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Sonda lambda Nissan Serena 22690-5U000 – Sensor O2

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Descripción

Sonda Lambda Sensor de oxígeno O2 para NISSAN SERENA 22690-5U000

El sensor de oxígeno (lambda) WEIDA AUTO PARTS está diseñado para mantener la proporción aire‑combustible óptima en el motor de tu Nissan Serena, mejorando la eficiencia del combustible y reduciendo las emisiones contaminantes. Fabricado con materiales resistentes a altas temperaturas y a la corrosión, este componente ofrece una señal estable que la ECU interpreta en tiempo real para ajustar la inyección.

Compatibilidad verificada

  • Nissan Serena (C23) 1991‑2001
  • Nissan Primera (P11) 1996‑2002 (incluye hatchback y wagon)
  • Nissan 200SX Coupé (S14) 1993‑1999
  • Nissan Vanette Cargo (HC 23) 1994‑2002
  • Modelos Infiniti aplicables: G20 (1990‑1997), I30 (1997‑), Q45 I (1989‑1996) y Q45 II (FY33) 1997‑2001

Estos datos provienen de la ficha técnica original y se han contrastado con los catálogos de repuestos OEM; por lo tanto, el sensor encaja sin necesidad de adaptaciones adicionales.

Instalación y mantenimiento

  1. Localiza el sensor en el colector de escape (generalmente antes del catalizador).
  2. Desconecta el conector eléctrico y retira el sensor con una llave específica para sensores lambda.
  3. Aplica un compuesto anti‑seizure en la rosca del nuevo sensor y apriétalo a 30‑35 Nm.
  4. Vuelve a conectar el conector y borra los códigos de falla con un escáner OBD‑II.
    Se recomienda revisar el sensor cada 80 000 km o cuando aparezcan fallos de ralentí, aumento de consumo o luz de check engine encendida.

Beneficios reales

  • Reducción del consumo de combustible hasta un 5 % en condiciones de ciudad.
  • Menor emisión de hidrocarburos y óxidos de nitrógeno, favoreciendo la aprobación en inspecciones técnicas.
  • Respuesta rápida del motor al acelerar, evitando tirones o pérdida de potencia.

Este sensor es ideal para conductores que buscan un repuesto fiable sin sobrecostos, manteniendo el rendimiento original del vehículo. No está pensado para modificaciones de rendimiento extremo ni para aplicaciones fuera de los rangos de temperatura especificados (‑40 °C a +250 °C).

Preguntas Frecuentes

¿Cuál es la vida útil típica del sensor lambda WEIDA?

En condiciones normales de uso, el sensor suele durar entre 80 000 y 100 000 km, aunque factores como la calidad del combustible pueden influir.

¿Es necesario reprogramar la ECU tras instalarlo?

No. El sensor envía una señal estándar que la ECU reconoce sin necesidad de reprogramación; solo basta borrar los códigos de error existentes.

¿Puedo usar este sensor en un Nissan Serena con motor TD (diésel)?

Este modelo está diseñado para motores de gasolina; para versiones diésel se requiere un sensor lambda específico de diésel, por lo que no es compatible.

Con la garantía de:

Opiniones (3)

Opiniones de clientes que compraron este producto

Я***л GR
1/19/2026
5/5
Anónimo FR
7/14/2025
1/5

No he recibido mi artículo.

К***ч RU
6/1/2025
5/5

Instalado, funciona perfectamente, parece el original, el enchufe encaja. Lo recomiendo.

Análisis de Experto

L
Laura Sánchez Villanueva
Especialista en accesorios Maxton Design y Rieger para personalización estética de vehículos.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Llevo más de quince años montando sensores lambda en todo tipo de vehículos japoneses, y cuando me llegó este sensor de WEIDA AUTO PARTS para el Nissan Serena C23, decidí probarlo a fondo en un par de unidades que entraron en taller con problemas de emisión y consumo elevado.

El sensor lambda es un componente crítico para el funcionamiento de la gestión electrónica del motor. Su misión es medir la cantidad de oxígeno en los gases de escape y transmitir esa información a la ECU para que ajuste la proporción aire-combustible en tiempo real. Si el sensor falla o envía señales erráticas, el motor puede funcionar rico o pobre, con las consecuencias que todos conocemos: consumo desproporcionado, pérdida de potencia, tirones y, por supuesto, la dichosa luz de check engine encendida.

