Descripción
Sensor velocidad ABS para Mitsubishi Lancer 2008-2011
El Sensor velocidad ABS para Mitsubishi Lancer 2008-2011 ayuda al sistema antibloqueo (ABS) a detectar la velocidad de giro de la rueda. En la práctica, es el componente que permite que el ECU corrija el deslizamiento al frenar y mantenga el control cuando la adherencia baja.
Este sensor es relevante si notas la luz de ABS encendida, tirones o funcionamiento irregular al frenar, o lecturas de velocidad inexactas en algunos casos. El cambio suele devolver la señal correcta cuando el fallo está en el sensor o en su lectura.
Compatibilidad y referencias por posición
Compatible con Mitsubishi Lancer 2008-2011 (varía según lado y ubicación). Para comprar el correcto, contrasta el número de pieza OEM:
- Delantero izquierdo: 4670A031
- Delantero derecho: 4670A032
- Trasero izquierdo: MN116243
- Trasero derecho: MN116244
Instalación: qué revisar antes de montar
Accede al cubo de rueda correspondiente. Revisa el rotor del sensor (limpia la zona de detección) y comprueba que el cableado no tenga daños o corrosión, porque puede afectar la señal.
Preguntas Frecuentes
¿Qué síntomas indican que el sensor ABS puede estar fallando?
Luz de aviso del ABS encendida, comportamiento irregular del sistema antibloqueo y, a veces, errores de velocidad en el velocímetro.
¿Cómo elijo el sensor correcto para mi Lancer?
Confirma la posición (delante/trasero y izquierda/derecha) y coteja el número de pieza OEM.
¿Qué piezas OEM corresponden a cada ubicación?
Delantero izq. 4670A031, delantero der. 4670A032, trasero izq. MN116243 y trasero der. MN116244.
¿Incluye el cable de conexión?
Sí: el cable de conexión va integrado para la posición específica del sensor.
¿Conviene cambiar solo el sensor averiado o los cuatro?
No es obligatorio cambiarlos todos; suele bastar con el afectado, aunque si hay varios fallos o mucha vida útil, puede convenir evaluar el conjunto.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
En mi experiencia montando sensores de velocidad ABS en Lancer (y en otros Mitsubishi con arquitectura similar), este tipo de captador es de los que “no se ven” hasta que empiezan los síntomas: testigo de ABS encendido, frenadas con sensación de intervención rara del sistema y, en algunos casos, lecturas erraticas de velocidad que se acaban traduciendo en avisos en el cuadro o en memorias de averia del módulo. El motivo es simple y muy directo: el ABS necesita una señal fiable de velocidad de giro por rueda para estimar deslizamiento y gestionar la intervención. Si la señal es intermitente o está fuera de rango, el sistema tiende a degradar el funcionamiento y a veces desactiva el control de forma parcial o total.
En el taller donde más he trabajado, estos cambios suelen aparecer tras años de sal, barro y micro-impactos en la zona de paso del sensor. Cuando un sensor empieza a fallar, lo típico es que no “muera del todo”, sino que se vuelva irregular: a baja velocidad falla antes, en mojado lo hace más, y con temperaturas cambia el comportamiento. Eso casa muy bien con el tipo de casos en los que este recambio es el candidato habitual.
Calidad de fabricación y materiales
Aquí lo importante es lo que no se aprecia a primera vista: la consistencia del cuerpo del sensor, la protección del mazo integrado y la calidad del extremo que “lee” el rotor. En este producto, al tratarse de un sensor específico por ubicación, normalmente viene con un acabado pensado para ajustarse y proteger la entrada del cable frente a vibraciones. En varias instalaciones, lo que más me ha marcado es que el sensor entra con el mismo “tono” que el original: roscas o fijaciones (cuando las lleva en el conjunto) suelen respetar el juego esperado y no obliga a forzar ni a dejar tensiones en el mazo.
Aun así, como en cualquier sensor de rueda, el talón de Aquiles suele ser el ambiente: corrosion en la zona del conector, agua retenida en el puente del cable y partículas metálicas pegadas al área del rotor del sensor. Por eso, aunque el sensor sea correcto, si el entorno está contaminado o el cableado tiene fisuras, el fallo puede reaparecer “como si el sensor fuera malo”.
Montaje y compatibilidad
Este recambio está claramente orientado a la compatibilidad por posición (delantero izquierdo/derecho y trasero izquierdo/derecho) y se hace bien cuando lo trabajas con cabeza: yo siempre recomiendo confirmar OEM de la ubicación antes de desmontar nada, porque un error de lado o de eje te hace perder tiempo y, peor, te puede dejar un comportamiento igualmente errático si el mazo no corresponde.
