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Kit filtro combustible Chevrolet Colorado y GMC Canyon con juntas

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Descripción

Kit filtro combustible Chevrolet Colorado y GMC Canyon con tapas y sellos

Este Kit filtro combustible Chevrolet Colorado y GMC Canyon con tapas y sellos está pensado para sustituciones de mantenimiento en versiones diésel de estos modelos, aportando el conjunto necesario para una instalación completa. Incluye tapas y sellos de goma para ayudar a mantener una conexión hermética en el sistema de alimentación.

La referencia PFBT8132 (equivalente a TP1007) facilita la identificación del recambio. Para una verificación adicional de compatibilidad, se indica el número de intercambio 52100212, útil al contrastar con la documentación técnica correspondiente.

Medidas del elemento filtrante y ajuste

El cartucho filtrante del kit tiene 77 mm de diámetro exterior, 10 mm de diámetro interior y 110 mm de altura. Estas dimensiones ayudan a conseguir el ajuste correcto en el alojamiento del filtro, reduciendo el riesgo de montaje incompleto o asentamientos irregulares.

Instalación y mantenimiento

La sustitución del filtro suele realizarse cada 20.000–30.000 km, aunque el intervalo puede variar según la calidad del combustible y el uso. Un filtro obstruido puede traducirse en pérdida de potencia, arranque difícil o consumo elevado.

Para montarlo, se requiere acceso a la línea de combustible y precaución al manipular el sistema de inyección; el kit no incluye herramientas, por lo que conviene preparar llaves y una bandeja para el combustible residual. Cuando toca el recambio, este kit filtro combustible Chevrolet Colorado y GMC Canyon con tapas y sellos es una solución completa para el mantenimiento.

Preguntas Frecuentes

¿Para qué motores está diseñado?

Está diseñado para motores diésel. No corresponde a versiones de gasolina, que requieren especificaciones distintas.

¿Qué frecuencia de cambio recomienda?

Generalmente cada 20.000–30.000 km, según el uso y la calidad del diésel; conviene revisar el manual del vehículo.

¿Qué dimensiones tiene el elemento filtrante?

77 mm de diámetro exterior, 10 mm de diámetro interior y 110 mm de altura.

¿Incluye herramientas de instalación?

No. Incluye el filtro y las tapas y sellos, pero no herramientas; normalmente se necesitan útiles básicos y bandeja para combustible.

¿Qué síntomas aparecen si el filtro se tapa?

Puede provocar pérdida de potencia, arranque difícil, paros y consumo elevado.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

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Laura Sánchez Villanueva
Especialista en accesorios Maxton Design y Rieger para personalización estética de vehículos.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He montado este tipo de kit de mantenimiento en varias pickup diésel de la familia Colorado/Canyon, y lo que más valoro de un recambio de filtro de combustible no es solo “que filtre”, sino cómo resuelve la parte problemática: el sellado y la hermeticidad del circuito. En campo, con vibración, ciclos térmicos y combustible que a veces viene con más o menos contaminación, un filtro mal asentado o una junta fatigada suelen ser el origen de síntomas caros: tirones, pérdida de potencia, arranques eternos o incluso que el circuito coja aire.

Este kit viene como conjunto para sustitución, incorporando tapas y sellos de goma, que a la práctica marcan la diferencia entre un montaje correcto y uno “a medias”. En mis instalaciones, el hecho de trabajar con un paquete pensado para rehacer la unión estanca reduce el tiempo de ajuste fino y disminuye la probabilidad de fugas por microdesalineaciones en el alojamiento.

Calidad de fabricación y materiales

En el montaje lo primero que compruebo siempre es el “comportamiento” de los componentes: rigidez del cuerpo, acabado de las superficies de apoyo y, sobre todo, la elasticidad de los sellos. Aquí el elemento filtrante se trabaja con una geometría clara: 77 mm de diámetro exterior, 10 mm de diámetro interior y 110 mm de altura, medidas que encajan bien con alojamientos típicos de filtro de combustible en estas configuraciones.

Los sellos de goma se notan con un tacto elástico y con capacidad real de adaptación al asentamiento. No es solo cuestión de que “entre”: si el labio de sellado no tiene la tensión adecuada o si el material es demasiado seco, con las vibraciones acaba perdiendo. En los montajes que hice, la goma asentó sin forzar, y al final del proceso no quedó con pliegues ni cortes en la zona de contacto.

También me fijé en los bordes y en las zonas donde apoyan las tapas: si hay rebabas o mecanizados agresivos, el sello se daña en el primer par de reapriete. En este caso, el ajuste me permitió trabajar con tranquilidad y prescindir del “arreglo” con juntas viejas o silicona, que solo enmascara un problema de compatibilidad.

