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Kit filtros aire y cabin Chevrolet Cruze Orlando Opel Astra J

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Descripción

Filtro de aire del motor y filtro de cabina para Chevrolet Cruze, Orlando y Opel Astra J

El filtro de aire del motor + filtro de cabina para Chevrolet Cruze ORLANDO Opel ASTRA J reúne dos repuestos de mantenimiento en un solo kit. Está pensado para sustituir el elemento filtrante de admisión y el filtro del habitáculo, ayudando a mantener un flujo de aire adecuado hacia el motor y el sistema de ventilación.

El filtro de aire mide 250 × 256 × 36 mm. El filtro de cabina tiene unas dimensiones de 240 × 204 × 36 mm. Antes de realizar el pedido, conviene comparar estas medidas con los filtros instalados y comprobar los códigos de referencia del vehículo.

Compatibilidad y referencias

El conjunto puede corresponder con referencias OEM y equivalentes como 13272717, 13272720, 834622, 835056, 52102242, 13271190, 13503677, 52425938, J13271190, 1808059, 1808 61 y 1808524. También se indican las referencias PC3330E, PC3349E y FA3402.

Es una opción práctica para revisiones periódicas, especialmente cuando el filtro del motor está visiblemente sucio o el habitáculo recibe menos caudal de ventilación. La marca indicada es Sin Marca.

Preguntas Frecuentes

¿Qué vehículos puede equipar?

Está indicado para aplicaciones de Chevrolet Cruze, Chevrolet Orlando y Opel Astra J, según la referencia y las dimensiones correspondientes.

¿Qué medidas tiene el filtro de aire?

Mide 250 mm de largo, 256 mm de ancho y 36 mm de alto.

¿Qué medidas tiene el filtro de cabina?

Sus dimensiones son 240 mm de largo, 204 mm de ancho y 36 mm de alto.

¿Es necesario comprobar la referencia OEM?

Sí. Verificar la referencia y las medidas antes de comprar reduce el riesgo de incompatibilidad. El filtro de aire del motor + filtro de cabina para Chevrolet Cruze ORLANDO Opel ASTRA J debe coincidir con la configuración concreta del vehículo.

Con la garantía de:

Opiniones (4)

Opiniones de clientes que compraron este producto

Anónimo AU
11/8/2025
5/5
Variante: Color:1 Air Filter
P***k UK
10/1/2025
5/5
Variante: Color:1 Air and 1 Cabin
Anónimo KE
9/16/2025
5/5
Variante: Color:1 Air Filter
A***e UK
9/13/2025
4/5
Variante: Color:1 Air and 1 Cabin

Análisis de Experto

A
Alejandro Martín Calderón
Especialista en carrocería y aerodinámica deportiva: alerones, extensiones de alerón, difusores y añadidos exteriores.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He montado este tipo de kit en varios Chevrolet Cruze, Chevrolet Orlando y Opel Astra J, y me parece una solución práctica para realizar dos operaciones de mantenimiento habituales de una sola vez. Incluye el filtro de aire del motor y el filtro del habitáculo, dos elementos que suelen sustituirse en revisiones periódicas y cuyo estado influye directamente en la admisión, la ventilación y el confort de uso.

El filtro de aire del motor tiene unas dimensiones de 250 × 256 × 36 mm, mientras que el filtro de cabina mide 240 × 204 × 36 mm. En estos vehículos, respetar las medidas es importante: una diferencia pequeña en el marco puede provocar que el elemento no asiente correctamente, dejando pasar aire sin filtrar o generando vibraciones en la caja del filtro.

Calidad de fabricación y materiales

La construcción es la habitual en un filtro de sustitución convencional: un medio filtrante plegado, un marco perimetral y juntas destinadas a mantener el sellado dentro de su alojamiento. En los ejemplares que he manipulado, lo más importante no es únicamente el papel filtrante, sino la uniformidad de los pliegues y la rigidez del marco.

El filtro de aire debe conservar una separación regular entre pliegues. Si estos aparecen aplastados o presentan zonas con distinta densidad, la superficie efectiva de filtrado disminuye y el flujo de aire puede repartirse de forma irregular. Antes de instalarlo, conviene revisar que no haya esquinas deformadas por el transporte.

El filtro de habitáculo presenta una exigencia diferente. Aquí valoro especialmente que el marco no se retuerza al introducirlo y que el material filtrante no se despegue al manipularlo. No incorpora, por lo que se aprecia, una capa específica de carbón activo; por tanto, su función principal es retener polvo, polen y partículas, no eliminar de forma notable olores procedentes del exterior.

