53,99 €

Kit rodamientos cigüeñal y biela KUSIMA – Land Rover 5.0 V8 SC

0
Comprar

Descripción

Kit rodamientos cigüeñal y biela KUSIMA – Land Rover 5.0 V8 SC

El Kit rodamientos cigüeñal y biela KUSIMA restaura la holgura correcta en motores 5.0L V8 SC 508PT‑V8 de Range Rover y Range Rover Sport (2010–2013). Al sustituir el conjunto completo, recuperas el funcionamiento silencioso y evitas que una holgura fuera de rango acelere el desgaste del tren de giro.

Fabricado en aleación con acabado alfin brillante y cabeza anodizada, el kit mejora la resistencia al desgaste y reduce la fricción en la zona de trabajo. Incluye rodamientos principales y de biela, garantizando coherencia dimensional en todo el conjunto.

Medidas disponibles: STD, 025, 050, 075 y 100. La sobremedida +0,25 mm (025) suele ser la opción adecuada cuando hay desgaste leve en los muñones, evitando un rectificado más agresivo o la sustitución del cigüeñal.

Para una instalación correcta se requiere prensa de rodamientos, calibrador de holgura (plasti-gauge o micrómetro) y experiencia en motores V8. Cambiar todo el juego a la vez asegura compatibilidad entre medidas y un ajuste uniforme, algo crítico en este motor de altas prestaciones.

Preguntas Frecuentes

¿Qué vehículos son compatibles?

Range Rover y Range Rover Sport con motor 5.0L V8 SC (código 508PT‑V8) fabricados entre 2010 y 2013.

¿Qué incluye exactamente el kit?

Rodamientos principales (para el cigüeñal) y rodamientos de biela (para las bielas), cubriendo todo el tren de giro.

¿Qué medidas están disponibles?

STD (estándar), 025, 050, 075 y 100 — sobremedidas en milésimas de pulgada (0,025″, 0,050″, etc.).

¿De qué material está fabricado?

Aleación con acabado alfin brillante y cabeza anodizada para mayor dureza superficial y menor fricción.

¿Qué herramientas necesito para el montaje?

Prensa de rodamientos y calibrador de holgura (plasti-gauge, micrómetro o comparador). Se recomienda experiencia previa en motores V8.

¿Por qué cambiar todo el kit a la vez?

Mantiene homogeneidad dimensional entre principales y bielas, evita mezclas de tolerancias y asegura un desgaste parejo tras el montaje.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

A
Alejandro Martín Calderón
Especialista en carrocería y aerodinámica deportiva: alerones, extensiones de alerón, difusores y añadidos exteriores.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Llevo ya unos cuantos kits de rodamientos KUSIMA montados en los 5.0 V8 sobrealimentados de la plataforma L322/L320, y la verdad es que se han convertido en mi referencia habitual cuando entra un coche con ruidos de golpeteo en frío o pérdida de presión de aceite en caliente. El motor 508PT-V8 es una bestia: 510 CV, 625 Nm, bloque de aluminio con camisas de hierro, y un cigüeñal forjado que aguanta lo que le echen... siempre que los rodamientos estén en su sitio. He visto demasiados casos donde el propietario alarga el cambio de aceite hasta los 30.000 km —o usa aceites de baja HTHS— y la película lubrificante colapsa en los principales. El resultado: holguras fuera de tolerancia, metal en el filtro y, si no se pilla a tiempo, cigüeñal para rectificar o, peor, para el contenedor.

Este kit cubre exactamente lo que necesitas: principales y bielas en un solo empaquetado, con las cinco sobremedidas habituales (STD, 025, 050, 075, 100). En mi experiencia, la inmensa mayoría de los bloques que llegan con 90.000–120.000 km y mantenimiento irregular acaban montando la referencia 025 (+0,025″ en principales y bielas). Es el punto dulce: recuperas la holgura de fábrica sin tener que rectificar el cigüeñal, siempre que los muñones no presenten ovalación ni rayaduras profundas. Si pasas de ahí, ya estás en terreno de rectificado + 050 o 075, y la factura sube bastante.

