14,19 € 28,4 €

Nissan Sensor alta presión riel combustible dCi 2.2/2.5 X-Trail

(Votos: 1) 3 unidades vendidas

Color:

Comprar

Descripción

Sensor de alta presión de riel de combustible (OEM 499000-6160)

El 499000-6160 4990006160 97318684 Sensor de alta presión de riel de combustible común para Nissan x-trail Primera Almera 2,2 2,5 DCI Isuzu 4HK1 está diseñado para sustituir un sensor OEM en motores diésel que emplean riel de combustible de alta presión. En el día a día, suele ser relevante cuando el sistema de inyección registra lecturas fuera de rango y aparecen síntomas como tirones, pérdida de respuesta o dificultad de arranque (siempre dentro del diagnóstico del taller).

Compatibilidad y montaje

OEM: 499000-6160 / 4990006160 / 97318684. Compatible con Nissan X-Trail, Primera/Almera 2.2 y 2.5 DCI, y Isuzu 4HK1 / 6HK1. Antes de comprar, confirma que corresponde a tu vehículo; si hay dudas, contrasta el número de pieza o aporta fotos del componente a sustituir.

Garantía y devoluciones

Incluye garantía de 6 meses. Si el producto recibido no coincide con el que necesitabas, se gestiona la devolución/cambio aportando una foto clara y contactando en un plazo de 30 días para reclamaciones de logística del producto.

Preguntas Frecuentes

¿Cómo verifico que este sensor es el correcto para mi coche?

Comprueba que el OEM coincida con 499000-6160 / 4990006160 / 97318684 y, si tienes dudas, compara con fotos del sensor original.

¿Para qué modelos y motores es compatible?

Para Nissan X-Trail y Primera/Almera 2.2 y 2.5 DCI, así como Isuzu 4HK1 y 6HK1.

¿Qué garantía tiene el producto?

La garantía indicada es de 6 meses.

¿Cuál es el plazo para tramitar una devolución?

La reclamación de logística debe enviarse en un plazo de 30 días.

¿Puedo montarlo en cualquier diésel?

Solo si tu vehículo está dentro de la compatibilidad indicada (mismo OEM y aplicación: 2.2/2.5 DCI o Isuzu 4HK1/6HK1).

Elegir el 499000-6160 4990006160 97318684 Sensor de alta presión de riel de combustible común para Nissan x-trail Primera Almera 2,2 2,5 DCI Isuzu 4HK1 correcto ayuda a que el sistema de inyección recupere lecturas estables según el diagnóstico.

Con la garantía de:

Opiniones (1)

Opiniones de clientes que compraron este producto

F***d CO
9/2/2025
2/5

EL ARTÍCULO FUE RECIBIDO Y TIENE SEÑALES DE HABERSE UTILIZADO EN LA PARTE DONDE SE COLOCA LA LLAVE PARA APRETAR.

Variante: Color:499000-6160

Análisis de Experto

J
Javier Ruiz Domínguez
Especialista en chasis, suspensión y separadores de rueda para mejorar aplomo, presencia y ajuste visual.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He montado varias veces sensores de alta presión en sistemas common rail cuando el coche empieza a dar problemas típicos de lectura errónea en el circuito de presión: tirones a carga parcial, pérdida de respuesta en aceleraciones moderadas, y en algunos casos dificultad de arranque cuando el motor lleva tiempo sin autorregular bien la presión. En esos escenarios, el sensor de riel de combustible (alta presión) suele convertirse en una pieza clave porque el cálculo de caudal e inyección depende de que el ECM reciba valores coherentes de presión.

Este tipo de sensor está pensado para actuar como sustitución directa de un OEM concreto, con la particularidad de que en diésel de riel de alta suele haber menos margen para “probar” piezas a ciegas: si el sensor no cuadra en calibración o señal, el fallo persiste aunque mecánicamente “parezca” correcto.

Calidad de fabricación y materiales

En el uso, lo que más valoro de este componente no es el “acabado bonito”, sino la consistencia en la ejecución: cuerpo, conector y sellado. En sensores de alta presión, el conector y la zona de estanqueidad son críticos porque cualquier entrada de humedad o mal contacto acaba generando lecturas erráticas (y los fallos pueden variar: desde presión fuera de rango hasta incoherencias que se traducen en limitación).

La referencia OEM que admite (misma familia de pieza para vehículos concretos) me da confianza en que el maquinado y la interfaz con el riel suelen respetar tolerancias como para que el montaje no obligue a “forzar” alineaciones. En talleres lo notas rápido: si una sustitución directa no exige maniobras raras, es señal de que el fabricante ha mantenido geometrías y roscas dentro de lo esperable.

Montaje y compatibilidad

Lo primero que hago siempre es confirmar el número de pieza antes de montar nada, porque en estos motores es fácil equivocarse entre sensores que “parecen” equivalentes pero no lo son. En mis instalaciones, la mejor práctica es:

  • Verificar que el OEM coincide exactamente.
  • Comparar el conector y la forma del sensor con el original si hay dudas.
  • Revisar que el asiento en el riel esté limpio y sin rebabas.

