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Juego de guardabarros Renault Kwid E-Tech y Dacia Spring eléctrico

(Votos: 4) 14 unidades vendidas
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Descripción

4X Guardabarros Delantero y Trasero para Renault Kwid E-Tech, Dacia Spring y City K-ZE

Este juego de 4 guardabarros de la marca XUKEY está diseñado específicamente para los utilitarios eléctricos urbanos de la plataforma Renault-Dacia: Kwid (2015-2023), Kwid E-Tech (2022-2023), Dacia Spring Electric (2021-2023), City K-ZE (2019-2023), IKCO K112 y Climber (2015-2023). Incluye dos piezas delanteras y dos traseras, cubriendo los cuatro lados del vehículo.

Juego de 4 guardabarros negros para Renault Kwid y Dacia Spring

Fabricados en plástico negro resistente, se instalan detrás de cada rueda para reducir la proyección de agua, barro y gravilla sobre la carrocería, las puertas y los vehículos que circulan detrás. En un coche urbano que circula a diario por calles mojadas o caminos de grava, esta protección evita que las franjas laterales y los bajos acumulen suciedad y daños prematuros en la pintura.

![Detalle de montaje del guardabarros en la rueda](https://maxt

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Opiniones (4)

Opiniones de clientes que compraron este producto

L***s BR
10/24/2025
5/5
L***t CH
9/18/2025
5/5
Г***к UA
8/8/2025
3/5
F***e CO
7/23/2025
5/5

Excelente producto, buen material, además me llego oportunamente.

Análisis de Experto

J
Javier Ruiz Domínguez
Especialista en chasis, suspensión y separadores de rueda para mejorar aplomo, presencia y ajuste visual.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He montado este juego de cuatro guardabarros de XUKEY en dos vehículos distintos con los que trabajo habitualmente: un Dacia Spring Electric de 2022 con unos 38.000 km, que uso como referencia para trayectos urbanos diarios, y un Renault Kwid Climber de 2019 con más de 70.000 km que suele rodar por caminos de gravilla en zona rural. La idea detrás de este tipo de accesorio es sencilla pero muy práctica en un utilitario urbano: al ser coches con carrocerías cortas y pasos de rueda relativamente abiertos, el agua y la gravilla salpicada por las ruedas acaba directamente en las franjas laterales, las puertas y los bajos. Después de varias semanas de uso con lluvia intensa y de una salida por pista de tierra, el resultado es claramente positivo: la cola del Spring dejó de quedar cubierta de un film de barro después de cada día de lluvia, y los umbrales laterales acumulan bastante menos suciedad.

Es importante aclarar qué es y qué no es este producto: se trata de guardabarros o deflectores de salpicadura que se fijan detrás de cada rueda, dentro del paso de rueda, no de las faldas o apliques estéticos exteriores. Su función es funcional, no decorativa, y en ese sentido cumple bien lo que promete.

Calidad de fabricación y materiales

El material es un polipropileno o material plástico similar, negro, con cierta flexibilidad. Este punto es clave: en mi montaje pude comprobar que la pieza se flexiona sin agrietarse al hacerle presión con la mano, algo imprescindible porque en el paso de rueda estas piezas reciben golpes de piedra, flexiones por temperatura y contacto ocasional con bordillos al aparcar. Un guardabarros rígido y quebradizo duraría poco; este tiene el comportamiento adecuado.

El acabado superficial es uniforme, con el negro mate que ya conocemos de los plásticos originales de estos modelos, así que se integra discretamente y no desentona con la estética del vehículo. El grosor es moderado, suficiente para su función sin ser excesivamente pesado. Las zonas de anclaje vienen prefabricadas con los agujeros correspondientes, y las aristas están bien rematadas, sin rebabas que rozaran el neumático en mis pruebas. Aun así, he visto juegos de otras marcas con grosores mayores, y en un uso muy agresivo por pista, alguien muy exigente podría echar en falta algo más de cuerpo en la zona inferior, que es la más expuesta.

