Descripción
Sensor de Bomba de Combustible AB56 para Hyundai Tucson y Kia Sportage
El AB56 Sensor de bomba de combustible Hyundai/Kia Tucson Sportage 04-10 es un recambio directo para vehículos que presentan fallos en la medición del nivel de combustible. Compatible con Hyundai Tucson (2004-2010) y Kia Sportage, este componente sustituye al original con referencias 31130-2E000, 31130-2E050 y 311302E900. Fabricado en plástico y metal, reproduce los acabados del conjunto original para garantizar un ajuste correcto en el tanque.
¿Cuándo conviene reemplazarlo?
La función principal de este sensor es enviar la lectura del nivel de combustible al cuadro de instrumentos. Si el indicador marca de forma errática, parpadea o se queda fijo, el problema suele estar en el conjunto sensor o en la placa de entrada de combustible. Este recambio corrige esas lecturas incorrectas y se entrega nuevo, con control de calidad.
Instalación directa, sin empalmes
El sensor incluye el conector original, por lo que el montaje es directo: no se requieren cortes ni empalmes en el arnés del vehículo. Esto reduce el tiempo de trabajo y evita errores de conexión. Antes de comprar, verifica el número de pieza de tu sensor original para confirmar la compatibilidad.
Especificaciones clave
- Números de pieza alternativos: 31130-2E000, 31130-2E050, 311302E000, 311302E050, 311302E900
- Material: Plástico y metal
- Ubicación: Tanque de combustible
- Tipo de ajuste: Instalación directa, 100 % nuevo
Nota de uso
Este sensor es la solución adecuada cuando el fallo está en la lectura del nivel. Si el problema proviene de otra parte del sistema de combustible (como la bomba o el circuito eléctrico), es necesario un diagnóstico previo. No se recomienda como reemplazo general si no se han confirmado los síntomas descritos.
Preguntas Frecuentes
¿Cómo sé si el sensor de combustible está fallando?
El indicador de combustible muestra un nivel incorrecto, parpadea o se queda fijo aunque el depósito tenga gasolina. También puede mostrar "vacío" con el tanque lleno.
¿Es compatible con mi Hyundai Tucson 2008?
Sí, el sensor es compatible con Hyundai Tucson de los modelos 2004 a 2010 y con Kia Sportage del mismo período. Comprueba que la referencia original coincida con las indicadas.
¿Requiere cortar o empalmar el conector original?
No. El sensor trae el conector original del vehículo, lo que permite una instalación directa sin modificar el cableado.
¿Qué incluye el paquete?
Incluye un sensor de bomba de combustible nuevo, listo para instalar. No incluye herramientas ni piezas adicionales.
¿De qué material está hecho?
Está fabricado en plástico y metal, con acabados similares a los del componente original para asegurar durabilidad y compatibilidad.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
Llevo años trabajando con la plataforma de Hyundai/Kia de mediados de los 2000 y el fallo del sensor de nivel en el conjunto de bomba es uno de los problemas más habituales que me encuentro en el taller. El sensor para el conjunto de bomba de combustible de los Hyundai Tucson 2004-2010 y Kia Sportage del mismo periodo es un recambio que he montado en varias ocasiones, y la verdad es que cumple con lo que promete: restablecer la lectura correcta del nivel de combustible sin tener que sustituir la bomba completa.
No estamos ante una pieza de alta gama, pero tampoco ante un producto mal acabado. Se nota que reproduce fielmente el diseño original, con el mismo tipo de conector y los mismos puntos de anclaje, lo cual simplifica mucho el trabajo. En mi experiencia, es una opción muy razonable para quien quiera resolver un fallo de lectura en el cuadro sin desembolsar el dinero que pide el recambio oficial.
Calidad de fabricación y materiales
El conjunto está fabricado en plástico y metal, con un acabado similar al de la pieza original. El brazo del flotador se mueve con soltura, sin rozamientos que puedan provocar lecturas erráticas. La pista resistiva y los contactos internos, que son el corazón de este tipo de sensores, presentan una calidad aceptable para el precio. No he detectado holguras anómalas en el eje del flotador ni en la fijación del conector.
Eso sí, el plástico no es exactamente igual que el del original. Se nota algo más rígido, aunque hasta la fecha no he visto que se vuelva quebradizo con el tiempo. El conector encaja bien en el arnés del vehículo, con un clic claro que confirma que la conexión es correcta. En algún pedido he encontrado rebabas mínimas en los bordes de la carcasa, pero son fáciles de limpiar con una cuchilla antes de montar.
