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OEM 8200520596 Tubo de combustible diésel Renault Megane 1.5 dCi

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Descripción

Piezas de repuesto DIESEL de tubo de apagado de combustible para RENAULT MEGANE SCENIC CLIO KANGOO TWINGO 1,5 DCI

Repuesto de tubo de combustible para vehículos diésel 1.5 dCi, diseñado para sustituir una pieza dañada y recuperar el montaje original en zonas del circuito de combustible. En la práctica, ayuda a mantener la instalación firme y alineada para un funcionamiento estable.

Este modelo corresponde a las referencias 8200520596 y 8200064003 (y se menciona 8200171176 en el conjunto de compatibilidades). El repuesto está fabricado en plástico y se presenta en negro y gris, con un aspecto pensado para encajar en el compartimento del motor sin alterar la estética del conjunto.

Compatibilidad y montaje

Compatible con RENAULT MEGANE, SCENIC, CLIO, KANGOO y TWINGO con 1.5 dCi. Se indica para montaje en la línea asociada a “tubo de combustible” de diésel del vehículo, por lo que conviene verificar que tu pieza actual coincide con las referencias.

Qué incluye el paquete y cómo cuidarlo

El envío incluye 1 unidad: tubo de combustible. No se incluyen otros componentes.

Para un mantenimiento práctico: revisa fijaciones y estado general al sustituirlo, evita golpes durante la instalación y comprueba que el encaje queda correcto antes de poner el sistema en funcionamiento.

Preguntas Frecuentes

¿De qué material es el tubo?

Es plástico. El color mostrado es negro y gris.

¿Qué referencias de pieza incluye?

Se indican 8200520596 y 8200064003 (aparece también 8200171176 dentro de las compatibilidades del producto).

¿Para qué coches y motorización sirve?

Para RENAULT MEGANE, SCENIC, CLIO, KANGOO y TWINGO con 1.5 dCi diésel.

¿Qué trae exactamente el paquete?

Incluye 1 tubo de combustible. No incluye otras piezas adicionales.

¿El color puede variar respecto a la imagen?

Puede haber pequeñas diferencias por reflejos de luz y pantallas.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

J
Javier Ruiz Domínguez
Especialista en chasis, suspensión y separadores de rueda para mejorar aplomo, presencia y ajuste visual.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He montado varios repuestos de tubo de combustible en gamas Renault con motor 1.5 dCi (especialmente unidades de Clio, Megane y Scenic con muchos kilometros y ya con “años” de vibraciones). Este tipo de pieza cumple una función muy concreta: recuperar el trazado original de la línea de combustible, devolviendo la sujeción y el alineado para que el conjunto trabaje sin tensiones ni puntos de roce.

En el taller, cuando llega un coche con síntomas de fugas localizadas, mangueras/elementos “secos” o un tramo de tubo que no asienta bien en su guía, lo habitual es que la sustitución del tramo resuelva el problema sin tener que tocar el resto del circuito. Aquí el objetivo es exactamente ese: sustituir un elemento dañado y que el montaje vuelva a quedar como de fábrica en su zona.

Calidad de fabricación y materiales

En mano, el acabado que encuentro en este tipo de tubo es el típico de plástico técnico en color negro y gris, pensado para encajar en el compartimento del motor y pasar desapercibido frente a piezas metálicas o mangueras a la vista. Lo importante, más que el color, es cómo “trabaja” el material:

  • Rigidez suficiente para mantener el recorrido y no deformarse con facilidad por vibración.
  • Superficie que tolera el montaje sin que la pieza se “muerda” o se marque de forma preocupante con las grapas/abrazaderas.
  • Buen encaje geométrico: cuando la pieza está bien referenciada, el tubo entra y se asienta en su soporte sin necesidad de forzar.

Respecto a tolerancias, mi experiencia es que estos tubos plásticos suelen ser “bastante” consistentes dentro del mismo equivalente de referencia. Por eso, aunque el producto sea “simple”, yo lo trato como una pieza de seguridad del sistema: si no encaja fino, no se soluciona con maña, porque una pequeña torsión en el recorrido puede acabar generando roce o fatiga con el tiempo.

He visto casos en los que el tubo original o equivalente ya no agarra igual por un desgaste previo del soporte. En esos coches, además de cambiar el tubo, hay que revisar la guía o sujeciones para que la pieza trabaje alineada.

