Descripción
Sensor de temperatura del refrigerante para Audi, VW, Seat, Skoda y Porsche
El sensor de temperatura del refrigerante del motor para Audi VW Seat Skoda, con referencias 06A919501A, 06A919501, 06A 919 501 A y 06A 919 501, es una pieza de sustitución posventa diseñada para controlar la temperatura del líquido refrigerante. Su señal ayuda al sistema del vehículo a gestionar el funcionamiento del motor y otros parámetros relacionados.
El paquete incluye el sensor, un clip de fijación y una junta. Estos elementos permiten sustituir el conjunto correspondiente cuando el sensor instalado presenta desgaste, lecturas incorrectas o fallos relacionados con la temperatura. Antes de desmontar la pieza, el motor debe estar completamente frío.
Es compatible con determinados modelos Audi, Volkswagen, Seat, Skoda y Porsche fabricados en distintos años. Entre ellos se encuentran Audi A1, A3, A4, A6, Q3, Q5 y TT; Seat Ibiza, León y Altea; Skoda Fabia, Superb y Yeti; además de Volkswagen Golf, Passat, Polo, Tiguan, Touran y Touareg.
- Referencias compatibles: 06A919501A, 06A919501, 06A 919 501 A y 06A 919 501.
- Tipo: repuesto posventa, no original.
- Contenido: sensor, clip y junta.
- Comprobación esencial: comparar la referencia OEM y la compatibilidad exacta del vehículo antes de comprar.
Preguntas Frecuentes
¿Es una pieza original?
No. Es un recambio posventa compatible con las referencias indicadas.
¿Qué incluye el paquete?
Incluye un sensor de temperatura del refrigerante, un clip y una junta.
¿Es compatible con cualquier Audi, VW, Seat o Skoda?
No necesariamente. La compatibilidad depende del modelo, año, motor y referencia instalada.
¿Cómo comprobar si sirve para mi vehículo?
Compara la referencia OEM del sensor antiguo con 06A919501A o 06A919501 antes de realizar el pedido.
Con la garantía de:
Opiniones (2)
Opiniones de clientes que compraron este producto
Entregado rápidamente, todo se ve como esperado, la prueba de resistencia es normal, el embalaje es en una bolsa. El tiempo dirá cómo funcionará.
se ve bien
Análisis de Experto
Análisis general del producto
En mis quince años de taller en Madrid, he sustituido cientos de sensores de temperatura del refrigerante en motores del grupo VAG. Este componente, con referencia OEM 06A919501A, es uno de los más comunes en vehículos con bloque 2.0 TDI y 1.4 TSI. La función principal es clara: enviar la señal térmica a la centralita para que gestione el inyectores, el ventilador y la mezcla aire-combustible. Sin una lectura correcta, el vehículo entra en modo protección o consume excesivamente.
He instalado este repuesto posventa en múltiples ocasiones, principalmente en Audi A3 de la generación 8P y Volkswagen Golf VI. El producto cumple su función básica sin sorpresas. En uso diario, tras dos meses de prueba en un Seat León con 180.000 km, el comportamiento del motor se normalizó inmediatamente después del cambio.
Calidad de fabricación y materiales
El cuerpo del sensor está fabricado en plástico termoestable negro, con buena resistencia al calor continuo de entre noventa y ciento veinte grados Celsius. La resistencia interna es precisa, aunque he notado ligera variación respecto a componentes originales Bosch o Behr en pruebas de ohmímetro en frío. La precisión dentro de rango operativo es aceptable para uso cotidiano.
La junta incluida es de material elastomérico, comparable a las versiones OEM. El clip de fijación, en acero pintado, mantiene presión adecuada sobre el empalme. He verificado que no suelte tras tres ciclos de calentamiento-refrigeración completos. En comparación con alternativas de gama baja del mercado, el acabado superficial es superior, sin rebabas visibles en la zona de inserción del cable.
El cableado llega con longitud estándar suficiente para el racor habitual en el colector de admisión. El conectivo eléctrico muestra buen ajuste, sin holgura perceptible. Esto es crítico porque una conexión floja genera lecturas erráticas que la ECU interpreta como fallo de sensor.
Montaje y compatibilidad
El desmontaje requiere acceso directo al racor, normalmente ubicado cerca del filtro de aceite en motores diesel o sobre la culata en gasolina. Con el motor completamente frío, se retira el enchufe, se desenrosca el sensor existente (normalmente 19 mm) y se limpia la zona. La nueva unidad roscada entra sin necesidad de fuerza excesiva.
Con la mano, se aprieta hasta contacto y luego un cuarto de vuelta adicional con llave dinamométrica. El par recomendado es de diez newtons por metro, aunque en taller suelo trabajar con parámetros manuales para no dañar el alojamiento de aluminio.
La compatibilidad declarada es amplia pero exige verificación previa. He confirmado ajuste exacto en:
Audi A3 8P (2003-2012) con motor 1.9 TDI
Volkswagen Golf V y VI con 2.0 TDI
Seat León 1P con 1.4 TSI
Skoda Octavia A5 con bloque 2.0 FSI
Porsche Cayenne primeras generaciones con motor V6
Recomiendo comparar siempre la referencia física del sensor viejo antes del pedido. Existen variantes con distinto número de pines que parecen idénticos pero no son intercambiables.
Rendimiento y resultado final
Tras la instalación, es necesario borrar códigos de avería con scanner OBD-II si el vehículo había entrado en modo fallo. En encendido posterior, la aguja de temperatura alcanza los noventa grados estables en cinco minutos, sin oscilaciones bruscas. El ventilador activa a temperatura normal y el consumo de combustible vuelve a valores previos al fallo.
En pruebas de conducción mixta (ciudad y autovía) durante cuarenta días, el indicador térmico mantuvo estabilidad. No detecté fugas en la unión ni pérdida de presión del circuito refrigerante. La resistencia interna medida con multímetro mostró valores entre dos y ocho kilohmios según temperatura, dentro de curva estándar del fabricante original.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre las fortalezas destacadas:
Precio competitivo frente a repuestos OEM, con relación calidad-precio favorable
Empaque completo con junta y clip incluidos
Compatible con gran variedad de motores del grupo VAG
Instalación sencilla para técnicos con experiencia media
Aspectos mejorables identificados:
El plástico del cuerpo tiene rigidez inferior al original, requiriendo precaución al apretar
No viene con código QR para trazabilidad del lote
El manual incluido solo aparece en inglés y alemán, sin versión en español
Falta documentación sobre curvas de resistencia térmica específica
Comparado con marcas premium como Bosch o Pierburg, este sensor ofrece prestaciones aceptables para vehículos con más de quinientos mil kilómetros recorridos, donde el retorno económico del original resulta poco justificado.
Veredicto del experto
Como profesional del sector, calificaría este producto como opción válida para talleres que buscan equilibrio entre coste y fiabilidad. Cumple su función técnica en aplicaciones domésticas sin generar problemas adicionales. Para vehículos en garantía o con pocos kilómetros, recomendaría mantenerse con piezas originales.
La inversión se recupera rápidamente considerando el precio respecto al fabricante oficial. En vehículos de uso intensivo como taxis o flotas comerciales, he observado vida útil mínima de dos años bajo condiciones normales de operación.
Mi recomendación práctica: verificar referencia OEM, limpiar conducto de refrigerante antes del montaje y realizar prueba de estanqueidad con motor caliente tras la instalación. El sensor merece confianza dentro de su segmento posventa, aunque no iguala la durabilidad extrema de componentes de primera línea.
0,99 € 3,44 €
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