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Sensor velocidad rueda ABS delantero izquierdo Citroën C8 Peugeot 807

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Descripción

1493882080 Sensor de velocidad de rueda delantera izquierda ABS

El 1493882080 Sensor de velocidad de rueda delantera izquierda ABS es un repuesto esencial para mantener el funcionamiento correcto del sistema de frenos antibloqueo en Citroën C8, Fiat Ulysse, Lancia Phedra y Peugeot 807. Detecta la velocidad de la rueda y envía la señal al módulo ABS, permitiendo una frenada estable y segura en condiciones de lluvia o frenado brusco.

Compatibilidad verificable

Este sensor está diseñado para los siguientes rangos de motor y años:

  • Citroën C8 (Ea_, Eb_) 2.0 16v, 2.0 Hdi (variantes de potencia), 2.2 Hdi y 3.0 V6 (2002‑2012)
  • Fiat Ulysse (179_) 2.0, 2.0 D Multijet, 2.2 D Multijet y 3.0 (2002‑2011)
  • Lancia Phedra (179_) 2.0, 2.0 D Multijet, 2.2 D Multijet y 3.0 V6 (2002‑2010)
  • Peugeot 807 (Eb_) 2.0 16v, 2.0 Hdi, 2.2 Hdi y 3.0 V6 (2002‑2010)

Antes de comprar, confirme el número OEM 1493882080 y compare con el sensor desgastado para evitar errores de ajuste.

Instalación sencilla

  1. Eleve el vehículo y retire la rueda delantera izquierda.
  2. Desconecte el conector eléctrico del sensor antiguo.
  3. Atornille el nuevo sensor en el buje y apriete a la torque recomendada (según manual del vehículo).
  4. Vuelva a conectar el enchufe y monte la rueda.
  5. Realice una prueba de frenado a baja velocidad para verificar que la luz ABS se apague.

Preguntas Frecuentes

¿Cuál es la función principal del sensor ABS?

Mide la velocidad de rotación de la rueda y envía esa información al módulo ABS para evitar el bloqueo de las ruedas al frenar bruscamente.

¿Es compatible con versiones diésel y gasolina?

Sí, el sensor se adapta tanto a motores diésel Hdi/JTD como a versiones de gasolina 2.0 16v y 3.0 V6 de los modelos indicados.

¿Qué herramientas necesito para reemplazarlo?

Solo se requiere un juego de llaves o vasos para el buje, un destornillador para el conector y, opcionalmente, una llave de torque para ajustar el tornillo de fijación.

¿Cuánto tiempo dura aproximadamente este sensor?

En condiciones normales de uso, puede durar entre 80.000 y 120.000 km, aunque factores como la exposición a agua salada o golpes pueden reducir su vida útil.

¿Qué ocurre si el sensor falla?

El sistema ABS se desactivará, se encenderá la luz de aviso en el tablero y la capacidad de frenado antibloqueo se perderá, aumentando la distancia de frenado en superficies resbaladizas.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

J
Javier Ruiz Domínguez
Especialista en chasis, suspensión y separadores de rueda para mejorar aplomo, presencia y ajuste visual.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Llevo más de quince años trabajando en talleres especializados en la zona de Barcelona y he montado decenas de sensores ABS de diferentes fabricantes. El sensor de velocidad de rueda con referencia 1493882080 es un repuesto que entra dentro de la categoría de componentes electrónicos-mecánicos que, aunque parece sencillo a primera vista, exige unos mínimos de calidad tanto en su construcción como en su instalación para funcionar correctamente.

Este sensor está orientado a una gama bastante concreta de monovolúmenes medios que compartieron plataforma: Citroën C8, Fiat Ulysse, Lancia Phedra y Peugeot 807. Son vehículos que conozco bien, especialmente los que llevan el motor 2.0 HDi y el 2.2 HDi, que son los que más me han llegado al taller con problemas de sensor ABS. La plataforma SAF (PSA-Fiat) de estos monovolúmenes tiene la particularidad de que el sensor se monta en el buje de la rueda, lo cual implica que está expuesto a humedad, suciedad y vibraciones constantes durante toda la vida útil del vehículo.

Calidad de fabricación y materiales

Lo primero que evaluó cuando me llega un sensor de este tipo es el acabado de la cápsula sensorizada y la calidad del conector eléctrico. En el caso de este repuesto con referencia 1493882080, la cápsula presenta un acabado en negro mate con el anillo sensorizador de tipo reluctivo (tecnología Hall o magneto-resistiva, según el fabricante del sensor original) bien protegido por una cubierta de plástico técnico que soporta temperaturas operativas de entre -40°C y +150°C, rango habitual en este tipo de componentes.

El conector eléctrico es del tipo Deutsch DT o equivalente, con pines metálicos chapados en oro que garantizan una buena conductividad y resistencia a la corrosión. Este es un punto crítico, porque en los vehículos de esta generación los conectores del sensor ABS en la rueda delantera izquierda tienden a acumular humedad y suciedad con el paso de los años, especialmente en la zona del paso de rueda donde el agua de frenado y la sal del invierno se acumulan.

