17,99 € 39,11 €

Sensores de oxígeno delantero y trasero 2.4L para Chevrolet y GMC

(Votos: 3) 12 unidades vendidas

Color:

Comprar

Descripción

CaracterísticaDetalle
Cantidad en el paquete2 unidades
Posición del sensorBanco 1 y Banco 2 (aguas arriba/abajo)
Motor compatible2.4L
Referencias OEM aguas arriba234-4242
Referencias OEM aguas abajo234-4530, 234-4250, 234-4294, 234-4251
MarcaWEIDA AUTO PARTS

Con la garantía de:

Opiniones (3)

Opiniones de clientes que compraron este producto

B***r BR
8/6/2025
5/5

Perfecto, funcionó de maravilla.

Variante: Color:2PCS
B***r BR
7/17/2025
5/5
Variante: Color:2PCS
V***z CO
6/8/2025
5/5

Llegaron como se especifica en la descripción, necesito probarlos.

Variante: Color:2PCS

Análisis de Experto

A
Alejandro Martín Calderón
Especialista en carrocería y aerodinámica deportiva: alerones, extensiones de alerón, difusores y añadidos exteriores.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Este juego de dos sondas de oxígeno WEIDA AUTO PARTS está planteado para sustituir sensores de las posiciones anterior y posterior al catalizador en determinados motores de 2,4 litros. La función de cada posición no es intercambiable por defecto: la sonda aguas arriba participa en la corrección de la mezcla, mientras que la situada aguas abajo permite supervisar el funcionamiento del catalizador. Por eso, que ambas piezas se vendan juntas no significa que deban montarse indistintamente; hay que respetar la referencia y la ubicación correspondientes.

El conjunto se asocia a la referencia 234-4242 para la posición aguas arriba y a varias referencias —234-4530, 234-4250, 234-4294 y 234-4251— para la posición aguas abajo. También se relaciona con aplicaciones de 2,4 litros en modelos Chevrolet, GMC, Pontiac y Saturn, entre otros. Esa relación sirve como orientación, pero no confirma por sí sola la compatibilidad de cualquier coche con esa cilindrada: año, código de motor, mercado y configuración del escape pueden cambiar la aplicación.

Calidad de fabricación y materiales

La información disponible identifica los sensores como calefactados y de cuatro cables, pero no detalla el material del elemento sensor, la longitud del cable, el tipo de terminal, las tolerancias de fabricación ni los resultados de ensayos de durabilidad. Sin esos datos no es serio atribuirles una vida útil concreta ni afirmar que igualan el rendimiento de una pieza original.

En una sonda calefactada de cuatro hilos, además del circuito de señal hay un circuito destinado a llevar el elemento a su temperatura de trabajo. Una conexión incorrecta o un calefactor defectuoso puede dejar un fallo persistente aunque el cuerpo del sensor encaje físicamente. Antes de instalarlo, compararía con la pieza retirada el conector, la llave de posicionamiento, la longitud del cable y la orientación del terminal. No cortaría ni empalmaría el cableado para adaptar una referencia que no coincide.

Montaje y compatibilidad

La operación suele ser sencilla si el sensor está accesible y la rosca no está agarrotada por ciclos térmicos, pero en un coche con años de uso es habitual que la extracción sea la parte más laboriosa. Trabajaría con el escape frío para desmontar, emplearía un vaso específico para sondas y evitaría tirar del cable o golpear el cuerpo cerámico. Al montar, conviene guiar el cable por su recorrido original, lejos de colectores, piezas móviles y bordes cortantes.

La identificación debe hacerse por posición y banco conforme al manual del vehículo o al catálogo de recambios: “aguas arriba” suele ser Sensor 1 y “aguas abajo”, Sensor 2, pero la ubicación exacta y la numeración dependen de la configuración concreta. El fabricante de componentes recomienda identificar la posición antes de sustituir y advierte de que los productos químicos o la grasa en el conector pueden interferir con la referencia de aire de la sonda.

En una aplicación como un Chevrolet Equinox 2,4 o un Pontiac G6 2,4, verificaría primero el número de bastidor y compararía la referencia retirada con la nueva. Son ejemplos de modelos vinculados a este tipo de aplicación, no una garantía de que todas sus versiones acepten el mismo juego. Si el catálogo no confirma ambas referencias para ese vehículo concreto, no daría por bueno el montaje solo porque la rosca coincida.

Rendimiento y resultado final

Cuando una sonda envejecida era realmente la causa del problema, una sustitución correcta puede estabilizar la lectura de oxígeno y permitir que la centralita gestione adecuadamente la mezcla. La mejora no se debe presuponer: un código de avería también puede deberse a una fuga de escape, un problema de calefacción, un cable dañado, una mezcla incorrecta o un catalizador deteriorado. Cambiar los dos sensores sin diagnosticar puede encarecer la reparación y dejar intacta la causa original.

Tras el montaje, leería y borraría los códigos solo después de guardar los datos iniciales, comprobaría los datos en vivo con el motor a temperatura de servicio y haría una prueba de conducción. Si el testigo vuelve a encenderse, revisaría códigos, conectores y cableado antes de condenar de nuevo las sondas.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

  • A favor: el juego incluye las dos posiciones y reúne varias referencias de sustitución, lo que puede simplificar la compra cuando se confirma la aplicación exacta.
  • A favor: el diseño calefactado de cuatro cables evita recurrir a una adaptación universal con empalmes, siempre que el conector sea el correcto.
  • A mejorar: no hay información suficiente sobre materiales, longitud del cable, tolerancias, garantía ni pruebas de vida útil.
  • A mejorar: la compatibilidad expresada de forma amplia por cilindrada y familia de modelos obliga a comprobar el vehículo concreto antes de pedirlo.

Frente a una sonda universal, una pieza con conector específico suele reducir trabajo y puntos potenciales de fallo. Frente a una referencia original o de un proveedor con documentación técnica amplia, aquí hay menos datos para valorar la consistencia y el soporte posventa.

Veredicto del experto

Lo consideraría una alternativa de sustitución condicionada: puede resultar práctica si las referencias OEM coinciden exactamente con las del vehículo y el conector, el cable y la posición son idénticos a los originales. No lo compraría basándome únicamente en que el motor sea de 2,4 litros. La clave es diagnosticar primero, verificar la aplicación por bastidor y confirmar cada sensor por separado; así se evita montar una sonda físicamente compatible, pero eléctricamente o funcionalmente inadecuada.

Publicado: 8 de octubre de 2026

17,99 € 39,11 €

Productos relacionados