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Placa frontal KAYO para Honda CRF110F y CRF125F

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Descripción

Placa frontal KAYO TT150 para Honda CRF110F/125F: recambio directo sin adaptaciones

La placa frontal KAYO todo terreno TT150 para Honda CRF110F/125F resuelve el problema habitual de la placa delantera agrietada tras jornadas de pista o monte. Al ser sustitución directa, evitas cortes, taladros o apaños que comprometen la estética y la sujeción de la matrícula.

Material y acabado pensados para el barro

Inyectada en plástico con acabado alto brillo, aguanta roces de botas, piedras sueltas y lavados a presión. En uso intenso el brillo acaba mateándose —es la naturaleza del material—, pero una limpieza con agua y jabón neutro tras cada salida retrasa ese desgaste.

Montaje en minutos con tus tornillos originales

Los orificios preperforados coinciden con los anclajes de fábrica en CRF110F (2013-2017), CRF125F (2014-2017), KAYO TT150 y Coolster. No incluye tornillería: reutilizas la que ya tienes. Llave allen de 4 o 5 mm y listo.

Blanco o negro: elige según tu decoración

Disponible en ambos colores para casar con los plásticos OEM o dar un contraste intencionado. El negro disimula mejor los arañazos; el blanco mantiene la estética original Honda.

Preguntas Frecuentes

¿Para qué modelos sirve exactamente?

CRF110F 2013-2017, CRF125F 2014-2017, KAYO TT150 y Coolster compatibles con esa fijación.

¿Vienen los tornillos en la caja?

No. Se montan con los tornillos originales de tu moto.

¿Hay que taladrar o modificar algo?

No. Los orificios vienen preperforados a medida; encaja directo.

¿Qué tal aguanta el color negro al sol y barro?

El plástico matea con el tiempo y los UV; el negro disimula más los roces que el blanco.

¿Se puede pintar si quiero otro color?

Sí, admite pintura para plásticos tras lijado ligero e imprimación.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

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Laura Sánchez Villanueva
Especialista en accesorios Maxton Design y Rieger para personalización estética de vehículos.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Llevo ya un par de temporadas montando esta placa frontal en varias CRF110F y CRF125F de clientes que hacen enduro ligero y trialeras por la sierra de Madrid, además de un par de KAYO TT150 que usan en escuela de pilotaje. La referencia original de Honda aguanta lo que aguanta: un par de caídas feas, un roce fuerte con una piedra suelta en subida y el plástico cede en los puntos de anclaje. Esta KAYO TT150 resuelve el problema sin obligarte a hacer chapuzas. Es recambio directo, punto. No hay que taladrar, no hay que limar, no hay que inventarse soportes con bridas. La montas con la tornillería de fábrica y en cinco minutos la moto está lista para salir.

Calidad de fabricación y materiales

El plástico es inyectado, no termoformado barato. Se nota en el tacto: tiene cuerpo, cierta rigidez pero no es quebradizo. Los cantos vienen bien rematados, sin rebabas que te corten las manos al manipularla. El acabado alto brillo de fábrica es estético, pero seamos realistas: a la tercera salida de barro y piedras, el brillo se va. Es la naturaleza del polipropileno o el polímero que usan —no especifican cuál, pero se comporta como un PP reforzado—. Lo bueno es que el negro disimula muchísimo los arañazos superficiales; el blanco, en cambio, los marca todos. Si el cliente quiere estética original Honda, blanco. Si quiere que parezca nueva más tiempo, negro. Una passada de agua y jabón neutro tras cada rodada alarga la vida del color, pero no hagas milagros: el mateado por UV y roces es inevitable.

Los orificios preperforados están calibrados. No son simples agujeros taladrados a posteriori; vienen del molde, con el chaflán justo para que la cabeza del tornillo asiente plana. Eso evita puntos de tensión que acaban rajando el plástico a medio plazo. He visto recambios genéricos donde los agujeros están descentrados milímetros y obligas al tornillo a trabajar en cizalla: aquí no pasa.

Montaje y compatibilidad

La compatibilidad es real en los rangos que indican: CRF110F 2013-2017, CRF125F 2014-2017, KAYO TT150 y Coolster con esa misma fijación. En mi taller hemos probado en una CRF110F 2015 con 4.200 km, una CRF125F 2016 de escuela con 6.800 km y dos KAYO TT150 2022 nuevas a estrenar. En las cuatro, los anclajes coinciden milimétricamente. Los tornillos originales —allen de 4 mm en las Honda, 5 mm en las KAYO— entran a rosca limpia sin forzar. No incluye tornillería en la caja, y está bien así: reutilizas los tuyos, que ya conoces su estado y apriete. Si los tuyos están pasados de rosca o la cabeza redondeada, cómpralos nuevos en el concesionario; no uses tornillos de ferretería que no tienen el tratamiento superficial ni la dureza adecuada.

