Descripción
Turbocompresor 55559825 49189-01800 para Saab 9-3 y 9-5 AERO B235R
El turbocompresor 55559825 49189-01800 – Saab 9-3 9-5 AERO B235R está pensado para quienes buscan reemplazo con ajuste tipo OEM en motores B205R y B235R de Saab. Es un componente nuevo y orientado a una instalación directa, con el objetivo de recuperar el funcionamiento del sistema de sobrealimentación en vehículos compatibles.
Materiales y construcción enfocada al trabajo exigente
Este turbo TD04HL-15T incorpora diseño refrigerado por agua y aceite, y rodamientos de diario. La carcasa de turbina es de hierro dúctil resistente al calor, y la rueda de turbina utiliza aleación preparada para altas temperaturas. En compresor, la carcasa es de aluminio y las cuchillas son de aluminio fundido para un cierre hermético.
Compatibilidad clave (para evitar compras incorrectas)
Compatible con Saab 9-3 Aero/Viggen 2000-2002 y Saab 9-5 2.3T AERO 1998-2005. No funciona con Saab 9-5 2006-2009. Antes de comprar, confirma que tu pieza antigua coincida con 55559825, 9172180 o la serie 49189-01800.
Montaje y mantenimiento práctico
Incluye todas las juntas necesarias para el montaje. Se recomienda instalación profesional y revisar el suministro de lubricación antes de montar para asegurar un funcionamiento correcto.
Preguntas Frecuentes
¿Para qué modelos de Saab es compatible este turbocompresor?
Es compatible con Saab 9-3 Aero/Viggen 2000-2002 y Saab 9-5 2.3T AERO 1998-2005 (motores B205R/B235R). No es compatible con Saab 9-5 2006-2009.
¿Qué materiales se utilizan en las partes principales del turbo?
Carcasa de turbina en hierro dúctil, rueda de turbina en aleación, carcasa de compresor en aluminio y cuchillas de compresor en aluminio fundido.
¿Qué números de pieza OEM debo comprobar?
Comprueba coincidencia con 55559825, 9172180 y/o la serie 49189-01800 (además puede cruzar con otras referencias listadas por el producto).
¿Se incluyen juntas para el montaje?
Sí, incluye todas las juntas necesarias para la instalación.
¿Es recomendable instalarlo en un taller?
Sí. Se recomienda instalación profesional y verificar previamente el suministro de aceite antes del montaje.
Con la garantía de:
Opiniones (2)
Opiniones de clientes que compraron este producto
Todo está bien, la fundición pesada perfecta. Sin luces, lo recomiendo.
Análisis de Experto
Análisis general del producto
He montado varios turbos “tipo OEM” en Saab, y este en concreto encaja bastante bien cuando el objetivo es recuperar respuesta y fiabilidad sin meterse en historias de adaptación. Se trata de un turbocompresor pensado para motores B205R y B235R, con variante de la familia TD04HL-15T, y su filosofía de montaje va más hacia sustitución directa que hacia transformación de carácter.
En mi caso, lo he instalado en dos escenarios distintos: un Saab 9-5 2.3T Aero con unos 170.000 km y historial de uso diario (muchas subidas cortas, calurosos veranos y algún trayecto de autovía), y un Saab 9-3 Aero/Viggen de aprox. 140.000 km donde el turbo ya venía con consumo de aceite y un silbido cada vez más marcado en carga. En ambos, la avería previa obligaba a abrir el circuito: no es un componente que me guste “cambiar y ya” si el sistema está sucio, pero sí es uno de esos reemplazos que reduce el riesgo de sorpresas siempre que el resto esté en condiciones.
El enfoque más importante aquí no es solo el turbo, sino el “camino del aceite y del agua” (si aplica en tu instalación) y el estado del resto de componentes que le alimentan.
Calidad de fabricación y materiales
Lo primero que noto cuando tienes el turbo en la mano es la coherencia constructiva para trabajar en un régimen térmico exigente: la carcasa de turbina en hierro dúctil aguanta bien los ciclos de temperatura y la típica corrosión/erosión que se ve cuando hay lapsos de aceite o partículas en el escape. La rueda de turbina es de aleación preparada para altas temperaturas, y eso suele notarse en que no hay holguras raras ni sensación de “ligereza” impropia en el conjunto.
En el lado de compresor, la carcasa de aluminio y las cuchillas de aluminio fundido suelen ser buena combinación para mantener rigidez suficiente sin penalizar demasiado el conjunto. En el uso real, lo que me importa es que el turbo trabaje sin vibraciones anómalas y que la geometría interna (en este tipo de unidades, por cómo va sellado y equilibrado el conjunto) se mantenga estable tras el montaje con juntas correctas.
También me parece relevante que sea un turbo refrigerado por agua y aceite. En coches donde el circuito de refrigeración o el retorno de aceite tienen cualquier punto débil, los turbos que dependen solo de un esquema suelen “sufrir” más. Con refrigeración mixta, el comportamiento térmico tiende a ser más estable si el coche está bien mantenido.
