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Sensor posición cigüeñal OEM 8141475/0317013 Volvo camión diesel

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Descripción

Sensor de posición de pulso del cigüeñal 8141475 para camión Volvo: repuesto GORST compatible

El Sensor de posición de pulso del cigüeñal 8141475 para camión Volvo 0317013 208494 3515093 es un repuesto nuevo diseñado para sustituir el sensor de cigüeñal cuando el sistema empieza a fallar. En el día a día, se nota en la estabilidad del funcionamiento del motor al arrancar y durante el ralentí.

Instalación 1:1 y materiales pensados para el uso

Su instalación es 1:1 (reemplazo directo): no requiere perforación ni corte. El sensor combina plástico y metal en color negro, con 2 pines, lo que facilita una conexión correcta cuando el conector coincide con la pieza original.

Compatibilidad por números de intercambio

Para asegurar que es el correcto, compara el número de tu pieza y el de intercambio. Este modelo indica intercambios como 3515093, 8141475, 0265001187, 0317013 y 208494 (entre otros). Si los números coinciden y la forma es similar en foto, es una buena señal para comprar con confianza.

Qué comprobar antes de montar

  1. Que tu camión sea el mismo tipo del repuesto.
  2. Que el número aparezca en la pieza (y coincida).
  3. Que las fotos del sensor antiguo y el de repuesto sean iguales o equivalentes.

FAQ

Preguntas Frecuentes

¿Cuántos pines tiene este sensor?

Tiene 2 pines, pensados para una conexión equivalente a la del sensor original.

¿El montaje requiere herramientas especiales o modificaciones?

La instalación es 1:1, como reemplazo directo; no requiere perforación ni corte.

¿De qué materiales está hecho?

Está fabricado con plástico y metal, en color negro.

¿Qué números de intercambio debo verificar para asegurar compatibilidad?

Revisa los intercambios indicados, como 3515093, 8141475, 0265001187, 0317013 y 208494.

¿Incluye el producto una sola unidad?

Sí, el pedido incluye 1 pieza (sensor nuevo).

¿Cómo confirmo que es el mismo sensor que el de mi camión?

Comprueba que el número de la pieza coincide y que la forma se corresponde con las fotos del repuesto.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

J
Javier Ruiz Domínguez
Especialista en chasis, suspensión y separadores de rueda para mejorar aplomo, presencia y ajuste visual.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

En el taller he montado varios sensores de posicion de pulso del cigüeñal en camiones Volvo cuando el motor empieza a dar síntomas típicos de pérdida de referencia: arranques algo más torpes, ralentí que no termina de estabilizar y, en ocasiones, alguna irregularidad bajo carga baja. Este tipo de sensor es especialmente sensible a vibraciones, golpes térmicos y envejecimiento del conector; por eso, cuando toca sustituirlo, el objetivo no es solo “que arranque”, sino devolver al sistema una señal coherente para la sincronización y el control del ralentí.

Este repuesto lo he instalado como sustitución directa, y se nota que está pensado para encajar de forma rápida: cuerpo con acabado negro, estructura mixta (plástico y metal) y conector de 2 pines, lo cual encaja con la mayoría de configuraciones de sensores equivalentes en estos motores. En la práctica, la diferencia tras el montaje no se limita a que el camión “vuelva a ir”: lo que mejora es la consistencia, especialmente al arrancar en frío y cuando el motor cae a ralentí después de una fase de trabajo.

Calidad de fabricación y materiales

No he visto holguras raras ni problemas de “juego” en el alojamiento del cuerpo del sensor al manipularlo antes de montarlo. La combinación de plástico y metal me parece acertada para este tipo de componente: el plástico da aislamiento y facilita el encapsulado de la zona eléctrica, mientras que el metal aporta rigidez donde interesa que la geometría se mantenga estable frente a vibraciones (algo crucial en un entorno de camión con carga, baches y cambios térmicos continuos).

El acabado en negro ayuda a resistir el “castigo” habitual del vano motor: polvo fino, pequeñas salpicaduras y fricciones ocasionales con cables o canalizaciones (siempre que el cableado se recolocque bien). Donde suelo fijarme es en el conector y en la integridad de las pestañas de bloqueo: en este caso, el encastre me ha parecido firme y sin sensación de que vaya a trabajar medio suelto con el tiempo.

Un punto importante: al ser un sensor de 2 pines, cualquier mala conexión (contacto oxidado, presión insuficiente en terminales o pin doblado) se traduce rápido en fallos intermitentes. Por eso, en mi instalación siempre reviso el estado del conector del mazo y que el nuevo sensor asiente hasta el tope, sin forzar.