Un detalle práctico: antes de apretar a fondo, centra la placa visualmente respecto al guardabarros y la horquilla. Los agujeros tienen algo de juego —diseñados así para absorber tolerancias de fabricación de la moto— y si aprietas sin centrar, la placa queda torcida y estéticamente canta. Aprieta en cruz, progresivo, y verifica alineación tras cada vuelta de llave. Torque recomendado: 3-4 Nm, no más. El plástico no necesita aprietes de culata.

En las KAYO TT150 de escuela, donde las motos caen a diario, la placa ha aguantado tres meses sin grietas en los anclajes. La original de KAYO —más blanda— solía partirse en la zona del soporte inferior a las dos semanas. Aquí la geometría del refuerzo interno reparte mejor la carga.

Rendimiento y resultado final

La función principal —proteger el faro, el cableado y servir de soporte de matrícula— la cumple sin fisuras. En barro pesado tipo trialera de invierno, la placa no flexa lo suficiente como para tocar el neumático delantero, algo que sí ocurría con alguna placa universal mal adaptada que probé hace años. La distancia al neumático respeta la geometría original.

En lavados a presión —Kärcher a 120 bares, agua caliente— no ha habido deformación ni desprendimiento de ningún inserto. Los tornillos no se han aflojado tras 15-20 horas de uso entre cada revisión. He recomendado a los clientes que echen un ojo al apriete cada dos salidas si hacen enduro duro; en uso recreativo de fin de semana, con mirarla en la revisión anual sobra.

Estéticamente, en las Honda blancas el acabado blanco casa perfecto con los plásticos OEM —side panels, guardabarros, tapa de filtro—. En las negras, el contraste con el chasis rojo y las llantas doradas queda agresivo, muy "factory". El negro matea antes, pero como dije, disimula roces.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Lo que me gusta:

  • Encaje real sin adaptaciones. Ahorra tiempo de taller y evita chapuzas.
  • Calidad de moldeado: orificios chaflaneados, cantos limpios, espesores homogéneos.
  • Disponibilidad en dos colores que cubren el 95% de gustos/necesidades.
  • Precio contenido para ser recambio directo de calidad. No es el más barato del mercado, pero la diferencia con los genéricos de 15 € se paga en la primera caída que no parte la placa.
  • Admite pintura si el cliente quiere personalizar: lijado ligero (grano 400-600), imprimación para plásticos y laca o base bicapa. He pintado un par en naranja KTM para un cliente caprichoso y aguantan bien.

Lo que mejoraría:

  • Incluir al menos las arandelas planas de nylon o aluminio. Los tornillos originales llevan arandela integrada en la cabeza, pero en motos con muchos años el plástico del soporte superior cede y la arandela ayuda a repartir. Un kit de 4 arandelas cuesta céntimos y da tranquilidad.
  • El acabado brillo es bonito en la foto, pero en uso real dura dos salidas. Un acabado satinado o texturizado de fábrica envejecería mejor. Entiendo que el brillo vende más en catálogo, pero técnicamente el mate es más honesto.
  • En las CRF125F 2017 (último año de esa generación), el soporte inferior del guardabarros tiene un refuerzo metálico que roza ligeramente el borde inferior de la placa en compresión fuerte de horquilla. No es interferencia grave, pero se escucha un "clac" seco en recepciones duras. Una pequeña muesca o rebaje en el molde lo solucionaría. Lo he limado a mano en dos unidades y problema resuelto.

Veredicto del experto

Es una compra sensata. No es un componente de altas prestaciones ni lleva fibra de carbono ni náilon reforzado con fibra de vidrio —y no lo necesita—. Es un recambio directo bien resuelto, con tolerancias cuidadas, material adecuado al uso y un precio que no sangra. Para talleres que hacen mantenimiento de flotas de escuela o alquiler, es la opción lógica: reduces tiempo de montaje a cero, evitas reclamaciones por mal encaje y el cliente vuelve con la placa entera. Para el particular que rompe la original en una salida, es la solución "compra-monta-olvida" que deberían ser todos los recambios de plástico.

Si tienes una CRF110F/125F o KAYO TT150 en esos años y la placa original está rajada, agrietada en los anclajes o simplemente fea, cómprala. Blanco si eres purista de estética OEM, negro si quieres que aguante más presentable. Y guarda los tornillos originales en una bolsita cuando la desmontes; los necesitarás.

Publicado: 23 de agosto de 2026

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