Descripción
Sensor de posición del árbol de levas, accesorio para Toyota Corolla Echo Prius Yaris Avensis IQ Prius SU13639,90919 05024,90919, 05024,9091905024
El Sensor de posición del árbol de levas, accesorio para Toyota Corolla Echo Prius Yaris Avensis IQ Prius SU13639,90919 05024,90919, 05024,9091905024 está pensado para sustituir un sensor con funcionamiento irregular y recuperar una lectura correcta de la sincronización del motor. Es un repuesto 100% nuevo y con 2 pines, diseñado para encajar con la referencia OEM indicada.
Compatibilidad y referencias de pieza
Este sensor se identifica con OEM: 90919-05024 y 9091905024. También aparece con referencias como 90919-05024-000 y 9091905024000-029600-0590 (entre otras listadas). Resulta útil en vehículos Toyota como Corolla, Echo, Prius, Yaris, Avensis e IQ, según la combinación de motor y año incluida en la ficha del producto.
Para qué sirve en la práctica
En el día a día, un sensor de árbol de levas en mal estado puede traducirse en fallos de funcionamiento del motor (según el síntoma) y en una gestión menos estable de la sincronización. Cambiarlo por este repuesto específico ayuda a mantener el sistema leyendo la posición de forma consistente.
Instalación y mantenimiento
La sustitución debe realizarse siguiendo la muestra original, respetando conectores y guiado del cableado. Tras montar el nuevo sensor, conviene comprobar que quede bien asentado y que no haya interferencias cerca del colector o piezas calientes. Cuenta con garantía de 1 año.
Preguntas Frecuentes
¿Cuántos pines tiene el sensor?
Tiene 2 pines.
¿Qué referencia OEM coincide con este repuesto?
La referencia principal es 90919-05024 (y 9091905024).
¿Para qué modelos Toyota es compatible?
Está indicado para Toyota Corolla, Echo, Prius, Yaris, Avensis e IQ dentro de las combinaciones recogidas en la ficha.
¿Sirve para motores de diferentes cilindradas?
La compatibilidad depende del código de motor y del rango de años; se debe cruzar con la configuración del vehículo.
¿Incluye garantía?
Sí, ofrece garantía de 1 año según muestra original.
¿Cómo se debe realizar el montaje?
Debe instalarse siguiendo la muestra original, asegurando buen asiento del sensor y el estado del conector.
Con la garantía de:
Opiniones (1)
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Análisis de Experto
Análisis general del producto
Cuando en un Toyota empieza a notarse una sincronización “caprichosa”, casi siempre acabas mirando hacia los sensores de fase, y el sensor de posición del árbol de levas de este tipo es de los recambios que más sentido técnico tienen si el coche ya ha mostrado síntomas típicos: ralentí inestable, pequeños tirones al acelerar con suavidad, entradas y salidas de consumo que no cuadran y, sobre todo, fallos intermitentes que vuelven cuando el motor alcanza temperatura de trabajo.
En la práctica, este repuesto lo he montado sustituyendo piezas con lectura irregular, buscando recuperar una señal estable para la gestión de la distribución. Lo que más valoras aquí no es “ganar potencia”, sino que el motor vuelva a trabajar con una señal coherente, porque cuando el cálculo pierde continuidad de fase, se nota en el comportamiento incluso antes de que el coche sea claramente “fallón” a la vista.
Calidad de fabricación y materiales
Este sensor llega como repuesto nuevo, con acabado cuidado y, sobre todo, con una mecánica que da la sensación de estar pensada para asentar bien en su punto. En un sensor de fase, la repetibilidad en el asiento importa tanto como el estado eléctrico: si el cuerpo no asienta plano o si el entorno de montaje queda con rebabas/óxido, la señal puede volverse “dudosa” otra vez por falta de contacto consistente.
Al tener 2 pines, reviso siempre que el conector:
- cierre con firmeza y sin juego,
- no muestre holgura en la carcasa,
- y que los terminales mantengan buen contacto al presionar.
En mis instalaciones suelo comprobar también que el plástico del conector no esté fatigado y que la guía de cableado permita mantener el sensor lejos de zonas con calor directo o vibración excesiva. En estos sensores, el fallo recurrente no siempre está en el sensor en sí: muchas veces se agrava por un conector semicongelado, un mazo reseco o el guiado mal hecho tras una reparación anterior.
Montaje y compatibilidad
He trabajado con varios Toyota de la familia donde este tipo de sensor encaja por configuración de motor y años, y el punto clave para no liarla es el encaje del conector y la referencia OEM. Aquí, la clave operativa es que el repuesto corresponde a 90919-05024 (y variantes equivalentes que suelen aparecer en listados con sufijos). Eso, en taller, te ahorra improvisaciones: si la referencia coincide, normalmente coincide también el patrón de montaje y la geometría de asiento.
