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Sensor sonda Lambda Mercedes-Benz A 0045420718 para C300, E350 y CLK

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Descripción

0045420718 Nuevo Sensor de oxígeno O2 con sonda Lambda apto para Mercedes-Benz B200 C230 C250 C280 C300 C350 CLK350 CLK550 A 0045420718

El sensor de oxígeno con referencia 0045420718 (A 0045420718) es un repuesto diseñado para reemplazar la sonda Lambda original de diversos modelos Mercedes-Benz, entre ellos las gamas Clase B (B200), Clase C (C230, C250, C280, C300, C350) y CLK (CLK350, CLK550), cubriendo un amplio abanico de años de fabricación que van desde 2000 hasta 2017 según el modelo.

La sonda Lambda mide el oxígeno residual en los gases de escape y envía esa información a la centralita del motor. Cuando falla, es habitual notar un mayor consumo de combustible, pérdida de fuerza al acelerar o el encendido del testigo de motor. Sustituir un sensor agotado suele contribuir a mantener la mezcla aire-combustible en sus valores correctos y a preservar el funcionamiento limpio del sistema de escape.

Este sensor de oxígeno O2 está pensado como pieza de recambio directa: se instala en la posición del sensor original y permite volver a unos valores de lectura estables en el circuito de gestión del motor. Es una tarea habitual en talleres y accesible para particulares con herramienta básica y llave específica para sondas, dado que el sensor se rosca directamente en el colector o tubo de escape.

Para quién es ideal: propietarios de Mercedes-Benz compatibles que necesitan recuperar lecturas correctas tras un fallo del sensor, o que preparan un mantenimiento preventivo de la gestión de emisiones antes de la inspección técnica. Verifica siempre la referencia A 0045420718 y el año exacto de tu vehículo antes de comprar.

Preguntas Frecuentes

¿Con qué modelos de Mercedes-Benz es compatible?

Es apto para B200, C230, C250, C280, C300, C350, CLK350 y CLK550, con rangos de producción que, según el modelo, abarcan desde 2000 hasta 2017.

¿Qué síntomas indican que la sonda Lambda está averiada?

Los más habituales son mayor consumo de combustible, pérdidas ocasionales de potencia, ralentí irregular o el testigo de motor encendido en el cuadro.

¿Qué función cumple este sensor de oxígeno O2?

Mide el oxígeno en los gases de escape y ayuda a la centralita a ajustar la mezcla aire-combustible, influyendo en el consumo y en las emisiones.

¿Cómo se instala el sensor?

Se enrosca en el punto original del sistema de escape y se conecta al mazo del vehículo. Se recomienda usar una llave específica para sondas Lambda y realizar la sustitución con el motor frío.

¿Cómo verifico que esta pieza es la correcta para mi coche?

Comprueba la referencia A 0045420718 en la pieza original o consulta la lista de compatibilidad por modelo y año antes de realizar la compra.

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Análisis general del producto

La sonda Lambda con referencia A 0045420718 es un recambio orientado a recuperar el control correcto de la mezcla en determinados motores de Mercedes-Benz. Su función es sencilla de explicar, pero crítica para el funcionamiento del motor: mide el oxígeno residual de los gases de escape y transmite esa información a la unidad de control para que ajuste la cantidad de combustible inyectado.

En los vehículos donde la sonda original comienza a degradarse, los síntomas más habituales son el encendido del testigo de avería, un consumo superior al normal, ralentí irregular, respuesta perezosa al acelerador y, en algunos casos, oscilaciones de régimen al circular a baja velocidad. No siempre aparecen todos a la vez. De hecho, en varios Mercedes he comprobado que el coche puede seguir funcionando aparentemente con normalidad mientras la corrección de combustible se va alejando progresivamente de sus valores adecuados.

Este recambio está destinado a modelos como el B200, C230, C250, C280, C300, C350, CLK350 y CLK550, siempre que coincidan la referencia, el año, el motor y la posición concreta del sensor. En un sistema de escape puede haber más de una sonda Lambda, por lo que no basta con identificar únicamente el modelo del vehículo.

Calidad de fabricación y materiales

A nivel constructivo, una sonda Lambda de este tipo debe ofrecer una carcasa metálica resistente a la temperatura, una rosca correctamente mecanizada y un cableado protegido frente al calor y las vibraciones. Es una zona especialmente exigente: el sensor trabaja atornillado al colector o al tubo de escape, donde recibe ciclos térmicos intensos, humedad, sal y contaminantes procedentes de la combustión.

Durante el montaje, la rosca debe entrar de forma limpia y sin presentar holguras. En las unidades que he instalado, la comprobación más importante antes de aplicar apriete consiste en presentar el sensor a mano varias vueltas. Si no enrosca suavemente, conviene detenerse y limpiar la rosca del alojamiento; forzarlo con una llave puede dañar tanto la pieza como el tubo de escape.

