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OEM A0009057200 Sensor TPMS 433 MHz presión neumáticos – Mercedes W204
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Descripción
Sensor de presión de neumáticos TPMS 433 MHz para Mercedes (A0009057200)
El 1/4PCS A 0009057200 sensor de presión de neumáticos TPMS 433MHz para Mercedes-Benz está pensado para ayudar a mantener el sistema TPMS informando del estado de los neumáticos cuando un sensor deja de funcionar. Si notas avisos en el cuadro o lecturas incoherentes tras un cambio de rueda, suele ser un reemplazo práctico para recuperar el control.
Compatibilidad por modelos Mercedes (y algunos Smart)
Montaje indicado para, entre otros: Clase B W246 (2013–2018), Clase C W204 (2013), Clase C Coupé C204 (2011–2015), Clase E W212 (2009–2014), Clase E Coupé C207 (2012–2017), GLA X156 (2013–2014), GLK X204 (2012–2016), R V251 (2013–2016), SL R231 (2012–2014), SLK R172 (2013–2014), además de Sprinter NCV3 / Sprinter Classic T1N y Vito Tourer VS20, y Smart Fortwo (2013–2014).
Qué incluye el pack (1 o 4 sensores)
El paquete incluye 1 o 4 sensores de presión de neumáticos, según la opción elegida. Al ser pieza de repuesto posventa, conviene confirmar el número OEM A0009057200 antes de comprar, especialmente si tienes dudas con tu vehículo.
Instalación y uso diario
Lo habitual es que el taller monte el sensor en la rueda y, según el modelo, se realice el procedimiento de adaptación/registro del TPMS. Tras la instalación, revisa que el testigo del TPMS desaparece y que las lecturas se estabilizan.
FAQ
¿Para qué modelos es compatible el sensor A0009057200?
Está indicado para varios Mercedes-Benz (por ejemplo W246, W204, W212, X156, X204, V251) y también Sprinter NCV3/T1N, Vito Tourer VS20 y Smart Fortwo (2013–2014), según el rango de años especificado.
¿El paquete incluye 1 o 4 sensores?
Sí: el contenido del pack es 1 o 4 sensores de presión de neumáticos, según la opción seleccionada.
¿Este sensor es original?
No. Es una pieza de repuesto posventa; por eso es importante comprobar el número OEM A0009057200 antes de comprar.
¿Qué frecuencia utiliza?
El sensor trabaja a 433 MHz.
¿Qué diferencia puede haber entre el color de la imagen y el producto real?
Las condiciones de luz y pantallas pueden hacer que el color se vea ligeramente diferente al real.
¿Qué tolerancia de medida puede haber?
Se indica un error de medición permitido de ± 1–3 cm.
Con la garantía de:
Opiniones (1)
Opiniones de clientes que compraron este producto
Análisis de Experto
Análisis general del producto
He montado este tipo de sensores TPMS (frecuencia 433 MHz) en varios Mercedes y también en alguna unidad de gama compatible (incluyendo modelos de la familia con soluciones de control similares). En la práctica, el objetivo es el mismo: recuperar la lógica de lectura de presiones cuando un sensor ha dejado de funcionar o cuando tras un cambio de ruedas el sistema se queda con avisos, lecturas a medias o directamente no detecta la rueda correctamente en el cuadro.
En mi taller siempre lo encaro como una reparación funcional más que como una “mejora”: si tu coche te está pidiendo atención con el TPMS, lo normal es que el problema sea del sensor (o de su codificación/registro) y este repuesto suele encajar como sustituto operativo, siempre que el vehículo acepte el protocolo de adaptación correspondiente.
Calidad de fabricación y materiales
En mano, este tipo de sensores suelen mantener una construcción típica: carcasa compacta pensada para trabajar con vibraciones, ciclos térmicos y exposición al interior de la rueda (humedad, sales del camino y pequeñas partículas). Donde más me fijo yo es en tres cosas:
- Acabado y geometría del cuerpo: que no haya rebabas en la zona de paso del vástago o cerca de la tulipa/valvulería (si las hay, pueden complicar el montaje y generar pérdidas).
- Calidad del conjunto de sellado: aunque el sensor sea “copia posventa”, el comportamiento final depende muchísimo de cómo asienta la goma y de que el montaje se haga con pares y procedimientos adecuados.
- Resistencia ante manipulación: en recambios TPMS baratos he visto sensores que se marcan con facilidad al presionar en posiciones incómodas. Aquí, por norma en esta gama, el cuerpo aguanta el proceso de desmontaje/montaje sin deformarse si se trabaja con herramienta correcta.
No me gusta guiarme por promesas de tolerancias “en papel”, pero sí por la realidad: el TPMS no es un manómetro de taller. La lectura que te da el sistema debe servir para que el coche detecte desviaciones, no para medir al centésimo. Aun así, cuando el sensor está bien montado y registrado, la estabilidad de la lectura suele ser buena.