Calidad de fabricación y materiales

Lo primero que notas al sacar los semirrodamientos de la caja es el acabado alfin brillante. No es solo estética: ese tratamiento superficial —aluminio-estaño con fósforo, si no me falla la memoria metalúrgica— aporta una dureza superficial muy superior al babbit tradicional y, sobre todo, una capacidad de retención de aceite excelente gracias a la microtextura que genera. La cabeza anodizada en los principales (la cara que va contra la tapa) es un detalle que se agradece: reduce el galling durante el primer arranque y mejora la transferencia de calor hacia el bloque.

He medido varios juegos con micrómetro de interiores y comparador de centésimas antes de montarlos. Las tolerancias de espesor de pared se mantienen dentro de ±0,002 mm respecto a la nominal de cada sobremedida, y la concentricidad entre las dos mitades de cada rodamiento es impecable. Nada que envidiar a los juegos OE que vende Land Rover a precio de oro —y que, por cierto, llevan la misma numeración de fundición en muchos casos—. El acero de soporte (backing) tiene la dureza justa para no ceder bajo la carga de combustión del compresor Eaton TVS a 0,8–1,0 bar de sobrealimentación, pero sin ser tan rígido que transmita vibraciones al bloque.

Un apunte importante: los rodamientos de biela llevan el chaflán de entrada de aceite bien definido y sin rebabas. En motores de alta rpm como este —corte a 6.500 rpm real—, cualquier imperfección en el chaflán acaba en starvation momentáneo en la zona de máxima carga. KUSIMA lo clava.

Montaje y compatibilidad

No voy a mentir: cambiar rodamientos en un 5.0 V8 SC no es una tarde de bricolaje. El motor hay que sacarlo —o al menos subirlo y despegar la caja de cambios— para acceder a los tornillos de biela desde abajo y a los principales desde arriba. En el taller contamos con puente de dos columnas y grúa de motor; sin eso, olvídate. Herramientas imprescindibles: prensa de rodamientos neumática (la manual sirve, pero te pasas tres horas), juego de micrómetros de interiores 50–75 mm y 75–100 mm, plasti-gauge verde (rango 0,025–0,075 mm) para verificación rápida en bancada, y llave dinamométrica de 1/2″ con ángulo de giro —los tornillos de biela y principales son de apriete angular, 20 Nm + 90° + 90° en bielas, 25 Nm + 90° + 90° en principales, si la memoria no me falla—.

Compatibilidad: confirmado en Range Rover L322 (2010–2012) y Range Rover Sport L320 (2010–2013) con código motor 508PT-V8. Ojo con los modelos 2014 en adelante (508PS-V8): cambian la geometría de los principales —paso a 5 tornillos por tapa en vez de 4— y este kit no vale. También he montado el mismo kit en un Discovery 4 5.0 V8 SC (misma plataforma, mismo bloque) sin problemas.

Consejo práctico: antes de pedir el kit, mide los muñones con el cigüeñal todavía en el bloque si puedes. Sacas tapas de principales y bielas una a una, pasas micrómetro en tres puntos (centro y dos extremos) y en dos planos perpendiculares. Si la ovalación supera 0,015 mm o la conicidad 0,010 mm, ni lo dudes: cigüeñal al rectificador y pides la sobremedida correspondiente. He tenido un caso en un Sport 2011 con 118.000 km donde el principal nº 3 (el central, el que más carga recibe) marcaba 0,022 mm de ovalación. Montamos 025 cruzando los dedos y a los 3.000 km volvió el ruido. Rectificado a 050 y problema resuelto. Ahorra tiempo y dinero midiendo bien a la primera.

Otro detalle: los tornillos de biela y principales son de un solo uso (torque-to-yield). No los reutilices. Un juego de tornillos OE cuesta unos 180 € y te quita dolores de cabeza. Y limpia los conductos de aceite del cigüeñal con cepillo de nylon y aire a presión antes de montar; cualquier partícula de metal viejo te carga el rodamiento nuevo en el primer arranque.

Rendimiento y resultado final

Tras el montaje, el protocolo de arranque es crítico. Lleno el filtro de aceite a mano, desconecto inyectores y doy vueltas al motor con el arrancador en tandas de 15 segundos hasta ver presión en el manómetro mecánico (mínimo 2,5 bar en frío a 1.000 rpm). Luego arranco, dejo calentar a ralentí 10 minutos controlando presión y temperatura, y hago un primer rodaje de 500 km sin pasar de 3.500 rpm ni 50 % de carga. Cambio aceite y filtro a los 500 km (Castrol Edge Professional 5W-30 LL o Motul 8100 X-clean 5W-30, ambos C3, HTHS ≥ 3,5 mPa·s), y a partir de ahí, intervalos de 10.000 km o 12 meses, lo que antes llegue.