También reviso siempre el aislamiento del cable y la zona de salida del cuerpo del sensor. El cable no debe quedar tensado, retorcido ni en contacto con el escape. Una sonda correctamente instalada puede fallar prematuramente si el mazo queda apoyado sobre una superficie caliente.

Montaje y compatibilidad

El montaje es relativamente directo para quien disponga de una llave específica para sondas Lambda, aunque el acceso puede variar mucho entre versiones. Recomiendo trabajar con el motor completamente frío y desconectar el conector eléctrico antes de intentar aflojar la pieza. En algunos Mercedes, el sensor queda muy expuesto; en otros, el espacio obliga a retirar protecciones inferiores o a utilizar una llave acodada.

Antes de comprar o montar, comprobaría estos puntos:

  • Referencia grabada en la sonda original.
  • Número de cables y forma del conector.
  • Longitud del cableado.
  • Posición del sensor: anterior o posterior al catalizador.
  • Motor exacto y año de fabricación.
  • Existencia de más de una sonda en el mismo banco de cilindros.

La compatibilidad por modelo es útil como primera orientación, pero no sustituye la comparación física de la pieza. En un C350, por ejemplo, pueden existir diferencias según el motor, el año y la ubicación del sensor. El conector debe encajar sin adaptaciones y el cable debe seguir un recorrido equivalente al original.

Si la rosca está muy agarrotada, aplicar aflojatodo con antelación y utilizar la herramienta adecuada suele ser más seguro que recurrir a golpes. No conviene contaminar la punta del sensor con grasa, silicona o productos selladores no diseñados para sistemas de escape. El apriete debe ajustarse al valor indicado por el fabricante del vehículo, evitando tanto dejarlo flojo como excederse.

Rendimiento y resultado final

En un Mercedes con testigo de motor encendido por una lectura Lambda lenta o fuera de rango, el cambio se nota principalmente en la estabilidad de los valores de corrección de combustible. Tras la instalación, el motor suele recuperar un ralentí más uniforme y una respuesta más progresiva, especialmente en maniobras a baja carga y durante las fases de calentamiento.

En una unidad de la Clase C con kilometraje elevado, la sustitución de la sonda eliminó las lecturas erráticas registradas con diagnosis y permitió que la centralita dejara de aplicar correcciones excesivas. El consumo no volvió a una cifra concreta de forma inmediata, porque también influyen el estado de las bujías, los inyectores, el caudalimetro, las fugas de admisión y el propio catalizador. Aun así, la gestión del motor funcionó de forma más coherente después de completar varios ciclos de conducción.

No recomendaría cambiar la sonda únicamente por un código de avería sin realizar comprobaciones previas. Una entrada de aire en el escape, una fuga de vacío o un problema de encendido pueden provocar lecturas que parezcan indicar un sensor defectuoso.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • Permite sustituir una sonda envejecida sin modificar el sistema de escape.
  • Su instalación se realiza en el alojamiento original.
  • Puede solucionar lecturas inestables, consumo elevado y determinados avisos de motor cuando el origen está realmente en el sensor.
  • Es una reparación razonable frente al coste de mantener una sonda con respuesta lenta.
  • El montaje resulta accesible con herramienta específica y algo de experiencia.

Aspectos mejorables

  • La compatibilidad debe verificarse con precisión; la lista de modelos por sí sola puede resultar demasiado amplia.
  • No se debe asumir que sirve para cualquier posición del sistema de escape.
  • El acceso puede ser complicado en algunos motores y requerir elevador o desmontaje de protecciones.
  • Si el fallo procede del catalizador, del cableado o de una mezcla incorrecta, la sustitución no resolverá el problema.
  • Después del montaje puede ser necesario borrar la avería y realizar una prueba de adaptación con equipo de diagnosis.

Veredicto del experto

Considero esta sonda un recambio adecuado para reparar una avería concreta de gestión del motor, siempre que la referencia A 0045420718 coincida exactamente con la pieza que equipa el vehículo. Su instalación no es técnicamente compleja, pero exige confirmar con cuidado el conector, la posición, el motor y el recorrido del cable.

El mejor resultado se obtiene acompañando el cambio de una diagnosis completa: lectura de códigos, comprobación de fugas de admisión y escape, revisión del cableado y observación de las correcciones de combustible. Una vez instalada, conviene revisar que el cable quede alejado del calor y controlar el comportamiento del motor durante varios trayectos. Para un Mercedes compatible con una sonda deteriorada, es una reparación lógica; para un vehículo con un problema de mezcla de origen distinto, no debe considerarse una solución universal.

Publicado: 8 de septiembre de 2026

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