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Hyundai Sensor MAF OEM 28164-2A401 para Accent Getz i20 i30 1.5 CRDi

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Descripción

Sensor MAF Hyundai 28164-2A401 para Accent, Getz, i20 e i30 1.5 CRDi

Sensor MAF Hyundai 28164-2A401 - Accent Getz i20 i30 1.5 CRDi es un medidor de flujo de masa de aire que ayuda a la centralita a calcular la mezcla aire-combustible. En motores diésel CRDi, su lectura influye directamente en el funcionamiento estable y la respuesta al acelerar.

En la práctica, cuando este sensor falla pueden aparecer síntomas como ralentí inestable, consumo más alto o tirones, a menudo acompañado por la luz de check engine. Sustituirlo por una referencia equivalente evita seguir conduciendo con lecturas incorrectas.

Compatibilidad y códigos de referencia

Este repuesto está orientado a vehículos Hyundai con motores diésel CRDi, usando la referencia 28164-2A401 (y se menciona como reemplazo de 28164-2A500). También se indica como equivalente a referencia Bosch 028100273, siempre comprobando el código OEM de tu pieza.

Compatible con modelos como Accent (1.5 CRDi), Getz (1.5 CRDi) y aplicaciones diésel relacionadas según la versión.

Instalación y mantenimiento

La instalación se realiza en el conducto de admisión, normalmente entre el filtro de aire y el colector. Suele ser Plug&Play, sin programación adicional.

Para ayudar a que el MAF dure más, mantén el filtro de aire al día y evita circular con el sistema de admisión especialmente cargado de polvo.

Preguntas Frecuentes

¿Para qué motor es el Sensor MAF Hyundai 28164-2A401?

Está indicado para motores diésel CRDi. No es para versiones gasolina.

¿Es Plug&Play o requiere reprogramación?

Suele funcionar sin programación adicional tras instalarlo.

¿Qué modelos Hyundai cubre?

Se orienta a Accent, Getz, i20 e i30 con variantes diésel CRDi según versión.

¿Qué referencias reemplaza?

Se menciona como reemplazo del OEM 28164-2A401 y también 28164-2A500, además de referencia Bosch 028100273.

¿Cuándo conviene cambiar el MAF?

Cuando hay síntomas como ralentí inestable, consumo elevado, tirones o códigos de avería relacionados con el MAF.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

J
Javier Ruiz Domínguez
Especialista en chasis, suspensión y separadores de rueda para mejorar aplomo, presencia y ajuste visual.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He montado varios caudalimetros (MAF) en Hyundai del segmento B y compacto, y este tipo de sensor de flujo de masa de aire en diésel CRDi siempre juega un papel muy concreto: la centralita necesita una estimacion fiable de la cantidad de aire para calcular inyeccion, sobre todo en transitorios (pisar y soltar) y en regímenes donde el motor no “va por mapa” de forma tan simple. En la practica, cuando el MAF empieza a dar lecturas erraticas, el coche suele notarse más “nervioso” en ralentí y menos fino al acelerar, con tendencia a tironeo bajo carga ligera y, en muchos casos, aparición de testigo de avería.

En los Hyundai que he tocado (Accent y Getz con 1.5 CRDi, y i20/i30 diésel en configuraciones similares), el síntoma típico que me trae el cliente es: ralentí que baila, respuesta algo tarda al acelerar y consumo que se dispara “sin motivo”. Cambiar el MAF correcto suele devolver el comportamiento a una zona mucho más estable, siempre que la admisión esté sana y no haya tomas de aire falsas.

Calidad de fabricación y materiales

Sin poder medir con instrumental de metrología, lo que valoro en un MAF es su comportamiento mecánico y la robustez del conjunto: conector, carcasa, sellado en la unión al conducto y la sensacion al montarlo (holguras, roscas si las hay, y resistencia del cuerpo al manipularlo). En este formato de repuesto para caudalimetro OEM/alternativo equivalente, lo habitual es que el cuerpo del sensor venga con buen acabado superficial y un encaje bastante directo en el conducto, lo que reduce el riesgo de vibraciones o microfugas en el “cableado al aire” y en la interfaz mecánica.

En talleres donde los problemas no son solo del sensor sino también de la instalación, he visto que un MAF puede fallar antes de tiempo si el filtro de aire llega “ya cansado”, si circulas a diario por polvo o si el conducto de admisión está tocado por resecado de bridas y juntas. Por eso, aunque el sensor venga bien construido, su durabilidad real depende mucho del estado de todo lo anterior: filtro y estanqueidad del circuito.