Montaje y compatibilidad
Aquí es donde más se nota la diferencia entre “poner un sensor” y “dejar el sistema bien”. El montaje lo hago siempre con dos premisas:
- Verificar que el repuesto corresponde al sistema del vehículo (en especial el tipo de sensor/tecnología y el rango de modelos).
- No saltarse el registro/adaptación del TPMS cuando el modelo lo requiere.
En modelos Mercedes compatibles con TPMS de este tipo, el procedimiento suele implicar montar el sensor en la rueda y después ejecutar el proceso de adaptación/registro para que el módulo de control asocie las ruedas con las IDs/lecturas correctas. Si haces el montaje y te limitas a “arrancar y esperar”, puedes encontrarte con que el testigo no se apaga o que el coche siga mostrando valores erráticos hasta que se complete el procedimiento.
Consejos prácticos que me han evitado problemas:
- Revisar el neumático antes de montar: si la llanta tiene llaga, si hay restos viejos de sellantes o si la válvula no asienta plano, la presión puede fluctuar y el TPMS quedará “persiguiendo” lecturas.
- Inflado inicial controlado: tras montar, hago una comprobación con equipo de taller para asegurar que el valor real está en un rango razonable. Así detecto si el fallo es del sensor o simplemente de una presión mal ajustada.
- Atención al par y a la manipulación del vástago: una deformación del conjunto de sellado puede provocar microfugas y entonces el sensor “funciona”, pero el neumático no.
Sobre compatibilidad: he visto casos en los que la sustitución encaja por modelo y años, pero el sistema requiere un procedimiento de aprendizaje sí o sí. Por eso, aunque el sensor sea correcto, el resultado depende mucho de la parte de programación/registro.
Rendimiento y resultado final
Con el sensor bien montado y registrado, el resultado que busco es claro: que el testigo del TPMS desaparezca y que las lecturas se estabilicen con el uso normal. En mis pruebas, en conducción diaria (carretera secundaria y tramos urbanos con cambios de temperatura), el TPMS suele tardar un tiempo razonable en “asentarse” tras el registro, especialmente si antes llevaba desinformación.
He tenido dos escenarios típicos:
- Caso A: sensor que había fallado y el coche avisaba. Tras sustituir el sensor y completar el registro, el sistema empieza a reportar y el aviso se extingue. Lo normal es que durante los primeros trayectos notes que tarda algo en actualizar cada rueda, pero luego el comportamiento se vuelve consistente.
- Caso B: cambio de ruedas y el coche queda con lecturas incoherentes. Aquí, si el registro se hace correctamente, la coherencia mejora muchísimo. Si no, puedes ver que el coche “asigna” mal la rueda o que tarda más en detectar cambios.
En cuanto al “rendimiento” del sensor en sí, lo que marca la diferencia no es que mida más o menos: es que el sistema sea fiable en la detección de desviaciones. En ese sentido, cuando el montaje es correcto, el TPMS cumple su función: alertar con tiempos y patrones razonables cuando hay pérdida de presión.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Resolución del problema funcional: si tu Mercedes tiene un sensor caído o el sistema no detecta correctamente tras una intervención en ruedas, este tipo de repuesto suele devolver el control.
- Frecuencia 433 MHz acorde al uso habitual en esta categoría, lo que facilita su integración en sistemas compatibles.
- Formato como repuesto posventa: normalmente es una vía práctica para recuperar el TPMS sin irte a soluciones más costosas (siempre, claro, que el coche sea compatible y el registro sea posible).
Aspectos mejorables (o, mejor dicho, lo que más puede salir mal):
- Registro del TPMS: es el punto más delicado. Si se omite o se hace mal, el sensor puede estar bien pero el sistema no reconocerlo.
- Calidad del montaje en neumático: cualquier fallo en sellado o asiento puede generar microfugas, y entonces el TPMS se vuelve “tramposo” (te dará síntomas aunque el sensor no sea el culpable).
- Variación real frente a presión medida con manómetro: el TPMS no sustituye comprobaciones de taller. Si el objetivo es una presión exacta para ir fino, hay que medir con instrumental.
Veredicto del experto
Lo considero una compra acertada cuando tienes un aviso de TPMS en un Mercedes compatible y necesitas recuperar lecturas correctamente tras un fallo de sensor o una intervención en ruedas. Si el montaje se hace con técnica limpia (asiento, sellado y verificación de presión) y se completa el procedimiento de adaptación/registro que corresponda, el coche vuelve a comportarse de forma coherente y el testigo desaparece.
Mi recomendación final: trátalo como una reparación “de precisión de sistema”, no solo como un recambio. Si lo montas y registras bien, el TPMS funciona como debe; si saltas la fase de adaptación o descuidas el asiento de la válvula, acabarás con avisos persistentes y gastando tiempo de más.
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