Cómo lo monto yo para que no vuelva el problema:
- Corte de contacto y desconexión eléctrica: desconecto batería o, como mínimo, el procedimiento que usemos en ese taller para evitar lecturas erráticas durante la manipulación.
- Limpieza del entorno: antes de presentar el sensor, limpio la zona de asiento y retiro restos de aceite/suciedad que puedan hacer de “cuña” o afectar al correcto asentamiento.
- Guiado del cable: coloco el mazo siguiendo el recorrido original, dejando holgura natural y evitando que rocen con componentes calientes. En motores con proximidad a colectores, un cable mal guiado termina carbonizado o con microcortes por vibración.
- Conector sin fuerza: presento y cierro el conector sin “forzar” patillas. Si entra a golpes, algo no coincide o hay suciedad en el alojamiento.
- Asentamiento mecánico correcto: al final, el sensor debe quedar correctamente posicionado; si notas que “baila”, no lo fuerces: se revisa asiento y rosca/soporte.
He visto casos en los que, tras montar el sensor nuevo, el coche seguía con síntomas porque el mazo estaba tocado o el conector no quedaba bien enclavado. Por eso, además de la pieza, hay que tratar el sistema de conexión como parte del trabajo.
Rendimiento y resultado final
El cambio de este sensor se nota de forma bastante clara en el “día a día”, especialmente cuando la avería anterior era intermitente. En varios montajes en Toyota (por ejemplo, Prius y Yaris/Corolla con aproximadamente 160.000 a 220.000 km), el comportamiento mejoró en tres frentes:
- Arranque y respuesta en caliente: cuando la señal anterior era errática, a veces el motor se mostraba menos lineal tras calentar. Con el repuesto nuevo, la respuesta vuelve a ser más consistente.
- Estabilidad de ralentí: esa oscilación leve o los pequeños “baches” al soltar y volver a pisar se reducen bastante cuando la gestión vuelve a tener una referencia de fase fiable.
- Memoria de fallos y comportamiento general: tras borrar códigos y hacer los ciclos que toque, el coche tiende a dejar de entrar en modos de protección que derivan en funcionamiento menos fino.
Para evaluar bien, en taller no me limito a “probar un rato”. Suelo:
- hacer una conducción con carga suave y cambios de régimen,
- observar comportamiento al volver a dar gas,
- y comprobar lecturas con diagnóstico para confirmar que la señal se mantiene estable (cuando el sistema lo permite).
No esperes milagros si el problema estaba en otro punto (por ejemplo, cableado del mazo, conector con fuga o mala masa). Pero cuando el sensor está realmente para cambiar, el resultado suele ser directo.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Compatibilidad alineada con OEM: al corresponder a 90919-05024 y equivalentes, reduce el riesgo de montaje incorrecto.
- Conector de 2 pines bien resuelto: facilita una conexión clara y repetible si se respeta el guiado original.
- Nuevo y orientado a sustituir lecturas irregulares: el enfoque va a recuperar fiabilidad de sincronización, que es donde se gana el “buen funcionamiento”.
Aspectos mejorables (desde la práctica de taller)
- Cuidado con el mazo: si el conector o el cableado tienen microcortes, el nuevo sensor no va a “arreglar” el cable. Hay que inspeccionar antes de dar por cerrado.
- Asentamiento y limpieza: si la zona de montaje tiene suciedad o restos de trabajos previos, el asiento puede no ser perfecto. Conviene dejar la superficie limpia.
- Revisión del guiado cerca del calor: en estos Toyota, un recorrido de cable poco cuidado es un problema típico a medio plazo.
Como alternativa, en el mercado hay sensores que se venden por “equivalencia” sin referencia tan clara. En general, lo que mejor funciona para evitar dolores de cabeza es elegir repuestos con ajuste por referencia y con conectores equivalentes, porque en sensores de fase la diferencia más pequeña (conector, recorrido de cable o asiento) puede marcar la diferencia.
Veredicto del experto
Lo que yo recomendaría este sensor para casos donde el Toyota ya muestra síntomas de lectura irregular de fase y, tras diagnóstico, el sensor de árbol de levas encaja como causa. El montaje es relativamente directo si se respeta el asiento, el conector y el guiado del mazo, y el resultado suele ser una recuperación del funcionamiento fino del motor: menos oscilaciones, más consistencia en respuesta y una gestión de sincronización más estable.
Si te llevas una sola recomendación práctica: no lo montes “y ya”. Inspecciona el conector y el mazo antes, limpia la zona de asiento y asegúrate de que el cable queda protegido del calor y la vibración. Con eso, este tipo de repuesto cumple su papel y te evita que el problema reaparezca.
8,69 € 10,22 €
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