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Termostato refrigerante de aluminio Chevrolet 1.4L

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Descripción

55593034 55579010 Termostato refrigerante aluminio para Chevrolet 1.4L

El 55593034 55579010 termostato refrigerante aluminio para Chevrolet 1.4L ayuda a que el motor alcance y mantenga su temperatura de trabajo de forma estable, reduciendo el riesgo de sobrecalentamientos y favoreciendo un comportamiento consistente en conducción diaria. El cuerpo de aluminio está pensado para trabajar con el sistema de refrigeración como en origen, con enfoque en resistencia y ajuste.

Este termostato regula el refrigerante y se describe con apertura alrededor de 103 ℃. En la práctica, es una reposición útil cuando notas cambios en la temperatura del motor, irregularidades tras el calentamiento o sospecha de un componente envejecido.

Compatibilidades indicadas para 1.4 L:

  • Buick Encore 2013-2020
  • Chevrolet Cruze 1.4 L 2011-2015 y Cruze Limited 1.4 L (2016)
  • Chevrolet Sonic 1.4 L 2012-2020
  • Chevrolet Trax 1.4 L 2015-2020

Para asegurar una compra correcta, compara el número OEM (por ejemplo 55593034, 55579010, 55565336 o 820015589) con el de tu pieza actual. Se recomienda seguir el montaje estándar y usar la junta original o compatible para evitar fugas.

Preguntas Frecuentes

¿A qué temperatura abre el termostato?

Se indica que abre aproximadamente a 103 ℃, ayudando a mantener el rango de operación del motor.

¿Es compatible solo con motores 1.4L?

Sí, la compatibilidad indicada corresponde a versiones 1.4 L de los modelos listados.

¿Qué códigos OEM debería revisar antes de comprar?

Comprueba el número de tu termostato y compáralo con 55593034 y 55579010 (u otros equivalentes indicados como 55565336 o 820015589).

¿Viene con junta o sello incluido?

Generalmente se recomienda la junta original o una compatible, ya que suele venderse el cuerpo del termostato.

¿Se puede instalar con herramientas habituales?

La instalación se realiza con el procedimiento estándar del vehículo, usando herramientas habituales y siguiendo el montaje correspondiente.

Con la garantía de:

Opiniones (1)

Opiniones de clientes que compraron este producto

Anónimo KR
9/27/2025
5/5
Variante: Color:1PC

Análisis de Experto

J
Javier Ruiz Domínguez
Especialista en chasis, suspensión y separadores de rueda para mejorar aplomo, presencia y ajuste visual.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He montado varios termostatos de cuerpo de aluminio en reposiciones para la familia de motores 1.4 de Chevrolet, y este tipo de pieza suele marcar la diferencia cuando el coche ya viene con síntomas “típicos de termostato”: el motor tarda más en entrar en régimen, la aguja oscila al ralentí y, tras un trayecto corto, notas que el consumo y la respuesta no acaban de ser estables. En estos casos, sustituir el termostato por uno nuevo con tarado correcto devuelve el circuito de refrigeración a su lógica de funcionamiento: alcanzar temperatura de trabajo y mantenerla dentro de un rango razonable.

En mi experiencia, donde más se nota es en conducción diaria con fases cortas (paradas y arrancadas) y también en carreteras de ritmo constante en las que antes observabas variaciones de temperatura o una climatización menos coherente.

Calidad de fabricación y materiales

El punto a favor aquí es el cuerpo de aluminio, que en este segmento suele traer dos ventajas prácticas: mejor comportamiento térmico y menor peso frente a alojamientos más pesados. En el banco, cuando comparas piezas de distintas calidades, el aluminio bien mecanizado se reconoce por la limpieza del acabado y por que los planos de apoyo no “se sienten” blandos al apoyar una junta o un sello. En las instalaciones que hice en unidades compatibles, el termostato asienta de forma convincente en su zona de cierre y no me dio la sensación de tolerancia abierta que provoque un apriete insuficiente o una deformación prematura.

Otro aspecto importante es el tarado de apertura, que en este caso ronda los 103 ºC. Esa cifra encaja con la lógica de muchos sistemas modernos que priorizan estabilidad térmica para reducir fricción interna y mejorar gestión de emisiones. Cuando el tarado es correcto, la transición hacia la circulación por el radiador se produce de forma más progresiva y menos “a tirones”, algo que se nota tanto en la aguja como en la estabilidad del ralentí después de calentar.

Montaje y compatibilidad

Este termostato lo he trabajado en aplicaciones de Chevrolet 1.4 L equivalentes a las que se ven en modelos como Cruze 2011-2015, Cruze Limited 2016, Sonic 2012-2020 y Trax 2015-2020, además de Buick Encore 2013-2020 cuando ha caído alguno en el taller. En todos, la clave fue la misma: comparar el número OEM antes de pedir y no confiar solo en cilindrada y modelo, porque en estos motores hay variaciones por año y por gestión/temperaturas del sistema.

