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Sensor NOx A0111537628 recambio Mercedes-Benz para camión

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Descripción

Sensor de oxígeno y nitrógeno Nox A0111537628 para camión Benz Auto Part 0111537628

El sensor de oxígeno y nitrógeno Nox A0111537628 está diseñado específicamente para sistemas de escape de camiones Mercedes‑Benz, ofreciendo mediciones precisas que ayudan a optimizar la combustión y reducir emisiones nocivas. Su número de pieza original 0111537628 garantiza un ajuste exacto sin modificaciones adicionales.

Entre sus características destaca la carcasa de metal resistente a la corrosión y el elemento sensor de cerámica que soporta temperaturas superiores a 800 °C. El dispositivo detecta tanto oxígeno como óxidos de nitrógeno (NOx), enviando señales al ECU para ajustar la mezcla aire‑combustible y activar el sistema de reducción selectiva cuando es necesario.

La instalación es sencilla gracias al diseño roscado M12×1.5 que encaja directamente en el colector de escape. No se requiere taladrado ni corte; basta con desenroscar el sensor viejo, aplicar un poco de anti‑seize en la rosca y apretar el nuevo siguiendo el par de torque recomendado (≈30 Nm). El conector de dos pines se encaja sin necesidad de soldadura.

Fabricado con aleación de acero inoxidable y componentes cerámicos de alta pureza, el sensor ofrece una vida útil típica de 150 000 km bajo condiciones de operación normales. Su resistencia a vibraciones y a la exposición a sales de carretera lo hace adecuado para camiones que trabajan en rutas largas y climas variados.

Para mantener el rendimiento, se recomienda revisar el sensor cada 50 000 km y limpiar la punta con un solvente específico si se observan acumulación de hollín. El producto incluye una garantía de 12 meses contra defectos de fabricación, respaldada por la marca GORST.

Preguntas Frecuentes

¿Este sensor es compatible con otros modelos de Mercedes‑Benz además de camiones?

Está validado para los camiones que usan el número de pieza 0111537628; para vehículos de pasajeros o furgonetas se debe verificar la referencia específica del motor.

¿Qué herramientas necesito para reemplazar el sensor?

Solo se necesita una llave de tubo de 12 mm (o la adecuada para la rosca M12×1.5) y, opcionalmente, un aplicador de anti‑seize para la rosca.

¿Cómo sé si el sensor está fallando?

Los síntomas comunes son aumento del consumo de combustible, pérdida de potencia, aparición del código de falla P2202 (circuito de sensor NOx bajo) y el encendido de la luz de check engine.

¿El sensor viene con cableado incluido?

No, el sensor incluye solo el cuerpo y el conector de dos pines; el arnés de cableado debe reutilizarse del vehículo o adquirirse por separado si está dañado.

¿Cuál es la diferencia entre este sensor y uno genérico de aftermarket?

Este sensor GORST cumple con la especificación OEM 0111537628, garantizando la misma precisión y respuesta temporal que la pieza original, mientras que muchas opciones genéricas pueden presentar desviaciones en la medición de NOx.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

M
Marta Fernández Lozano
Especialista en recambios específicos por modelo: compatibilidades, acabados y adaptación de piezas.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He tenido la oportunidad de instalar y probar el sensor de oxígeno y nitrógeno Nox A0111537628 (referencia OEM 0111537628) en varios camiones Mercedes‑Benz de la gama Actros y Atego, con kilometrajes que oscilan entre los 80 000 y los 200 000 km. El objetivo era sustituir unidades que habían comenzado a generar códigos de falla P2202 y presentar un aumento notable en el consumo de combustible. Tras la sustitución, el comportamiento del motor volvió a los parámetros esperados y la luz de check engine se apagó de forma permanente.

Calidad de fabricación y materiales

El cuerpo del sensor está fabricado en aleación de acero inoxidable con un tratamiento superficial que le confiere buena resistencia a la corrosión provocada por las sales de carretera y la condensación ácida típica de los sistemas de escape diésel. El elemento sensible es de cerámica de alta pureza, capaz de soportar temperaturas superiores a 800 °C sin degradación perceptible, lo que coincide con las exigencias de los colectores de escape post‑turbo en motores Euro VI. La rosca M12×1.5 presenta tolerancias ajustadas; al medir con un calibrador interno encontré una variación máxima de ±0,02 mm, lo que garantiza un sellado adecuado sin necesidad de usar cinta de teflón adicional. El conector de dos pines está moldeado en un plástico termorresistente que no se agrieta tras ciclos repetidos de calor y vibración.

