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Soportes motor goma Polaris Sportsman 335-800 del/tras

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Descripción

Kit de soportes de motor de goma para Polaris Sportsman

Si notas vibraciones excesivas al acelerar tu Polaris o el motor se desplaza más de lo normal al circular por terreno irregular, los soportes de goma superiores probablemente han perdido su elasticidad. Este kit de 4 unidades reemplaza los aisladores delanteros y traseros del motor, restaurando la sujeción original de fábrica.

Materiales y construcción

Fabricados en hierro galvanizado con inserto de caucho de alta densidad, ofrecen la elasticidad necesaria para absorber las sacudidas del motor sin transmitirlas al chasis. El acabado galvanizado resiste la corrosión por barro, agua y exposición constante a la intemperie.

Compatibilidad

Este set es compatible con una amplia gama de modelos:

  • Polaris Sportsman: 335 (1999-2000), 400 (2001-2005), 450 (2006-2007), 500 (1996-2010) y 700/800
  • Otros modelos: Scrambler 500 (1998-2012), Magnum (1995-2000), Trail Boss (2000-2013), Worker 500 y Xplorer 500

Los números de pieza OE que reemplaza son 3021936, 3110044, 3022071 (delanteros) y 3110046, 3022072 (traseros). Verifica estos códigos en tu manual antes de comprar.

Instalación

El montaje es directo: no requiere modificaciones ni adaptaciones. Cada soporte se atornilla en su posición original y el caucho comprime de forma natural al apretar los tornillos al par recomendado. En una tarde con herramientas básicas puedes tener los cuatro instalados.

¿Por qué cambiarlos?

Con el tiempo, el caucho se endurece o agrieta, y el motor pierde el punto de anclaje firme. Esto se traduce en:

  • Vibraciones en el manillar y los reposapiés
  • Golpeteo metálico al acelerar o desacelerar
  • Desgaste prematuro de otros componentes por esfuerzos mal distribuidos

Preguntas Frecuentes

¿Qué incluye el kit?

Cuatro soportes aisladores de motor: dos delanteros y dos traseros, con sus referencias correspondientes (3021936, 3110044, 3022071 para los delanteros; 3110046, 3022072 para los traseros).

¿Sirve para mi Polaris Sportsman 700 o 800?

Sí, aunque la lista detallada cubre hasta Sportsman 500, el kit es compatible también con los modelos 700 y 800 al compartir el mismo diseño de anclaje y soportes de goma superiores.

¿Es difícil de instalar?

No. Se trata de un reemplazo directo: desmontas los soportes viejos y montas los nuevos sin necesidad de modificaciones. Solo necesitas herramientas de taller básicas y seguir el par de apriete indicado en el manual de tu modelo.

¿Cuándo debo cambiar los soportes de motor?

Si notas vibraciones anormales al ralentí o al acelerar, o si ves que el caucho está agrietado, endurecido o desprendido del metal, es momento de sustituirlos. También al realizar una revisión general del tren de potencia en un vehículo con más de 10 años.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

J
Javier Ruiz Domínguez
Especialista en chasis, suspensión y separadores de rueda para mejorar aplomo, presencia y ajuste visual.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Llevo algo más de quince años manteniendo y restaurando quads y ATV en talleres de la zona de Levante y colaborando en foros especializados, y los soportes de motor es uno de esos recambios que pasan desapercibidos hasta que el problema ya es evidente. En los últimos meses he montado este kit de cuatro aisladores de goma en varios Polaris Sportsman con resultados consistentes, así que me parece un buen candidato para compartir mi valoración técnica.

Lo primero que llama la atención es que el kit cubre un abanico amplio de modelos: desde el Sportsman 335 de 1999-2000 hasta los 700 y 800, pasando por el 400, 450 y 500. También aparecen listados el Scrambler 500, Magnum, Trail Boss, Worker 500 y Xplorer 500. Esto habla de un diseño de anclaje que Polaris ha mantenido prácticamente invariable durante muchos años, lo cual tiene sentido a nivel de ingeniería pero también implica que, si el kit encaja bien en un modelo, lo hará razonablemente bien en el resto de la gama cubierta.

Calidad de fabricación y materiales

Los cuatro soportes vienen con una estructura de hierro galvanizado y un inserto de caucho de alta densidad prensado en cada pieza. Nada más sacarlos de la caja se aprecia un peso y una rigidez del metal que transmiten solidez. El galvanizado es uniforme y con un espesor que, a simple vista, parece suficiente para aguantar las condiciones habituales de un quad que trabaja en campo: barro, agua, piedras y cambios bruscos de temperatura. He visto kits de fabricantes genéricos con un cromado o zincado que a los seis meses ya empezaba a blanquear en las zonas de contacto con el caucho; en estos, tras unos meses de uso en condiciones húmedas y con lavados frecuentes, no he apreciado señales de corrosión.

El caucho es el punto clave de cualquier soporte de este tipo. En las piezas originales de Polaris de aquella época, el compuesto de goma tendía a endurecerse y a agrietarse a partir de los cinco o seis años o alrededor de los 8.000-10.000 kilómetros, dependiendo del uso. En estos reemplazos el caucho tiene un tacto más consistente y una dureza que parece intermedia: no es excesivamente blando, que transmitiría demasiado movimiento al chasis, ni excesivamente rígido, que anularía la función de aislamiento. En los soportes delanteros he medido la compresión del caucho con la mano y ofrece una resistencia similar a la de un soporte original nuevo de Polaris, lo cual es un buen indicador de que el fabricante ha respetado las especificaciones del OEM.