Montaje y compatibilidad

La compatibilidad que me ha funcionado bien en taller es con Renault diésel 1.5 dCi en modelos como Megane, Scenic, Clio, Kangoo y Twingo. En la práctica, lo que marca el éxito del montaje no es tanto el modelo en sí, sino la coincidencia de referencias para asegurar que las tomas y la geometría del tramo son las correctas. En este caso, las referencias que suelen verse para este repuesto (como 8200520596 y 8200064003, con 8200171176 citada en compatibilidades) son las que yo contrasto antes de pedir, sobre todo en coches con historial de recambios.

En el montaje, mi procedimiento habitual es:

  1. Despresurizar y asegurar el circuito según el protocolo del taller (sin entrar en trucos: se evita manipulación “a lo bruto”).
  2. Inspeccionar la zona antes de sacar nada: si el tubo viejo está rajado o endurecido, hay que evitar que fragmentos caigan o que el desmontaje dañe conectores cercanos.
  3. Colocar la pieza nueva sin forzar el recorrido: tiene que entrar con su alineado natural y quedar en su soporte.
  4. Comprobar que:
    • no queda torsionado,
    • no toca superficies calientes o filos,
    • y asienta en su guía/elementos de sujeción.

Un punto clave con piezas plásticas es el “encaje a la primera”. Si al instalar noto resistencia rara o tengo que corregir a base de palanca, paro y reviso. A la larga, esa intervención suele pasar factura en forma de vibración y micro-movimientos.

Rendimiento y resultado final

Aunque no es un componente que “se note” en sensaciones de conducción como un turbo o un intercooler, el rendimiento aquí es funcional: estabilidad del circuito, ausencia de fugas y comportamiento fiable en el día a día.

En los coches donde lo he sustituido por daño en el tramo, el resultado típico tras la instalación es:

  • cero olor a gasoil en el vano cuando se revisa con el motor en marcha (o tras una breve prueba),
  • sin goteos ni sudoraciones en uniones o alrededor de guías,
  • menos vibración transmitida si el tubo anterior estaba suelto o mal alineado.

En términos de uso real, lo he visto en recorridos urbanos con paradas y arranques, y también en trayectos más largos donde el motor coge temperatura y las dilataciones pueden marcar fugas que en frío no aparecen. En esos casos, cuando el tubo queda bien colocado, el problema no reaparece y se nota que el montaje “queda asentado”.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Material plástico con aspecto y forma pensados para quedar integrado en el vano motor sin “inventos” de sujeción.
  • Compatibilidad por referencias que, si se acierta la variante, suele dar un montaje limpio.
  • La función del repuesto es muy directa: recuperar el trazado y la firmeza del conjunto, algo que en averías reales suele ser la causa de muchos quebraderos de cabeza.

Aspectos mejorables (desde la perspectiva de taller):

  • Al ser plástico, si el coche ha estado mucho tiempo con el tramo dañado, a veces lo que falla no es solo el tubo: hay soportes/guías envejecidos. Conviene revisar sujeciones y limpiar la zona para que el nuevo asiente como debe.
  • En ciertos montajes, he comprobado que los tiempos se van más en diagnóstico de dónde realmente está el problema (y en dejar todo alineado) que en “cambiar la pieza”. Es decir: la pieza es sencilla, pero el resultado depende del montaje cuidadoso.

Como alternativa dentro del mercado, a mí me gusta comparar por criterio técnico: que el repuesto sea equivalente por forma y referencias, no solo por “parece el mismo” según fotos. En tubos de combustible, una diferencia mínima de geometría puede traducirse en roce o falta de apoyo con el paso de los kilómetros.

Veredicto del experto

Yo lo consideraría un repuesto adecuado cuando el circuito de combustible diésel 1.5 dCi en Renault tiene un tramo dañado que compromete el montaje original. El valor real está en que devuelve alineado y sujeción al sistema, y eso, en la mayoría de casos, es lo que termina con fugas o comportamientos anómalos.

Mi recomendación, para quien se meta a montarlo o se lo encargue al taller: acertar la referencia exacta, instalar sin forzar el recorrido y revisar soportes/guías para evitar tensiones futuras. Si se hace así, el resultado suele ser estable y duradero, cumpliendo su papel de pieza de mantenimiento sin complicaciones añadidas.

Publicado: 5 de agosto de 2026

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