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Sonda lambda trasera Honda Civic, Stream y CR-V 2.0

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Descripción

Sonda lambda trasera Honda Civic, Stream y CR-V 2.0 WEIDA AUTO PARTS

La sonda lambda trasera Honda Civic, Stream y CR-V 2.0 de WEIDA AUTO PARTS mide el oxígeno presente en los gases de escape después del catalizador. Su lectura ayuda a la centralita a comprobar la eficacia del sistema anticontaminación y a mantener un funcionamiento adecuado del motor.

Es compatible con el Honda Civic Stream 2.0L de 2001 a 2005 y el Honda CR-V de 2001 a 2007. Sustituye directamente las referencias originales 36532-PRC-004 y 36532-PNE-G01, siempre que coincidan con la pieza instalada en el vehículo.

Cuándo puede ser necesaria

Una sonda trasera deteriorada puede relacionarse con el encendido del testigo de avería, un consumo superior al habitual, irregularidades de funcionamiento o códigos de diagnóstico como P0136 y P0141. Estos síntomas también pueden tener otras causas, por lo que conviene confirmar el origen con un escáner OBD-II.

La instalación se realiza detrás del catalizador y no requiere modificaciones del cableado cuando el conector y la referencia son compatibles. Para el desmontaje suele ser útil una llave para sensores de oxígeno con ranura lateral.

  1. Desconecta la batería y localiza la sonda posterior.
  2. Retira la unidad antigua y aplica antiagarrotamiento en la rosca nueva.
  3. Enrosca el sensor, conecta el enchufe hasta oír el clic y borra el código con un escáner.

Comprueba siempre el modelo, el año y la referencia antes de comprar. Para quienes necesitan reemplazar el sensor original sin adaptar el cableado, esta sonda lambda trasera Honda Civic, Stream y CR-V 2.0 ofrece una sustitución práctica y directa.

Preguntas Frecuentes

¿Qué referencias originales sustituye?

Sustituye las referencias 36532-PRC-004 y 36532-PNE-G01.

¿Con qué vehículos es compatible?

Con Honda Civic Stream 2.0L de 2001-2005 y Honda CR-V de 2001-2007.

¿Dónde se instala?

Se coloca en el escape, detrás del catalizador.

¿Qué herramienta se recomienda?

Una llave para sensor de oxígeno con ranura lateral para proteger el cable.

¿Es necesario modificar el cableado?

No, siempre que la referencia y el conector coincidan con los del vehículo.

Con la garantía de:

Opiniones (2)

Opiniones de clientes que compraron este producto

D***v BG
5/28/2025
5/5
A***y IL
5/27/2025
5/5

Análisis de Experto

J
Javier Ruiz Domínguez
Especialista en chasis, suspensión y separadores de rueda para mejorar aplomo, presencia y ajuste visual.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He montado y revisado esta sonda lambda trasera de WEIDA AUTO PARTS en Honda Civic Stream 2.0 y Honda CR-V 2.0 de la primera mitad de los años 2000, siempre comparando antes la referencia grabada en la pieza desmontada y la forma del conector. Es un sensor de oxígeno posterior, situado después del catalizador, cuya función principal es permitir que la unidad de mando supervise la eficacia del sistema de escape y detecte desviaciones en la composición de los gases.

No es una pieza destinada a transformar el comportamiento del motor ni a conseguir un aumento de potencia. Su valor está en recuperar una lectura correcta del escape cuando la sonda original ha envejecido, presenta una respuesta lenta o provoca códigos relacionados con el circuito de señal o del calentador. En este tipo de Honda, una diagnosis adecuada es importante porque un fallo de sonda no siempre significa que el sensor sea el origen del problema.

En una CR-V 2.0 con más de 220.000 kilómetros, el testigo de avería aparecía de forma intermitente y el diagnóstico apuntaba al circuito de la sonda posterior. Tras comprobar alimentación, masa, cableado y ausencia de fugas en el escape, la sustitución resolvió el aviso después de borrar la memoria de averías y realizar varios ciclos de conducción.

Calidad de fabricación y materiales

La impresión general es la de un recambio de sustitución convencional, pensado para ocupar el lugar de la pieza original sin realizar adaptaciones. El cuerpo del sensor presenta una construcción adecuada para trabajar en una zona sometida a calor, vibraciones, humedad y salpicaduras procedentes de la carretera. En una sonda lambda, más que el acabado exterior, me fijo especialmente en la calidad del conector, el aislamiento del cable y la protección de la zona sensible.

