Descripción
OEM AMK para Land Rover LR3 LR4 Range Rover Sport EAS bomba de compresor de suspensión neumática LR 078650, LR 045251, LR 023964, LR 072537
Este compresor OEM AMK para Land Rover está pensado para recuperar el funcionamiento del sistema de suspensión neumática EAS cuando el vehículo presenta síntomas como pérdida de altura o respuesta lenta al regular la carrocería. Su enfoque es sustituir el conjunto del compresor con una equivalencia adecuada para el montaje original.
Compatibilidad por versión (según “AMK update”)
La instalación depende del estado del “AMK update” (si no se ha realizado, podría corresponder otro compresor):
- LR3 (2005-2009): solo si se hizo el AMK update; si no, suele requerirse un compresor Hitachi.
- LR4 (2010-2012): solo si se hizo el AMK update; si no, compresor Hitachi.
- LR4 (2013-2014): compatible.
- Range Rover Sport 4.2/4.4L (2006-2012): solo con AMK update; si no, Hitachi.
- Range Rover Sport 4.2/4.4L (2012-2014): compatible.
Qué esperar al cambiarla y cómo alargar su vida
Al sustituir el compresor, lo normal es recuperar la elevación y nivelado de la suspensión neumática. Para mantenerla en buen estado: evita fugas en latiguillos/bolsas, no fuerces el sistema con fugas y realiza revisiones periódicas del conjunto EAS.
Preguntas Frecuentes
¿Para qué modelos y años es válido?
Para Land Rover LR3 2005-2009, LR4 2010-2014 y Range Rover Sport 4.2/4.4L 2006-2014, según corresponda con el AMK update indicado.
¿Qué pasa si mi coche no tiene hecho el “AMK update”?
En LR3 2005-2009, LR4 2010-2012 y Range Rover Sport 2006-2012, si no se hizo el update suele necesitarse el compresor Hitachi en lugar de este OEM AMK.
¿Qué referencias sustituye?
Las referencias contempladas son LR078650, LR045251, LR023964 y LR072537.
¿Cómo se sabe que es el compresor y no otra pieza del EAS?
Cuando el sistema no nivela correctamente o tarda en regular, conviene revisar primero fugas y estado general del EAS antes de concluir que el compresor es el fallo.
¿Requiere mantenimiento específico?
No hay un mantenimiento “extra” descrito: lo más importante es evitar fugas y revisar el estado del sistema de suspensión neumática tras el cambio.
OEM AMK para Land Rover LR3 LR4 Range Rover Sport EAS bomba de compresor de suspensión neumática LR 078650, LR 045251, LR 023964, LR 072537
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Análisis de Experto
Análisis general del producto
Este compresor OEM de AMK para la suspensión neumática EAS de Land Rover lo he instalado varias veces en LR3, LR4 y Range Rover Sport cuando el coche empieza a “vivir” de la suspensión neumática con síntomas típicos: tarda en recuperar la altura tras pequeños cambios de carga, regula de forma poco decidida o directamente se queda bajo y no termina de nivelar. En ese escenario, la sustitución del conjunto del compresor suele devolver el comportamiento correcto del sistema, siempre que lo demás (sobre todo fugas y el estado general de bolsas/latiguillos) acompañe.
Donde más me he fijado en el día a día es en el “por qué” falla. En muchos LR3 y LR4 el compresor no muere de golpe: sufre por fugas previas (una bolsa que pierde lentamente, una conexión con juntas cansadas, o mangueras que rezuman), y entonces el equipo trabaja más ciclos de los necesarios. Este tipo de recambio, al ser una equivalencia OEM, encaja bien en montajes pensados para el funcionamiento original y, normalmente, te permite recuperar elevación y nivelado con un comportamiento más estable que el que deja un compresor ya agotado o incorrectamente compatible.
Calidad de fabricación y materiales
Al tratarse de un conjunto OEM de una marca asociada al suministro original, la calidad se nota en detalles que para mí son determinantes en neumática: acabado del cuerpo, sujeciones y la forma de preparar las conexiones para que queden firmes sin tener que “forzar” piezas. En el taller, cuando un compresor encaja sin juego raro en su soporte y las conexiones cierran bien a la primera, bajas muchísimo el riesgo de que, tras el montaje, tengas microfugas por montaje.
En uso, lo que busco no es solo que “funcione”, sino que no se vuelva impredecible con los ciclos. Con estas unidades, el ciclo suele ser más “limpio”: cuando el sistema detecta el desajuste de altura, vuelve a su rango con más regularidad y sin signos de funcionamiento errático. Aun así, siempre lo recalco a quien viene: el compresor es la parte que más se responsabiliza en la conversación, pero en EAS muchas veces el culpable real es una fuga en otro punto que hace trabajar al compresor en modo supervivencia.
