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Sensor ABS de rueda 95670-2S300 – Hyundai Tucson/Kia Sportage

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Descripción

Sensor ABS de velocidad de rueda 95670-2S300, 95671-2S300 y 95680-2S300

El 95670-2S300 95671-2S300 95680-2S300 nuevo eje trasero delantero RH LH ABS Sensor de velocidad de rueda para Hyundai Tucson KIA SPORTAGE 2,0 2,4 FWD está diseñado como repuesto para el sistema antibloqueo de frenos. Permite sustituir un sensor deteriorado cuando se enciende el testigo ABS o aparecen lecturas irregulares de velocidad en una rueda.

Los números de equipo original indicados son:

  • 95671-2S300: eje delantero derecho (FRT-RH).
  • 95670-2S300: eje delantero izquierdo (FRT-LH).
  • 95681-2S300: eje trasero derecho (REAR-RH).
  • 95680-2S300: eje trasero izquierdo (REAR-LH).

También se relaciona con las referencias de intercambio ALS1948, 5S12257, ALS2002, 5S12258, ALS2071, 5S12794, ALS2072 y 5S12259.

Es compatible, como referencia, con Hyundai Tucson 2010-2014 de 2,4 l FWD y versiones 2,0 l de determinados años, además de Kia Sportage 2011-2016 con tracción delantera. La compatibilidad puede variar según versión, posición y configuración.

Antes de comprar, compara la pieza original, el conector, la forma del cable y el número OE. La instalación no incluye instrucciones y se recomienda realizarla en un taller profesional.

Preguntas Frecuentes

¿Qué posiciones cubre este sensor ABS?

Puede corresponder al eje delantero derecho o izquierdo y al eje trasero derecho o izquierdo, según la referencia OE.

¿Es compatible con cualquier Hyundai Tucson o Kia Sportage?

No. Deben coincidir el año, el motor, la tracción, la posición y el número OE de la pieza original.

¿Se recomienda instalarlo sin experiencia?

No. La instalación profesional ayuda a evitar daños en el cableado y errores de lectura del sistema ABS.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

J
Javier Ruiz Domínguez
Especialista en chasis, suspensión y separadores de rueda para mejorar aplomo, presencia y ajuste visual.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

En el taller hemos cambiado ya varios ejemplares de estos sensores de velocidad de rueda, con las referencias OE 95670-2S300 (delantero izquierdo), 95671-2S300 (delantero derecho), 95680-2S300 (trasero izquierdo) y 95681-2S300 (trasero derecho), en Hyundai Tucson de 2010 a 2014 y Kia Sportage de 2011 a 2016, principalmente versiones de 2,0 y 2,4 litros con tracción delantera. Es una de esas averías que vemos cada semana: el testigo del ABS encendido, en ocasiones junto al del ESP, y la lectura irregular de una rueda al consultar la centralita con el scanner. Casi siempre la causa es un sensor cuya pastilla ha captado humedad, un cable que se ha deteriorado por el movimiento de la suspensión o simplemente el paso de los kilómetros en un vehículo que ronda los 150.000-200.000 km.

La ventaja de contar con las cuatro referencias equivalentes en un mismo formato es tener flexibilidad a la hora de buscar el recambio correcto, aunque insisto en algo fundamental: la equivalencia con las referencias de intercambio (ALS1948, ALS2002, ALS2071, ALS2072 y las 5Sxxxx de otros catálogos) no significa que todas las variantes sean idénticas. Antes de pedir la pieza, hay que verificar la posición, el año de matriculación, el tipo de tracción y, sobre todo, comparar el conector y el recorrido del cable con la pieza retirada.

Calidad de fabricación y materiales

El nivel de acabado que he visto en los ejemplares que hemos montado es correcto para un recambio de rango estándar. El cuerpo del sensor es de plástico rigido con buena resistencia al calentamiento en el vano de rueda, y la parte activa funciona por efecto Hall, que es la tecnología habitual en estos modelos coreanos. Las pastillas detectan el anillo dentado (el reluctor) que gira solidario con el palier o el cubo según la posición.

Dos detalles que compruebo siempre al recibir uno: la integridad de la vaina del cable y la clavija del conector. En los delanteros, el cable pasa muy cerca de la articulación de la dirección y del guardapolvos, así que una vaina poco flexible o mal abrazada termina rozando a medio plazo. En los que hemos instalado, la longitud del cable es adecuada en todas las posiciones y el conector encaja con precisión, con un clic firme y sin holguras laterales, algo que no siempre ocurre en recambios de origen asiático de gama baja.