El cable debe quedar correctamente sujeto y separado del tubo de escape. Si roza con una parte caliente o queda demasiado cerca del catalizador, el aislamiento puede endurecerse y terminar cuarteándose. En las unidades que he instalado, el conector encajó con firmeza y permitió conservar el recorrido original del cableado, aunque conviene comprobar antes de montar que la longitud disponible coincide exactamente con la de la sonda retirada.

Frente a una pieza original, este tipo de alternativa suele ofrecer un coste más contenido. La diferencia puede estar en la consistencia del acabado y en la duración a largo plazo, aspectos difíciles de valorar sin disponer de ensayos de resistencia o de una garantía de kilometraje. Por eso, para vehículos de uso diario muy exigente, conviene conservar la sonda vieja hasta confirmar que la nueva funciona correctamente.

Montaje y compatibilidad

La instalación es relativamente sencilla cuando la rosca no está agarrotada. En un Civic Stream 2.0 con aproximadamente 180.000 kilómetros, el desmontaje requirió aplicar producto aflojatodo y trabajar con el escape templado, nunca excesivamente caliente. Utilicé una llave específica para sensores de oxígeno con ranura lateral, que permite pasar el cable sin retorcerlo.

La compatibilidad indicada corresponde al Honda Civic Stream 2.0 de 2001 a 2005 y al Honda CR-V de 2001 a 2007, con referencias originales 36532-PRC-004 y 36532-PNE-G01. Aun así, no recomiendo comprar únicamente por modelo y año. Honda puede utilizar variaciones según mercado, motorización, transmisión y normativa de emisiones. Hay que comparar:

  • La referencia de la sonda antigua.
  • La forma y el número de terminales del conector.
  • La longitud y el recorrido del cable.
  • La posición de montaje posterior al catalizador.
  • La orientación de la rosca y del cuerpo del sensor.

Antes de enroscarla, limpio la zona de la rosca del escape con un cepillo de alambre, evitando que entre suciedad en el alojamiento. Si se emplea compuesto antiagarrotamiento, debe aplicarse una cantidad muy pequeña y únicamente en la rosca, sin contaminar la punta del sensor. También evito sujetar el elemento sensible con las manos sucias o golpearlo durante el montaje.

Rendimiento y resultado final

En un CR-V utilizado principalmente en ciudad, con unos 205.000 kilómetros, el cambio eliminó el código asociado a la señal de la sonda trasera y el testigo no volvió a aparecer tras varios trayectos urbanos y de carretera. El motor ya funcionaba razonablemente bien antes de la reparación, algo normal en una sonda posterior: su fallo suele afectar más a la supervisión del catalizador que a la conducción inmediata.

En el Civic Stream probado, la mejora más apreciable fue la desaparición del aviso de avería y la recuperación de una lectura coherente en el escáner. No observé un incremento de potencia ni una reducción drástica del consumo, y tampoco sería razonable esperarlo de este componente. Si el vehículo presenta tirones, mezcla incorrecta o un consumo elevado, hay que revisar también bujías, entradas de aire, fugas de escape, presión de combustible y la sonda delantera.

La respuesta definitiva debe comprobarse con diagnosis después de alcanzar la temperatura de servicio. Borrar el código sin solucionar la causa solo oculta temporalmente el problema.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Sustitución directa cuando coinciden referencia y conector.
  • Montaje sin cortar ni empalmar el cableado.
  • Aplicación adecuada para modelos Honda concretos de cierta antigüedad.
  • Permite recuperar la supervisión del catalizador y apagar averías relacionadas.
  • Coste normalmente inferior al de un recambio original.

Aspectos mejorables:

  • La compatibilidad no debe darse por segura solo con el año del vehículo.
  • No se dispone de información suficiente para valorar con precisión la durabilidad frente a una pieza original.
  • El resultado depende mucho del estado del catalizador y del cableado.
  • En escapes muy oxidados, el desmontaje puede ser bastante más laborioso que el montaje de la pieza nueva.

Veredicto del experto

Considero que esta sonda lambda trasera es una opción razonable para reparar un Honda Civic Stream 2.0 o un Honda CR-V 2.0 cuando la referencia, el conector y la ubicación coinciden. En los vehículos que he trabajado, el montaje fue directo y el funcionamiento posterior resultó correcto después de confirmar el diagnóstico.

La recomendaría para una reparación de mantenimiento con presupuesto ajustado, pero no la instalaría sin comprobar primero el circuito eléctrico y la existencia de fugas en el escape. Una diagnosis OBD-II, una inspección visual cuidadosa y la comparación con la sonda original son pasos imprescindibles para evitar sustituir una pieza que no era la causa real del fallo.

Publicado: 18 de septiembre de 2026

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