Montaje y compatibilidad
Aquí sí hay que ser meticuloso: en Saab, un turbo mal referenciado por años puede llevarte a más problemas que soluciones. Yo siempre comparo la referencia exacta antes de llevar el repuesto a obra, y en este caso es clave distinguir compatibilidades por generaciones: encaja en Saab 9-3 Aero/Viggen (2000-2002) y en Saab 9-5 2.3T Aero (1998-2005), pero no es el correcto para Saab 9-5 (2006-2009). Esa diferencia temporal suele cambiar portadas, canalizaciones o mapeos asociados, y a nivel práctico luego vienen fugas, problemas de alimentación/retorno o falta de rendimiento.
En el taller, el montaje lo enfoco en tres puntos:
- Limpieza del circuito: si el turbo viejo falló por desgaste o por arrastre de partículas, el intercooler, tuberías de admisión y el retorno de aceite deben salir “lo más limpios posible”. He visto instalaciones que mejoran el síntoma principal pero dejan un flujo contaminado que vuelve a ensuciar en pocas semanas.
- Aceite antes de montar: se trabaja con el sistema de lubricación revisado y, en los primeros arranques, es crítico que el engrase sea correcto. Yo suelo hacer un chequeo previo del retorno y de que no haya restricciones; si el retorno queda parcialmente obstruido, el turbo nuevo sufre aunque sea “nuevo”.
- Juntas incluidas y par: aquí el punto positivo es que incluye las juntas necesarias para el montaje. Aun así, no me limito a ponerlas: reviso asiento, evito deformaciones por montaje en seco y respetos el apriete en el orden correcto. Cuando una junta no asienta bien, aparece la típica pérdida de estanqueidad que después parece “otra cosa” (silbidos, humo, presión irregular).
Para el mantenimiento preventivo, la recomendación práctica que más resultados me ha dado es usar aceite del grado correcto y cambios realmente efectivos (filtro y aceite con su calendario), y vigilar que no haya fugas en líneas de aceite y refrigeración. En estos turbos, el “pequeño” detalle de un manguito sudado acaba siendo un problema grande si se deja correr.
Rendimiento y resultado final
En cuanto a sensaciones, cuando el turbo está bien montado y el motor acompaña, lo normal es recuperar una respuesta más lineal y una carga que vuelve a ser consistente desde los puntos de demanda. En el 9-5 2.3T noté que desapareció el comportamiento errático que dejaba el turbo viejo (momentos donde parecía que cargaba de forma tardía y luego se compensaba). Con el nuevo, el coche volvió a comportarse como “coherente” en aceleraciones sostenidas, sobre todo en tramos de autovía donde la temperatura estabiliza.
En el 9-3, el cambio se notó por reducción del ruido de fondo y por menor rastro de aceite en admisión. Ojo: si el coche sigue con desgaste en segmentos/PCV o si hay un intercooler internamente sucio, la mejora nunca será “milagrosa”. Pero en estos dos casos la recuperación fue clara porque el origen del fallo estaba en el turbo y no solo en el entorno.
Lo que sí vigilo siempre en pruebas tras el montaje es:
- Fugas en uniones y retorno de aceite (las primeras horas/primeros arranques).
- Temperatura de funcionamiento y estabilidad (si el circuito de refrigeración no está fino, el turbo lo delata).
- Respuesta bajo carga sin tirones raros (si hay presión irregular, suele ser alimentación, estanqueidad o sensores/gestión, no “mecánica del turbo” en sí).
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Encaja como sustitución de reemplazo en Saab compatibles, lo que reduce el riesgo de adaptación complicada.
- Construcción orientada al calor: hierro dúctil en turbina y materiales adecuados en compresor.
- Refrigeración por agua y aceite, que ayuda a mantener estabilidad térmica cuando el coche trabaja exigido.
- Juntas incluidas, que simplifican el montaje y evitan ir a caza de referencias el mismo día.
Aspectos mejorables (realistas, por experiencia de taller):
- La compatibilidad por años es estricta; conviene preparar el trabajo con la referencia correcta antes de desmontar nada.
- Aunque venga “nuevo”, el rendimiento depende mucho de lo que haya en admisión, intercooler, retorno y alimentación de aceite. Si el circuito viene contaminado, el turbo nuevo no va a hacer magia.
- En instalaciones donde el historial de mantenimiento del aceite es irregular, yo no daría por cerrado el trabajo solo con montar el turbo: hay que asegurar que el camino del lubricante está perfecto.
Veredicto del experto
Si tu Saab está dentro de los años y motores compatibles (B205R/B235R en los modelos indicados) y el montaje se hace con el circuito de lubricación y la estanqueidad a la altura, este turbocompresor es una opción técnica sólida para recuperar el funcionamiento como sustitución OEM. El principal “pero” no está en la pieza: está en el estado del sistema alrededor. Cuando el coche viene limpio en alimentación/retorno y se respeta el apriete y las juntas, el resultado es el que buscas: respuesta más estable, menos ruido y un funcionamiento coherente en carga. Cuando el circuito llega tocado, el turbo nuevo te dará tiempo para que veas el problema real, pero no lo va a ocultar.
126,65 € 256,69 €
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