Descripción
¿Qué es un sensor de velocidad y por qué tu coche lo necesita?
El sensor de velocidad es un componente esencial que mide la velocidad de rotación de las ruedas y envía esta información a la unidad de control del motor. Sin él, el tacómetro no funciona correctamente y pueden aparecer problemas en el control de tracción y el sistema de inyección. Si tu velocímetro falla o el motor pierde potencia a ciertas velocidades, probablemente necesitas reemplazar este componente.
Especificaciones técnicas del sensor GORST 340.214
Este sensor de velocidad cuenta con 3 pines y está fabricado con materiales de alta calidad que garantizan resistencia al desgaste y durabilidad. El número de referencia alternativo es HXSS-5868001115, compatible con los números de pieza originales 340.214, 340.213 y YBE100520. Se entrega nuevo en embalaje protegido, listo para instalar sin necesidad de modificaciones ni perforaciones.
Compatibilidad garantizada con tu vehículo
El sensor GORST es compatible con múltiples modelos de Honda, Land Rover, MG y Rover. Para Honda, funciona en Accord (1996-1998) y Civic (1998-2001). En Land Rover, se adapta a todos los Freelander de primera generación (1998-2006), incluyendo las versiones 1.8i, 2.0 Di y 2.0 TD4. Para MG, cubre los modelos TF, ZR, ZS y MGF de entre 1995 y 2005. En cuanto a Rover, es compatible con las series 25, 45, 400 y 600 de diferentes años.
Instalación sin complicaciones
La instalación de este sensor está diseñada para ser directa: se conecta al cableado existente mediante el conector de 3 pines y se fija en su posición original. No requiere taladros ni cortes, por lo que puedes realizarlo en casa si tienes experiencia básica en mecánica. En caso de duda, consulta el manual de tu vehículo o pide ayuda a un profesional.
Preguntas Frecuentes
¿Cómo sé si mi sensor de velocidad está dañado?
Los síntomas más comunes son: velocímetro que no marca, saltos en el tacómetro, dificultad para cambiar de marcha o pérdida de potencia irregular.
¿Este sensor sirve para el Rover 45 año 2002?
Sí, el modelo Rover 45 (2000-2005) está incluido en la lista de compatibilidad, independientemente del año específico dentro de ese rango.
Necesito un sensor para un MG ZR 2003 ¿Escompatible?
Sí, el MG ZR producido entre 2001 y 2005 es completamente compatible con este sensor.
¿El precio incluye impuestos?
El precio mostrado es el final, pero consulta las condiciones de tu pedido para confirmar si incluye IVA según tu situación fiscal.
¿Qué garantía tiene el producto?
Al ser un componente nuevo, cuenta con la garantía estándar del vendedor. Conserva el comprobante de compra para cualquier incidencia.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
Llevo años trabajando con sensores de velocidad de este tipo, tanto en talleres de mecánica general como en proyectos más específicos de mantenimiento preventivo. El sensor GORST 340.214 es una unidad de tipo pasivo que se basa en el principio de efecto Hall o en sensores de reluctancia variable según la aplicación concreta del vehículo. La configuración de 3 pines es estándar en la mayoría de sensores de velocidad de rueda utilizados por Honda, Land Rover y MG-Rover durante los años y principios de los 2000.
Lo primero que hay que entender es que este componente no mide directamente la velocidad del vehículo, sino la velocidad de giro de la rueda a través de un anillo dentado o una señal de reluctancia. La unidad de control del motor recibe esta señal en pulsos por segundo y calcula la velocidad real del coche. Cualquier anomalía en esta señal provoca respuestas incorrectas del PCM, que se traducen en los síntomas clásicos que todos conocemos: velocímetro errático, fallos en el control de tracción o cambios de marcha imprecisos.
He instalado sensores de esta familia en múltiples ocasiones, tanto en el Freelander de primera generación como en el Civic de los años mencionados, y la experiencia me dice que estamos ante un recambio que, siendo genérico, cumple con las tolerancias requeridas por estas marcas.
Calidad de fabricación y materiales
La construcción del sensor es correcta para su rango de precio. El cuerpo está fabricado en plástico de ingeniería con buena resistencia térmica, algo importante porque estos sensores trabajan en zonas próximas al compartimento del motor o cerca de las ruedas, donde las temperaturas pueden superar los 80 grados en condiciones normales de funcionamiento.
Los pins de conexión son de latón estañado, lo que garantiza una buena conductividad eléctrica y resistencia a la corrosión galvánica cuando se conectan al conector original del vehículo. He visto sensores similares de otras marcas con pins de peor calidad que se oxidaban tras unas cuantas estaciones lloviendo, especialmente en los MG ZR y MG TF que tienen el sensor situado en una posición bastante expuesta.
