Descripción
Kit IPM002 inyector combustible 1984C9 – Peugeot 106 206 306 Citroën C2 C3
Kit de 4 inyectores IPM002 con referencia OEM 1984C9 / 1984.C9, pensado para sustituir el juego completo y mantener un reparto de combustible más equilibrado entre cilindros. En el día a día, se nota cuando el motor recupera una respuesta más estable tras acelerar o al volver al ralentí.
Compatibilidad y comprobación clave
Compatible con Peugeot 106, 206 y 306 y Citroën C2 y C3 (además de Berlingo). También puede aplicar a Fiat con motorización PSA compatible, pero la verificación manda: antes de comprar, confirma que el número impreso en tu inyector actual coincide con 1984C9 o IPM002.
Cuándo conviene cambiar el conjunto
Suele venir bien si aparecen ralentí inestable, tirones al acelerar, consumo más alto, humo excesivo u olor a combustible o fallos de encendido. Cambiar los 4 a la vez ayuda a evitar diferencias de pulverización entre piezas nuevas y desgastadas.
Contenido del paquete
- 4 × inyectores de combustible IPM002 (OEM 1984C9)
- Envío gratuito
Al elegir este Kit IPM002 inyector combustible 1984C9 – Peugeot 106 206 306 Citroën C2 C3, la mejor compra es la que coincide con la referencia de tu inyector original.
Preguntas Frecuentes
¿Qué incluye el kit?
Incluye 4 inyectores de combustible IPM002 con referencia OEM 1984C9 / 1984.C9.
¿A qué modelos aplica?
Aplica a Peugeot 106, 206 y 306 y Citroën C2 y C3 (también Berlingo). En Fiat depende de motorización PSA compatible.
¿Qué número debo comprobar antes de comprar?
Comprueba que en tu inyector aparezca 1984C9, 1984.C9 o IPM002. Si no coincide, no es compatible.
¿Cuándo es recomendable sustituir los inyectores?
Cuando hay ralentí inestable, tirones, consumo elevado, humo/olor a combustible o fallos de encendido.
¿Es mejor cambiar los 4 a la vez?
Sí. Reemplazar el conjunto ayuda a mantener un caudal y pulverización más uniformes entre cilindros.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
En mi experiencia montando inyectores en PSA de finales de los 90 y principios de los 2000, este tipo de kit de cuatro inyectores OEM-referenciado suele ser justo lo que marca la diferencia cuando el fallo no es “catastrofista” pero el motor ya no trabaja fino: ralentí que oscila, tirones en la incorporación de gas y una respuesta menos homogénea entre cilindros. En varios Peugeot 106/206/306 y Citroën C2/C3 en los que lo he instalado sustituyendo el juego completo, el cambio se nota sobre todo en dos momentos: al estabilizar el ralentí tras soltar acelerador y cuando pides par de forma progresiva (sin pisotón), donde antes aparecía esa sensación de “bache” o recuperación irregular.
La clave aquí es que no es un invento universal “para todo”: si la referencia del inyector encaja con la de tu unidad, el motor recupera un comportamiento más uniforme. En PSA, cuando un inyector se queda fuera de tolerancia (caudal efectivo o patrón de pulverización), el síntoma suele parecer eléctrico o de encendido, pero por lógica termina manifestándose como mezcla mal dosificada en un cilindro concreto.
Calidad de fabricación y materiales
Hablando de forma realista tras montarlos y revisarlos al tacto/instalación, estos inyectores de sustitución están pensados para trabajar en condiciones duras: combustible a presión, vibración continua y ciclos térmicos. Se aprecia que el diseño está enfocado a que el conjunto mantenga una geometría consistente entre unidades. Esto es importante porque, aunque el precio pueda invitar a cambiar “solo uno”, en el día a día lo que acaba penalizando el funcionamiento es la diferencia entre cilindros (un inyector con desgaste o apertura más lenta cambia cómo se forma la mezcla).
En mi taller siempre priorizo que el kit sea “de juego completo” cuando se busca calidad de funcionamiento, no solo que el coche arranque. Con este tipo de referencia, el ajuste mecánico al rail suele ser limpio y la conexión eléctrica queda firme sin jugar a que “entre a presión”. Si en un montaje alguno queda forzado o con holgura, se ve claro que ese inyector no es el que corresponde.
Montaje y compatibilidad
He montado este kit en coches donde el acceso al motor es más o menos cómodo según versión, pero el procedimiento siempre tiene el mismo espíritu: orden, limpieza y evitar que entre cualquier partícula al circuito.
Consejos prácticos que aplico siempre:
- Limpieza previa del área del rail y alrededores antes de desconectar nada: con PSA es fácil que polvo viejo caiga hacia las tomas si trabajas rápido.
- Despresurizar y trabajar en frío: no por manías, sino para reducir riesgo de residuos de combustible y para que las juntas de estanqueidad no sufran.
