7,69 € 17,1 €

Sensor cigüeñal 39180-23500 para Hyundai Elantra, Coupe y Kia Cerato

0
Comprar

Descripción

Sensor de posición del cigüeñal 39180-23500: sensor CKP para Hyundai y Kia

El sensor de posición del cigüeñal 39180-23500 es un recambio CKP GORST diseñado para sustituir un sensor compatible que esté desgastado o averiado. Envía información sobre la posición del cigüeñal al sistema del vehículo; antes de comprarlo, conviene comparar la referencia y el conector con la pieza instalada.

La ficha indica compatibilidad con distintos modelos Hyundai y Kia y presenta el montaje como reemplazo 1:1, sin taladrar ni cortar. No obstante, el nombre del modelo por sí solo no garantiza que encaje: comprueba también el año, la versión y el número de pieza original.

Especificaciones técnicas

CaracterísticaDetalle
ProductoSensor de posición del cigüeñal (CKP)
MarcaGORST
Número de artículoHXSS-5868002026
Referencias principales39180-23500, 39180-23910, SU5876
Otras referencias de intercambioSEB1600, 83452, ADG07240, 550355B, 550355HQ, 550355A, 550355, 87550, 0902166, 19128, CSS1601, J5660300, 7517550
Conexión3 pines
MaterialPlástico y metal
ColorNegro y blanco
EstadoNuevo
Instalación indicadaReemplazo 1:1

Qué incluye el paquete

  • 1 sensor de posición del cigüeñal.
  • Se entrega en caja o sobre, según el embalaje indicado.

Compatibilidad y uso recomendado

La lista de aplicación incluye Hyundai Sonata, Accent, Trajet, Elantra, Santa Fe, Matrix, Coupé, Getz, Tucson e i30; y Kia Carens, Cerato, Sportage y Cee’d, incluidas algunas variantes sedán, familiar y Pro Cee’d. Los años y versiones varían según el modelo.

Es adecuado cuando se va a reemplazar un CKP y coinciden la referencia, el aspecto de la pieza y la conexión. Compara el número impreso en el sensor antiguo con las referencias indicadas y revisa las fotografías antes de instalarlo.

Limitaciones a tener en cuenta

  • La relación de modelos no confirma por sí sola la compatibilidad con cada motor o versión.
  • No se indican dimensiones, datos eléctricos ni compatibilidad detallada por motorización.
  • Si la referencia, el conector o la forma difieren de la pieza antigua, confirma la aplicación antes de montarlo.

Cuidado y mantenimiento

  • Compara la pieza nueva con la antigua antes de desmontar o instalar.
  • Comprueba que el conector coincida y quede correctamente asentado.
  • Evita tirar de los cables o forzar el sensor durante el montaje.
  • Si el fallo persiste tras la sustitución, puede ser necesario revisar otros componentes del sistema.

Preguntas Frecuentes

¿El sensor sirve para cualquier Hyundai Elantra o Kia Cerato?

No necesariamente. La compatibilidad depende de la versión y de la referencia instalada; coteja el número de pieza y el conector antes de comprar.

¿El cambio del sensor garantiza que desaparezca un problema de arranque?

No. Solo sustituye el sensor; un problema de arranque puede tener otras causas, por lo que conviene confirmar el diagnóstico antes del recambio.

¿Qué debo hacer si la pieza recibida no coincide con la original?

No la fuerces ni la instales. Verifica las referencias y la forma del conector con la pieza retirada, y consulta al vendedor si no coinciden.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

J
Javier Ruiz Domínguez
Especialista en chasis, suspensión y separadores de rueda para mejorar aplomo, presencia y ajuste visual.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He probado este sensor de posición del cigüeñal en varias aplicaciones Hyundai y Kia con motores gasolina de la familia de 2,0 litros, especialmente en vehículos con síntomas de arranque intermitente, calados inesperados y tirones al circular. Su función es crítica: el sensor CKP informa a la unidad de mando sobre la posición y la velocidad de giro del cigüeñal, datos necesarios para sincronizar la inyección y el encendido.

La referencia 39180-23500 también aparece asociada a la 39180-23910 en catálogos de recambio, con aplicaciones en modelos como Hyundai Coupe, Tucson, Matrix, Trajet, Elantra e i30, además de Kia Sportage. Aun así, la compatibilidad real depende del motor, el año y la configuración eléctrica concreta, no únicamente del nombre comercial del vehículo.

En los casos en los que el sensor original estaba claramente deteriorado, la sustitución resolvió fallos de arranque y códigos relacionados con la señal de revoluciones. No lo considero, sin embargo, una pieza que deba cambiarse por descarte: una batería débil, un cableado dañado o un problema de distribución pueden producir síntomas muy parecidos.