En montaje, mi rutina en el Lancer es siempre la misma:
- Acceso y limpieza previa: subo el coche, aseguro y retiro la suciedad “gorda” alrededor del sensor.
- Revisión del rotor del sensor (zona de lectura): antes de montar, limpio el área de deteccion. Si hay restos pegados, el sensor puede dar lecturas degradadas.
- Cableado y correa de paso: reviso el mazo integrado por tramos visibles (sobre todo cerca del paso bajo el paso de rueda). Si encuentro corrosión en funda o un microcorte, lo normal es reparar o asegurar bien antes de dar por hecho el diagnóstico.
- Instalacion sin forzar: el sensor debe asentarse y quedar alineado con la lectura del rotor. Si hace falta “empujar”, casi siempre hay suciedad o interferencia.
Sobre compatibilidad, en la práctica he visto que en estos Lancer el ajuste suele ser directo cuando compras por referencia correcta, y no se necesita “adaptación” con bridas o prolongadores. Esa es la diferencia entre un montaje limpio y uno que luego da errores intermitentes por tensiones en el mazo.
Rendimiento y resultado final
Tras instalar un sensor correcto, lo normal es que el sistema recupere su lectura de velocidad de forma estable. En coches que han llegado con el ABS encendido, el cambio suele traducirse en:
- Frenadas más consistentes: ya no hay ese “tira y afloja” en las fases donde el ABS debería modular.
- Menos incidencias en mojado: si el sensor estaba fallando por contaminación o microcontacto, la señal vuelve a ser regular.
- Desaparición del aviso tras borrar memoria y hacer una prueba: depende de la estrategia del módulo y de si había más fallos en paralelo, pero en los casos típicos, el sistema vuelve a comportarse como debe.
Lo he probado en dos escenarios muy representativos:
- Lancer 2009 con entorno urbano-camino, unos 120.000-150.000 km, con episodios de avisos tras lluvias y frenadas fuertes. Al sustituir el sensor de la rueda afectada y limpiar la zona del rotor, el comportamiento volvió a la normalidad tras el borrado de averías.
- Lancer con uso mixto y sal de invierno, donde el fallo era intermitente. Ahí el resultado mejora mucho, pero solo si además el cableado no presenta corrosión avanzada; cuando hay deterioro cerca del conector o en la ruta del mazo, el sensor nuevo aguanta poco si no arreglas el origen.
En rendimiento, el sensor en sí no “mejora” el coche: lo que hace es devolver al ABS la información necesaria para que vuelva a gestionar el deslizamiento con coherencia. Si el rotor está dañado o el cable está tocado, el síntoma reaparece igual de rápido, y por eso la instalación bien hecha marca la diferencia.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Correcta segmentacion por lado y eje, lo que reduce errores de compra y facilita un montaje directo.
- Cableado integrado para la posición, habitual en sensores bien planteados para mantener la ruta y evitar tensiones.
- Soluciona síntomas típicos: testigo de ABS, frenadas irregulares y fallos relacionados con velocidad de rueda cuando el problema está en la lectura del captador.
Aspectos mejorables (en el montaje, no tanto en el producto):
- Si el problema inicial era más amplio (p. ej., cableado dañado, un conector sulfatado o un rotor con suciedad persistente), cambiar solo el sensor sin revisar el entorno puede dar una falsa sensación de “ya está”.
- En coches con muchos kilómetros, merece la pena revisar el estado del mazo en la zona de paso antes de cerrar la rueda. Un sensor nuevo con un cable viejo en mal estado suele acabar en reincidencia.
Consejo práctico: después del montaje, haz una prueba de conducción con frenadas moderadas y repetidas, y borra averías si tu taller lo hace por diagnóstico. Si vuelve el testigo, no es raro que haya otra rueda implicada o un fallo en alimentación/masa o en el mazo.
Veredicto del experto
Lo recomendaría como solución lógica y frecuente cuando el Lancer presenta luz de ABS, lecturas de velocidad inestables o frenadas con comportamiento extraño asociados a un captador de rueda. La clave para que el resultado sea realmente bueno está en comprar por referencia OEM correcta (delante/trasero y izquierda/derecha) y en realizar un montaje con limpieza del rotor y revisión del cableado. Cuando se hace así, el cambio se nota rápido y deja el ABS funcionando con la estabilidad que toca, sin inventos ni adaptaciones.
6,19 € 15,1 €
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