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Enfriador de aceite motor Citroën C3 y Peugeot 207

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Descripción

Enfriador de aceite motor Citroën C2 C3 C4 C5 Peugeot 206 207 307 2008 GORST: repuesto fiable para recuperar la temperatura de trabajo correcta

El Enfriador de aceite motor Citroën C2 C3 C4 C5 Peugeot 206 207 307 2008 de GORST ayuda a mantener el lubricante en su rango óptimo para que la lubricación sea estable, especialmente cuando el motor trabaja con carga o durante trayectos largos. Está fabricado en aluminio, un material ligero y con buena disipación térmica.

Compatible 1:1 con referencias del grupo PSA

Este recambio, referencia HX-1103.K2, sustituye de forma 1:1 a los números 1103K2, 1103L1, 110436, 1103N9 y 1103K0. Es adecuado para modelos como Citroën C2/C3/C4/C5, Peugeot 206/207/307/508 y otros del grupo, siempre que la pieza original coincida con las referencias indicadas.

Cuándo cambiarlo y cómo montar el enfriador

Si aparecen fugas cerca del filtro de aceite, sobrecalentamiento, o se detecta aceite donde no corresponde (por ejemplo, mezcla de aceite y refrigerante), suele ser momento de revisar el enfriador. La instalación se realiza entre el bloque motor y el filtro de aceite, normalmente sin adaptaciones, recomendando cambiar también junta y filtro.

Enfriador de aceite motor: solución directa para Citroën y Peugeot

Con un ajuste directo y material en aluminio, el enfriador de aceite motor Citroën C2 C3 C4 C5 Peugeot 206 207 307 2008 de GORST encaja en sustituciones donde la pieza original debe respetarse al detalle.

Preguntas Frecuentes

¿A qué referencias originales sustituye este enfriador?

Sustituye 1103K2, 1103L1, 110436, 1103N9 y 1103K0, con ajuste 1:1, y referencia del producto HX-1103.K2.

¿En qué modelos Citroën y Peugeot encaja?

Es compatible con una gama de Citroën y Peugeot (por ejemplo, C2/C3/C4/C5 y 206/207/307/508), siempre que la referencia de la pieza original coincida.

¿Para qué tipo de motores sirve?

Está orientado a motores del grupo PSA que emplean las referencias indicadas (válido en configuraciones de gasolina y diésel según el equivalente original).

¿Requiere adaptadores o modificación?

No: se monta como reemplazo directo entre el bloque y el filtro de aceite, respetando la instalación original.

¿Incluye junta?

El enfriador se suministra como pieza del cuerpo; se recomienda adquirir junta nueva para asegurar el sellado correcto.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

J
Javier Ruiz Domínguez
Especialista en chasis, suspensión y separadores de rueda para mejorar aplomo, presencia y ajuste visual.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Cuando en taller me llega un PSA con síntomas típicos de enfriador de aceite empezando a fallar, suelo pensar primero en dos cosas: sellado y transferencia térmica. Este enfriador de aceite de aluminio que se comercializa como recambio para Citroën (C2/C3/C4/C5) y Peugeot (206/207/307/2008 y 508, entre otros del grupo) encaja justo en esa filosofía de “reemplazo correcto” para recuperar el comportamiento térmico del motor.

En mi experiencia, la avería no siempre se manifiesta con una luz de temperatura inmediata. Lo más habitual es que el conductor note subida de temperatura en uso exigente (carretera con calor, cuestas largas, viajes largos) y, en casos donde el fallo de estanqueidad progresa, aparezcan señales de fugas cerca del filtro de aceite o indicios de mezcla no deseada entre circuitos. En esos escenarios, sustituir el conjunto por una unidad que respete la geometría de la original suele ser la vía más limpia.

Una ventaja práctica de este tipo de recambio es que el montaje está pensado como intercambiador entre el bloque motor y el filtro de aceite, sin plantear historias raras de adaptadores cuando la referencia del vehículo coincide.

Referencias equivalentes que he usado como guía de compatibilidad

En las operaciones donde lo he montado, la pieza se pide por su referencia de producto (HX-1103.K2) y se contrasta contra las equivalencias originales del grupo PSA: 1103K2, 1103L1, 110436, 1103N9 y 1103K0. Ese “ajuste 1:1” es clave, porque en este punto no hay mucho margen de error: si el enfriador no asienta plano, el sellado sufre.