Montaje y compatibilidad

Lo que mas me gusta de este tipo de repuestos es que el montaje suele ser realmente directo: se integra en el conducto de admisión, normalmente entre el filtro de aire y el colector (o el tramo equivalente del sistema CRDi), y el conector llega en el mismo formato para que encaje sin inventos. En mis instalaciones, el “plug&play” se confirma porque no suele requerir ajustes mecánicos raros ni reprogramación para que la centralita lo reconozca y vuelva a trabajar con valores plausibles.

Dicho esto, la compatibilidad hay que comprobarla por referencia OEM equivalente: en Hyundai y en motores 1.5 CRDi es relativamente frecuente que existan variantes por año, normativa y configuración de admisión. Donde he tenido problemas es cuando el sensor “parece encajar” pero el coche termina dando lecturas fuera de rango o mantiene códigos relacionados con flujo de aire. Mi consejo de montaje es siempre el mismo:

  • Antes de quitar el MAF, revisa el estado del conducto y de las uniones (grietas, bridas flojas, juntas reseca).
  • Limpia la zona de asiento sin abrasivos agresivos y sin dejar residuos que puedan aspirarse después.
  • Al instalar, asegúrate de que el sensor queda alineado y que la junta (si la lleva) sella de verdad; no debe quedar “medio apoyado”.

En cuanto a mantenimiento, si trabajas con un coche que hace trayectos de ciudad y polvo (obras cercanas, pistas, carreteras secundarias), el filtro de aire y la limpieza del circuito de admisión marcan la diferencia entre un MAF que aguanta años y uno que empieza a dar guerra relativamente pronto.

Rendimiento y resultado final

Cuando el sensor nuevo es el correcto y no hay fugas en admisión, el resultado suele ser bastante claro. En una de las ultimas veces que lo monté, en un Hyundai i20 1.5 CRDi con unos 170.000 km (uso mixto ciudad-carretera y bastantes arranques en frío), el cliente venia con ralentí irregular y consumo algo alto. Tras sustituir el MAF y verificar que el colector de admisión no tenía tomas de aire, el ralentí volvió a estabilizarse en pocos minutos de funcionamiento y la respuesta al acelerar mejoro en la zona baja, donde antes se notaba un pequeño “vacío” o tiron.

En otro caso, un Getz 1.5 CRDi con más de 200.000 km y conducción diaria por tramo con polvo (entradas y salidas por caminos), el MAF viejo tenía lecturas que no cuadraban con el comportamiento del motor. Tras el cambio, desaparecieron los tirones al salir suave desde parado y el coche dejó de entrar en modo de corrección tan agresivo. El punto clave aquí fue que también se renovó el filtro de aire y se reapretaron bridas en el conducto; cuando solo cambias el sensor pero queda una pequeña fuga, a veces el coche sigue “discutiendo” con la mezcla y la mejora no es tan limpia.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Encaje y sustitucion sencilla, sin historias raras de montaje.
  • Recupera el funcionamiento estable cuando el fallo real era del flujo de aire (y no de una fuga o un filtro saturado).
  • Es una solución directa para eliminar síntomas típicos: ralentí inestable, tirones y consumo fuera de lo normal, con o sin check engine.

Aspectos mejorables (lo que yo vigilaría sí o sí):

  • Verificar el estado de la admisión antes de culpar al MAF: una toma de aire falsa puede imitar síntomas y provocar que el sensor nuevo “no termine de arreglarlo del todo”.
  • No alargar intervalos del filtro: en entornos con polvo, el ensuciamiento del sensor (y la pérdida de coherencia de lectura) es un problema recurrente.
  • Manejo del conector y cables: si el mazo ha sufrido roce, humedad o microcortes, el problema puede persistir aunque el sensor esté bien.

Comparando de forma genérica con alternativas del mercado, los MAF que mejor resultado dan suelen ser los que ofrecen una respuesta consistente y un ajuste correcto en el circuito. Los “muy baratos” a veces encajan pero pueden tener comportamiento menos estable en el rango de bajas cargas, que es donde más se nota en diésel.

Veredicto del experto

Para motores Hyundai diésel CRDi compatibles por referencia, este tipo de MAF equivalente es una reparación sensata y normalmente efectiva cuando el caudalimetro está fuera de rango. Yo lo recomendaría como intervención principal cuando el coche muestra ralentí inestable, tirones y consumo elevado, especialmente si la diagnosis apunta a lecturas de masa de aire anómalas. Eso sí: si no revisas juntas, bridas, el filtro y posibles fugas en admisión, la probabilidad de que el resultado sea “a medias” sube mucho. Con instalación cuidada, el comportamiento vuelve a ser el de un motor que calcula bien aire y, por tanto, inyección acorde.

Publicado: 4 de julio de 2026

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