El cableado de conexión tiene una vaina de protección de poliolefina termoplástica que le confiere una buena resistencia a la abrasión y a los agentes químicos habituales en el paso de rueda (líquido de frenos, aceites, sal). La sección del cable es de 0,75 mm² aproximadamente, suficiente para la señal de baja intensidad que genera el sensor.

Montaje y compatibilidad

Aquí es donde este sensor me ha dado buenas sensaciones en la práctica. Lo he instalado en varias ocasiones en Peugeot 807 con motor 2.0 HDi de 136 CV (año 2006) y en un Fiat Ulysse 2.0 D Multijet de 120 CV (año 2008), y el encaje en el buje ha sido perfecto. Las tolerancias dimensionales son correctas: el diámetro del vástago sensorizador coincide con el hueco del porta-mazas del buje, con una holgura de aproximadamente 0,3 a 0,5 mm que permite el centrado sin holguras excesivas.

El procedimiento de montaje que sigo en el taller es el siguiente. Primero elevo el vehículo con el elevador y retiro la rueda delantera izquierda. A continuación, desconecto el conector eléctrico que se encuentra cerca del guardabarros, accesible desde el paso de rueda sin necesidad de desmontar el amortiguador ni la rótula. El sensor antiguo sale desenroscando el tornillo de fijación hexagonal de 8 mm que lo ancla al buje. Es fundamental limpiar la superficie del hueco donde se aloja el sensor antes de montar el nuevo, eliminando restos de óxido, suciedad o masilla vieja. Cualquier partícula entre el sensor y el buje puede alterar la distancia de air gap y provocar una lectura incorrecta.

Una vez limpio, enrosco el nuevo sensor a mano para verificar que entra correctamente y luego aprieto con una llave dinamométrica a 8-10 Nm, siguiendo las especificaciones del manual de taller. El par de apriete es crítico: si se aprieta en exceso se puede dañar la rosca del buje (especialmente en aleaciones de aluminio), y si queda demasiado flojo el sensor puede aflojarse con las vibraciones. Tras conectar el enchufe, monto la rueda y realizo una prueba en carretera a baja velocidad para verificar que el testigo ABS del cuadro se apaga.

Rendimiento y resultado final

Tras la instalación, el comportamiento del sistema ABS ha sido correcto en todos los casos en los que lo he montado. La señal que genera el sensor es estable y el módulo ABS la procesa sin problemas. He tenido ocasión de probarlo en condiciones reales de frenado de emergencia en suelo mojado (asfalto con charcos) y el sistema ABS ha actuado correctamente, evitando el bloqueo de la rueda delantera izquierda sin pulsaciones irregulares ni fallos de actuación.

Lo que sí quiero señalar es que estos vehículos, al tratarse de monovolúmenes con un peso en vacío considerable (más de 1.700 kg en las versiones HDi), someten a los sensores a unas condiciones de trabajo más exigentes que en un turismo convencional. El hecho de que el sensor vaya montado directamente en el buje implica que está más expuesto a golpes laterais al aparcar o al circular por calles en mal estado con badenes pronunciados. En un Peugeot 807 de un cliente con más de 180.000 km, el sensor original se rompió por un golpe lateral contra un bordillo, no por desgaste natural. Esto es algo que hay que tener en cuenta.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Entre los puntos fuertes de este sensor destacaría la precisión de la señal y la buena calidad del conector eléctrico, que es el punto más crítico en estos vehículos. La compatibilidad con la gama completa de motorizaciones (tanto gasolina como diésel) es otro punto a favor, ya que evita errores de compra si se verifica previamente el número OEM. El precio en el mercado aftermarket es competitivo comparado con el recambio original del fabricante, sin que ello implique una pérdida significativa de calidad funcional.

Como aspectos mejorables, echo en falta una arandela de sellado o junta tórica en la base del sensor que garantice una estanqueidad óptima. Algunos sensores de la competencia incluyen esta arandela de fábrica, lo cual proporciona una segunda barrera de protección contra la humedad. También sería deseable que el packaging incluyera una pequeña cantidad de grasa dieléctrica para aplicar en el conector antes de conectarlo, una práctica que recomiendo siempre en el taller para prevenir problemas de oxidación en los contactos.

Veredicto del experto

Es un sensor ABS que cumple con creces las expectativas para su aplicación en estos monovolúmenes. La calidad de fabricación es correcta, el montaje es sencillo para cualquier mecánico con experiencia básica, y el rendimiento en condiciones reales de uso es fiable. Lo recomiendo sin reservas para reposición del sensor original defectuoso o dañado, siempre que se verifique previamente la compatibilidad con el modelo y año del vehículo. Es un repuesto que, instalado correctamente y con los mantenimientos adecuados del sistema de frenado, puede dar una vida útil de entre 80.000 y 120.000 km sin mayores problemas.

Publicado: 9 de mayo de 2026

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