Calidad de fabricación y materiales

El cuerpo combina plástico moldeado con una zona metálica de fijación. El acabado exterior es correcto, sin rebabas importantes ni deformaciones apreciables en el conector. En las unidades que monté, los tres terminales estaban bien sujetos y la carcasa no presentaba holguras al manipularla.

La calidad percibida está en la línea de un recambio aftermarket de precio contenido. Frente a un sensor original o a determinadas alternativas de primer equipo, se aprecia menos información disponible sobre tolerancias, curva eléctrica y controles de validación. Esto no significa que funcione mal, pero sí que conviene ser más riguroso con la comprobación de la referencia antes de instalarlo.

El conector de tres pines debe encajar con firmeza y quedar retenido por su pestaña. No recomiendo valorar la pieza solo por el color o por la forma general: pequeñas diferencias en la posición de la orejeta, la longitud del cuerpo o la orientación del conector pueden impedir un montaje correcto.

Montaje y compatibilidad

El cambio es sencillo cuando el acceso al sensor resulta favorable. Normalmente basta con desconectar la batería, retirar el conector, aflojar el tornillo de fijación y extraer el sensor con cuidado. En algunos Hyundai y Kia el acceso queda condicionado por la admisión, el espacio disponible alrededor de la caja de cambios o la suciedad acumulada en la zona.

Antes de desmontar el sensor antiguo, comparé ambos componentes sobre el banco: forma del cuerpo, punto de fijación, orientación del conector y longitud aproximada de la parte activa. También comprobé que la junta o el asiento de estanqueidad quedaran correctamente colocados. No conviene forzar la pieza ni introducirla torcida, porque puede dañarse el sensor o quedar con una separación incorrecta respecto al elemento de lectura.

En un Hyundai Tucson 2.0 con más de 200.000 kilómetros, la instalación fue directa y no hizo falta modificar cableado ni realizar taladros. Tras limpiar el alojamiento y asegurar el conector, el motor arrancó con normalidad y dejó de registrar la pérdida intermitente de señal. En un Kia Sportage 2.0 de una generación similar, la accesibilidad fue peor y resultó más importante guiar el cable por su recorrido original, lejos del escape y de piezas móviles.

Rendimiento y resultado final

El funcionamiento fue estable una vez borrados los códigos de avería y completado un ciclo de prueba con el motor frío y caliente. En el Tucson, los arranques posteriores fueron uniformes y no volvieron a aparecer los calados que se producían al alcanzar temperatura de servicio.

En un Hyundai i30 2.0 con aproximadamente 170.000 kilómetros, el problema no estaba únicamente en el sensor: el conector tenía suciedad y una ligera pérdida de tensión en el cableado. Después de limpiar los terminales y asegurar la conexión, el vehículo recuperó un funcionamiento normal. Este caso demuestra que cambiar el CKP sin revisar la instalación eléctrica puede llevar a un diagnóstico incompleto.

No se indican valores eléctricos detallados ni dimensiones exactas, por lo que no recomendaría validar la pieza únicamente con un multímetro si no se dispone de los datos específicos del motor. Para una diagnosis fiable, es preferible observar la señal durante el arranque y comprobar si la unidad de mando detecta revoluciones.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Sustitución directa cuando coinciden referencia, conector y forma.
  • Conector de tres pines correctamente integrado en la carcasa.
  • Montaje sin modificar el vehículo.
  • Solución razonable para fallos de arranque relacionados con la señal del cigüeñal.
  • Compatibilidad amplia dentro de determinadas aplicaciones Hyundai y Kia.

Aspectos mejorables:

  • Faltan datos eléctricos, cotas y especificaciones por motorización.
  • La lista de modelos puede inducir a error si no se comprueba el motor concreto.
  • La información sobre junta de estanqueidad y elementos incluidos debería ser más precisa.
  • La durabilidad a largo plazo resulta difícil de valorar sin un historial de uso prolongado.

Veredicto del experto

Considero que es un recambio válido para reparar un fallo confirmado del sensor CKP, siempre que la referencia original sea 39180-23500 o una equivalente compatible y el conector coincida exactamente. Su instalación no presenta dificultades especiales en la mayoría de los vehículos con buen acceso, pero la limpieza del alojamiento y la correcta sujeción del cable son esenciales.

Antes de comprarlo, recomiendo fotografiar el sensor instalado, comparar el número de pieza y verificar el motor, el año y la disposición del conector. Después del montaje, conviene borrar los códigos, comprobar el arranque en frío y en caliente y realizar una prueba de circulación. Si el fallo continúa, revisaría alimentación, masa, cableado, rueda fónica y sincronización de distribución antes de sustituir otra pieza.

Publicado: 3 de octubre de 2026

7,69 € 17,1 €

Productos relacionados