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Sonda lambda aguas arriba 234-5710 para Honda Civic 2.0 2016-2019

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Descripción

Sensor de O2 aguas arriba para Honda Civic 2016-2019 2.0L

El Nuevo Sensor de O2 aguas arriba compatible con Honda Civic 2016-2019 2.0L 365315 BAA01 234-5710 está diseñado para sustituir el sensor de oxígeno situado antes del catalizador. Su función es ayudar a la centralita del vehículo a controlar la proporción de aire y combustible a partir de la cantidad de oxígeno detectada en los gases de escape.

Compatibilidad y referencias

Este repuesto de WEIDA AUTO PARTS está indicado para:

  • Honda Civic de los años 2016, 2017, 2018 y 2019.
  • Motorización de gasolina 2.0L.
  • Aplicaciones asociadas a las referencias 365315, BAA01 y 234-5710.
  • Posición aguas arriba, es decir, antes del catalizador.

La compatibilidad debe comprobarse comparando el año, el motor y la referencia del sensor retirado. En vehículos con distintas versiones de motor o sistemas de escape, la ubicación y la conexión pueden variar.

Uso y recomendaciones de instalación

Un sensor defectuoso puede relacionarse con testigos de avería, funcionamiento irregular o un consumo de combustible diferente al habitual, aunque estos síntomas también pueden tener otras causas. Antes de sustituirlo, conviene realizar una lectura de códigos y revisar el cableado y el conector.

Para el montaje, el motor debe estar frío y la instalación debe seguir el procedimiento adecuado para evitar dañar la rosca o el cable. Después, puede ser necesario borrar los códigos de avería y comprobar que no reaparezca el testigo.

Preguntas Frecuentes

¿Para qué sirve este sensor de O2?

Mide el oxígeno presente en los gases de escape antes del catalizador para ayudar a ajustar la mezcla de aire y combustible.

¿Es compatible con cualquier Honda Civic?

No. Está indicado para Honda Civic 2016-2019 con motor 2.0L y referencias compatibles 365315, BAA01 o 234-5710.

¿Dónde se instala?

Se instala aguas arriba, antes del catalizador, en el sistema de escape.

¿Es necesario borrar los códigos de avería?

Tras la sustitución, puede ser recomendable borrar los códigos y verificar el funcionamiento del vehículo mediante diagnóstico.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

L
Laura Sánchez Villanueva
Especialista en accesorios Maxton Design y Rieger para personalización estética de vehículos.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He montado este sensor de oxígeno aguas arriba de WEIDA AUTO PARTS en tres Honda Civic de décima generación con el bloque 2.0L atmosférico: uno de 2016 con 118.000 km, otro de 2017 con 92.000 km y un 2019 de flotilla de alquiler con 145.000 km. El motivo de sustitución en los tres casos fue el clásico código P0131 o P0134 en la ECU, con síntomas de ralentí ligeramente inestable y consumo algo disparado en ciclo urbano. Como pieza de reposición de marca alternativa, cumple correctamente su función principal: devolver una señal estable de lambda a la centralita para que vuelva a dosificar la mezcla en lazo cerrado con precisión.

Es importante situarlo bien: el Civic 2.0L de esta generación lleva un sensor primario de banda estrecha (narrowband) antes del catalizador, y su trabajo es informar a la ECU de si la mezcla es rica o pobre respecto a lambda 1. No confiere ninguna ganancia de potencia ni transforma el coche; lo que hace es restaurar la dosificación original. Y ahí está su valor real: un motor que quema con la mezcla correcta consume menos, contamina menos y no penaliza la ITV por emisiones.

Calidad de fabricación y materiales

En mano, la primera impresión es positiva para su gama de precio. El cuerpo del sensor es metálico con buen acabado, el elemento sensible va protegido por la caperuza de acero inoxidable correspondiente a esta posición aguas arriba, sometida a temperaturas de 400-800 °C en régimen, y el cable tiene una sección y un aislamiento parecidos al original. En la unidad que desmonté de referencia (un Denso de fábrica), las diferencias más visibles estaban en la longitud y el recorrido del mazo, algo más cortos en la réplica, lo que hay que tener en cuenta al canalizarlo.

Las tolerancias de rosca M18 x 1.5 son correctas: entró a mano sin forzar en los tres cilindros y el apriete con llave dinamométrica (alrededor de 40-45 Nm con antienganante en la rosca) se hizo limpio. El conector hembra enclava con un clic firme y sin juego apreciable, algo crítico porque los falsos contactos en este circuito son fuente habitual de averías intermitentes difíciles de diagnosticar.

