Descripción
Sensor de velocidad para coche compatible con Polaris
Este sensor de velocidad para coche, accesorio de alta calidad para Polaris RZR 4013908 570 800 900 Ranger 1000 500 900 1000 Sportsman Scrambler 4012167 3234508 está diseñado para reemplazar la pieza original y restablecer la lectura precisa del velocímetro en modelos de quad y side‑by‑side de 2008 a 2017. Su instalación sencilla permite volver a disfrutar de un panel de instrumentos fiable sin modificaciones mayores.
Aplicaciones y compatibilidad
El sensor encaja en una amplia gama de vehículos Polaris, incluyendo:
- RZR 570, 800, 900 y 1000 (2012‑2017)
- Ranger 500, 570, 800, 900 Diesel, 900 XP, 1000 Diesel y 1000 XP (2011‑2017)
- Sportsman 500 H.O, 550XP, 570, 800, 850 XP y 1000 (2009‑2017)
- Scrambler 850 y 1000 (2014‑2017)
- Otros modelos como Hawkeye 300/400 y diversas versiones de ETX y EV.
Detalles de construcción
Fabricado con materiales resistentes a vibraciones y a la exposición al polvo y la humedad, el sensor mantiene su calibrado incluso en terrenos exigentes. El número de pieza OEM es 4013908; antes de comprar, verifique que coincida con el modelo de su vehículo para evitar incompatibilidades.
Preguntas Frecuentes
¿Qué incluye el paquete?
Solo el sensor de velocidad; no incluye tornillos ni herramientas de instalación.
¿Es necesario reprogramar la ECU?
No, el sensor es plug‑and‑play y se comunica directamente con el cuadro de instrumentos existente.
¿Cuál es la vida útil esperada?
Con uso normal en condiciones off‑road, el sensor suele funcionar varios años sin pérdida de señal.
Con la garantía de:
Opiniones (1)
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súper calidad
Análisis de Experto
Análisis general del producto
Este sensor de velocidad de efecto Hall, compatible con la referencia OEM 4013908, es una pieza que he instalado ya en varios Polaris que han pasado por el taller: un RZR 800 del 2012, un Ranger 900 XP del 2015 y un Sportsman 850 XP del 2014. En los tres casos, el diagnóstico de entrada era el mismo: velocímetro errático o directamente clavado en cero, y en el Ranger además se encendía el testigo de check engine. El sensor original había tirado la toalla, algo bastante típico en estos vehículos cuando se trabaja en condiciones de barro y agua con asiduidad.
El sensor es un componente relativamente sencillo pero crítico: sin señal de velocidad, la ECU no puede gestionar correctamente el cambio de marchas en los modelos con transmisión CVT y, en algunos casos, el cuentakilómetros deja de funcionar. Este recambio aftermarket cubre exactamente ese hueco y, como veremos, lo hace sin sorpresas.
Calidad de fabricación y materiales
El cuerpo está fabricado en plástico de inyección, con el conector eléctrico sellado mediante junta tórica integrada. La resistencia del conjunto es correcta para el uso que se le va a dar: he visto sensores originales Polaris agrietarse por el calor del cárter tras años de uso, y este aftermarket presenta un acabado similar en cuanto a grosor de paredes y ajuste del conector. El contacto metálico del terminal parece estar niquelado, lo que ayuda a prevenir la corrosión.
El elemento sensible es un chip de efecto Hall encapsulado, lo que significa que no tiene contacto físico con ninguna pieza móvil. Esto le da una ventaja frente a los sensores magnéticos de reluctancia variable: no sufre desgaste mecánico y la señal es limpia incluso a baja velocidad. La junta de estanqueidad del conector me pareció correcta, aunque en entornos de mucho barro recomiendo repasar con un poco de grasa dieléctrica en el interior del conector antes de montarlo, como prevención.
Montaje y compatibilidad
El acceso al sensor varía según el modelo, pero en general se encuentra en la parte trasera del cárter de transmisión. En el RZR 800, con la rueda trasera izquierda desmontada y el guardabarros retirado, se accede en cinco minutos. En el Ranger 900 XP tuve que desmontar la protección inferior del cárter, nada del otro mundo. En el Sportsman, el acceso es más justo pero factible con una llave de vaso acodada.
El sensor encaja perfectamente en el alojamiento. La junta tórica que trae sella bien, aunque conviene asegurarse de que la superficie de apoyo esté limpia y libre de restos de junta vieja. El conector calzó a presión en los tres modelos sin holguras. Algo importante: este sensor no incluye el tornillo de fijación. En el RZR 800 el original me sirvió, pero en el Ranger tuve que conseguir uno nuevo porque el original estaba algo oxidado. Merece la pena tener un tornillo M6 de repuesto a mano antes de empezar.
Rendimiento y resultado final
Tras el montaje, la lectura del velocímetro volvió a ser estable desde el primer encendido. En el RZR 800, que tenía el cuentakilómetros paralizado desde hacía meses, fue una satisfacción verlo funcionar de nuevo. En el Ranger 900 XP, además de recuperar la lectura de velocidad, el testigo de check engine se apagó al cabo de dos ciclos de conducción, lo que indica que la ECU aceptó la señal sin problema.
He probado el sensor en rutas off-road con bastante vibración y paso por agua, y no ha dado ningún fallo intermitente. La tecnología Hall es inherentemente más fiable que los sensores de tipo generador en estas condiciones porque no depende de un imán permanente que pueda desmagnetizarse o acumular suciedad.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Plug and play real: ni una sola incompatibilidad en los tres montajes.
- Señal limpia y estable desde baja velocidad.
- Construcción robusta para el precio que tiene, muy por debajo del recambio original en concesionario.
- Amplia cobertura de modelos con el mismo conector.
Aspectos mejorables:
- No incluye tornillo de fijación ni arandela. En un entorno off-road, un tornillo extraviado te deja tirado. Por el precio que tiene, agradecería que viniese con el bulón de fijación.
- La junta tórica es funcional pero algo justa de grosor. Si trabajas en vehículos que pasan mucho tiempo en el barro, comprar una junta de repuesto de 1 mm más gruesa mejora el sellado.
- Sería útil que el vendedor especificase claramente el par de apriete, que en el original Polaris suele rondar los 8-10 Nm. Apretar a ojo puede deformar el plástico o dejarlo flojo.
Veredicto del experto
Este sensor cumple perfectamente con su cometido. No es una pieza revolucionaria, pero hace lo que promete: restaurar la lectura del velocímetro en una horquilla amplia de modelos Polaris con un montaje sencillo y sin necesidad de reprogramar nada. La relación calidad-precio es muy buena comparada con acudir a un concesionario oficial, y la fiabilidad en terreno está a la altura del uso off-road exigente.
Si tienes un Polaris con síntomas de fallo en el sensor de velocidad (velocímetro loco, testigo encendido, o que no te marque nada), este recambio es una opción más que recomendable. Le pongo un 8 sobre 10: cumple, es barato y funciona, pero le falta ese pequeño extra de incluir el tornillo para considerarlo un reemplazo completísimo.
6,09 € 11,71 €
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