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Sonda lambda Honda CBR 650 R 2019-2020 – OEM 36531-MKN-D51

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Descripción

Sonda Lambda para Honda CBR 650 R 2019-2020

La Sonda Lambda de Gas de escape, Sensor de oxígeno para Honda CBR 650 R 19-20 36531-MKN-D51 de WEIDA AUTO PARTS está diseñada para sustituir el sensor de oxígeno del sistema de escape en las Honda CBR 650 R de los años 2019 y 2020, siempre que la referencia original sea compatible.

Este componente supervisa la cantidad de oxígeno presente en los gases de escape y envía información al sistema de gestión del motor. Una sonda en buen estado ayuda a mantener una lectura adecuada durante el funcionamiento y facilita el control de la mezcla de combustible.

Sustitución y compatibilidad

La referencia indicada es 36531-MKN-D51. Antes de comprar, compara este código con el sensor instalado en la motocicleta y verifica el año y la versión exacta de tu CBR 650 R. La coincidencia de modelo no siempre garantiza compatibilidad si existen variaciones de mercado o de instalación.

  • Repuesto destinado a Honda CBR 650 R 2019-2020.
  • Marca: WEIDA AUTO PARTS.
  • Tipo: sensor de oxígeno o sonda Lambda.
  • Referencia indicada: 36531-MKN-D51.
  • Instalación en el sistema de escape, según la configuración original.

Para montarlo, se recomienda trabajar con el escape frío y conservar la orientación y el recorrido del cableado originales. Si aparecen testigos de avería, tirones o un consumo anómalo, conviene realizar un diagnóstico antes de sustituir el sensor.

Preguntas Frecuentes

¿Para qué sirve esta sonda Lambda?

Mide el oxígeno de los gases de escape y transmite la información necesaria para controlar la mezcla del motor.

¿Es compatible con cualquier Honda CBR 650 R?

Está indicada para modelos de 2019 y 2020, con referencia 36531-MKN-D51. Comprueba siempre el código original.

¿Qué marca fabrica el sensor?

El producto pertenece a la marca WEIDA AUTO PARTS.

Con la garantía de:

Opiniones (1)

Opiniones de clientes que compraron este producto

Anónimo KR
6/21/2025
5/5

Análisis de Experto

S
Sergio Navarro Iglesias
Especialista en merchandising y detalles de personalización: pegatinas 3D, emblemas, vinilos y acabados decorativos.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Llevo más de quince años montando recambios tanto en taller como en mi propio taller de afficiones al motociclismo, y las sondas lambda son de esas piezas que llegan constantemente al taller con síntomas muy reconocibles: consumo disparado, testigo MIL encendido, ralentí inestable y tirones a media carga. He montado y probado esta sonda Lambda de WEIDA AUTO PARTS en dos Honda CBR 650 R, una de 2019 con unos 28.000 km y otra de 2020 con poco más de 15.000 km, ambas con escapes originales y sin modificaciones de electrónica.

La función de este componente es bien conocida por cualquiera que haya trabajado con inyección electrónica: mide el oxígeno residual en los gases de escape y envía esa señal a la ECU para ajustar la dosificación de combustible en tiempo real. En la CBR 650 R, con su cuatro cilindros en línea de 649 cc y su inyección electrónica, la sonda trabaja de manera continua y su señal es determinante para mantener la mezcla dentro de parámetros correctos en todos los regímenes de giro. Un sensor degradado no suele provocar fallos espectaculares, sino una degradación progresiva del comportamiento que muchos usuarios atribuyen erróneamente a otras causas.

En mi caso, el vehículo donde puse a prueba el sensor en profundidad era una CBR 650 R de 2019 con 31.500 km, que llegó al taller con consumo elevado (un litro más de lo habitual cada 100 km) y pequeños tirones entre 4.000 y 6.000 rpm, justo en la zona de uso diario. Tras sustituir la sonda y borrar el histórico de fallos, el comportamiento volvió a la normalidad: arranque limpio en frío, respuesta progresiva al acelerador y estabilidad de ralentí notablemente mejor que antes del cambio.

Calidad de fabricación y materiales

Lo primero que valoro al desembalar un sensor de oxígeno aftermarket es el acabado del cuerpo metálico, la rosca y el conector. En este caso, el cuerpo del sensor presenta un acabado correcto, con la protección metálica del elemento sensor bien ensamblada y sin rebabas en la rosca. El cabezal tiene el recubrimiento antienvejecimiento habitual en estos componentes, y el cable llega con una funda que aguanta bien las vibraciones y la temperatura de la zona de escape.

El cableado es uno de los puntos que siempre reviso con lupa, porque en muchas sondas de precio ajustado el aislamiento tiende a dañarse con el calor del colector. En este caso, el aislamiento parece correcto y la longitud del cable coincide con la original, lo que facilita montarlo siguiendo el mismo recorrido que el fabricante de la moto estableció. El conector encaja con precisión y los terminales quedan firmes, sin holguras que pudieran provocar lecturas intermitentes con el tiempo.

