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Pantalla HUD OBD P15: velocidad, RPM y temperatura del motor

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Descripción

Pantalla frontal de coche P15 OBD: toda la información de tu motor de un vistazo

La pantalla frontal de coche P15 OBD es un medidor HUD digital inteligente que proyecta en un formato compacto los datos clave de tu vehículo: velocidad, RPM, voltaje, temperatura del agua y del aceite, y consumo de combustible. Conectada al puerto OBD, evita que tengas que descifrar luces del cuadro o esperar a un fallo para saber qué ocurre bajo el capó.

Pantalla HUD digital P15 OBD instalada en el salpicadero del coche

Qué datos muestra y para qué te sirven

Su pantalla LCD a color de 2,2 pulgadas permite alternar hasta 9 interfaces de visualización. En la práctica, esto se traduce en consultar de forma rápida la información que realmente importa según la situación:

Velocidad y RPM: control del régimen del motor y del límite legal.

Temperatura del agua y del aceite: detección temprana de sobrecalentamientos.

Voltaje de la batería: anticipa una batería agotada antes de quedarte tirado.

Consumo instantáneo y promedio de combustible: ayuda a ajustar tu forma de conducir para ahorrar.

Presión de turbo y relación aire-combustible: lectura completa del flujo de datos del motor.

Interfaz del medidor HUD P15 mostrando velocidades, RPM y temperaturas

Alertas y funciones extra

Incorpora alarmas sonoras y visuales de bajo voltaje, alta temperatura del agua, exceso de velocidad y códigos de avería del motor, además de la posibilidad de borrar dichos códigos. Cambia libremente entre km/h y MPH, y entre °C y °F. También incluye un modo competitivo de aceleración y una prueba de rendimiento de frenos, útil para quien analiza prestaciones.

Diseño resistente y discreto

Fabricada en PC y ABS, con un diámetro de 73 mm y 23 mm de espesor, funciona entre -40 °C y +80 °C, por lo que aguanta tanto inviernos rigurosos como veranos intensos. Su alimentación es de 9–16 V CC.

Detalles de tamaño y acabado compacto de la pantalla HUD P15

¿Para quién es ideal?

Es una compra acertada para conductores de coches gasolina compatibles con OBD que quieran monitorizar el motor con precisión sin instalar instrumentación voluminosa. Ten en cuenta que necesita un puerto OBD funcional para operar; verifica la compatibilidad de tu vehículo antes de comprar.

Preguntas Frecuentes

¿Qué tamaño tiene la pantalla del P15?

Es una pantalla LCD a color de 2,2 pulgadas, con un cuerpo de 73 mm de diámetro y 23 mm de espesor aproximadamente.

¿Qué parámetros puede mostrar?

Velocidad, RPM, temperatura del agua y del aceite, voltaje, consumo instantáneo y promedio de combustible, presiones de turbo, relación aire-combustible, tiempos y distancias de conducción, entre otros datos del motor.

¿Las unidades se pueden cambiar?

Sí, permite alternar entre kilómetros y millas (km/h y MPH) y entre grados Celsius y Fahrenheit (°C y °F).

¿Qué alarmas incluye?

Alarma de bajo voltaje, de alta temperatura del agua, de exceso de velocidad y de código de falla del motor, con opción de eliminar el código de avería.

¿Qué material y rango de temperatura soporta?

Está fabricada en PC y ABS y opera entre -40 °C y +80 °C de temperatura ambiental, con alimentación de 9 a 16 V CC.

¿Cómo se conecta al coche?

Se conecta al puerto de diagnóstico OBD del vehículo, de donde extrae todos los datos del motor en tiempo real.

Con la garantía de:

Opiniones (1)

Opiniones de clientes que compraron este producto

R***s CH
8/13/2025
5/5

Funciona como se anuncia.

Variante: Color Name:P15

Análisis de Experto

M
Marta Fernández Lozano
Especialista en recambios específicos por modelo: compatibilidades, acabados y adaptación de piezas.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Llevo varios meses con la pantalla P15 OBD montada en tres vehículos distintos de mi entorno de trabajo: un Seat Ibiza 1.2 TSI de 2015 con 145.000 km, un Renault Clio IV 0.9 TCe de 2017 y un BMW Serie 1 118i de 2013. La idea detrás de este tipo de dispositivo es sencilla pero muy práctica: convertir los datos que ya circulan por el bus OBD-II en una lectura directa, a la vista y sin depender del cuadro de instrumentos de serie, que en muchos modelos modernos es cada vez más parco en información.

Lo primero que valoro de este HUD es que no se conforma con velocidad y revoluciones. Poder vigilar en todo momento la temperatura del refrigerante, el voltaje de batería o la presión de turbo cambia por completo la forma de detectar problemas: en el Ibiza, por ejemplo, pude ver cómo la temperatura tendía a subir de forma anómala en atascos largos antes de que saltara cualquier testigo, lo que me permitió revisar el circuito de refrigeración a tiempo. Esa es exactamente la utilidad real de este tipo de medidores: anticiparse al fallo en lugar de diagnosticarlo cuando ya te ha dejado en la cuneta.