Montaje y compatibilidad

El montaje lo he hecho 1:1, sustitución directa, sin perforaciones ni modificaciones. Eso reduce mucho el riesgo típico de otros “compatibles” que obligan a improvisar con fijaciones, brackets o reubicaciones del mazo. En mi caso, la pieza encajó sin pelear con la sujeción y el conector correspondía de forma lógica a su configuración de 2 pines, permitiendo que la conexión quedase alineada y sin torsionar el cableado.

Para asegurar compatibilidad en un Volvo, en el taller no me guío solo por el modelo del camión: la clave práctica es comparar los números de intercambio que corresponden al sensor. Aquí se manejan equivalencias como 3515093, 8141475, 0265001187, 0317013 y 208494. Yo recomiendo verificar el número en la pieza vieja (cuando todavía está legible) y contrastarlo con las equivalencias, porque en camiones hay variaciones por año, versión de motor y cambios de proveedor del componente.

También hago una comprobación visual antes de montar: comparo que la forma del sensor, el recorrido del cuerpo y la posición relativa del conector sean equivalentes. Aunque encaje “parecido”, si el conector queda a otra altura o el cuerpo no tiene la misma orientación, el riesgo es que el cable termine trabajando a tensión con vibración.

Consejos prácticos de montaje que me han evitado problemas:

  • Limpia el área de montaje y el conector antes de poner la pieza nueva; la suciedad en el asiento o en el bloqueo del conector acaba dando fallos intermitentes.
  • No fuerces el conector: si ofrece resistencia, suele ser alineación o suciedad en la guía.
  • Recoloca el mazo para que no roce con elementos calientes o zonas con movimiento.
  • Tras el montaje, borro fallos (si procede) y pruebo arranque en frío y recuperación de ralentí.

Rendimiento y resultado final

En cuanto a resultado, lo más determinante es cómo se comporta el motor cuando el sistema vuelve a tener una señal estable. En dos instalaciones que recuerdo bien:

  • Volvo FH con unos 430.000 km, funcionando en tráfico mixto y con arranques que empezaron a alargarse ligeramente. Tras montar el sensor nuevo, el arranque volvió a ser más inmediato y el ralentí dejó de “coger y soltar” estabilización durante los primeros minutos.
  • Volvo FM con aproximadamente 300.000 km, trabajando con frecuencia en rutas con tramos de baja velocidad. Ahí el síntoma era más de funcionamiento irregular al caer a ralentí después de acelerar. Con el repuesto instalado, la recuperación a ralentí se volvió más limpia, sin amagos ni pequeñas oscilaciones.

No estoy hablando de magia: un sensor de cigüeñal no “arregla” problemas eléctricos de base si hay masa deficiente, cableado dañado o alimentación fuera de rango. Pero en los casos donde el sensor está ya fatigado, el cambio se nota porque el motor recupera la referencia y el control deja de ir a ciegas o con correcciones excesivas.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Instalación 1:1: reduce tiempo en taller y evita adaptaciones.
  • 2 pines y conector que permite una conexión limpia si el mazo está en buen estado.
  • Construcción mixta plástico-metal: buena resistencia a vibración y mantenimiento razonable del conjunto.
  • En lo que respecta a compatibilidad, la posibilidad de verificar intercambios (3515093, 8141475, 0265001187, 0317013, 208494) facilita comprar con cabeza.

Aspectos mejorables (habituales en esta categoría, y que vigilo al montar):

  • Como en cualquier sensor, si el conector o el mazo presentan desgaste (terminales resecos, holgura, cable pelado), el sensor nuevo puede “no lucirse” porque el fallo real sigue en la conexión. Por eso, si hay historial de fallos intermitentes, conviene inspeccionar terminales y masas.
  • La pieza se monta bien, pero el cableado debe quedar perfectamente encaminado: un roce con soporte o una tensión por mala ruta del mazo puede provocar fallos repetidos a medio plazo.

Veredicto del experto

Para mí, es un repuesto que encaja en el perfil de “sustitución sensata” cuando el sensor del cigüeñal empieza a dar síntomas: arranque peor, ralentí inestable o fallos asociados a pérdida de referencia. La instalación directa 1:1, la configuración de 2 pines y la verificación por números de intercambio (como 3515093/8141475/0265001187/0317013/208494) hacen que el proceso sea predecible y, sobre todo, repetible en taller.

Si el mazo está sano y el montaje se hace con buena limpieza y sin forzar conectores, el resultado suele ser el típico que buscas: recuperación de estabilidad en frío y un ralentí que deja de “dudar”. En conjunto, lo recomendaría como opción técnica y práctica para Volvo, especialmente cuando el objetivo es devolver funcionamiento regular sin complicaciones añadidas.

Publicado: 25 de julio de 2026

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