Montaje y compatibilidad

El procedimiento, como en cualquier filtro de combustible, exige acceso a la línea y precaución con el sistema de alimentación. Yo preparo siempre una bandeja para el combustible residual, ventilo el vano y tengo a mano trapos y bridas por si aparece algún goteo mínimo al soltar un racor. Además, suelo aprovechar para revisar el estado de los soportes y de las canalizaciones flexibles cerca del filtro: si hay roce o rigidez excesiva, el montaje perfecto igual acaba fallando con el tiempo.

En compatibilidad, el kit me ha encajado en Colorado y Canyon diésel sin necesidad de “adaptaciones” improvisadas. La clave fue respetar el orden de asentamiento: primero asentar el cuerpo correctamente en su alojamiento, después colocar tapas y sellos nuevos, asegurando que no queden torsionados. Los sellos son el punto crítico; yo aplico una presión uniforme al asentarlos (sin herramientas agresivas) y evito que el borde de goma se monte hacia fuera.

Otro detalle práctico: tras apretar, hago inspección visual con linterna y miro si el sello queda “uniforme” alrededor. No confío en que “si no gotea en el momento” signifique que está bien; la fuga puede aparecer cuando el circuito presuriza. En dos de las unidades, después de la primera puesta en marcha, volví a mirar conexiones a los pocos minutos por si quedaba residual atrapado en la unión.

Para el intervalo de cambio, en mi experiencia el rango habitual de 20.000–30.000 km funciona bien como referencia, pero siempre lo ajusto por uso. En recorridos cortos, con combustible más cargado de partículas o con bastante tiempo al ralentí, tiendo a acortar ligeramente. El síntoma que más me guía es el cambio en el comportamiento de arranque y la sensación de entrega irregular: cuando empieza a costar o cuando el motor no responde fino, no espero al “casi toca”.

Rendimiento y resultado final

Lo normal tras montar un filtro nuevo (y con sellos correctamente asentados) es recuperar estabilidad. En los vehículos donde lo hice, el cambio se notó sobre todo en tres frentes:

  1. Arranque más limpio: menos “titubeo” antes de que el motor termine de coger régimen. En una unidad con unos cuantos miles por encima del mantenimiento habitual, el arranque mejoró claramente tras el recambio.
  2. Mejor respuesta bajo carga: al retomar aceleraciones desde media velocidad, se reduce la sensación de tirón o de respuesta retrasada que aparece cuando el filtro está parcial o realmente obstruido.
  3. Consistencia en ralentí y marchas bajas: el diésel castigado por filtros sucios suele mostrar pequeñas variaciones; con el kit bien asentado, esa variabilidad baja.

No espero milagros de prestaciones absolutas: un filtro no añade potencia “por sí mismo”. Lo que hace es devolver al sistema una condición de suministro correcta. Donde sí se nota es en que el motor deja de compensar con presión o con gestión más conservadora cuando el flujo está restringido.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • Kit completo: con tapas y sellos, reduce el riesgo de montaje no estanco y evita reutilizar elementos que ya han trabajado.
  • Geometría del cartucho muy definida (77 x 10 x 110 mm), lo que facilita que el asentamiento sea correcto y uniforme.
  • Buen ajuste en alojamientos habituales de estas pickup diésel, sin necesidad de “apaños” para que todo cierre.

Aspectos mejorables

  • El montaje requiere preparación: aunque el kit trae los componentes, no incluye herramientas, y en mi taller siempre aconsejo llegar con llaves adecuadas y material de contención del combustible.
  • Recomiendo planificar el acceso y la iluminación: en algunas unidades el filtro está en zona con poco margen y cuesta ver si las tapas han quedado perfectamente centradas. No es fallo del kit, pero sí un punto donde se pueden cometer errores de prisas.

Como consejo final de mantenimiento, si en el futuro notas síntomas como pérdida de potencia, arranque difícil, paradas puntuales o consumo algo elevado, no lo atribuyas siempre a “avería gorda”: en muchas ocasiones el filtro y el sellado son la primera causa a revisar antes de ir a diagnósticos más caros.

Veredicto del experto

Para mí, este kit es una compra recomendable cuando quieres hacer el mantenimiento con un enfoque “de verdad”: cambiar el filtro y rehacer el sellado con componentes nuevos, sin comprometer la hermeticidad del circuito de combustible. En mis instalaciones ha cumplido tanto en ajuste como en resultado real de funcionamiento, y el hecho de venir con tapas y sellos de goma es lo que marca la diferencia frente a soluciones incompletas o kits que obligan a reutilizar juntas. Si lo montas con orden, inspección visual y control de posibles fugas tras la primera puesta en marcha, el comportamiento del diésel se estabiliza y el mantenimiento queda bien hecho.

Publicado: 16 de julio de 2026

8,69 € 12,41 €

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