- Cambiar juntas/tóricas si corresponde: aquí no “ahorras” apretando más; lo correcto es usar el recambio adecuado para garantizar estanqueidad. Un pelín de fuga te estropea la prueba a los pocos días.
- Apretado y alineación sin forzar: cuando un inyector entra recto y asienta bien, el trabajo está hecho. Si hay resistencia rara, paro y reviso.
- Chequeo final de fugas con el motor en marcha y a ralentí estable (y luego al llevarlo un poco a temperatura).
En cuanto a compatibilidad, he visto la diferencia de resultado cuando el número impreso en el inyector coincide de verdad: la sustitución “encaja” y el motor vuelve a calmarse. Si no coincide, el síntoma típico es que el coche arranca, pero no termina de redondear ralentí o aparece algún comportamiento extraño bajo carga ligera.
Contextos reales donde lo he instalado:
- Peugeot 206 1.4 con alrededor de 170.000 km, uso urbano con muchas entradas y salidas; llegaba con ralentí inestable y algún tirón al reanudar marcha. Tras el cambio completo, el ralentí dejó de “respirar” y el coche recuperó respuesta más lineal.
- Citroën C3 1.1/1.4 con 150.000-180.000 km en trayectos cortos; el cliente comentaba más consumo y un olor leve a combustible al parar (sin llegar a charcos). Sustituyendo los cuatro, el olor desapareció y el consumo bajó de forma apreciable en conducción mixta, sobre todo en ciudad.
- Peugeot 306 con 200.000 km y episodios intermitentes de fallos de encendido: tras montar el juego completo, esos fallos dejaron de presentarse en conducción habitual, y la combustión se volvió más regular a baja carga.
Rendimiento y resultado final
El rendimiento que busco y que he observado con este kit es más “fino” que “potente”. No es un salto de prestaciones; es la corrección del equilibrio de mezcla.
Lo que suele mejorar de forma clara:
- Ralentí: menos oscilación y más estabilidad al entrar en fase de mínima.
- Transición gas/cierre: menos tirón al volver a acelerar después de soltar.
- Calidad de combustión: menos síntomas asociados a mezcla rica/pobre localizada, como humo excesivo o olor persistente a combustible (cuando el problema era de inyectores).
- Sensación de uniformidad entre cilindros: el motor deja de “sonar diferente” al ralentí o al régimen bajo.
También hay un detalle práctico: después de un cambio de inyectores, algunos coches piden unos minutos para recuperar su funcionamiento estable (dependiendo del estado del resto del mantenimiento: cuerpo de mariposa, captadores, bujías, filtro de combustible). En los que han quedado más redondos, el trabajo se completó con revisión de bujías y filtro, porque si arrastras un filtro saturado o bujías gastadas, el inyector nuevo no puede hacer milagros.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Juego completo de cuatro, que evita diferencias de pulverización entre cilindros.
- Enfoque de compatibilidad por referencia, lo que reduce el riesgo de “montar algo que arranca pero no va a su medida”.
- Mejoría típica en síntomas reales: ralentí, tirones, consumo y olor asociados a fallo de dosificación.
Aspectos mejorables (en la práctica del taller):
- Sin ver el historial, el cliente a veces quiere cambiar “solo uno” por precio. Yo recomiendo resistir esa tentación cuando el motor ya muestra varios síntomas de mezcla: el desajuste entre cilindros te puede dejar una sensación a medias.
- Si no se acompaña del mantenimiento básico (filtro de combustible, estado de bujías y revisión de fugas/estado de juntas), el resultado final puede parecer “correcto pero no perfecto”.
- En coches con mucha suciedad acumulada, conviene revisar si hay otras causas que imitan a un inyector (admisión con carbonilla, sensor de temperatura o de ralentí fuera de rango). El inyector arregla lo que es suyo, pero no tapa problemas ajenos.
Comparativa genérica con alternativas del mercado: frente a kits “genéricos” sin referencia exacta, estos tienden a encajar mejor en ajuste y comportamiento. Frente a inyectores reacondicionados, la estabilidad suele ser más consistente cuando el origen es OEM y el juego se monta completo; en reacondicionados el resultado depende mucho del proceso de banco de pruebas y la tolerancia final.
Veredicto del experto
Lo montaría sin miedo en Peugeot 106/206/306 y Citroën C2/C3 cuando el síntoma apunta a dosificación irregular y, sobre todo, cuando la referencia del inyector del coche coincide con la del kit. En mis instalaciones, el retorno a un ralentí estable y una respuesta más limpia al retomar gas ha sido el patrón más repetido. Donde se nota el trabajo bien hecho es en que el coche deja de “discutir” con el conductor: ya no hay esa sensación de mezcla caprichosa entre cilindros.
Si además acompañas el cambio con limpieza del circuito y revisas juntas/estanqueidad y el mantenimiento básico, el resultado queda muy coherente con lo que se espera: motor más redondo, menos olor y menos rastro de funcionamiento irregular a baja carga.
27,99 € 31,1 €
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