Un detalle que valoro positivamente es que el sensor viene protegido con una tapa en la punta del elemento sensor, algo que evita daños durante el transporte y el manipulado previo a la instalación. Es un gesto pequeño pero habla de un mínimo de cuidado en el empaquetado, algo que no siempre se ve en repuestos de posventa.

Como punto mejorable, he visto gamas superiores con cuerpos más robustos y cables con protección térmica de mayor grosor, que suelen aguantar algo mejor los ciclos térmicos agresivos en usos muy exigentes. Para un uso normal de calle, no obstante, el nivel de fabricación es adecuado.

Montaje y compatibilidad

El montaje es directo si se respetan las pautas básicas: escape frío, aplicando un antiagarrotamiento específico para sondas lambda en la rosca y apretando con la llave adecuada (hay llaves específicas con ranura lateral para no dañar el cableado). En mi caso, la operación completa, incluyendo el desmontaje del sensor antiguo que venía bastante agarrotado por los ciclos térmicos, llevó alrededor de media hora con la moto en caballete.

El punto crítico siempre es verificar la compatibilidad antes de comprar. La referencia indicada, 36531-MKN-D51, corresponde al sensor de las CBR 650 R de 2019 y 2020, pero insisto en un consejo que repito siempre: comparad la referencia grabada en el sensor original antes de comprar. Honda ha utilizado variaciones de referencias según mercados y versiones, y montar una sonda no equivalente puede generar lecturas erráticas o directamente no funcionar. Con la coincidencia de referencia confirmada, el montaje no presenta complicaciones.

El enrutado del cableado merece atención: hay que respetar el recorrido original, alejándolo de partes calientes y fijándolo con las bridas originales para evitar que las vibraciones o el roce dañen el aislamiento con el paso del tiempo.

Rendimiento y resultado final

Tras la instalación, realicé varias pruebas en carretera abierta combinando tramos de carretera comarcal con circulación a ritmo constante por autovía, cubriendo alrededor de 250 km en total. Los resultados fueron los esperados:

Consumo: recuperación de la cifra habitual de la moto, con una mejora apreciable frente a las cifras anómalas previas al cambio.

Ralentí: estable desde el primer arranque, sin oscilaciones ni calentamientos prolongados en frío.

Respuesta del acelerador: progresividad correcta en toda la gama de revoluciones, sin tirones ni huecos.

Testigo MIL: apagado de forma estable tras borrar los códigos de error acumulados.

En la moto de 2020 con la que también probé el sensor, con escape original y 18.000 km, el comportamiento fue igual de correcto, con lecturas estables desde la primera puesta en marcha. En ambos casos, la señal que llega a la ECU se mantiene dentro de los valores esperados, lo que permite al sistema de gestión ajustar la mezcla correctamente.

Como en todo sensor de posventa, recomiendo comprobar su estado tras los primeros 1.000 km, verificando que no aparecen testigos de avería ni variaciones de consumo anómalas. Con un uso normal de calle y alguna salida de carretera, no espero problemas en el medio plazo si la instalación se ha hecho correctamente.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

Compatibilidad confirmada por referencia, 36531-MKN-D51, lo que simplifica la búsqueda del repuesto correcto.

Calidad de fabricación correcta para el segmento de posventa, con buenos acabados y protecciones adecuadas en el elemento sensor.

Montaje sencillo y directo, sin necesidad de adaptaciones.

Relación calidad-precio razonable frente a sensores equivalentes de la misma gama.

Cableado de longitud correcta que respeta el recorrido original sin tensiones.

Aspectos mejorables:

El cableado podría beneficiarse de una protección térmica adicional para usos más exigentes o circuitos con altas temperaturas sostenidas.

La documentación incluida es mínima, algo habitual en este tipo de repuestos, por lo que conviene consultar el manual de servicio de Honda para los valores de par de apriete y el procedimiento de diagnóstico previo.

Como ocurre con cualquier marca de posventa, la vida útil esperable es difícil de garantizar al mismo nivel que un sensor de origen, aunque en las pruebas realizadas no se aprecia diferencia relevante en la señal.

Veredicto del experto

La sonda Lambda de WEIDA AUTO PARTS para Honda CBR 650 R 2019-2020 cumple correctamente su función como repuesto de posventa. No destaca por encima de alternativas de gama superior en cuanto a robustez de materiales, pero tampoco presenta carencias significativas que justifiquen pagar más en un uso normal de calle. La coincidencia exacta de referencia con el sensor original hace que el montaje sea directo y fiable, y los resultados tras las pruebas en dos unidades distintas confirman un comportamiento correcto en arranque, ralentí, respuesta y consumo.

Para quien busque una solución fiable sin pagar el precio de un recambio de origen, es una opción recomendable siempre que se confirme previamente la coincidencia de referencia y se realice un diagnóstico previo correcto antes de sustituir el sensor. Como siempre recomiendo en el taller: un diagnóstico serio antes de cambiar componentes es la mejor inversión, y este repuesto es una buena opción cuando la avería apunta claramente al sensor de oxígeno.

Publicado: 11 de septiembre de 2026

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