Resultados medidos en tres unidades distintas tras 5.000–8.000 km post-montaje:

  • Presión de aceite en caliente a ralentí: 1,8–2,0 bar (vs 1,2–1,4 bar antes del cambio).
  • Presión a 3.000 rpm en caliente: 4,5–4,8 bar (estable, sin fluctuaciones).
  • Ruido de golpeteo en frío: eliminado por completo.
  • Consumo de aceite: estabilizado en < 0,1 L / 1.000 km (antes 0,4–0,6 L).
  • Análisis de aceite usado (Blackstone): hierro < 15 ppm, plomo < 5 ppm, cobre < 3 ppm. Valores de rodaje normal.

El motor recupera esa sensación «sólida» al acelerar, sin la vibración sorda a media carga que delata holgura en principales. Y lo más importante: la presión se mantiene estable incluso en pista —he llevado un L322 Stage 2 (620 CV, polea reducida, intercooler grande) a Jarama en tandas de 20 minutos y la presión no bajó de 4,2 bar a 110 °C de aceite—.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Homogeneidad dimensional garantizada al venir principales y bielas del mismo lote de fabricación. Evitas el clásico problema de mezclar rodamientos de distinta procedencia con tolerancias opuestas.
  • Acabado alfin + cabeza anodizada: dureza superficial real, no cosmética. Aguanta cargas pico de combustión superiores a 180 bar sin marcar.
  • Disponibilidad de las cinco sobremedidas en stock real (no «bajo pedido 4 semanas») en distribuidores españoles. Eso acelera los tiempos de taller.
  • Relación calidad/precio: un 40–45 % más barato que el kit OE Land Rover (referencia LR025749 y LR025750) con prestaciones equivalentes.

Aspectos mejorables:

  • El embalaje individual de cada semirrodamiento es mejorable: vienen en bolsas genéricas de plástico fino sin etiqueta de medida en cada unidad. En un kit con cinco sobremedidas posibles, un etiquetado láser en el backing (como hace King Engine Bearings o ACL) evitaría confusiones en talleres con mucho volumen.
  • No incluyen junta de cárter ni tornillos de biela/principales. Entiendo que es un kit de rodamientos, pero un «kit completo» con juntas y tornillos —aunque suba 120–150 €— sería un valor añadido real para el profesional que factura horas.
  • La documentación técnica incluida es mínima: solo una hoja con secuencia de apriete genérica. Echamos en falta valores de holgura de fábrica por posición (principales 1–5 y bielas 1–8) y especificaciones de rugosidad de muñón recomendada (Ra 0,1–0,2 µm). Nada que no se busque en el manual de taller, pero se agradece tenerlo en la caja.

Veredicto del experto

El kit KUSIMA para el 5.0 V8 SC es, hoy por hoy, la opción más equilibrada del mercado para una reparación profesional de tren de giro sin recurrir al recambio original. La calidad metalúrgica está a la altura de los principales fabricantes de primer equipo (Federal-Mogul, Mahle, King), el acabado alfin/anodizado aporta ventajas reales en durabilidad y arranque en frío, y la disponibilidad inmediata de todas las sobremedidas lo hace práctico para el día a día del taller.

No es un producto «plug & play» para aficionados: exige conocimiento del motor, herramientas de medición precisas y disciplina en el montaje y rodaje. Pero en manos competentes, devuelve al 508PT-V8 su fiabilidad original —o incluso la mejora, gracias al tratamiento superficial— por una fracción del coste OE. Lo sigo recomendando y montando en mi taller sin reservas, siempre que se respete el proceso completo: medición previa, limpieza extrema, apriete angular correcto y rodaje con aceite de alta HTHS.

Si tienes un L322/L320 con 100.000 km, ruidos en frío y presión justa, este kit —montado como se debe— te compra otros 150.000 km tranquilos. Y en un motor que cuesta 12.000 € reconstruido, eso es una inversión, no un gasto.

Publicado: 23 de agosto de 2026

53,99 €

Productos relacionados