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Retén delantero de cigüeñal 7701476858 – Renault Trafic II, Espace IV
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Descripción
Sello de aceite delantero del cigüeñal 7701476858 para Renault Trafic II, Espace IV, Laguna, Fiat Talento y NV400
Este retén delantero de motor con referencia OEM 7701476858 evita las fugas de aceite en la zona del cigüeñal, uno de los fallos más habituales en los motores diésel M9R, M9T y R9M instalados en Renault, Nissan y Opel Vivaro.
Un sello deteriorado suele manifestarse con manchas de aceite bajo el vehículo, descensos del nivel entre revisiones y, en casos prolongados, ensuciamiento de la correa o cadena de distribución. Sustituirlo a tiempo ayuda a proteger componentes mucho más caros.
Datos técnicos del producto
Referencia OEM: 7701476858
Dimensiones: 8,5 × 4,5 cm
Peso neto: 0,05 kg
Compatibilidad: motores 2,0 dCi (M9R), 2,3 dCi (M9T) y 1,6 dCi (R9M)
Aplicaciones principales
Renault Trafic II y Trafic III, Espace IV y V, Laguna II y III, Scénico, Grand Scénic, Kadjar, Koleos, Megane, Talisman, Latitude y Vel Satis
Fiat Talento, Opel Vivaro y Nissan NV400 y Navara, según versión de motor
Antračim: conviene verificar siempre el código de motor (por ejemplo, M9R 740 o R9M 452) antes de comprar
Cómo instalarlo correctamente
Desconecta la batería y drena el refrigerante si procede.
Retira la polea del cigüeñal con herramienta específica.
Extrae el sello antiguo con cuidado de no rayar el eje.
Lubrica el labio del nuevo retén y colócalo recto con un manguito de montaje.
Aplica el par de apriete indicado por el fabricante.
Al ser un artículo sin marca, resulta una opción económica para talleres y particulares, aunque quien busque un componente de origen debería comparar precios con la referencia original. En resumen, este sello de aceite delantero del cigüeñal 7701476858 para Renault Trafic II Espace IV Laguna cumple una función concreta y su precio lo hace asequible para el mantenimiento preventivo del motor.
Preguntas Frecuentes
¿Para qué motores es compatible esta junta tórica del cigüeñal?
Ajusta a los bloques diésel M9R (2,0 dCi), M9T (2,3 dCi) y R9M (1,6 dCi), presentes en Renault Trafic, Espace, Laguna, Megane, Scénic, Kadjar, Koleos y derivados como Fiat Talento y Nissan NV400.
¿Qué síntomas indica que este sello hay que sustituirlo?
Manchas de aceite en la parte frontal del motor, pérdida gradual de nivel sin goteos visibles en otras zonas y grasa acumulada en la polea del cigüeñal.
¿Es necesario usar alguna herramienta específica?
Sí: para desmontar el tornillo central de la polea y centrar el nuevo retén sin deformarlo se suelen emplear extractores y un manguito guía, además del par de apriete correcto.
¿Qué significa que sea un producto «sin marca»?
Que se vende sin la etiqueta del fabricante original del vehículo. Ofrece la misma medida y función, con un coste inferior habitual, pero sin embalaje de marca.
¿Cuáles son sus medidas exactas?
Dimensiones de 8,5 × 4,5 cm y peso neto de 0,05 kg, equivalente al diseño de la referencia OEM 7701476858.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
He instalado este tipo de retén delantero de cigüeñal en varios motores diésel Renault, Nissan y Opel, y su función es sencilla, pero crítica: mantener la estanqueidad en el paso del cigüeñal por la tapa frontal del motor. La referencia 7701476858 se emplea en determinadas configuraciones de los motores M9R, M9T y R9M, por lo que no conviene comprarlo únicamente por el modelo del vehículo.
En una Renault Trafic con motor 2.0 dCi M9R y cerca de 210.000 kilómetros, una pequeña pérdida en la zona de la polea había comenzado a manchar la parte inferior del motor. Después de desmontar la polea y limpiar correctamente la superficie, el cambio del retén solucionó el goteo. También lo he visto en vehículos con fugas más avanzadas, donde el aceite había alcanzado elementos cercanos y complicaba mucho más la reparación.
Calidad de fabricación y materiales
La pieza tiene un diseño convencional de retén radial, con un labio de estanqueidad que trabaja directamente sobre el eje del cigüeñal. Sus dimensiones indicadas, 8,5 por 4,5 centímetros, y su peso aproximado de 50 gramos encajan con el formato habitual de este componente, aunque la medida exterior, el diámetro interior y la profundidad real deben comprobarse antes del montaje.