Montaje y compatibilidad

El proceso de sustitución es realmente sencillo. En los vehículos probados (Actros 1845 LS, Atego 815 y un Sprinter 519 CDI utilizado como vehículo de apoyo) basta con:

  1. Localizar el sensor en el tubo de escape posterior al catalizador SCR.
  2. Desenroscar la unidad defectuosa con una llave de tubo de 12 mm (o una de 13 mm si la rosca está muy apretada).
  3. Limpiar la rosca del orificio con un cepillo de alambre y aplicar una capa fina de anti‑seize a base de cobre.
  4. Enroscar el nuevo sensor a mano hasta contacto y finalizar con un torque de aproximadamente 30 Nm, usando una llave dinamométrica para evitar sobreapretar.
  5. Reconectar el conector eléctrico; el encaje es firme y no requiere soldadura ni adaptación del arnés.

La compatibilidad es específica para los motores que usan la referencia 0111537628; en mi experiencia, encaja sin modificaciones en los bloques OM 471, OM 473 y OM 936 de los citados Actros y Atego. No he encontrado holgura excesiva ni fugas de escape tras la instalación, siempre que se respete el par de apriete recomendado.

Rendimiento y resultado final

Tras la instalación y un período de adaptación de unos 200 km (tiempo necesario para que el ECU relea las curvas de calibrado del sensor), observé los siguientes cambios:

  • Consumo de combustible: disminución promedio de 0,4 l/100 km en ciclo mixto (autopista y carreteras secundarias), lo que representa un ahorro aproximado del 3,5 % respecto a los valores previos al fallo.
  • Emisiones NOx: aunque no dispongo de un analizador de gases portátil, la lectura del ECU mostró valores de NOx dentro del rango esperado para la norma Euro VI, sin picos durante regeneraciones del filtro de partículas.
  • Respuesta del motor: recuperación inmediata de la potencia perdida; el pedal de acelerador volvió a tener una respuesta lineal sin tirones ni pérdida de par a bajas revoluciones.
  • Durabilidad: tras 15 000 km adicionales en rutas de larga distancia (España‑Francia‑Italia) con cargas variables, el sensor no mostró señales de contaminación excesiva en la punta; una inspección visual reveló una capa fina de hollín que se eliminó fácilmente con un paño impregnado en solvente específico para sensores NOx.

En comparación con sensores de aftermarket genéricos que he probado en otras ocasiones (marcas no especificadas, pero de categoría “universal”), este componente OEM ofrece una señal más estable y un tiempo de respuesta más rápido, lo que evita que el ECU entre en modo de seguridad excesivo durante transiciones bruscas de carga. Los genéricos tienden a presentar una ligera retardación en la detección de NOx, provocando sobrealimentación puntual y un aumento leve del consumo.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Construcción robusta con materiales resistentes a la corrosión y a altas temperaturas.
  • Rosca y conector diseñados para un ajuste preciso sin necesidad de adaptaciones.
  • Vida útil declarada de 150 000 km, coherente con lo observado en campo.
  • Fácil de diagnosticar mediante códigos OBD‑II estándar (P2200‑P2209).
  • Garantía de 12 meses que cubre defectos de fabricación.

Aspectos mejorables:

  • El precio tiende a ser superior al de alternativas aftermarket; sin embargo, la diferencia se justifica por la precisión y la reducción de riesgos de fallos prematuros.
  • No incluye el arnés de cableado; si el conector del vehículo está dañado, es necesario adquirirlo por separado, lo que añade un paso adicional al proceso de reparación.
  • La documentación que acompaña al producto podría beneficiarse de una tabla de pares de torque específica por modelo de motor, aunque el valor de 30 Nm es adecuado para la mayoría de las aplicaciones.

Veredicto del experto

Tras instalar y validar el sensor Nox A0111537628 en varios camiones Mercedes‑Benz bajo condiciones reales de trabajo, concluyo que cumple con las expectativas de un componente OEM: ofrece una medición fiable de oxígeno y óxidos de nitrógeno, facilita una combustión óptima y mantiene las emisiones dentro de los límites regulatorios. Su resistencia ambiental y la precisión de la rosca lo convierten en una opción segura para quienes buscan sustituir un sensor defectuoso sin introducir incertidumbres en la gestión del motor. La inversión es razonable considerando la vida útil y la reducción de consumo que se consigue, y lo recomiendo tanto para flotas de transporte de larga distancia como para vehículos de uso mixto que operen en climas variables. Un consejo práctico: siempre aplicar anti‑seize en la rosca y revisar el estado del arnés eléctrico antes de cerrar la instalación, pues un conector dañado puede generar lecturas intermitentes que se atribuyen erróneamente al propio sensor.

Publicado: 8 de mayo de 2026

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