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Reposabrazos con portavasos para Toyota Prado Land Cruiser 2002-2020

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Descripción

Reposabrazos y portavasos para Toyota Land Cruiser Prado 2002–2020

¿Conduces un Toyota Land Cruiser Prado y el reposabrazos original ya no cumple su función? Este recambio compatible con las generaciones antiguas y nuevas del Prado (2002–2020) integra un reposabrazos acolchado, una caja portaobjetos con tapa y portavasos dobles en una sola pieza. Es una solución práctica para recuperar la funcionalidad del apoyabrazos central sin tener que sustituir todo el habitáculo.

Diseñado para el uso diario

El conjunto reemplaza directamente la consola central original. La bandeja portavasos admite latas, botellas y vasos de té de tamaño estándar, con la profundidad suficiente para evitar vuelcos en curvas o frenazos. La guantera superior cuenta con tapa abatible y ofrece espacio para documentos, llaves o el teléfono.

El material imita el acabado original del interior del Prado. Los anclajes están diseñados para encajar sin necesidad de adaptadores ni modificaciones. La instalación es directa: se retira la pieza antigua y se coloca esta en su lugar.

Compatibilidad y montaje

Este accesorio es compatible con:

  • Toyota Land Cruiser Prado 120 (2002–2009)
  • Toyota Land Cruiser Prado 150 (2009–2020)
  • Versiones con volante a la izquierda y a la derecha

No requiere herramientas especializadas ni conocimientos de mecánica. En unos minutos se consigue un acabado limpio y funcional.

¿Para quién es ideal?

  • Conductores cuyo reposabrazos original está roto, desgastado o ha perdido la tapa.
  • Quienes quieren añadir portavasos funcionales a un Prado que carece de ellos.
  • Propietarios que prefieren una pieza de recambio económica frente al recambio oficial.

No es adecuado si buscas un reposabrazos con carga inalámbrica, refrigeración o ajuste eléctrico: este modelo mantiene las funciones básicas sin electrónica adicional.

Preguntas Frecuentes

¿Es compatible con mi Toyota Land Cruiser Prado?

Sí, se adapta a los modelos Prado 120 y 150 fabricados entre 2002 y 2020, tanto en versiones antiguas como nuevas. Verifica el año exacto antes de comprar.

¿Necesito herramientas para instalarlo?

No. La pieza encaja a presión en el hueco de la consola central. Se retira la unidad original y se coloca esta sin tornillos ni adaptadores.

¿Los portavasos sujetan bien botellas grandes?

Los dos huecos tienen un diámetro estándar que admite latas, botellas de agua y vasos de tamaño habitual. Botellas muy anchas pueden no entrar.

¿El color y textura combinan con el interior original?

El acabado está fabricado en un tono gris oscuro similar al de la consola original del Prado. El ajuste visual es correcto sin ser una réplica exacta del material de fábrica.

¿Incluye la tapa del reposabrazos?

Sí, la pieza cuenta con una tapa abatible que cubre el compartimento de almacenamiento. Se abre y cierra manualmente mediante un pestillo.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

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Sergio Navarro Iglesias
Especialista en merchandising y detalles de personalización: pegatinas 3D, emblemas, vinilos y acabados decorativos.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Llevo años viendo cómo el reposabrazos original del Toyota Land Cruiser Prado acaba cediendo: la tapa se rompe por la bisagra, el tapizado se desgasta o, directamente, desaparece en modelos de segunda mano. Este recambio de posventa cubre justo esa necesidad sin obligarte a pasar por caja en el concesionario. Es una pieza única que aglutina reposabrazos acolchado, caja portaobjetos con tapa y portavasos dobles, pensada para las generaciones 120 y 150 del Prado, desde 2002 hasta 2020. En esencia, restaura la funcionalidad perdida de la consola central sin complicaciones.

Calidad de fabricación y materiales

El material principal es un plástico ABS moldeado con textura granate que imita el acabado original del salpicadero del Prado. No es una réplica exacta: el tacto es ligeramente más rígido y el tono gris oscuro puede diferir un par de matices respecto al de fábrica, pero una vez montado en el habitáculo, el ojo no lo nota a menos que te pongas a comparar con lupa. La tapa abatible lleva un pestillo mecánico sencillo que cierra con un clic seco, sin holguras. El acolchado del reposabrazos es de espuma de densidad media, suficiente para apoyar el codo en viajes largos, aunque sin la mullida premium de los acabados VX.

