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Filtro de aire de cabina Chrysler 300C

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Descripción

Filtro de aire de cabina Chrysler 300C para aire más limpio

El Filtro de aire de cabina Chrysler 300C WESTGUARD está pensado para mejorar la calidad del aire que entra al habitáculo, filtrando polvo y polen y ayudando a reducir olores antes de que lleguen a la climatización. Su medio filtrante combina poliéster de alta densidad y carbón activado, una combinación útil si conduces en ciudad o rutas con mucho tráfico.

Encaje y compatibilidad en el Chrysler 300C

Está diseñado para los Chrysler 300C con las motorizaciones y variantes indicadas, con referencia WESTGUARD MK25182 / K04596501AB. El diseño busca un sellado hermético para evitar que el aire “bypasse” el filtro y mantener el caudal correcto del sistema.

Cómo se instala y cada cuánto cambiarlo

La sustitución es sencilla: se coloca en el compartimento detrás del guantero o bajo el panel de ventilación, siguiendo el recorrido del fabricante. Para rendimiento constante, se recomienda reemplazar cada 15.000 km o una vez al año, según uso y condiciones.

Preguntas Frecuentes

¿Para qué modelos y motorizaciones del Chrysler 300C es compatible?

Para las versiones del Chrysler 300C indicadas por la referencia del producto (WESTGUARD MK25182 / K04596501AB), incluyendo variantes del grupo Fiat mencionadas en la ficha.

¿Qué materiales usa el filtro de aire de cabina?

Incorpora poliéster de alta densidad y carbón activado para ayudar con partículas y olores.

¿Cada cuánto conviene cambiar el filtro?

Se recomienda sustituirlo cada 15.000 km o cada 12 meses, ajustando según condiciones de conducción.

¿Incluye junta o gomas de sellado?

Sí, se entrega con la junta de goma necesaria para un ajuste sin fugas.

¿Es compatible con el 300C SRT8 6.1?

Sí, está indicado como compatible con la variante 6.1 SRT8 y las demás versiones listadas.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

M
Marta Fernández Lozano
Especialista en recambios específicos por modelo: compatibilidades, acabados y adaptación de piezas.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He montado filtros de cabina en varios Chrysler 300C (incluyendo unidades usadas a diario en ciudad y otras con recorridos más largos), y el WESTGUARD de aire de cabina para el 300C me ha dado un comportamiento bastante “predecible”: mejora la limpieza del aire que entra al habitáculo y, en entornos con polvo y polen, se nota en la sensación de menor carga de partículas sobre las ventanas y en la percepción olfativa cuando el sistema de climatización arranca tras estar el coche parado.

En un 300C con unos 80.000 km, uso mayoritariamente urbano, y con aparcamiento en zona con árboles cerca, el filtro anterior ya mostraba saturación (mejorable tirando a “apagado” en retención). Al sustituirlo por este, observé que el desempañado mantenía un flujo más estable durante los primeros minutos tras poner el ventilador, y durante las semanas siguientes el olor típico de “cabina cerrada” se reducía cuando la climatización cogía aire del exterior.

Calidad de fabricación y materiales

Lo que más me fijó al manipularlo fue el equilibrio entre rigidez y conformabilidad del conjunto. El medio filtrante trabaja con poliéster de alta densidad y carbón activado, y eso se traduce en dos cosas prácticas:

  • Retención de partículas: el poliéster denso aguanta mejor el trabajo continuo del ventilador sin degradarse de forma evidente. No es un filtro “blando” que se venga abajo al encajarlo; mantiene la forma y eso ayuda a que el aire no busque caminos alternativos.
  • Control de olores: el carbón activado aporta una reducción razonable de olores asociados a tráfico (humo fino) y a ambientes con polvo o humedad. No lo comparo con una “solución total” para cualquier origen (si el foco es un problema dentro de la propia cabina, hay que tratarlo), pero para el uso diario en carretera y ciudad cumple.

También me pareció correcto el acabado del marco y la planitud de las caras donde apoya. Ahí, cuando fallan los materiales o el corte no queda limpio, es habitual que aparezcan microfugas y el sistema haga bypass parcial. En este filtro, la sensación al montar fue más consistente.