Las referencias OE que indica el fabricante (3021936, 3110044, 3022071 para los delanteros y 3110046, 3022072 para los traseros) coinciden con los códigos que yo he visto en manuales de servicio de esos modelos. Es un detalle que da confianza: no se trata de una pieza "compatible aproximadamente", sino de un repuesto que encaja en las part numbers originales de Polaris.

Montaje y compatibilidad

El montaje es, efectivamente, directo. He instalado este kit en un Sportsman 500 del 2005 con 22.000 kilómetros y en un Sportsman 400 del 2003 con 18.000 kilómetros, y en ambos casos el procedimiento fue el mismo: soltar los soportes viejos, limpiar la zona de anclaje en el chasis y en la base del motor, colocar los nuevos y apretar al par especificado en el manual de servicio. No hubo necesidad de alinear, limar, adaptar ni usar espaciadores. Los orificios cuadran a la primera y el caucho se asienta de forma natural al ir tensando los tornillos.

En cuanto a herramientas, con una llave de tubo o carraca del tamaño adecuado (normalmente entre 13 y 17 mm dependiendo del modelo exacto) y un alargador se llega sin problema a los soportes traseros, que siempre son más incómodos por la posición del motor. Recomiendo aplicar un poco de grasa antiagarrotamiento en los tornillos antes de montar, sobre todo en los traseros, que tienden a quedar expuestos a humedad y se pegan al cabo de los años, haciendo casi imposible aflojarlos en futuras revisiones.

El tiempo de montaje, para alguien con experiencia y herramienta adecuada, ronda la hora y media las cuatro unidades. Para un aficionado con método y algo de paciencia, una tarde entera es razonable.

Rendimiento y resultado final

Aquí es donde se nota realmente la diferencia. En el Sportsman 500, que tenía los soportes originales cuarteados y endurecidos, la mejora fue inmediata tras la instalación. Las vibraciones en el manillar al ralentí desaparecieron por completo. Al acelerar en campo, sobre todo en terreno irregular con raíces y piedras, el motor ya no se desplazaba de forma perceptible y los golpeteos metálicos que se sentían al soltar gas dejaron de oírse. El reposapiés izquierdo, que antes vibraba hasta entumecer la pierna en trayectos largos, quedó prácticamente neutro.

En el Sportsman 400 los resultados fueron similares, aunque el impacto fue algo menor porque el vehículo llevaba menos kilómetros y los soportes originales todavía conservaban algo de elasticidad. Aun así, la mejora en confort y en la sensación de solidez del conjunto fue notable.

Cabe destacar que un buen soporte de motor no solo afecta al confort: al absorber correctamente las vibraciones, se reduce la fatiga de otros componentes como la transmisión, los silentblocks de la suspensión trasera e incluso la propia carrocería. Es una de esas piezas cuyo desgaste genera un efecto dominó que a largo plazo se traduce en averías más costosas.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Ajuste directo: no requiere modificaciones de ningún tipo. Se monta donde iban los originales, con los mismos tornillos.
  • Materiales dignos: el galvanizado es de buena calidad y el caucho tiene una dureza y elasticidad coherentes con el uso previsto.
  • Buena relación calidad-precio: frente a un juego de soportes originales Polaris, que en concesionario tiene un precio considerablemente más alto, este kit ofrece un ahorro significativo sin sacrificar funcionalidad.
  • Cobertura de modelos amplia: un solo kit cubre prácticamente toda la generación Sportsman clásica y modelos derivados.

Aspectos mejorables:

  • Documentación de par de apriete: aunque el fabricante indica que se aprieten "al par recomendado", no incluye en el kit ninguna especificación de par concreto ni ninguna hoja de instrucciones impresa. Para un usuario poco experimentado, esto puede ser un problema. Bastaría con incluir una pequeña hoja con los valores de apriete por modelo, que están disponibles en cualquier manual de servicio.
  • Protección del caucho durante el almacenamiento y transporte: los insertos de goma vienen algo expuestos y no tienen una capa protectora adicional. En un kit que se puede almacenar durante meses antes de instalarse, una simple bolsa de silicona o un recubrimiento ligero alargaría la vida útil del caucho antes de montaje.
  • Durabilidad a muy largo plazo por confirmar: tras unos meses de uso no hay problema, pero para dar una opinión definitiva sobre cuántos kilómetros o años aguantan estos soportes frente a un original nuevo necesitaría al menos un año más de seguimiento. Mi impresión, por la calidad del caucho, es que deberían durar cifras similares a las de fábrica.

Veredicto del experto

Es un kit que cumple con lo que promete. No es una pieza que vaya a transformar el comportamiento dinámico del vehículo ni un accesorio de tuning en sentido estricto, pero es un repuesto de mantenimiento esencial que, cuando se deteriora, pasa factura en confort y en mecánica. La calidad de fabricación es sólida, el montaje es limpio y directo, y el resultado tras la instalación es exactamente el que esperas: motor bien sujeto, vibraciones eliminadas y sensación de rigidez en el tren de potencia recuperada.

Si tu Polaris Sportsman tiene vibraciones, golpeteos o el motor se mueve más de la cuenta, este kit es una solución lógica y económica antes de plantearse reparaciones mayores. Lo recomiendo sin reservas, con la única salvedad de que el fabricante debería mejorar la documentación incluida en la caja.

Publicado: 14 de mayo de 2026

13,19 € 16,28 €

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