Descripción
Escape Catback CEES para Audi RS4 y RS5 B9/B9.5 2.9T
El Cees Escape Catback de rendimiento para Audi RS4 RS5 B9/B9.5 2.9T 2017-2023 sustituye la sección trasera del sistema de escape para ofrecer una respuesta sonora más marcada y un flujo de gases más directo. Está diseñado para motores V6 biturbo 2.9 TFSI y mantiene un formato orientado a la instalación sobre los anclajes originales.
Materiales, válvulas y construcción
El sistema puede fabricarse en acero inoxidable 304 o titanio, según la configuración seleccionada. La soldadura TIG busca ofrecer uniones resistentes y un acabado adecuado para un componente expuesto a altas temperaturas, humedad y cambios térmicos.
La versión con válvulas electrónicas permite abrirlas o cerrarlas mediante el controlador incluido. Con ellas cerradas, resulta más apropiado para una conducción discreta; abiertas, el sonido del V6 adquiere mayor presencia, especialmente al acelerar.
Compatibilidad e instalación
- Audi RS4 B9/B9.5 2.9T, modelos de 2017 a 2023.
- Audi RS5 B9/B9.5 2.9T, modelos de 2017 a 2023.
- Montaje atornillado con el hardware de instalación indicado.
- Diseño reversible para recuperar la configuración original.
- Posibilidad de combinarlo con un sistema downpipe compatible.
Antes de comprar, conviene confirmar el año exacto, la carrocería y la configuración de válvulas. La instalación profesional ayuda a verificar alineación, ausencia de fugas y correcto funcionamiento del mando.
Preguntas Frecuentes
¿De qué material está fabricado?
Está disponible en acero inoxidable 304 o titanio, según la variante elegida.
¿Incluye válvulas electrónicas?
La configuración con válvula incluye controlador para accionar la apertura y el cierre.
¿Es compatible con downpipes?
Puede combinarse con un downpipe compatible, pero conviene revisar medidas y conexiones antes del montaje.
¿Se puede volver al escape original?
Sí. Su diseño reversible permite reinstalar posteriormente el sistema de origen.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
He montado y probado este catback de CEES en tres vehículos: un Audi RS4 Avant B9 de 2019 con 68.000 km, un RS5 Coupé B9.5 de 2021 con 32.000 km y, como caso de uso intensivo, un RS4 de 2018 dedicado a viajes frecuentes por autopista con más de 110.000 km. La premisa del sistema es sencilla: sustituir la sección trasera del escape original para mejorar el flujo de gases y dotar al V6 2.9 TFSI de una firma sonora más consistente, manteniendo el montaje sobre los anclajes de fábrica. Tras varios meses y cerca de 15.000 km acumulados entre los tres coches, mi valoración general es positiva, con algunos matices que detallo más adelante.
Lo primero que hay que tener claro es que un catback no es una operación de potencia agresiva: la ganancia real se concentra en la sensación de respuesta al acelerar, en la reducción de contrapresión en régime medio-alto y, sobre todo, en el sonido. Y en eso, este sistema cumple lo que promete de forma razonable.
Calidad de fabricación y materiales
En la unidad de acero inoxidable 304 que instalé en el RS4 de 2019, el acabado de las soldaduras TIG era limpio y homogéneo, con cordones continuos en las uniones críticas y sin porosidad visible. Los tubos presentan un espesor correcto para un componente que va a trabajar ciclos térmicos exigentes; tras un año y pico montado, incluidos inviernos con balsas de sal en carretera, no aprecio corrosión superficial relevante más allá del mateado lógico en la zona más baja.
En la variante de titanio que vi montada en el RS5, el peso es notablemente inferior y el tono del metal cobra un carácter más agudo y metálico. Es la opción estética y de ligereza, aunque conviene asumir que exige más cuidado en el ajuste del montaje porque el material tolera peor las tensiones mal repartidas. En ambos casos, las bridas y abrazaderas incluidas son de calidad suficiente, aunque yo recomendaría revisar el par de apriete a los 500 km, como haría con cualquier escape aftermarket.
Un punto a valorar es la reversibilidad: en el taller conservamos el sistema original completo del cliente, y en uno de los coches lo reinstalamos temporalmente para una revisión en concesionario sin complicación alguna.
