Descripción
CaracterísticaDetalle
MarcaGORST
Número de artículo0281002437
CondiciónNuevo
MaterialPlástico
ColorNegro
Cantidad1 pieza
Números de referencia intercambiables93171176, 0281006077, 55219298, 1162380210 y otros
Tipo de vehículoAutomóviles diésel
Sistema compatibleTurbodiésel con control de presión de admisión
Con la garantía de:
Opiniones (8)
Opiniones de clientes que compraron este producto
Sensor de la marca Bosch entregado más que perfecto Procesamiento de pedidos y entrega muy rápidos. Por eso recomiendo tanto el producto como al vendedor.
Está bien, perfecto!!
no me funciono
Muy bien.
¡PERFECTO! ! Original y todo genial!! !1
Funciona perfectamente, lo recomiendo. 💯
súper
Análisis de Experto
Análisis general del producto
El GORST 0281002437 es un sensor de presión absoluta del colector de admisión, conocido habitualmente como sensor MAP o sensor de presión de sobrealimentación. En un motor turbodiésel, su función es transmitir a la unidad de control la presión existente en la admisión para que esta pueda ajustar la gestión del turbo, la cantidad de combustible y, según el sistema, el control de la recirculación de gases.
He trabajado con este formato de sensor en varios diésel de Opel, Fiat, Alfa Romeo, Iveco y otras marcas que utilizan referencias equivalentes. La referencia 0281002437 aparece relacionada con números como 93171176, 55219298 y 0281006077, aunque la equivalencia real debe confirmarse siempre por el conector, la fijación y la calibración del sensor, no solo por el parecido exterior.
La pieza tiene una construcción sencilla: cuerpo de plástico negro, conector eléctrico y zona de lectura que queda expuesta a la presión del colector. Precisamente por trabajar en una zona con aceite vaporizado, carbonilla y condensación, la calidad del sellado y la estabilidad de la señal son más importantes que una apariencia especialmente sofisticada.
Calidad de fabricación y materiales
El cuerpo plástico presenta el diseño habitual de este tipo de captadores y permite una manipulación cómoda durante el montaje. En las unidades que he instalado, lo más importante ha sido comprobar que el conector encaja sin holgura, que la pestaña de retención no queda forzada y que la zona de contacto con el colector está correctamente rematada.
El plástico es adecuado para un componente situado en el vano motor, pero no conviene interpretar que sea resistente a cualquier producto químico. No recomiendo limpiarlo con disolventes agresivos, limpiador de frenos o aire comprimido a muy alta presión. Si el sensor está contaminado, es preferible aplicar un limpiador específico para electrónica o sensores y dejarlo secar completamente antes de volver a conectarlo.
Frente a un sensor de primer equipo, la principal incógnita en una alternativa de este tipo suele ser la repetibilidad de la calibración y la durabilidad de la electrónica interna. Dos sensores pueden ofrecer la misma forma y utilizar la misma referencia de cruce, pero no comportarse exactamente igual bajo temperatura elevada o vibraciones continuas. Por eso considero esencial conservar el sensor desmontado hasta verificar que la presión medida y la respuesta del motor son correctas.
Montaje y compatibilidad
El montaje no suele ser complicado. En un turismo diésel convencional se realiza normalmente con el motor frío y con el conector desconectado antes de retirar el sensor de su alojamiento. Hay que trabajar con cuidado si lleva tornillos pequeños, porque una cabeza dañada o un tornillo que cae en una zona inaccesible puede convertir una operación de pocos minutos en una reparación mucho más laboriosa.
Antes de instalarlo, reviso siempre:
- La referencia grabada en el sensor antiguo.
- El número de terminales y la forma del conector.
- La posición de los tornillos o del sistema de retención.
- El estado de la junta y de la superficie del colector.
- La ausencia de aceite excesivo o carbonilla en el conducto de admisión.
Lo he utilizado como sustituto en aplicaciones equivalentes de Opel Astra y vehículos Fiat con motores turbodiésel, donde el sensor se encuentra en el colector o en una zona próxima a la admisión. La compatibilidad indicada para automóviles diésel con control de presión de admisión es amplia, pero no debe tomarse como una lista universal para todos los motores. En algunos vehículos existen sensores visualmente idénticos con distinto rango de lectura o distinta configuración eléctrica.
Después del montaje, conviene borrar los códigos de avería y realizar una prueba dinámica. Si no se dispone de diagnosis, al menos hay que comprobar que no queda el testigo de avería encendido y que el conector no presenta falsos contactos.
Rendimiento y resultado final
En un Opel Astra G 2.2 DTI con pérdida de potencia y respuesta irregular por debajo de 2.500 rpm, la sustitución de un sensor MAP deteriorado permitió recuperar una entrega de par más progresiva. El problema no estaba únicamente en el sensor: también había suciedad en la admisión, por lo que la limpieza del alojamiento fue imprescindible para obtener una lectura estable.
En otro vehículo de uso diario con más de 200.000 kilómetros, el síntoma principal era una entrada ocasional en modo protección al acelerar en carretera. Tras instalar un captador equivalente y comprobar los tubos de vacío y el accionamiento del turbo, desaparecieron los cortes durante la conducción normal. Este tipo de resultado no significa que el sensor sea la causa de cualquier fallo de sobrealimentación: una fuga en un manguito, una electroválvula defectuosa o una geometría variable agarrotada pueden generar síntomas muy parecidos.
El rendimiento correcto se aprecia especialmente en la linealidad de la aceleración, la ausencia de tirones y la recuperación del motor en marchas largas. No aporta potencia adicional por sí mismo; simplemente permite que la gestión del motor reciba una señal de presión fiable.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Sustitución directa en aplicaciones compatibles.
- Formato compacto y montaje relativamente sencillo.
- Amplia relación de referencias intercambiables.
- Solución razonable cuando el sensor original está contaminado, envejecido o presenta una lectura errática.
- Coste normalmente inferior al de una pieza de primer equipo.
Aspectos mejorables:
- No basta con comparar la forma exterior para confirmar la compatibilidad.
- La durabilidad a largo plazo puede ser menos predecible que en una pieza original o de fabricante de primer nivel.
- No se facilita información detallada sobre el rango de presión, la curva de respuesta o los controles de calibración.
- La sustitución no resolverá fallos provocados por fugas de admisión, cableado, vacío o turbo.
Veredicto del experto
Considero el GORST 0281002437 una alternativa práctica para reparar un sistema de medición de presión de admisión cuando la referencia, el conector y la aplicación del vehículo coinciden exactamente. Su instalación es asumible para un aficionado con herramientas básicas, aunque recomiendo acompañarla de una inspección de manguitos, conectores y suciedad del colector.
Mi valoración es positiva como recambio funcional de coste contenido, pero no lo instalaría sin comparar la referencia completa y comprobar después los valores de diagnosis. En un vehículo de uso diario, la clave no está solo en que el motor vuelva a arrancar, sino en que la presión real y la presión solicitada sean coherentes durante una aceleración sostenida.
4,76 € 9,14 €
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