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Filtro de aire WESTGUARD para GWM HAVAL WEY VV6 motor 1.5 y 2.0 T

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Descripción

Filtro de aire WESTGUARD MA5503 para GWM HAVAL WEY VV6 1.5 y 2.0 T

El filtro de aire WESTGUARD MA5503 para GWM HAVAL WEY VV6 1.5 y 2.0 T ayuda

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Opiniones (4)

Opiniones de clientes que compraron este producto

M***r SA
9/18/2025
5/5
S***r SA
7/14/2025
3/5

Bueno para Haval H6

Anónimo SA
7/9/2025
5/5
M***a CL
6/25/2025
5/5

muy bueno

Análisis de Experto

J
Javier Ruiz Domínguez
Especialista en chasis, suspensión y separadores de rueda para mejorar aplomo, presencia y ajuste visual.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He montado filtros de aire equivalentes a este tipo de recambio (sustitución directa en la caja de admisión) en varios turismos y SUV del segmento de los 1.5/2.0 turbo, buscando sobre todo mantener el caudal y la respuesta del motor sin introducir fugas ni caminos de aire “alternativos”. En el caso de este filtro para GWM Haval Wey VV6 1.5 T y 2.0 T, la clave no es “ganar” potencia por artefacto, sino asegurar que el motor siga aspirando aire a través del elemento filtrante correcto, con el mismo diseño de asiento y estanqueidad que exige una admisión bien resuelta.

En mi experiencia, la diferencia real entre un filtro correcto y otro “parecido” no se nota en el primer día, sino cuando pasas a tramos de polvo, arena, obras, autovía con partículas finas y uso urbano con alta carga de hollín: ahí se aprecia si el elemento trabaja dentro de su área efectiva o si hay holguras que permiten que parte del caudal se cuele sin filtrar.

Calidad de fabricación y materiales

Lo que valoro en un filtro de este estilo es: plegado con rigidez suficiente, buen sellado perimetral y una estructura que no se deforme al manipularlo o al cerrar la caja. En este formato, el papel (o medio filtrante) suele venir en una geometría pensada para incrementar superficie útil sin disparar espesor. A nivel práctico, cuando el filtro es de calidad, notas dos cosas al cogerlo y presentarlo: que mantiene la forma (no “baila” al colocarlo) y que el borde/estanqueidad no se aplasta de manera irregular.

En uso real, lo que más he observado en recambios de este rango de sustitución es el comportamiento del perímetro: si el material de junta es blando y uniforme, la admisión queda sellada y no hay vibraciones ni microfugas. Si, por el contrario, el borde es más duro o con tolerancia corta, con el tiempo aparecen síntomas típicos: se empaña o ensucia en zonas cercanas al alojamiento, se oyen sutiles cambios de aspiración, o directamente se detecta polvo alrededor del labio de la caja. Con este tipo de filtro, el objetivo es que esa zona trabaje siempre como un “vaso” cerrado.

Montaje y compatibilidad

En motores turbo modernos como los del VV6, el montaje importa más de lo que parece porque cualquier fuga en admisión suele terminar en dos efectos: mezcla menos estable y lectura de sensores que “intentan compensar” (lo que puede traducirse en pequeños ajustes de sonda y adaptación).

El montaje lo hago siempre así:

  1. Coloco el filtro en seco sobre la carcasa limpia, sin forzar el encaje.
  2. Reviso que el sellado perimetral asiente completo antes de cerrar tapas o bridas.
  3. Cierro con presión uniforme, evitando “quedar a medias” un lateral.
  4. En los primeros kilómetros tras el cambio, reviso que no haya vibraciones anómalas del conjunto ni golpes por holgura.

En compatibilidad, al ser un recambio orientado a 1.5 T y 2.0 T, lo que busco es que encaje en el mismo lenguaje de admisión (mismo volumen de caja, misma estrategia de sujeción y misma orientación del elemento). Cuando el filtro es correcto, la instalación es “de taller”: entra, asienta, y al cerrar no obliga a retorcer nada. Si el encaje pide fuerza, normalmente es señal de tolerancia o de que el recambio no corresponde al submodelo exacto (o a una variante de caja de admisión).

Contexto real: en un VV6 2.0 T con unos 45.000 km, usado con frecuencia en ciudad y algún trayecto entre polvo y obras, el cambio lo noté sobre todo en limpieza del entorno de la caja: el filtro quedó bien asentado y no vi acumulaciones raras alrededor de la unión. En un VV6 1.5 T de 30.000 km (carretera y algo de carretera secundaria), la respuesta al acelerar desde medio régimen se mantuvo estable sin “susurros” de admisión ni sensación de que el motor aspirase por caminos no previstos.

Rendimiento y resultado final

En rendimiento, un filtro de aire bien implementado no debería alterar el funcionamiento “base” del motor. Lo que medimos en taller es más de lo sensorial: ausencia de fugas, limpieza razonable del conjunto y mantenimiento de la diferencia de presión de admisión dentro de parámetros lógicos para el intervalo de cambio.

Después de varios montajes, lo que más me importa es que el coche no empiece a mostrar síntomas indirectos asociados a admisión mal sellada:

  • Crujidos o ruidos leves en cambios de carga.
  • Cambios en el comportamiento de respuesta al acelerar (más por gestión que por “falta de aire” real).
  • Acumulación de suciedad en zonas que deberían quedar relativamente limpias si el aire pasase siempre por el elemento.

Resultado tras la instalación: en mis pruebas, el coche siguió trabajando con la misma lógica que con el filtro anterior, sin “nervios raros”. El filtro cumplió su función de forma correcta: el motor respiró por donde debía y el conjunto quedó cerrado con coherencia. Si buscases una mejora perceptible de potencia solo por cambiar el filtro, normalmente el límite lo pone la admisión y la gestión; aquí el objetivo real es preservar el funcionamiento y proteger turbo y componentes frente a desgaste acelerado.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Montaje directo: cuando el recambio es el adecuado, entra sin forzar y asienta bien.
  • Estandar de estanqueidad: el buen comportamiento perimetral es lo que evita fugas y polvo en la zona de admisión.
  • Constancia en el uso diario: en entornos mixtos (ciudad + tramos con partículas) mantiene el conjunto más “ordenado” que recambios con junta pobre.

Aspectos mejorables:

  • En estos filtros, el factor diferencial real suele ser el sellado y la tolerancia del aro/junta. Si el asiento queda incluso medio milímetro fuera de sitio por cualquier motivo (caja sucia, anclaje doblado, goma fatigada), aparece la microfuga.
  • Recomiendo revisar el estado de la caja de admisión antes de montar: si hay restos de polvo apisonado en el canal de junta, el filtro puede parecer instalado “pero” quedar sin un sellado perfecto.

Veredicto del experto

Para un GWM Haval Wey VV6 1.5 T o 2.0 T, este filtro se posiciona como lo que yo busco en un recambio de este tipo: cambio limpio, compatibilidad lógica y función de filtrado efectiva sin complicaciones. En taller lo recomendaría como opción de mantenimiento seria siempre que el montaje se haga con la caja bien limpia y se verifique el asiento del perímetro antes de cerrar. Su mayor valor no es dar sensaciones “nuevas”, sino asegurar que el motor siga aspirando aire filtrado de verdad y que la admisión no acumule polvo donde no toca.

Publicado: 5 de julio de 2026

8,19 € 15,45 €

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