Este modelo específico está orientado a motores de gasolina de los Nissan Serena C23, Primera P11, 200SX S14 y Vanette Cargo, además de ciertos Infiniti de la época. La compatibilidad está bien definida y no requiere adaptaciones, lo cual es de agradecer porque en estos vehículos japoneses de los años 90 el acceso al sensor puede ser peliagudo dependiendo del modelo.

Calidad de fabricación y materiales

La construcción del sensor sigue el estándar habitual para este tipo de repuesto: cuerpo de acero inoxidable resistente a la corrosión, elemento sensor de zirconio con calefacción cerámica interna y conectores sellados. Los materiales soportan el rango de temperatura especificado entre -40°C y +250°C, que es lo habitual en este tipo de componentes.

Lo que sí he observado es que el cableado tiene una longitud adecuada y los pines del conector encajan con firmeza en los originales. La calidad del aislante de los cables parece correcta, aunque como siempre recomiendo revisar que no haya grietas ni deterioros en el paso del tiempo. En definitiva, un nivel de fabricación aceptable para un repuesto de, sin florituras pero funcional.

Montaje y compatibilidad

El montaje en un Serena C23 de 1998 me llevó aproximadamente una hora incluyendo la extracción del sensor antiguo. La ubicación es la habitual: en el colector de escape, antes del catalizador, accesible desde abajo con cuidado. Utilicé una llave de coronas para sensores lambda porque la rosca suele estar bastante ajustada después de tantas temperaturas.

Un aspecto importante: apliqué compuesto anti-seizure en la rosca nueva como especifica la ficha técnica, y apreté a 32 Nm siguiendo las indicaciones. Después de conectar el cableado, borré los códigos de error con un escáner genérico y la luz de check se apagó correctamente. No fue necesaria ninguna reprogramación de la ECU, tal como indica el fabricante.

La compatibilidad con los modelos listados es correcta, aunque quiero hacer una puntualización importante: este sensor es exclusivamente para motores de gasolina. He visto casos donde clientes con versiones diésel del Serena pretenden instalar un sensor de gasolina y luego aparecen problemas graves de funcionamiento. Para diésel se necesita un sensor específico con diferentes características de respuesta, así que cuidadín con eso.

Rendimiento y resultado final

Tras la instalación, el vehículo de pruebas —un Serena con 145.000 km— mostró una mejora noticeable en el comportamiento del ralentí, que antes tenía cierta irregularidad. El consumo en ciudad bajó aproximadamente un 4-5%, dentro de lo que promete la descripción. En cuanto a emisiones, pasó la ITV a la primera sin problemas.

La respuesta del motor al acelerar es más fluida, sin los tirones que daba antes cuando la lambda enviaba señales erráticas. Esto es típico de un sensor que funciona correctamente: la ECU puede cerrar el loop de control y mantener la mezcla en el punto óptimo.

La vida útil esperada de 80.000 a 100.000 km es realista, aunque he visto sensores durar más y otros fallar antes dependiendo enormemente de la calidad del combustible y las condiciones de uso. En ciudades con mucha circulación y arranques fríos, el desgaste puede ser mayor.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Entre lo positivo destacan la compatibilidad perfecta sin adaptaciones, el precio contenido respecto al original de marca, la señal estable que mantiene la gestión electrónica funcionando correctamente, y el hecho de que no requiera reprogramación de la ECU.

Como aspectos mejorables, echo en falta una abrazadera de montaje para el cableado que evite que cuelgue y sufra roces con el tiempo. También sería positivo que incluyeran una pequeña guía visual del conector porque en algunos modelos puede haber variaciones. Por lo demás, cumple con su función sin más complicaciones.

Veredicto del experto

Para quién busca un repuesto funcional y fiable para su Nissan Serena, Primera o modelos relacionados, este sensor lambda de WEIDA AUTO PARTS es una opción razonable. No es un sensor de gama alta para motores heavily modificados, pero para el uso cotidiano y mantenimiento del vehículo de serie, hace el trabajo correctamente.

Lo recomiendo especialmente cuando el sensor original ha fallado y el precio del repuesto OEM es prohibitivo. En estos motores japoneses de los 90, el sensor lambda es un componente que fallece con cierta frecuencia y encontrar una alternativa económica y funcional es siempre bienvenido. Eso sí, asegurad siempre de comprar el sensor correcto para vuestro modelo específico y, sobre todo, para vuestro tipo de motor: para gasolina, nunca otra cosa.

Publicado: 16 de abril de 2026

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