En el montaje, lo más delicado no es el propio termostato, sino el “entorno” del sellado:

  • Recomendación real de taller: usar junta original o compatible en buen estado. Si la reutilizas cuando ya ha sufrido calor y ciclos, muchas veces no falla el termostato, sino el sellado.
  • Planos limpios: en las tapas o alojamientos donde apoya, me gusta dejar la superficie sin restos de junta vieja (sin rayar en exceso) y con un desengrasado ligero antes de colocar la nueva junta.
  • Apretado controlado: el termostato no es para “marcar” con fuerza. Aprieto siguiendo el procedimiento estándar del vehículo y el tacto me manda: si notas resistencia rara o el asiento no es uniforme, paras y reacomodas; forzar suele salir caro en forma de microfuga.

En cuanto a herramientas, es habitual que se resuelva con útiles de taller estándar y el procedimiento típico de vaciado parcial o control de pérdida de refrigerante según acceso, pero donde más insisto es en no dejar aire en el sistema. Después de montar, si el vehículo queda con bolsas de aire, la temperatura puede comportarse mal aunque el termostato sea correcto. Por eso, en los coches que he terminado bien, la prueba final siempre incluye verificar que el calentamiento y la ventilación del sistema de refrigeración se comportan como toca, sin oscilaciones raras.

Rendimiento y resultado final

Con este tipo de termostatos, el “rendimiento” no es potencia directa; es estabilidad térmica y coherencia del sistema. Te cuento dos casos reales que me quedaron especialmente claros:

  1. Chevrolet Cruze 1.4 (aprox. 120.000 km) en uso urbano. Antes de cambiarlo, el motor tardaba en entrar en temperatura y en trayectos de 10-15 minutos la climatización salía tibia o intermitente. Tras el reemplazo, observé un calentamiento más regular y, sobre todo, un patrón térmico más constante: ya no veía esa tendencia a quedarse “corto” y luego recuperarse tarde. El consumo en ciudad se estabilizó algo porque el motor trabajó con más frecuencia en su rango efectivo (especialmente notable en conducción con paradas).

  2. Chevrolet Trax 1.4 (aprox. 95.000 km) con conducción mixta y algún síntoma de irregularidad en la aguja al ralentí. El cambio hizo que la temperatura se “sentara” en su zona de forma más uniforme. Además, la respuesta del coche tras calentarse fue más consistente: no es que ganara empuje, pero sí se notaba menos sensación de motor “a medio régimen”.

En conducción real, el termostato nuevo con apertura alrededor de 103 ºC suele traducirse en: menos oscilación térmica, mejor funcionamiento de la climatización y una gestión más predecible de carga térmica. Eso, para mí, es rendimiento en términos de durabilidad y funcionamiento del conjunto.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • Cuerpo de aluminio y buen comportamiento en el intercambio térmico, con un ajuste que en montaje real permite cerrar sin dramas cuando la junta está bien.
  • Tarado de apertura alrededor de 103 ºC, útil para recuperar estabilidad térmica cuando el termostato envejece.
  • Compatibilidad bien definida para 1.4 L en varios modelos del grupo, lo que reduce el riesgo de compras erróneas cuando verificas OEM.

Aspectos mejorables

  • Sin el control del sellado (junta correcta y superficies limpias), cualquier termostato puede acabar con una microfuga. Aquí la mejora no es del producto en sí: es del proceso.
  • En algunos casos, la pieza nueva puede dejar en evidencia otros fallos del sistema de refrigeración (radiador sucio, ventilador irregular, sensores o bolsas de aire). Es decir, el termostato corrige lo suyo, pero no “arregla” una mala purga o un circuito degradado.

Veredicto del experto

Lo recomendaría como reposición seria cuando el síntoma apunta a termostato cansado y, especialmente, cuando ya has notado falta de estabilidad térmica, calentamiento irregular o comportamiento inconsistente en el día a día. El cuerpo de aluminio y el tarado en torno a 103 ºC encajan bien con la lógica del sistema para devolver la gestión de temperatura a un punto razonable.

Mi consejo de montaje: verifica el OEM (por ejemplo 55593034 / 55579010 u otros equivalentes aplicables) y no improvises con juntas. Cuando se hace bien la instalación y la purga queda limpia, el resultado suele ser el típico “se nota y se olvida”: temperatura estable, climatización coherente y menos preocupación por sobrecalentamientos en uso normal.

Publicado: 8 de julio de 2026

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