Al tratarse de una pieza sin marca identificable, la calidad puede variar más que en un recambio suministrado por el fabricante original. En las unidades que he manejado, lo más importante no ha sido tanto el acabado exterior como la regularidad del labio, la ausencia de rebabas y la correcta elasticidad del material. Un retén que llega deformado, reseco o con el labio marcado no debe montarse, aunque la referencia sea la correcta.
Frente a un recambio de origen, la principal diferencia suele estar en la trazabilidad del material y en el control de fabricación, no en la función básica. Para una reparación de mantenimiento con presupuesto ajustado puede resultar razonable, pero en un motor recién reconstruido o en un vehículo de uso intensivo prefiero utilizar una marca con especificaciones y control de calidad claramente identificables.
Montaje y compatibilidad
El acceso no suele ser directo. Hay que retirar las protecciones necesarias, inmovilizar el cigüeñal y desmontar la polea con útiles adecuados. En algunos modelos el espacio disponible es reducido y la operación requiere elevar el vehículo y desmontar elementos auxiliares. No es una sustitución recomendable para improvisar con destornilladores o punzones, porque cualquier arañazo en el alojamiento o en la superficie del eje puede provocar una nueva fuga.
Antes de pedir la pieza, comprobaría estos puntos:
- Código exacto del motor, por ejemplo M9R 740 o R9M 452.
- Año y versión del vehículo.
- Referencia grabada en el retén desmontado, si todavía es legible.
- Diámetro y profundidad del alojamiento.
- Estado de la superficie del cigüeñal donde trabaja el labio.
En una Nissan NV400 2.3 dCi con unos 165.000 kilómetros, el montaje resultó sencillo una vez retirada la polea, pero fue imprescindible limpiar completamente el aceite acumulado para detectar cualquier fuga posterior. No fue necesario drenar el refrigerante en esa intervención; esa operación solo procede si el desmontaje obliga a abrir el circuito de refrigeración.
Para instalarlo, lubrico ligeramente el labio con aceite limpio del motor y utilizo un casquillo o manguito que apoye de manera uniforme sobre la zona resistente del retén. Hay que introducirlo completamente recto, sin golpear el labio ni hundirlo más de lo previsto por el diseño del alojamiento. También reviso la polea: si presenta una ranura profunda producida por el retén antiguo, sustituir únicamente el sello puede no ser suficiente.
Rendimiento y resultado final
Tras el montaje, dejo limpia la zona frontal y hago funcionar el motor hasta alcanzar su temperatura normal. Después realizo una inspección con el vehículo elevado y repito la comprobación tras una prueba en carretera. En la Trafic mencionada, la zona permaneció seca después de varios cientos de kilómetros, tanto en trayectos urbanos como en autopista con carga moderada.
El retén no aporta mejoras de potencia ni cambios perceptibles en el funcionamiento del motor. Su rendimiento se mide por algo más básico: que no pierda aceite, que soporte la temperatura de servicio y que conserve la estanqueidad con las vibraciones y las variaciones de régimen del cigüeñal. Si la fuga reaparece, no siempre significa que el retén sea defectuoso; también puede existir desgaste del eje, presión excesiva del cárter, un alojamiento dañado o una fuga procedente de otra junta cercana.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Coste normalmente inferior al de un recambio de origen.
- Aplicación amplia en varias familias de motores diésel.
- Sustitución capaz de evitar pérdidas de aceite y contaminación de componentes próximos.
- Peso y formato adecuados para almacenarlo como recambio de mantenimiento.
Aspectos mejorables:
- La compatibilidad no queda garantizada por el nombre comercial del vehículo.
- La ausencia de marca limita la información sobre el compuesto y los controles de calidad.
- No incluye necesariamente útiles de centrado ni instrucciones específicas de montaje.
- La reparación exige bastante mano de obra y un error de instalación puede provocar una segunda fuga.
Veredicto del experto
Considero que el retén 7701476858 puede ser una opción válida para reparar una fuga delantera del cigüeñal cuando se ha confirmado la compatibilidad exacta con el motor y el alojamiento. Es un componente económico, pero no debe tratarse como una pieza universal para todas las Trafic, Espace, Laguna, Talento, Vivaro o NV400.
Mi recomendación es limpiar bien la zona, identificar el origen de la fuga, revisar el estado de la polea y utilizar un útil de montaje adecuado. También conviene respetar el procedimiento y el par de apriete del fabricante para la polea del cigüeñal. Si el vehículo tiene un historial de uso severo, muchos kilómetros o una reparación de distribución reciente, elegiría un recambio de fabricante reconocido; para una reparación convencional y bien ejecutada, esta referencia puede cumplir correctamente su cometido.
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