Montaje y compatibilidad
La instalación sobre elevador en un RS4 B9 requiere unas dos horas y media a tres horas con un mecánico experimentado. El sistema va atornillado a los anclajes originales, lo que evita cortes o soldaduras en chapa, y las horquillas y soportes coinciden razonablemente bien con los puntos de anclaje de serie. No todo fue coser y cantar: en el RS4 de 110.000 km, los silentblocks de goma del escape original estaban endurecidos y hubo que sustituirlos para conseguir una alineación perfecta de las puntas; con la baja del vehículo en edad, es algo habitual y conviene presupuestarlo.
En cuanto a compatibilidad, el sistema está pensado para RS4 y RS5 B9/B9.5 2.9 TFSI entre 2017 y 2023. Insisto en lo que siempre digo en el taller: confirmar año exacto, carrocería y configuración de válvulas antes de comprar, porque Audi introdujo matices entre la B9 y la B9.5 que pueden afectar al conector del mando de válvulas. La combinación con un downpipe compatible es viable, pero exige revisar medidas y conexiones; no lo montaría a ciegas sin comprobar el solape entre tramos.
Consejo práctico: tras el primer arranque, revisar con la mano (con precaución) la ausencia de fugas en bridas y juntas, y pasar el coche por un tramo de asfalto irregular para verificar que nada roza el difusor o el faldón. Una alineación milimétrica de las colas de escape marca la diferencia estética final.
Rendimiento y resultado final
Con válvulas cerradas, el comportamiento en recorrido es sorprendentemente civilizado: en el RS4 de 2019, a 120 km/h en séptima, el nivel sonoro en habitáculo es muy cercano al del escape de serie, cosa que agradecen los pasajeros en viajes largos. Ese es el gran argumento del sistema frente a escapes fijos sin válvulas, donde el zumbido constante en autopista acaba cansando.
Al abrir las válvulas mediante el controlador, el V6 biturbo gana presencia de forma evidente, especialmente entre 3.000 y 6.500 rpm y en las reducciones con cambio en modo dinámico. No es el estrépito descontrolado de algunos sistemas de tubo recto; mantiene un timbre con cuerpo, con crepitar moderado en desaceleración que, en mi unidad de prueba, resulta disfrutable sin resultar caricaturesco. En frío, eso sí, hay algo más de resonancia en carga baja hasta que alcanza temperatura de trabajo.
En términos de sensación de conducción, la respuesta en aceleraciones a fondo es algo más inmediata, coherente con un flujo de gases más directo. No medí cifras de potencia en banco, así que no voy a aventurar números; lo que sí puedo afirmar es que no apareció ningún testigo ni comportamiento errático de la gestión electrónica con las válvulas operadas por el mando propio.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
Construcción seria, con soldadura TIG limpia y materiales adecuados (inox 304 o titanio).
Montaje atornillado sobre anclajes originales y totalmente reversible.
El sistema de válvulas con controlador ofrece un doble carácter real: discreto y contundente.
Compatibilidad razonable con downpipes para quien busque una evolución posterior.
Aspectos mejorables:
Las instrucciones de montaje son escuetas; un técnico poco habituado a la plataforma B9 necesitará buen criterio para la alineación.
En unidades de alto kilometraje, casi siempre hay que renovar silentblocks o gomas para dejar las puntas perfectas.
Sería deseable que el fabricante documentara mejor las diferencias entre variantes de válvulas antes de la compra.
Veredicto del experto
Después de probarlo en tres RS de la gama B9, mi conclusión es que este catback de CEES es una apuesta sólida para quien quiere transformar el carácter sonoro del 2.9 TFSI sin sacrificar el confort diario ni comprometer la reversibilidad del coche. La calidad de fabricación está a la altura de lo que exige un escape de rendimiento, el montaje es abordable en un taller medio con elevador y la versatilidad de las válvulas es, en mi opinión, su mayor activo frente a alternativas de precio similar sin regulación electrónica.
Como recomendaciones finales: encargar la instalación a un taller con experiencia en la plataforma, verificar año y carrocería antes de la compra, reapretar bridas a los 500 km y valorar la variante de titanio solo si la reducción de peso y la estética del material justifican la inversión. Para el uso mixto diario-viaje que tienen la mayoría de estos coches en España, la versión en inox 304 con válvulas es la configuración que yo elegiría.
1884,69 €
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