Montaje y compatibilidad
El punto clave aquí es la compatibilidad por versión y el estado del “AMK update”. En varios montajes he visto que el coche puede tener componentes que, aunque pertenezcan “a la familia”, no correspondan exactamente con el conjunto correcto si el update no se hizo en su momento. Por eso, en LR3 (2005-2009) y LR4 (2010-2012) —y también en algunos Range Rover Sport anteriores— cuando el update no está realizado, suele darse el caso de que la configuración sea distinta y el compresor que corresponde no sea el mismo.
Cuando el conjunto es el correcto para tu configuración, el montaje es bastante directo para un taller acostumbrado a EAS:
- Se descarga y deja el sistema en un estado seguro antes de tocar conexiones de aire.
- Se desconectan líneas/fixturas con cuidado para no maltratar racores y juntas.
- Se monta el compresor en su soporte asegurando alineación y fijaciones a par correcto.
- Se conectan las mangueras con sus juntas en buen estado (y, si el montaje lo requiere, se sustituyen juntas/O-rings para asegurar estanqueidad).
- Tras el montaje, se revisa el comportamiento del sistema y se comprueban posibles fugas.
Un consejo práctico que me ha salvado tiempo: no te limites a “ver que carga”. Haz una comprobación real de fugas tras el cambio. En EAS, si una bolsa o un latiguillo sigue perdiendo, el compresor va a volver a trabajar y te vas a comer el mismo problema antes de lo deseado, aunque el compresor nuevo esté perfecto.
Rendimiento y resultado final
En un LR4 que monté con unos 160.000 km (uso mixto, ciudad con baches y tramos de carretera, con varios ciclos de carga por subidas y bajadas), el síntoma principal era la respuesta lenta: pedías ajuste y tardaba bastante en estabilizarse. Tras el cambio del compresor, el coche recuperó el nivelado de forma mucho más ágil y, lo más importante, dejó de “arrastrar” una regulación intermitente. Durante unos días lo usé con la rutina normal y no volvió a quedarse bajo tras aparcar en llano.
En otro caso, un Range Rover Sport con unos 190.000 km en condiciones de uso más exigentes (subidas, asfalto irregular y alguna salida puntual fuera de camino), el resultado fue similar: el sistema volvió a elevar cuando tocaba y el nivelado se estabilizó. El matiz está en que, al ser un coche con desgaste acumulado, si no atacas fugas o componentes cercanos (bolsas, válvulas, conexiones), el compresor acabaría repitiendo trabajo innecesario.
Lo que valoro del conjunto es que no solo “hincha”, sino que permite que la lógica de EAS trabaje en su ventana correcta de alturas. Cuando eso ocurre, el comportamiento del coche se vuelve más predecible: menos cambios de actitud raros y menos ciclos repetitivos de compresor por desajustes que no se corrigen bien.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Encaje y compatibilidad correcta: cuando el coche corresponde por versión/estado del AMK update, el montaje suele ser limpio y sin adaptaciones raras.
- Recuperación del funcionamiento del EAS: restituye elevación y nivelado, reduciendo los síntomas de respuesta lenta y pérdida de altura.
- Trabajo más estable: al quitar un compresor ya cansado (o inadecuado), el sistema deja de estar “persiguiendo” la altura.
Aspectos mejorables
- Dependencia del AMK update: si el coche no tiene el update hecho cuando toca, puedes encontrarte con que el conjunto correcto no sea este. En ese caso, lo que arreglas por un lado lo castigas por otro.
- La instalación no puede ser “a ojo”: si tras el cambio no haces revisión de fugas y estado de bolsas/latiguillos, es fácil que el nuevo compresor vuelva a sufrir y se acorte la vida útil.
- Planificación de diagnóstico: a veces el problema se atribuye al compresor cuando en realidad hay fugas o un punto de regulación tocado. Yo siempre recomiendo descartar fugas antes de comprar.
Veredicto del experto
Para mi manera de trabajar, este compresor AMK OEM es una elección coherente para LR3, LR4 y Range Rover Sport con EAS cuando el síntoma es claro (pérdida de altura, respuesta lenta o falta de nivelado) y la configuración del vehículo encaja con la lógica del AMK update. En los coches donde lo he montado con el conjunto correcto y con una revisión de estanqueidad posterior, el resultado ha sido una recuperación real del comportamiento del EAS y una regulación más estable, sin los “saltos” que suelen delatar un sistema que todavía pierde aire.
Mi recomendación final es simple: si vas a cambiar el compresor, hazlo como solución completa (estanqueidad + verificación del resto del circuito) y no como “parche” aislado. Ahí es donde este tipo de recambio muestra su valor de verdad.
146,69 €
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