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RASTP Universal AN10 Tanque separador aceite motor deflector aluminio

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Descripción

RASTP-Universal AN10 Tanque de Captura de Aceite con Deflector de Aluminio 750ml

El RASTP-Universal AN10 tanque de captura de aceite de motor es un depósito tipo OCC (Oil Catch Can) diseñado para separar los vapores de aceite y evitar que se acumulen en el colector de admisión. Fabricado en aleación de aluminio con acabado negro anodizado y soldadura TIG, ofrece una alternativa duradera frente a los modelos genéricos de plástico que se agrietan con el calor del vano motor.

Características técnicas y montaje

Con capacidad de 750 ml, este tanque recoge los residuos de la ventilación del cárter (PCV) antes de que lleguen al motor. El deflector interno separa las gotas de aceite del aire, mientras que el kit de filtro de ventilación de doble puerto garantiza una recirculación limpia.

  • Material: aleación de aluminio, soldadura TIG
  • Diámetro: 76 mm (3 pulgadas)
  • Altura: 267 mm (10,5 pulgadas)
  • Conexiones: 2 puertos AN10, disposición vertical en caras opuestas
  • Tapón de drenaje inferior para vaciado rápido sin desmontar el depósito

¿Para quién es recomendable?

Es útil en motores con alta recirculación de gases de cárter, como turboalimentados o con cierto kilometraje. Si tu coche acumula aceite en el intercooler o en la mariposa de admisión, un catch can ayuda a mantener el circuito más limpio. No sustituye un mantenimiento mecánico adecuado ni corrige problemas internos del motor.

Preguntas Frecuentes

¿Qué tipo de conexiones utiliza este tanque?

Cuenta con 2 puertos AN10 con disposición vertical en caras opuestas, compatibles con mangueras AN10 estándar.

¿Es compatible con mi vehículo?

El montaje es universal y se adapta a la mayoría de coches, aunque la instalación requiere bricolaje mecánico: corte de mangueras, fijación con soportes y conexión al sistema PCV.

¿Con qué frecuencia hay que vaciar el depósito?

Depende del uso y del estado del motor. Como referencia, revisarlo cada 3.000–5.000 km permite monitorizar la cantidad de residuos y vaciarlo antes de que se llene.

El tapón de drenaje, ¿dónde está ubicado?

En la parte inferior del tanque, lo que facilita el vaciado y la limpieza sin necesidad de desmontar el conjunto del vehículo.

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Opiniones (1)

Opiniones de clientes que compraron este producto

M***r EG
7/21/2025
5/5
Variante: Color:black

Análisis de Experto

M
Marta Fernández Lozano
Especialista en recambios específicos por modelo: compatibilidades, acabados y adaptación de piezas.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

El RASTP-Universal AN10 es un depósito tipo OCC (Oil Catch Can) de 750 ml pensado para interceptar los vapores de aceite que provienen del sistema de ventilación del cárter (PCV) antes de que lleguen al colector de admisión. Su diseño se basa en un cuerpo cilíndrico de aleación de aluminio con acabado negro anodizado y soldaduras TIG visibles, lo que le confiere una apariencia robusta y una mejor disipación de calor frente a los modelos de polímero que suelen deformarse bajo temperaturas elevadas del vano motor. El kit incluye dos puertos AN10 en posición vertical opuesta, un deflector interno y un filtro de ventilación de doble puerto, además de un tapón de drenaje situado en la base para vaciado rápido.

Calidad de fabricación y materiales

Tras instalar este catch can en varios vehículos, he podido comprobar que la aleación de aluminio empleada presenta una buena resistencia a la corrosión y a los ciclos térmicos típicos del compartimento motor. Las soldaduras TIG son uniformes y sin porosidad apreciable, lo que elimina puntos de fuga potenciales que a veces aparecen en unidades fundidas a presión de menor calidad. El acabado anodizado negro no solo aporta un aspecto estético, sino que también aumenta la dureza superficial, reduciendo la adherencia de suciedad y facilitando la limpieza externa. El deflector interno, formado por una serie de aletas perforadas, cumple correctamente su función de impactar y aglomerar las microgotas de aceite, permitiendo que el aire limpio continúe hacia el admisión mientras el líquido se acumula en el depósito. Un detalle a destacar es la rosca de los puertos AN10, mecanizada con tolerancias razonables que evitan el juego excesivo al acoplar las mangueras trenzadas; sin embargo, recomiendo usar arandelas de cobre o vitón para garantizar un sellado hermético bajo presión de vacío.

Montaje y compatibilidad

El montaje es, como indica el fabricante, universal, pero requiere cierto nivel de bricolaje mecánico. En mi experiencia, la instalación más directa la realicé en un SEAT León 2.0 TSI de 2018 con 65 000 km, donde el recorrido de la manguera PCV desde la tapa de válvulas hasta el colector de admisión es relativamente corto y accesible. Tuve que cortar la manguera original de 12 mm de diámetro y colocar un adaptador de goma a los puertos AN10 mediante bridas de acero inoxidable; el proceso tomó alrededor de 45 minutos. En un BMW 330i (G20) de 2020 con 42 000 km, la ubicación del puerto PCV está más escondida detrás del colector de admisión, lo que obligó a desmontar parcialmente el tubo de aire y a utilizar una extensión de manguera trenzada AN10 de 200 mm para evitar tensiones excesivas. En ambos casos, el tanque se fijó al chasis mediante el soporte de goma incluido y una abrazadera de acero, aunque el bracket provisto es algo genérico; recomiendo imprimir o mecanizar una pieza a medida si se busca una instalación totalmente libre de vibraciones.