Montaje y compatibilidad

La compatibilidad anunciada es amplia y en mi experiencia se ajusta a la realidad: en el Spring y en el Kwid las piezas se correspondían bien con los puntos de anclaje originales, aprovechando tornillería existente o taladros previstos en el propio vehículo. Eso sí, recomiendo encarecidamente comparar la forma de las piezas con las capturas del anuncio antes de comprar si tu modelo es una versión muy concreta o un Kwid de mercado suramericano con pequeños cambios de carrocería, porque en generaciones intermedias puede haber alguna variación mínima en la posición de anclajes.

En cuanto al proceso, el montaje es asequible para cualquier manitas con herramientas básicas: un destornillador, una llave de tubo pequeña y una hora aproximadamente por lado si vas con calma. Mis consejos prácticos tras hacerlo dos veces:

Trabajo siempre con el coche levantado y con las ruedas del eje correspondiente retiradas o muy giradas: gana visibilidad y evitas trabajar a contraluz en un hueco estrecho.

Retira la tapa interior del paso de rueda o hazlo parcialmente para acceder cómodamente a los anclajes; verás que algunas piezas se sujetan con clips plásticos junto a tornillos, ten paciencia con los clips para no partirlos.

Antes de apretar todo, coloca la pieza y comprueba que la rueda no la roza girando la dirección a tope a ambos lados y dando una vuelta manual al neumático. Es el detalle que marca la diferencia entre un montaje correcto y un guardabarros que hace ruido a los pocos kilómetros.

Un punto de grasa en los tornillos ayuda a evitar corrosión futura en la rosca.

En el Spring el ajuste fue prácticamente a medida. En el Kwid de 2019 necesité una pequeña reorientación de una pieza trasera y reapretar tras los primeros 200 km, algo habitual en este tipo de accesorio porque el plástico se asienta.

Rendimiento y resultado final

La diferencia se nota sobre todo en tres escenarios. Primero, en lluvia con asfalto mojado: la estela de agua que antes salpicaba directamente la parte baja de las puertas y la zaga ahora queda notablemente reducida. Segundo, en caminos de gravilla: el Kwid devolvía piedrazos constantes contra los pasos de rueda y las bajos, y con los guardabarros esa proyección disminuye de forma apreciable. Tercero, para los que circulan detrás: en ciudad, reducir la nube de agua que lanzas al vehículo de atrás es una cortesía y, en ciertos casos, un factor de seguridad, porque un parabrisas empapado en una frenada puede ser peligroso.

No hay que esperar milagros: estos guardabarros no sustituyen a unas alfombrillas de buenas ni protegen de toda la suciedad, y en autovía a velocidad alta el efecto es menor, porque la aerodinámica domina. Pero en el uso real para el que están pensados —urbano, trayectos cortos, calles mojadas, aparcamientos con charcos— hacen exactamente su trabajo.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Entre lo positivo destaco el ajuste específico por modelo, la flexibilidad del material que aguanta golpes sin romperse, la facilidad de instalación y el precio contenido frente a soluciones originales del concesionario, que en estos modelos suelen rondar cifras bastante superiores por el mismo resultado. Que el pack incluya las cuatro ruedas también evita tener que buscar piezas sueltas.

Como mejorable, señalaría la ausencia de tornillería completa en algunos ejemplares, lo que obliga a reaprovechar los tornillos originales o a comprar alguno aparte; un kit más generoso con herraje específico sería un plus. También he visto que el manual de instrucciones es mínimo, prácticamente inexistente, así que conviene apoyarse en vídeos o en la experiencia previa. Y como comentaba, alguien que use el coche a menudo por pistas muy rotas quizá prefiera versiones con mayor espesor.

Veredicto del experto

Para un Dacia Spring, Kwid E-Tech o similar que vive en la ciudad y soporta lluvia, barro y gravilla a diario, este juego de XUKEY es una compra sensata, bien resuelta técnicamente y fácil de instalar. No transforma el coche, pero protege la pintura, mantiene limpios los bajos y reduce la suciedad proyectada, alargando la vida estética de la carrocería. Con un montaje cuidadoso y comprobando holguras antes de rodar, es un accesorio que recomendaría sin reservas a cualquiera que quiera mantener su utilitario eléctrico impecable durante más tiempo.

Publicado: 3 de septiembre de 2026

6,33 € 12,47 €

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