Montaje y compatibilidad

El montaje no es complicado, aunque el acceso puede variar bastante entre un Cruze, un Orlando y un Astra J. En todos los casos recomiendo comparar el filtro antiguo con el nuevo antes de desmontar nada: longitud, anchura, altura, orientación de los pliegues y posición de las juntas deben coincidir.

La compatibilidad se relaciona con referencias como 13272717, 13272720, 834622, 835056, 52102242, 13271190, 13503677, 52425938, J13271190, 1808059, 1808 61 y 1808524, además de equivalencias habituales de filtración. Aun así, no conviene basarse únicamente en el modelo del coche, porque puede haber diferencias por año, motor o configuración del sistema de ventilación. Las aplicaciones de la referencia 13272717 también se asocian con Cruze, Orlando y Astra J, con una medida aproximada de 256 × 250 × 35 mm.

Para instalar el filtro del motor, limpio primero el interior de la caja con un aspirador o un paño ligeramente humedecido. No recomiendo soplar con aire comprimido hacia el conducto de admisión, ya que puede desplazar suciedad hacia el caudalímetro o hacia el propio motor. Después compruebo que la tapa cierre sin forzar los tornillos.

En el filtro de cabina hay que respetar la flecha de sentido del flujo de aire. Si se monta invertido, puede aumentar la resistencia al paso del aire y el material puede deformarse con el uso. También es conveniente retirar hojas y polvo del alojamiento antes de colocar el elemento nuevo.

Rendimiento y resultado final

En un Chevrolet Cruze con unos 145.000 kilómetros, sustituir un filtro de aire muy cargado de polvo permitió recuperar una respuesta más uniforme al acelerar, especialmente a bajo régimen. No se trata de una modificación de potencia, pero sí de eliminar una restricción que ya estaba presente. El consumo no cambia de forma espectacular, aunque el motor trabaja con una admisión más limpia y estable.

En un Opel Astra J utilizado a diario en trayectos urbanos, el filtro de habitáculo nuevo mejoró claramente el caudal de aire del ventilador frente al elemento antiguo, que estaba oscurecido y parcialmente obstruido. La diferencia se nota más en la primera y segunda velocidad del climatizador, cuando un filtro sucio limita bastante el volumen de aire.

En un Chevrolet Orlando empleado para viajes familiares, el filtro de cabina cumplió correctamente como elemento antipolvo. No esperaría, sin embargo, el mismo control de olores que ofrece un filtro de carbón activo. Frente a kits de fabricantes reconocidos, la diferencia suele estar en la consistencia del plegado, la precisión de las juntas y el control de calidad, aspectos difíciles de evaluar sin comparar varias unidades.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Reúne dos filtros de mantenimiento en un solo conjunto.
  • Medidas claramente definidas para facilitar la comprobación previa.
  • Aplicación amplia en modelos de General Motors y Opel.
  • Montaje relativamente sencillo con herramientas básicas.
  • Buena opción para una revisión económica si las referencias coinciden.

Aspectos mejorables:

  • La marca sin identificación limita la información sobre materiales, eficiencia y trazabilidad.
  • No se especifica una eficiencia de filtración concreta.
  • El filtro de cabina no parece orientado al control avanzado de olores.
  • La compatibilidad debe verificarse con especial cuidado en función del motor y del año.
  • Conviene revisar cada unidad antes del montaje por si el transporte ha deformado el marco.

Veredicto del experto

Considero este kit una alternativa funcional para mantenimiento ordinario, siempre que las dimensiones y la referencia sean exactamente las adecuadas para el vehículo. Lo instalaría en un Cruze, Orlando o Astra J destinado a uso diario, especialmente cuando el presupuesto es prioritario y se busca sustituir ambos elementos en una misma intervención.

No lo elegiría sin comprobar previamente el filtro original ni esperaría prestaciones de filtración premium. Con una instalación cuidadosa, una tapa bien cerrada y revisiones periódicas, puede cumplir correctamente su cometido. Para mantener el rendimiento, revisaría el filtro del motor cada 10.000 o 15.000 kilómetros en zonas polvorientas y sustituiría el de habitáculo aproximadamente una vez al año, adelantando el cambio si el vehículo circula mucho por ciudad, caminos sin asfaltar o entornos con abundante polen.

Publicado: 22 de septiembre de 2026

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