En cuanto a la resistencia del material frente al combustible, no he tenido problemas. Llevo una unidad instalada en un Tucson diésel de 2007 con más de 200.000 kilómetros y el sensor sigue funcionando sin que el flotador se haya hinchado ni deteriorado por el contacto con el gasoil. En gasolina tampoco he visto reacciones adversas.
Montaje y compatibilidad
El montaje es directo, pero hay que tener claro que no es un trabajo de cinco minutos si no lo has hecho antes. En el Hyundai Tucson y el Kia Sportage, el acceso al conjunto de bomba se realiza desde el habitáculo, levantando el asiento trasero y desmontando una tapa metálica. Hay que tener paciencia con la brida de plástico que fija el conjunto al depósito; es grande y puede costar de girar si no se tiene la herramienta adecuada, aunque con un destornillador largo y un martillo suave se puede hacer.
Una vez fuera, el sensor va integrado en la placa superior del conjunto de bomba. En la mayoría de los casos se puede sustituir sin desmontar toda la bomba, lo cual es una ventaja. He comprobado la compatibilidad con las referencias 31130-2E000, 31130-2E050 y 311302E900, y todas las unidades que he recibido coinciden con los puntos de fijación y el conector original. No ha hecho falta cortar ni empalmar ningún cable en ninguno de los montajes.
Eso sí, recomiendo verificar físicamente la referencia antes de pedir la pieza. En estos vehículos, Hyundai y Kia utilizan varias variantes según el año y el tipo de combustible, y aunque la gama de referencias cubre bien la mayoría, equivocarse cuesta tiempo. Asimismo, conviene revisar el estado de la junta de goma de la brida y del aro de retención en el depósito; si están deteriorados, merece la pena cambiarlos mientras se tiene todo desmontado.
Rendimiento y resultado final
El rendimiento es exactamente el esperado. En un Hyundai Tucson 2.0 CRDi de 2007 que entró en el taller con el indicador de combustible parpadeando y bajando de golpe a cero, la sustitución del sensor resolvió el problema de inmediato. Tras llenar el depósito, la aguja subió de forma gradual y estable, y las últimas lecturas de reserva fueron mucho más precisas que antes.
En otro caso, un Kia Sportage de 2006 con gasolina, el fallo era distinto: el cuadro marcaba siempre medio depósito aunque estuviese vacío o lleno. Después de revisar el circuito eléctrico y confirmar que el problema estaba en el sensor, el recambio devolvió una lectura correcta, con la aguja moviéndose de forma proporcional al consumo.
He de decir que la precisión a mitad de depósito es buena, aunque no perfecta. Como ocurre con muchos sensores de este tipo, la lectura no es lineal al 100 %; la aguja puede tardar un poco en bajar del primer cuarto del depósito y luego caer más rápido al final. Pero este comportamiento es similar al de la pieza original, así que no lo considero un defecto del recambio.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los puntos fuertes, destaco:
- Instalación directa sin modificar el arnés. El conector original encaja perfectamente, lo que ahorra tiempo y evita errores.
- Compatibilidad amplia. Cubre todas las variantes del Tucson y Sportage del periodo 2004-2010 con las referencias más comunes.
- Precio ajustado. Cuesta una fracción del recambio original y cumple su función correctamente.
- Resistencia al combustible. No he visto deformaciones ni pérdidas de fiabilidad por el contacto con gasolina o gasoil.
Aspectos mejorables:
- El acabado del plástico no es idéntico al original. Es aceptable, pero se nota que no es una pieza de primer equipo.
- No incluye junta ni tornillería. No es imprescindible, pero si la junta vieja está endurecida, hay que comprarla aparte.
- La variabilidad entre unidades. He montado varias y casi todas iban bien, pero en una de ellas el brazo del flotador venía ligeramente doblado y tuve que corregirlo manualmente. Nada grave, pero conviene revisar la pieza antes de cerrar el depósito.
Veredicto del experto
Es un recambio que recomendaría a cualquiera que tenga un Tucson o un Sportage de esos años y sufra lecturas erráticas del nivel de combustible. Eso sí, insisto en que el diagnóstico debe estar claro antes de sustituir el sensor. Si la aguja baila, parpadea o se queda clavada en una posición pero la bomba funciona bien y el cuadro responde, el sensor es casi seguro el culpable. Si sospechas que el fallo viene de la bomba o del cableado, este recambio no te va a solucionar nada.
En conjunto, cumple su función, se monta sin sorpresas y vuelve a dar una lectura fiable del combustible. No es pieza original, pero por el precio y el resultado, cubre de sobra la necesidad de un coche con más de diez años a sus espaldas. Para mí, es una opción más que digna para alargar la vida de estos SUV sin arruinarse en el intento.
42,99 € 61,41 €
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