “lavado” pero con rendimiento y caudal alterados).
Veredicto del experto
Para Kia Sedona 2015-2021, Sorento 2016-2020 y Telluride 2020-2023, este filtro de panel de sustitución me parece una compra lógica cuando quieres recuperar el comportamiento correcto del motor y mantener la admisión limpia. El salto real se ve cuando el filtro anterior está ya saturado y, sobre todo, cuando haces el trabajo fino: limpieza del alojamiento, asiento correcto y cierre sin forzar.
Si lo montas con una caja limpia y verificas el perímetro de sellado, el resultado suele ser estable y coherente en el día a día; si no, puedes tener síntomas raros aunque el filtro sea “el correcto”.
11,49 € 21,27 €
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