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Sensor de oxígeno O2 para Maserati Ghibli, Quattroporte y Levante

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Descripción

Sensor de oxígeno O2 aguas arriba y aguas abajo para Maserati

El 670004022 670002199 670009075 670009076 Sensor de oxígeno O2 aguas arriba y aguas abajo para Maserati Ghibli S Q4 Quattroporte Levante está diseñado para sustituir sensores relacionados con la medición de oxígeno en el sistema de escape. La marca indicada es WEIDA AUTO PARTS.

El conjunto contempla aplicaciones aguas arriba y aguas abajo, por lo que es importante confirmar antes de comprar qué posición necesita el vehículo y qué referencia corresponde al sensor que se va a reemplazar. Los números asociados son 670004022, 670002199, 670009075 y 670009076.

Es compatible, según la información disponible, con determinados Maserati Ghibli S, Ghibli S Q4, Quattroporte y Levante. La compatibilidad puede variar según el año, el motor, la versión y la ubicación del sensor, así que conviene comparar la referencia original y el conector antes de instalarlo.

Un sensor adecuado ayuda a que la centralita reciba información del oxígeno presente en los gases de escape. Si se sustituye, debe instalarse en la posición correspondiente y revisarse el cableado para evitar errores de conexión.

Preguntas Frecuentes

¿Para qué vehículos sirve?

Para determinados Maserati Ghibli S, Ghibli S Q4, Quattroporte y Levante.

¿Incluye sensores aguas arriba y aguas abajo?

La referencia se describe para aplicaciones aguas arriba y aguas abajo; verifica la configuración exacta antes de comprar.

¿Qué referencias se relacionan con este producto?

670004022, 670002199, 670009075 y 670009076.

¿Es necesario comprobar el conector?

Sí. El conector, la posición y la referencia original deben coincidir con los del vehículo.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

A
Alejandro Martín Calderón
Especialista en carrocería y aerodinámica deportiva: alerones, extensiones de alerón, difusores y añadidos exteriores.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Este sensor de oxígeno está planteado como recambio para determinadas versiones del Maserati Ghibli S, Ghibli S Q4, Quattroporte y Levante. Su función es transmitir a la unidad de mando la cantidad de oxígeno presente en los gases de escape, un dato esencial para corregir la mezcla de combustible y controlar el funcionamiento del catalizador.

Las referencias asociadas son 670004022, 670002199, 670009075 y 670009076, pero no deben utilizarse como único criterio de compra. En estos Maserati hay diferencias entre sensores aguas arriba y aguas abajo, además de variaciones según el motor, el año de fabricación y el banco de cilindros. Un error de posición puede provocar una lectura incorrecta, encender el testigo de avería y generar códigos relacionados con la mezcla o la eficiencia del catalizador.

Mi primera impresión es la de un recambio orientado a resolver una avería concreta sin necesidad de sustituir todo el sistema de escape. Es una solución razonable cuando el diagnóstico confirma que el sensor está envejecido, contaminado o presenta una respuesta eléctrica fuera de los parámetros esperados.

Calidad de fabricación y materiales

El conjunto utiliza una sonda roscada con cableado protegido y conector específico para su integración en la instalación original. En este tipo de componente, más importante que el aspecto exterior es la calidad del elemento sensor, la estanqueidad de la carcasa y la resistencia del cable frente a temperaturas elevadas.

He comprobado en este tipo de montajes que los problemas más habituales de los recambios económicos no suelen aparecer el primer día, sino después de varios ciclos térmicos. El aislamiento debe mantenerse flexible sin acercarse demasiado a los colectores, y el prensacables tiene que evitar que las vibraciones transmitan esfuerzos directamente a la sonda.

El acabado resulta adecuado para un recambio de sustitución, aunque no conviene asumir que ofrece exactamente la misma velocidad de respuesta o la misma durabilidad que una pieza original. En motores V6 turbo como los utilizados en algunas versiones del Ghibli, el entorno térmico es exigente y cualquier diferencia de calidad puede hacerse visible con el paso del tiempo.