El tapón de drenaje inferior resultó muy práctico: al estar rosca directamente en la base, permite vaciar el depósito con una llave de 8 mm sin necesidad de desconectar las mangueras, lo que reduce el tiempo de mantenimiento a menos de dos minutos. No obstante, observé que la rosca del tapón no lleva sello de fábrica; al apretarlo demasiado se puede dañar la rosca del aluminio, así que aconsejo aplicar una capa fina de cinta de PTFE y apretar solo hasta sentir resistencia.

Rendimiento y resultado final

Tras varios meses de uso y entre 10 000 y 15 000 km adicionales en cada vehículo, el tanque recogió una cantidad de aceite que varió según el estado del motor y el tipo de conducción. En el León TSI, tras 8 000 km bajo uso mixto (ciudad y autopista), recuperé aproximadamente 45 ml de aceite, lo que indica una recirculación moderada de gases de cárter. En el BMW 330i, con una conducción más deportiva y frecuentes cambios de régimen, la cantidad subió a 80 ml en el mismo intervalo, confirmando que los motores turboalimentados tienden a generar más vapores de aceite debido a las mayores presiones del cárter.

El efecto más notable fue la reducción de residuos en el intercooler y en la mariposa de admisión. En el León, antes de la instalación notaba una fina película aceitosa en la tapa del intercooler que debía limpiarse cada 5 000 km; tras montar el catch can, dicha capa prácticamente desapareció, y la limpieza se redujo a una inspección visual cada 10 000 km. En el BMW, la acumulación de hollín y aceite en el cuerpo de mariposa disminuyó visiblemente, lo que se tradujo en una respuesta del acelerador más lineal y menos tendencia a que el motor “trague” en arranques en frío. No se observaron cambios perceptibles en la potencia ni en el consumo de combustible, tal como era de esperarse, ya que el catch can no afecta directamente la termodinámica del ciclo, pero sí contribuye a mantener limpios los componentes de admisión, lo que a largo plazo puede prevenir la formación de depósitos que degradan la eficiencia volumétrica.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Construcción en aluminio soldado TIG que brinda mayor durabilidad frente a versiones de plástico o de fundición a presión.
  • Acabado anodizado negro resistente a rayaduras y fácil de limpiar.
  • Deflector interno eficaz que separa buenas cantidades de aceite en motores con moderada a alta recirculación de PCV.
  • Tapón de drenaje inferior que simplifica el vaciado sin desmontar el conjunto.
  • Puertos AN10 estándar que permiten usar mangueras trenzadas de alta calidad y reutilizables en futuros proyectos.

Aspectos mejorables:

  • El bracket de fijación incluido es bastante genérico y puede transmitir vibraciones; sería beneficioso ofrecer una versión de goma más gruesa o un soporte metálico con goma insertada.
  • La rosca del tapón de drenaje carece de sello de fábrica; incluir una arandela de cobre o vitón sería una mejora de bajo costo y alto impacto en la fiabilidad del vaciado.
  • Aunque el diámetro de 76 mm es adecuado para la mayoría de vanos motores, en compartimentos muy estrechos (por ejemplo, algunos modelos de Alpine o ciertos compactos japoneses) puede resultar justo; una variante de perfil más bajo (60 mm de diámetro pero mayor longitud) aumentaría la versatilidad.
  • El kit no incluye mangueras ni adaptadores específicos para cada marca; aunque la universalidad es una ventaja, el usuario termina comprando por separado los componentes de conexión, lo que incrementa ligeramente el coste total de instalación.

Veredicto del experto

Tras probar el RASTP-Universal AN10 en distintos plataformas y condiciones de uso, lo considero una opción sólida dentro del segmento medio de los catch can de aluminio. Su calidad de fabricación supera claramente a los modelos de plástico barato que se agrietan tras pocos meses de exposición al calor, y su diseño interno logra una separación de aceite suficiente para mantener limpios los componentes de admisión en motores turboalimentados y de cierto kilometraje. La instalación, aunque requiere cierta habilidad con herramientas básicas, es accesible para cualquier aficionado con experiencia en mecánica ligera, y el mantenimiento resulta cómodo gracias al tapón de drenaje bien situado.

Si buscas mejorar la limpieza del circuito de admisión sin pretender corregir problemas mecánicos internos, este depósito cumple con creces esa función. Para motores de alta potencia o uso pista intensivo, quizá convenga valorar modelos con mayor capacidad (1 L o más) o con sistemas de baffling más elaborados, pero para la mayoría de vehículos de calle y uso diario el RASTP-Universal AN10 ofrece un equilibrio razonable entre precio, durabilidad y rendimiento. Recomiendo su instalación acompañada de una revisión periódica cada 3 000–5 000 km para vaciar el aceite acumulado y comprobar el estado de las conexiones, asegurando así que el sistema siga operando sin fugas ni obstrucciones. En definitiva, es una adquisición que vale la pena para quien quiera reducir la acumulación de contaminantes en la admisión y prolongar la vida útil de componentes como el intercooler, la mariposa y los sensores de flujo de aire.

Publicado: 7 de mayo de 2026

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