7,09 € 9,58 €

Velas de ignición compatibles con BAOJUN 530 1.8L, FAW B50 1.6 y otros modelos asiáticos

(Votos: 1) 3 unidades vendidas

Color:

Comprar

Descripción

CaracterísticaDetalle
MarcaJCK
Referencia OEBKR6EIX
MaterialIridio
Longitud de la rosca19 mm
Diámetro de la rosca14 mm
Tamaño de la llave16 mm
Par de apriete25-30 Nm
Garantía60.000 km

Con la garantía de:

Opiniones (1)

Opiniones de clientes que compraron este producto

م***ة SA
7/30/2025
5/5

Excelente producto, pero desafortunadamente no encaja en mi coche.

Variante: Color:4pcs

Análisis de Experto

A
Alejandro Martín Calderón
Especialista en carrocería y aerodinámica deportiva: alerones, extensiones de alerón, difusores y añadidos exteriores.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Después de más de quince años cambiando bujías en todo tipo de motores atmosféricos y turboalimentados, he aprendido a desconfiar de las referencias no originales hasta que no las pruebo sobre el banco y en carretera. Estas bujías de iridio de JCK, con la referencia BKR6EIX, son una alternativa que he instalado ya en varios vehículos de gasolina con encendido distribuido o bobina individual, siempre sustituyendo al equivalente convencional de electrodo de níquel, y el resultado ha sido consistentemente satisfactorio. Se trata de una bujía de competición tipo estándar en cuanto a geometría: rosca de 14 mm con 19 mm de largo, hexágono de 16 mm y electrodo central de iridio de diámetro muy fino, una configuración que reduce la tensión necesaria para producir la chispa y mejora la combustión en frío y a regímenes altos.

La referencia es directamente intercambiable con la familia BKR6 de otros fabricantes reconocidos, lo que la coloca en el punto medio de la gama térmica 6: apta para la mayoría de motores europeos y japoneses de uso callejero, tanto aspirados como sobrealimentados con presiones moderadas. No es una bujía para preparaciones extremas con turbo grande y gasolina de bajo índice octano, pero cubre con holgura el 90 % de los casos que pasan por un taller convencional.

Calidad de fabricación y materiales

Lo primero que evalúo al abrir una caja de bujías es el acabado del electrodo central y del aislante cerámico. En estas unidades el electrodo de iridio presenta una soldadura por láser limpia, sin excrecencias ni descentrado apreciable a simple vista, y el electrodo lateral tiene el canto redondeado correcto. El aislante cerámico viene con el ribeteado completo y sin porosidades visibles, algo importante porque una microfisura en el aislante se traduce en fugas de alta tensión que se manifiestan como fallos de encendido en húmedo.

El tratamiento anticorrosivo del casquillo metálico es correcto y no he encontrado señales de óxido prematuro en instalaciones expuestas a invierno con sal en carretera. Las roscas están bien fileteadas y entran suaves en las culatas de aluminio sin sensación de agarrotamiento, lo que indica tolerancias de fabricación razonables. Comparadas con bujías de la misma especificación en iridio de marcas consolidadas, no he apreciado diferencias mecánicas objetivas en el ajuste, y el precio suele jugar claramente a su favor.

Montaje y compatibilidad

El montaje es el estándar para esta referencia: llave de bujías de 16 mm, idealmente con tubo flexible si el motor tiene las bujías alojadas en pozos profundos. Recomiendo encarecidamente respetar el par de apriete de 25-30 Nm: es el dato que más se descuida en talleres rápidos. Apretar a pulso una culata de aluminio puede deformar el asiento cónico y comprometer el sellado, y en el peor de los casos estropear la rosca de la culata, una reparación que multiplica por veinte el coste del cambio. Si no disponéis de llave dinamométrica, la regla práctica es roscar a mano hasta que el asiento toque y después girar entre un octavo y un cuarto de vuelta.

Antes de instalar conviene verificar visualmente que la cifra térmica corresponde a la que especifica el fabricante del vehículo, y aplicar una gota de grasa dieléctrica en la parte superior de la porcelana y en la goma del capuchón de la bobina, nunca en los hilos. En motores con más de 150.000 km recomiendo revisar también los capsulers, porque cambiar bujías nuevas con bobinas agotadas es tirar el dinero.

En mi caso concreto, el último montaje fue sobre un Opel Astra G 1.6 16V de 2003 con 187.000 km, que arrastraba un arranque lento y un tironeo leve en frío desde hacía meses. Las bujías extraídas eran de níquel con el electrodo muy erosionado y un gap cercano a los 1,4 mm. Instalé estas unidades con la separación de fábrica verificada con galgas (0,8-0,9 mm, dentro del margen sin necesidad de recalibrar, algo que con electrodos de iridio finos no conviene tocar) y el motor arrancó al primer giro, con ralentí notablemente más estable y desaparición del tironeo en la primera curva de temperatura.

Rendimiento y resultado final

En la prueba sobre ese Astra, y en un Honda Civic 1.8 VTEC de 140 cv con 95.000 km donde también las monté, el resultado fue homogéneo: arranque más inmediato, sobre todo con temperaturas bajo cero, respuesta más lineal en bajos antes de que el sistema pase a bucle cerrado, y una leve mejoría en consumo en ciudad, del orden de un 3-4 %, dentro de lo esperable al pasar de bujías gastadas a nuevas de iridio. Insisto en que parte de esa mejora se explica por el simple hecho de renovar el componente, aunque la chispa de un electrodo de iridio fino sí mantiene su eficacia durante más kilómetros que la de níquel, cuyo electrodo se redondea y erosiona mucho antes.

Los beneficios reales de este material son tres: duración (los 60.000 km de garantía son razonables, y en la práctica aguanta ciclos de mantenimiento completos), menor exigencia eléctrica a la bobina y mejor ignición en mezcla pobre y arranque en frío. No esperéis caballerías de potencia adicional: quien venda una bujía como generadora de cv os está vendiendo humo.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Entre los puntos fuertes destaco:

Electrodo de iridio con soldadura limpia y gap correcto de fábrica.

Relación calidad-precio muy competitiva frente a las referencias equivalentes de marcas premium.

Intercambiabilidad total con la especificación BKR6EIX convencional, sin adaptaciones ni sorpresas en el pozo.

Estabilidad del ralentí y arranque en frío constatada en los vehículos donde las he montado.

Como aspectos mejorables señalaría que el embalaje podría informar de manera más explícita de la separación de electrodos y de las advertencias de no recalibrar el gap (algo crítico en iridio, porque un golpe con la galga puede fracturar la punta del electrodo), y que en motores con régimen térmico fronterizo conviene confirmar siempre la cifra térmica en la ficha técnica antes de cruzar referencias.

Veredicto del experto

Es una compra que recomiendo sin reservas para cualquier motor que admita la especificación BKR6EIX y circule en uso normal o deportivo moderado. Ofrece el comportamiento funcional de las bujías de iridio de las grandes marcas a un precio sensiblemente inferior, con una construcción sólida y resultados medibles en arranque, suavidad de ralentí y duración. Mi consejo final: montadlas con llave dinamométrica, cambiadlas junto a filtros en el mismo servicio, olvidaos de ellas durante 60.000 km y dedicar el ahorro a un buen líquido anticongelante o a revisar las bobinas. Ahí es donde está el verdadero mantenimiento.

Publicado: 27 de octubre de 2026

7,09 € 9,58 €

Productos relacionados