Montaje y compatibilidad

La instalación no es complicada desde el punto de vista eléctrico, pero el acceso mecánico puede ser laborioso. La sonda suele encontrarse en una zona expuesta a calor, suciedad y humedad, por lo que la rosca puede estar agarrotada. Recomiendo trabajar con el escape completamente frío, aplicar producto aflojatodo con antelación y utilizar una llave específica para sensores de oxígeno.

Antes de desmontar, conviene comparar:

  • Número de cables y forma del conector.
  • Longitud del cableado.
  • Forma del soporte o guía del cable.
  • Referencia grabada en el sensor original.
  • Posición exacta: aguas arriba o aguas abajo.
  • Banco de cilindros correspondiente.

No cortaría ni empalmaría el conector original para adaptar una sonda que no coincida. Una conexión aparentemente correcta puede alterar la señal, provocar una mala lectura de la resistencia calefactora o generar fallos intermitentes difíciles de localizar.

Durante el montaje, la sonda debe roscarse a mano en las primeras vueltas para evitar dañar la rosca del escape. También es importante no contaminar la punta con grasa, silicona, aceite o limpiadores. Si se utiliza pasta antigripante, debe ser un producto compatible y aplicarse únicamente en la rosca, evitando que alcance el elemento sensor.

Rendimiento y resultado final

Cuando la referencia y la posición son correctas, el sensor debe permitir que la centralita recupere una lectura estable y gestione adecuadamente la mezcla. En un vehículo con una sonda degradada, es habitual encontrar ralentí irregular, aumento del consumo, respuesta menos limpia al acelerar o encendido del testigo de avería. Sin embargo, cambiar el sensor no solucionará el problema si el origen está en una toma de aire, un inyector, una fuga de escape o un catalizador deteriorado.

En una revisión profesional comprobaría los valores de la sonda antes y después de la sustitución mediante diagnosis, además de borrar los códigos de avería y realizar una prueba con el motor a temperatura de servicio. No me limitaría a comprobar que el testigo se apaga: algunos fallos reaparecen después de varios ciclos de conducción.

En vehículos de uso urbano, con trayectos cortos y muchos arranques en frío, el sensor trabaja en condiciones más severas por la acumulación de residuos y la dificultad para alcanzar rápidamente su temperatura óptima. En un Maserati utilizado en carretera o autopista, conviene revisar también que no existan fugas en las uniones del escape, ya que una entrada de aire exterior puede falsear la lectura de la sonda posterior.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Entre sus puntos fuertes destacaría:

  • Aplicación específica para varios modelos Maserati.
  • Disponibilidad de referencias relacionadas con posiciones aguas arriba y aguas abajo.
  • Sustitución directa si coinciden conector, cableado y ubicación.
  • Posibilidad de resolver un fallo de gestión del motor sin sustituir otros componentes.
  • Montaje relativamente sencillo para un taller con herramientas adecuadas.

Como aspectos mejorables, echo en falta una identificación más clara de cada referencia, indicando de forma inequívoca el modelo, el año, el motor, el banco y la posición. También sería conveniente disponer de información verificable sobre la resistencia del calentador, el rango de señal y el procedimiento de comprobación.

Frente a una sonda original o a un recambio de primer equipo, la principal duda está en la durabilidad a largo plazo y en la velocidad de respuesta. Un producto de este tipo puede ser una alternativa económica válida, pero no lo instalaría sin confirmar previamente la referencia mediante el número de bastidor o la comparación directa con la pieza retirada.

Veredicto del experto

Considero que es un recambio potencialmente útil para Maserati Ghibli S, Ghibli S Q4, Quattroporte y Levante cuando existe una coincidencia completa entre referencia, conector y posición de montaje. No lo compraría únicamente porque el modelo del coche aparezca en una lista de compatibilidad.

La clave está en diagnosticar primero y montar después. Con una instalación cuidadosa, cableado correctamente guiado y una comprobación posterior con diagnosis, puede devolver el sistema de control de emisiones a un funcionamiento normal. Su mayor limitación es la falta de información técnica detallada y la posibilidad de confundir sensores de posiciones distintas. Por ello, lo recomendaría como sustitución de reparación, siempre que la verificación de compatibilidad sea rigurosa.

Publicado: 9 de septiembre de 2026

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