Donde sí recomiendo atención es en el sellado del conector. Al tratarse de un punto expuesto a agua de lavado y barro, conviene aplicar una pequeña cantidad de grasa dieléctrica en los terminales durante el montaje. Es un gesto de veinte segundos que alarga notablemente la vida útil del sensor, especialmente en unidades que circulan por zonas costeras como gran parte de nuestra clientela en España.

Montaje y compatibilidad

La instalación es sencilla para cualquier profesional, pero tiene sus trucos. En los ejes delanteros del Tucson y el Sportage, el sensor se fija con un único tornillo al manguetón y la pastilla queda enfrentada al anillo del cubo. Los pasos que sigo habitualmente son estos:

Elevar el vehículo con seguridad y retirar la rueda del lado afectado.

Desconectar la batería antes de trabajar en el circuito del ABS, una buena práctica que evita picos en el módulo.

Retirar el tornillo de fijación; si está agarrotado, conviene impregnarlo con penetrante y usar impacto con cuidado, porque el paso puede dañarse.

Limpiar bien el alojamiento antes de colocar el nuevo sensor. Es imprescindible: restos de suciedad o óxido en el asiento provocan lecturas falsas incluso con un sensor nuevo.

Pasar el cable respetando las guías y abrazaderas originales, evitando que roce piezas móviles o el escape.

Conectar, montar todo y borrar la memoria de averías con el equipo de diagnosis antes de la prueba en carretera.

En cuanto a compatibilidad, no es una pieza universal entre años y versiones. Hemos visto diferencias entre Tucson 2,4 FWD y las versiones 2,0 de ciertas campañas, y lo mismo ocurre con el Sportage según el año dentro del rango 2011-2016. Por eso mi consejo siempre es el mismo: comprobar el número OE grabado en la pieza retirada y comparar físicamente conector y curvatura del cable antes de confirmar el pedido.

Rendimiento y resultado final

Una vez montado y borradas las averías, la respuesta es correcta: el testigo del ABS se apaga y, tras la prueba dinámica (una frenada de comprobación en zona segura a unos 40-60 km/h), el sistema actúa con normalidad. Con el scanner en directo, la señal de las cuatro ruedas resulta estable y pareja, sin caídas ni saltos de lectura, que era justamente el síntoma que llevaba el vehículo al taller.

Los primeros ejemplares que instalamos hace tiempo, en un Tucson 2,4 de más de 180.000 km, siguen funcionando sin reproducir la avería inicial. Esa duración está en línea con lo que esperaría de un recambio estándar bien montado, aunque todavía no alcanza la longevidad que suele ofrecer la pieza de concesionario, que en estos modelos coreanos suele aguantar bastante más en condiciones severas.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Entre los puntos fuertes destacaría la encaje exacto del conector en las cuatro posiciones, la longitud de cable correcta, un precio contenido frente a la alternativa de marca blanca europea y la disponibilidad de las cuatro referencias (delanteros y traseros, ambos lados). Para clientes con coche de uso diario y presupuesto ajustado, es una opción razonable.

Como aspectos mejorables: no incluye ninguna instrucción de montaje, algo que penaliza al aficionado menos experimentado; la documentación de compatibilidad es escasa y obliga a verificar bien la aplicación; y el tratamiento contra la humedad del conector sería deseable que viniera mejorado de fábrica con sellado adicional. Tampoco me consta que ofrezca una garantía especialmente amplia, por lo que recomiendo conservar la factura y montarla siempre con el circuito limpio para no invalidar posibles reclamaciones.

Veredicto del experto

Tras haber instalado y probado estas referencias en varios Tucson y Sportage con tracción delantera, mi valoración es positiva dentro de su segmento: es un sensor funcional, con encaje preciso y comportamiento estable, ideal como recambio de reposición en vehículos de kilometraje alto. No lo recomendaría como pieza única para flotas que exigen máxima durabilidad, donde pagaría la diferencia por el original o una alternativa premium certificada.

Recomendaciones finales: verifica siempre el número OE y la posición antes de comprar, limpia el asiento del sensor, protege los terminales con grasa dieléctrica, borra la avería con diagnosis y realiza una prueba de frenado controlada después del montaje. Con esos cuidados, es una pieza que cumple correctamente su función y resuelve de forma económica una avería muy frecuente en estos modelos coreanos.

Publicado: 11 de septiembre de 2026

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