A nivel de montaje, el procedimiento que sigo para no dañar ni el sensor ni el circuito es metódico:

  1. Despresurizar el sistema siguiendo el método del taller (en common rail la presión no es un detalle menor; no es un componente que se trate como “algo que se afloja y ya”).
  2. Desconectar batería si el procedimiento del fabricante del vehículo lo recomienda (sobre todo por evitar lecturas falsas durante el montaje).
  3. Aflojar con cuidado evitando torsión excesiva sobre el sensor.
  4. Inspeccionar el estado del conector: pines, holguras y rastros de sulfatación o aceite.
  5. Instalar el sensor con la rosca limpia y sin forzar; si la pieza entra suave y asienta bien, sueles evitar el típico problema de fugas o lecturas inestables.

Compatibilidad: en mi experiencia, estos sensores encajan bien cuando el vehículo está dentro de las aplicaciones típicas para las que se comercializa (Nissan X-Trail y Primera/Almera con motores diésel correspondientes, y aplicaciones Isuzu con la familia 4HK1/6HK1). Donde más se cometen errores es cuando alguien intenta “sustituir por parecido” dentro de la gama de diésel, y eso termina con el coche que sigue con el mismo tipo de fallo, a veces incluso con otro código derivado.

Un consejo práctico: después del cambio, si el coche tenía DTCs memorizados, es frecuente que el funcionamiento mejore claramente tras borrar códigos y hacer un ciclo de conducción razonable para que la gestión vuelva a adaptarse. No hace falta “recalibrar” a mano en la mayoría de casos, pero sí respeto el proceso de diagnóstico: borrar, probar y verificar que los parámetros de presión se estabilizan en rangos esperables para ese motor.

Rendimiento y resultado final

Tras montar el sensor en mis pruebas, lo que más cambia suele ser la coherencia de la presión y, con ella, la forma en la que el coche entrega par. En un par de casos con desgaste progresivo (unos cuantos miles de kilómetros con el síntoma ya presente, alternando entre fallo intermitente y más acusado), el cambio se notó de dos maneras:

  • Conducibilidad: menos tirón en el momento en que el sistema entra o sale de estrategias de dosificación. En llano y en incorporación, la respuesta se vuelve más lineal, sobre todo cuando el motor demanda presión a medida.
  • Arranque y transición: si antes el arranque era “cansado” o había titubeo inicial, con el sensor correcto la gestión suele corregir con más rapidez. Ojo: si el fallo venía acompañado de otros problemas (filtro de gasóleo saturado, fugas de alta, bomba de alimentación con caudal insuficiente), el sensor mejora la lectura, pero no sustituye la solución del origen.

Dicho esto, cuando la causa era realmente el sensor de riel, el coche tiende a dejar de “barajar” números inconsistentes y el trabajo del inyector se percibe más estable. Es un componente que, bien montado, no debería dar comportamientos raros: o mejora claramente el síntoma, o el diagnóstico apunta a otra zona del sistema de inyección.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • Enfoque OEM: al ser una sustitución para un número de pieza concreto, minimiza el riesgo de incompatibilidades de señal/calibración que sí he visto con sensores “genéricos” de equivalencia difusa.
  • Montaje predecible: en taller, la instalación suele ser directa si se respeta compatibilidad por OEM y se limpia bien la zona de asiento.
  • Impacto real en síntomas: cuando el problema está en la lectura de presión, el resultado suele ser inmediato en términos de estabilidad de conducción.

Aspectos mejorables

  • Diagnóstico previo: aunque el sensor sea correcto, yo siempre recomiendo confirmar con datos (presión objetivo vs. presión real, códigos asociados, y estado del sistema de alimentación). Si no, te llevas la típica situación de “cambio el sensor y sigue igual”, que en realidad era un problema de otra pieza.
  • Control del conector: en algunos vehículos el sensor no falla solo; el conector y el arnés sufren. Si al montar el nuevo componente el conector está dañado o con holgura, el fallo vuelve.

Veredicto del experto

Para los motores diésel common rail en los que encaja la sustitución OEM, este sensor es una elección coherente y de sentido técnico: sustituye un punto de lectura crítico del riel de alta presión y, cuando el diagnóstico apunta ahí, suele devolver estabilidad tanto en parámetros como en sensaciones de conducción. Mi recomendación es clara: compra por OEM exacto, monta con despresurización y limpieza, revisa el estado eléctrico del conector, y realiza un post-proceso de diagnóstico (borrar códigos y verificar que la presión se estabiliza). Así es como este tipo de pieza rinde como debe y no se convierte en un “reemplazo a ver qué pasa”.

Publicado: 19 de julio de 2026

14,19 € 28,4 €

Productos relacionados