Calidad de fabricación y materiales

El cuerpo está inyectado en policarbonato y ABS, una combinación correcta para un elemento que va pegado al salpicadero recibiendo sol directo. Tras un verano en Andalucía con el coche aparcado a pleno sol y un invierno con heladas de madrugada, el plástico no ha mostrado deformaciones, amarilleamiento ni crujidos. El rango térmico declarado es amplio y, por lo que he comprobado, se sostiene en la práctica: la pantalla arrancó sin reticencias con -6 °C en el garaje un enero, y no se ha colgado en días de calor extremo.

Las tolerancias de ensamblaje son dignas para su gama de precio: no hay holguras en la carcasa ni parpadeos en el TFT. La pantalla LCD a color de 2,2 pulgadas es suficientemente legible de día si se coloca bien respecto a la luz solar directa, aunque reconozco que a pleno sol lateral pierde contraste; es la limitación habitual de este tipo de paneles frente a un HUD proyectado sobre película reflectante. De noche brilla demasiado de fábrica, pero el ajuste de luminosidad resuelve bien el asunto.

Un apunte honesto: el acabado es funcional, no premium. Se nota que compite en precio frente a soluciones mucho más caras, y ahí está su razón de ser.

Montaje y compatibilidad

La instalación no puede ser más sencilla: cable al puerto OBD-II, carcasa con base adhesiva sobre el salpicadero, gestión del cableado con un poco de cinta de doble cara y canalización por el borde del parabrisas. En total, veinte minutos trabajando con calma. Mis consejos prácticos:

Enruta el cable por debajo del filete de goma del parabrisas antes de pegar la base; si primero pegas la base, casi siempre te quedas corto de cable.

Limpia el salpicadero con alcohol isopropílico antes de aplicar el adhesivo, especialmente en salpicaderos con tratamientos lubricantes tipo "soft-touch".

En el BMW fue necesario activar el modo compatible desde el menú, porque el protocolo OBD varía entre fabricantes (ISO 9141, CAN, etc.). El aparato negocia el protocolo solo en la mayoría de los casos, pero conviene saber que este paso existe.

Compatibilidad: funciona de maravilla en gasolina posteriores a 2001 con puerto OBD-II activo. En diésel los datos de presión de turbo y temperatura de aceite dependen mucho de qué PID publique cada fabricante, así que mi recomendación es verificarlo antes de comprar si tu coche es diésel. Los coches eléctricos e híbridos puros no aplican aquí.

Rendimiento y resultado final

La tasa de refresco es adecuada: velocidad y RPM se actualizan con fluidez, sin el lag molesto que he visto en medidores más baratos. Las alarmas sonoras de sobrevelocidad y alta temperatura son un extra serio que en uso real evitan miradas innecesarias al aparato. La función de borrado de códigos de avería la he utilizado para limpiar un aviso puntual de sonda lambda en el Clio, y funcionó correctamente, aunque siempre insisto: borrar un código sin diagnosticar la causa es tapar el síntoma, no arreglar el problema.

El modo de medición de aceleración y frenada da cifras bastante coherentes con cronómetro manual, útil como referencia orientativa, aunque obviamente no sustituye a un GPS de competición. El consumo instantáneo ayuda a moderar el pie derecho: en mis pruebas con el Ibiza, una conducción vigilada se tradujo en una mejora apreciable de media en el ordenador, algo que los datos recogidos confirman.

Un matiz importante: deja el aparato conectado permanentemente al OBD provoca un consumo residual mínimo, pero en coches que pasan semanas parados yo prefiero desconectarlo.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Lo mejor:

Amplitud de parámetros monitorizados por su precio.

Alarmas de temperatura y voltaje genuinamente útiles.

Montaje rápido, reversible y sin intervención en el wiring del coche.

Unidades configurables (km/h y °C), imprescindible en España.

Construcción térmica sólida.

Aspectos mejorables:

Legibilidad degradada con sol lateral directo; una película antirreflectante ayudaría.

El adhesivo de la base podría ser más agresivo en salpicaderos texturizados.

El manual es escueto y la traducción mejorable; hay que deducir algunos menús.

En ciertos diésel, algunos PIDs no están disponibles y la interfaz muestra campos vacíos sin avisar.

Veredicto del experto

Como herramienta de diagnóstico preventivo y control de conducción, la P15 cumple sobradamente y a un precio que la pone al alcance de cualquiera. No es instrumentación de banco ni sustituye una lectura con escáner profesional para averías complejas, pero para vigilancia continua en carretera, detección temprana de sobrecalentamientos y control de voltaje ofrece un valor real difícil de igualar. Se la recomendaría con confianza a quien quiera tener ojo sobre su motor sin tocar nada del coche y sin gastar en kits HUD de marca, que cuestan varias veces más por funcionalidades muy similares. Para diésel o coches con protocolos raros, comprobad compatibilidad antes; para gasolina OBD-II estándar, compra segura.

Publicado: 8 de septiembre de 2026

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