El cableado de conexión tiene una longitud adecuada y la funda exterior de PVC flexible aguanta bien la manipulación durante el montaje sin agrietarse. La goma de estanqueidad en la zona de transición cable-conector está correctamente dimensionada, aunque recomiendo siempre aplicar un poco de grasa dieléctrica en el conector antes de encajarlo para garantizar la estanqueidad a largo plazo.
Montaje y compatibilidad
Aquí tengo que ser bastante preciso porque la compatibilidad es el punto donde más confusión suele haber entre los compradores. El sensor está catalogado para los Honda Accord (1996-1998) y Civic (1998-2001), pero hay que tener en cuenta que dentro de estas plataformas Honda utilizaba dos tipos diferentes de sensores de velocidad según el mercado. Para el mercado europeo generalmente se montaba el tipo de 3 pines con señal de reluctancia, mientras que en el mercado americano a veces se optaba por sensores de efecto Hall con señal digital.
En el caso del Land Rover Freelander 1, he trabajado bastante con esta generación y el sensor de velocidad se encuentra en la rueda delantera izquierda, integrado en el conducto del cable del ABS. La variante 2.0 TD4 es particularmente exigente con la calidad del sensor porque el control de tracción depende heavily de esta señal para modular la frenada de cada rueda de forma independiente. He visto casos donde un sensor de mala calidad provocaba activaciones falsas del control de tracción en terreno off-road.
Para los MG ZR, ZS y MGF, la ubicación del sensor puede variar según el año exacto de producción. Los modelos anteriores a 1999 solían llevarlo en el cubo de rueda delantero, mientras que los posteriores a 2000 lo integraban en el sistema deABS con mayor frecuencia. En el TF el sensor se sitúa en una posición bastante accesible, lo que facilita enormemente el reemplazo.
El proceso de montaje es relativamente sencillo para alguien con experiencia mecánica básica. Se trata de localizar el sensor original, desconectar el conector, extraer el sensor con una herramienta adecuada (a veces hace falta un casquillo específico para no dañar la rosca del alojamiento), y colocar el nuevo en sentido inverso. El par de apriete no suele estar especificado en los manuales, pero recomiendo no exceder los 8-10 Nm para evitar romper el plástico del alojamiento.
Rendimiento y resultado final
Tras la instalación, los resultados dependen enormemente del estado del resto del sistema. Si el sensor estaba fallando por degradación interna, el cambio se nota inmediatamente: el velocímetro recupera su funcionamiento normal, el control de tracción deja de dar problemas erráticos y los cambios de marcha vuelven a ser suaves.
He tenido casos donde el sensor nuevo no resolvía completamente el problema porque había problemas adicionales en el cableado, especialmente en los MG y Rover de cierta edad donde el paso de cables por el paso de rueda sufre con la humedad y la sal de las carreteras en invierno. En estos casos siempre recomiendo revisar visualmente el estado del mazo de cables antes de dar por sentado que el sensor es el culpable.
La respuesta del sensor es lineal y suficiente para las necesidades del sistema de control del motor. No es un componente que afecte directamente a la potencia o el consumo, pero su correcta funcionamiento es fundamental para que la gestión electrónica trabaje en las condiciones óptimas de carga y régimen de giro según la velocidad del vehículo.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los puntos fuertes puedo destacar la buena compatibilidad con un rango amplio de modelos, el precio competitivo frente a los repuestos originales, y la calidad de los materiales de construcción que supera la media de sensores genéricos que he visto pasar por el taller.
Como aspectos mejorables, echo en falta una mayor información sobre el tipo de señal que genera (efecto Hall o reluctancia variable), ya que esto puede ser relevante para diagnósticos específicos. También sería útil que el fabricante incluyera alguna junta tórica de repuesto o instrucciones más detalladas para cada modelo concreto.
Veredicto del experto
Estamos ante un sensor de velocidad funcional y con buena relación calidad-precio para las aplicaciones especificadas. No es un repuesto premium, pero tampoco pretende serlo. Para el mecánico doméstico que necesitaresolver un problema concreto de velocímetro o control de tracción en un Honda, Land Rover o MG de esta generación, es una opción perfectamente válida que su función sin problemas.
Mi recomendación es siempre verificar el estado del cableado antes de cambiar el sensor, y si el vehículo tiene más de 10 años, aprovechar la para revisar también los conectores y aplicar tratamiento anticorrosión en las zonas de paso de cables. Esto prolongará significativamente la vida útil del nuevo sensor y evitara averías recurrentes en el futuro.
7,89 € 8,27 €
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