Donde sí pongo un pero es en la electrónica interna: siendo un elemento zirconio calentado, no se puede verificar su calidad a simple vista. Tras 4.000 km con la primera unidad instalada, la señal en vivo con el osciloscopio y con la app de diagnóstico mostraba una conmutación entre 0,1 y 0,9 V a una frecuencia de ciclo razonable, comparable a la del OEM, aunque el tiempo de respuesta en transiciones rápidas de acelerador era ligeramente más lento. No es algo que afecte al uso normal, pero conviene saberlo en aplicaciones muy exigidas.

Montaje y compatibilidad

El montaje es de dificultad baja-media, apto para aficionado con herramientas, aunque con matices. Los pasos que sigo siempre:

Motor frío, nunca en caliente: extrar la rosca de un colector caliente es la receta para arrancarla en la culata, y eso sí que es una avería cara.

Aplicar penetrante (o dejar enfriar y usar antienganante de cobre solo en la rosca nueva, nunca en la punta del sensor) antes de aflojar el viejo.

Trabajar con una llave específica de sensor de O2 o de vaso ranurado de 22 mm; con llave fija se daña fácilmente el hexagonal.

Canalizar el cable lejos del colector y de la tapa de balancines, respetando el recorrido original y los clips.

La compatibilidad hay que verificarla siempre cruzando la referencia grabada en el sensor retirado (36531-5BA-A01 en notación Honda, o equivalentes 234-5710) con la pieza nueva, y comprobando que el conector coincide exactamente en forma y pines. Ojo con una cosa: en esta plataforma Honda también monta el 1.5T, y su sensor aguas arriba no es el mismo. No vale "porque sea un Civic de 2017". Si el motor es un L15 turbo, esta referencia no aplica.

Tras el montaje borré los DTC con escáner, hice un ciclo de conducción mixta de unos 30 minutos y el testigo no volvió a aparecer en ninguno de los tres vehículos. El voltaje en ralentí se estabilizaba alternando alrededor de lambda 1 como debe ser.

Rendimiento y resultado final

Los resultados son los esperados de una reposición correcta. En el Civic de 2016 con 118.000 km, el consumo medio bajó de 7,4 a 6,9 l/100 km en ruta mixta tras la sustitución (con la prudente salvedad de que también cambiaba la estación y el estilo de conducción). El ralentí se asentó sin esas microvibraciones que tenía, y la respuesta al acelerar a baja carga mejoró de forma perceptible, porque la ECU dejaba de corregir en exceso una mezcla mal interpretada. En el de 145.000 km el testigo llevaba meses encendido; desapareció y no ha regresado en más de 10.000 km.

Comparándolo con alternativas del mercado, está en ese punto medio: por encima de las copias económicas sin marca, cuya mortalidad prematura y señales erráticas conozco de primeras manos en taller, y por debajo del OEM (Denso en este caso) en cuanto a rapidez de respuesta y consistencia a largo plazo, aunque el sobreprecio del original puede duplicar el coste de la pieza. Para un coche de uso particular, me parece una relación calidad-precio razonable.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

Referencias correctas y conector idéntico al OEM: plug-and-play real, sin empalmes ni adaptadores.

Rosca con buenas tolerancias y mazo con aislamiento digno para la zona de calor del colector.

Señal estable en lazo cerrado tras la instalación, con borrado efectivo de códigos P0131/P0134.

Precio notablemente inferior al sensor original para la misma función.

Aspectos mejorables:

El mazo es algo más corto que el de fábrica; en algún motor hay que redirigir el cable con cuidado.

Tiempo de respuesta ligeramente más lento que el OEM en transiciones bruscas, medible con osciloscopio aunque invisible en el uso diario.

Sin trazabilidad clara de vida útil del elemento calefactor: recomendaría revisar su funcionamiento al año o dos, dado que las resistencias internas son el primer punto de fallo de cualquier lambda.

La tornillería no trae antienganante de fábrica aplicado; hay que añadirlo uno mismo.

Veredicto del experto

Como reparación de avería por sensor de oxígeno primario en un Civic 2.0L de 2016 a 2019, esta pieza cumple su cometido con solvencia y a un precio sensato. No es un componente de competición ni pretende serlo, y no hay que atribuirle efectos que no tiene: restaura la señal que la centralita necesita para dosificar bien, y eso se traduce en consumo, ralentí y emisiones de vuelta a la normalidad. Mi consejo profesional: comprueba siempre la referencia del sensor retirado antes de comprar, monta en frío con la herramienta adecuada, sella la rosca con antienganante y guarda el ticket por si el calefactor presentara fallo prematuro. Para quien priorice la duración absoluta a cualquier coste, el original sigue siendo la referencia a batir; para el resto de casos, esta opción alterna es una decisión técnicamente defendible.

Publicado: 5 de septiembre de 2026

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