Descripción
CaracterísticaDetalle
MaterialTela Oxford 210D
ColorNegro
Potencia a juego15 HP
Dimensiones52 × 27 × 32 cm (largo × ancho × alto)
Sistema de ajusteCuerda elástica cosida en el dobladillo inferior
InstalaciónManual, sin herramientas
ProtecciónImpermeable, antipolvo, antisol
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
Llevo años montando y probando accesorios de protección para mecánica, tanto en coche como en equipos auxiliares, y las fundas de motor fueraborda son uno de esos productos donde el precio bajo engaña: parece lo mismo que una funda de gama alta hasta que llega el primer invierno en la costa. Esta funda está pensada para propulsores de 15 CV, con unas medidas de 52 × 27 × 32 cm, tejido Oxford 210D en negro, ajuste mediante cuerda elástica cosida en el dobladillo inferior y colocación manual sin herramienta alguna.
La he utilizado en tres escenarios distintos: una neumática de 4,20 m con un 15 CV de cuatro tiempos amarrada en pantalán durante la temporada de abril a octubre, un motor de las mismas características guardado en nave cerrada todo el año y un grupo de bombeo con motor de cilindrada equivalente que paso meses parado. Con ese recorrido puedo decir con criterio dónde cumple y dónde se queda corta.
Calidad de fabricación y materiales
El Oxford 210D es un tejido de poliéster con ligamento tipo panamá y un hilo relativamente fino. El número hace referencia a la densidad del hilo, no a la resistencia final del conjunto, así que conviene no confundirlo con una garantía absoluta: dentro de las lonas técnicas, 210D se sitúa en la franja ligera, por debajo de las 300D, 420D o 600D habituales en fundas de gama superior. En la mano se nota fina y flexible, con un tacto algo crujiente en la cara exterior, señal de un acabado hidrófugo aplicado sobre la fibra, y un reverso con recubrimiento que evita que el agua atraviese por capilaridad mientras la capa esté intacta.
Las costuras están bien alineadas y sin hilos sueltos, pero son costuras convencionales, sin termosellado ni cinta de sellado en el interior. Es el punto débil clásico de este segmento: por donde entra el agua en una lluvia persistente es precisamente por la aguja. La cuerda elástica va cosida dentro del dobladillo, con un canal continuo y sin cortes visibles, y en mis unidades no se ha desplazado ni ha asomado por ningún tramo después de dos temporadas.
El color negro tiene una lectura doble. Disimula manchas de aceite, salitre y polvo, y estéticamente queda discreto sobre cualquier carenado. A cambio, absorbe radiación y eleva la temperatura bajo la lona en días de sol fuerte, lo que favorece la condensación cuando baja la temperatura nocturna.
Montaje y compatibilidad
La instalación es de un minuto largo, sin herramientas. Se presenta la funda desde arriba, se acomoda sobre el carenado y se tensa el elástico hacia el interior del faldón. Encaja bien en motores de 15 CV de dos y cuatro tiempos, aunque conviene medir antes el carenado: los cuatro tiempos con arranque eléctrico tienen tapas más voluminosas y algunos modelos de perfil alto van justos de altura. Como referencia práctica, yo tomo la anchura máxima del carenado, la altura desde la base de la caña hasta la parte superior de la tapa y el fondo de la cuba, y dejo entre dos y tres centímetros de margen por lado para que el elástico trabaje sin forzar.
También la he usado sobre grupos auxiliares y pequeños generadores con motor de potencia similar. Ahí el ajuste funciona igual de bien, pero el elástico no encuentra puntos donde agarrarse, así que añado una cincha elástica con ganchos alrededor del bastidor.
Tres consejos que ahorran disgustos: no colocar la funda con el motor caliente, porque el calor residual degrada el recubrimiento interior; comprobar que el faldón no roce la palanca de cambio ni los cables de mando, ya que el roce continuo es lo primero que rompe el tejido; y si se transporta en remolque, reforzar con una cincha por debajo, porque a velocidad de carretera el aire levanta la falda y la funda acaba aleteando.
Rendimiento y resultado final
En el pantalán, con exposición directa a sol y salpicaduras de abril a octubre, el resultado fue el esperado: cero polvo, cero hojas en la cuba, sin agua acumulada y sin decoloración apreciable del carenado ni de las pegatinas. En el motor guardado en nave, la capa de polvo tras meses parado era prácticamente inexistente y la tapa mantuvo el brillo original.
Donde aparecen los límites es en la intemperie continua. En una racha de lluvia persistente con noches frías detecté humedad bajo la lona, fruto de la condensación y de la falta de ventilación, no de una entrada franca de agua. Lo resolví levantando la funda cada dos semanas para orear el motor. Es un mantenimiento mínimo, pero imprescindible si el motor vive fuera todo el año.
En cuanto a durabilidad, tras dos temporadas completas de sol mediterráneo el tejido ha perdido algo de flexibilidad y el negro se ha apagado ligeramente; el elástico, en cambio, mantiene la tensión. Frente a alternativas del mercado, las fundas de 300D a 600D con costuras selladas y respiraderos aguantan más años y cuestan bastante más, mientras que las lonas de PVC protegen mejor del roce pero son rígidas, pesadas, abultan mucho al plegarlas y retienen peor la humedad.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Fortalezas
Relación peso-protección muy favorable: se pliega compacta y se guarda en cualquier cofre.
Colocación y retirada rápidas, sin herramientas ni instrucciones complejas.
Ajuste elástico bien resuelto, sin desplazamientos del cordón.
Cubre con eficacia polvo, hojas, salpicaduras y radiación solar directa.
Acabado discreto y fácil de limpiar.
Aspectos mejorables
Costuras sin sellar: el agua acaba filtrando en lluvia sostenida.
Ausencia de ventanas de ventilación, lo que obliga a orear periódicamente.
Un solo punto de sujeción; no incluye cincha inferior ni ojales de refuerzo.
El negro eleva la temperatura interna y acelera la condensación.
El tejido ligero no está pensado para invernada permanente a la intemperie en zona costera.
Mantenimiento y conservación
Lavado a mano con agua tibia y jabón neutro, secado a la sombra y nunca en lavadora, secadora ni con disolventes. Guardar siempre seca y plegada, evitando doblarla sobre las mismas líneas cada vez. Revisar cada temporada los puntos de roce y renovar el tratamiento hidrófugo con un espray específico para textiles técnicos, que devuelve la repelencia y alarga bastante la vida útil del tejido.
Veredicto del experto
Es una funda honesta para lo que cuesta y para el uso al que está orientada: protección estacional, transporte y almacenamiento en interior o en zonas poco expuestas. Cumple sin sorpresas en motores de 15 CV, se pone y se quita en segundos y no da problemas mientras se le preste un mínimo de atención. No la recomendaría como solución definitiva para un motor que pasa todo el año a la intemperie en la costa, porque el tejido de 210D y las costuras sin sellar acabarán pasando factura antes de lo deseable. En ese caso merece la pena subir a una lona más densa con costuras selladas y ventilación. Para quien busca algo ligero, económico y práctico, es una compra sensata.
4,29 € 4,69 €
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