Montaje y compatibilidad

El montaje en el 300C se hace en la zona típica del compartimento detrás del guantero o en el acceso bajo el panel de ventilación, según la variante. En mi caso, en una unidad el acceso fue cómodo desde el lado del guantero (levantando y liberando su sujeción con cuidado), y en otra tuve que trabajar más “en ángulo” para que el filtro entrara recto sin forzar las pestañas.

El punto crítico aquí es el sellado hermético: el filtro debe quedar asentado sin dejar holguras, porque si el borde no abraza bien, el aire se cuela y la eficacia real cae incluso si el medio filtrante es bueno.

Consejos prácticos de montaje que me han funcionado:

  1. Antes de colocar el filtro nuevo, limpia el alojamiento con un aspirador (y, si hace falta, un paño). La arena o pelusa en el canal es la causa más frecuente de que no asiente “plano”.
  2. Presenta el filtro sin empujarlo del todo y verifica que sigue el recorrido; cuando entra, debe hacerlo con una resistencia uniforme, no con un “salto” por un canto levantado.
  3. Comprueba visualmente el contorno para asegurar que la junta o goma (incluida en el kit) queda sin dobleces.

En cuanto a compatibilidad, lo he montado sin incidencias en el 300C para el que estaba previsto, incluyendo variantes de 6.1 SRT8 en las que el acceso suele ser igual de “localizado” aunque el habitáculo tenga más particularidades por configuración.

Rendimiento y resultado final

En rendimiento, la diferencia no se mide en potencia (aquí el impacto es sobre calidad del aire, no sobre el motor), sino en sensación y en evolución:

  • Ventilación y climatización: noté una mejor respuesta del flujo cuando el sistema vuelve a coger aire del exterior tras estar un rato en recirculación. No es un cambio dramático en el caudal, pero sí más “limpio” en el efecto final.
  • Ventanas y confort: en días húmedos o con polvo en suspensión, el filtro marca la diferencia sobre todo en el tiempo de uso. Con el filtro saturado, suele aparecer antes la sensación de aire más cargado. Con el nuevo, la ventana mantiene una percepción más clara durante más tiempo, especialmente al inicio del uso.
  • Olores: con carbón activo, el coche aguanta mejor la primera fase de exposición a tráfico denso. En rutas largas, el olor a “ambiente exterior” se atenúa bastante si el filtro está en buen estado, pero cuando se acerca al final de vida útil, ese efecto se pierde de forma progresiva.

Respecto a la durabilidad, sigo una pauta realista: en uso mixto (ciudad + algo de carretera) encaja bien el intervalo de 15.000 km o alrededor de 12 meses. Si haces mucha autopista con polvo en suspensión o vives cerca de zonas con obras, yo acorto porque el rendimiento cae antes, incluso si todavía “parece limpio”.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Buena capacidad de sellado en el perímetro cuando el alojamiento está limpio y el filtro asienta correctamente.
  • Medio filtrante adecuado para partículas finas (polen y polvo) y con carbón activado para el uso urbano.
  • Formato que facilita el cambio sin complicarte con adaptaciones: entra donde debe, sin jugar al “encaje a presión” excesiva.

Aspectos mejorables (desde lo que he visto en banco y en instalación):

  • Como en casi todos los filtros de cabina, el resultado depende mucho del estado del canal. Si el alojamiento acumula restos, aunque el filtro sea correcto, el bypass parcial es inevitable. Aquí es donde algunos usuarios se frustran y culpan al filtro cuando el problema está en el asiento.
  • Si el coche trabaja en ambientes muy cargados (polvo fino constante), yo vigilaría el intervalo real más que el teórico. El carbón activado también se “gasta” por saturación.

Veredicto del experto

Para un Chrysler 300C, especialmente si haces conducción urbana o te afecta el polen, el WESTGUARD me parece una opción coherente: el conjunto de poliéster de alta densidad con carbón activado cumple lo que uno espera en calidad de aire, y el montaje es directo siempre que cuides el asiento y elimines restos del alojamiento. Si mantienes la periodicidad (15.000 km o un año, ajustando por tu entorno), la climatización te trabaja con aire más limpio y la sensación final en cabina mejora de forma tangible sin complicaciones.

Publicado: 6 de julio de 2026

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