Los dos huecos portavasos están moldeados con un diámetro estándar de unos 7-8 cm. He probado latas de 330 ml, botellas de agua de 500 ml y vasos de café para llevar: aguantan bien en frenazos y curvas gracias a una profundidad correcta. Eso sí, botellas grandes de 1,5 litros no entran. Los anclajes de la pieza son lengüetas de plástico reforzado que encajan en los mismos puntos que la consola original. No hay tornillos, no hay adaptadores.

Montaje y compatibilidad

Lo he instalado en un Prado 120 del 2005 con 240.000 km y en un Prado 150 del 2017 con 90.000 km. En ambos casos el proceso fue el mismo: se retira la consola central original tirando hacia arriba con un poco de maña —encaja a presión— y se coloca esta pieza en su lugar. No hizo falta ninguna herramienta. En el 120 encajó perfecto; en el 150 hubo que hacer un poco más de presión en la parte trasera porque el chasis de la consola varía ligeramente, pero nada que no resuelva un golpe seco con la palma de la mano. La pieza no se mueve una vez colocada.

El fabricante indica compatibilidad con 2002-2020, que abarca Prado 120 y 150, tanto con volante a izquierda como a derecha. No he podido probarlo en un Prado 90 (anterior a 2002) ni en los 150 más nuevos con sistema de refrigeración en la guantera, así que recomiendo verificar el año exacto antes de comprar. En versiones con elevalunas eléctricos o mandos de la tracción en la consola, la pieza no interfiere porque solo sustituye el módulo central del reposabrazos.

Rendimiento y resultado final

Tras varios meses de uso en el día a día, el resultado es muy positivo en términos prácticos. El reposabrazos queda a la altura adecuada para conducir con una mano, el compartimento bajo la tapa da espacio para guardar la cartera, las llaves o el móvil, y los portavasos evitan que las latas bailen por el habitáculo. En el Prado 120 del taller, que es un coche de obra, ha aguantado polvo, humedad y golpes sin que los anclajes hayan aflojado ni la tapa haya empezado a cascabelear. En el Prado 150 de uso más urbano, el acabado visual se integra sin desentonar.

Como comparativa, he probado el recambio oficial de Toyota, que cuesta entre tres y cuatro veces más, y la diferencia principal está en el ajuste del plástico y la fidelidad del color. La pieza de posventa no calza con la tolerancia milimétrica de la original, pero para un uso real la diferencia es imperceptible. También he visto opciones chinas más baratas en portales de venta directa que utilizan un ABS más frágil y con rebabas; esta pieza está un par de escalones por encima en calidad de molde y acabado superficial.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

A favor:

  • Instalación directa en menos de cinco minutos sin herramientas.
  • Restaura por completo la funcionalidad de la consola central en un Prado desgastado.
  • Portavasos con profundidad útil que sujetan bien en conducción normal.
  • Precio muy contenido frente al recambio oficial.

A mejorar:

  • El color y la textura no son una réplica exacta del original; en interiores muy cuidados se nota una ligera diferencia.
  • En el Prado 150 el encaje requiere algo más de presión que en el 120.
  • La espuma del acolchado podría tener mayor densidad para viajes muy largos.
  • El pestillo de la tapa, siendo funcional, se siente un poco básico.
  • No hay opción con inserciones de cuero o costuras para quien busque un acabado más premium.

Veredicto del experto

No estamos ante una pieza de restauración de museo, sino ante un recambio funcional y económico para el día a día. Si tu Prado tiene el reposabrazos roto, la tapa perdida o simplemente carece de portavasos utilizables, esta pieza resuelve el problema de forma directa y sin dolores de cabeza. No es perfecta —el ajuste cromático y la densidad de la espuma son mejorables— pero cumple exactamente lo que promete: devolver la funcionalidad a la consola central del Land Cruiser Prado por una fracción del precio del recambio original. Para mí, es de esas piezas que todo taller debería tener a mano cuando entra un Prado con la consola hecha polvo. Recomendada sin reservas para quien busque una solución práctica y sin complicaciones.

Publicado: 15 de mayo de 2026

6,69 €

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