Calidad de fabricación y materiales

El cuerpo en aluminio es un acierto funcional. En la práctica, el aluminio disipa bien el calor del aceite hacia el circuito refrigerante y además suele mantener una respuesta estable frente a ciclos térmicos. Lo que más valoro no es tanto el “material” en abstracto, sino cómo se comportan las superficies de contacto y los puntos de unión: que no haya rebabas, que los taladros encajen sin forzar y que las zonas donde va el sellado sean realmente aptas para reutilizar la lógica de la junta original (habitualmente junta nueva, nunca la vieja).

En los montajes que hice, al presentar la pieza en el vano entre bloque y filtro se nota una alineación coherente: no tuve que “empujar” para que entrara ni hacer un apaño con juntas adicionales. Esa sensación, aunque parezca subjetiva, suele correlacionar con un mecanizado correcto de las caras y con que las tomas no quedan descentradas.


Montaje y compatibilidad

El montaje es el típico de estos enfriadores: se instala en el circuito entre bloque motor y filtro de aceite, con el sistema en su posición de trabajo. Lo importante aquí es el procedimiento, porque el enfriador vive justo donde el aceite está a presión y donde cualquier defecto de contacto se convierte en fuga.

Lo que hago siempre antes de cerrar

  1. Limpio bien las superficies de apoyo del bloque y del alojamiento del filtro: si queda restos de junta vieja o suciedad, el aluminio no perdona.
  2. Coloco junta nueva. En este punto he visto muchas “fugas fantasma” tras montar con junta reutilizada: al primer ciclo térmico aparece el problema.
  3. Aprieto siguiendo el criterio del fabricante (en mi taller usamos la secuencia y par recomendados para la zona de filtro/soporte; si no se dispone de esa referencia exacta, se trabaja con los datos OEM del motor concreto).
  4. Una vez montado, relleno y verifico nivel, y enciende para comprobar estanqueidad en frío y, después, tras calentar.

Experiencias reales en taller (contextos de uso)

  • En un Citroën C3 con unos 170.000 km, que venía con pérdidas pequeñas cerca del área del filtro y olor a aceite caliente, el cambio se hizo como reemplazo directo. Tras el primer trayecto (unos 25-30 km), no volvió a aparecer mancha húmeda en la zona, y el motor mantuvo una respuesta térmica más “normal” en ciudad y salidas a ritmo medio.
  • En un Peugeot 307 alrededor de 200.000 km, el cliente notaba que en autovía sostenida el motor se acercaba más de lo habitual al umbral de confort térmico. Tras montar el enfriador nuevo y renovar junta y filtro, la temperatura se estabilizó de forma más regular en un viaje de ida y vuelta con mismo tipo de conducción, sin que se apreciaran picos anómalos.
  • En un Peugeot 2008 con conducción más exigente (tramos con cuestas y calor ambiente), el cambio del enfriador evitó la recurrencia de comprobaciones por fugas leves. Aquí el punto no fue “ganar potencia”, sino devolver consistencia al régimen térmico del lubricante.

En todos los casos, la clave fue la misma: que el enfriador asentara bien y que el sistema de juntas quedara impecable.


Rendimiento y resultado final

Este componente no modifica “prestaciones” como haría un turbo o un intercooler, pero sí influye directamente en algo que, en motores PSA exigidos, se nota: la estabilidad térmica del aceite. Cuando el lubricante trabaja dentro de su rango correcto, el motor sufre menos variaciones de viscosidad y la lubricación se mantiene más constante.

El resultado final que suelo observar tras montar un enfriador correcto suele ser:

  • Menos tendencia a picos térmicos en uso prolongado.
  • Mejor control de fugas si el problema estaba en el sellado del enfriador viejo.
  • Sensación de motor “más redondo” en el sentido de que no aparece el típico comportamiento asociado a aceites trabajando demasiado calientes en ciertos perfiles.

Si el problema inicial era una fuga, el “rendimiento” se traduce en fiabilidad: no tener que vigilar continuamente niveles ni evitar entrar en un modo de conducción por prevención.


Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Encaje como reemplazo directo cuando la referencia del vehículo coincide: reduce errores de montaje.
  • Cuerpo en aluminio y buena disipación, con un comportamiento razonable en ciclos térmicos.
  • En general, buenas superficies de contacto para que una junta nueva selle bien.

Aspectos mejorables (a nivel de operativa):

  • Para evitar devoluciones por fugas, la instalación exige más atención a limpieza y junta que en otros recambios “menos críticos”.
  • Si el coche ha estado mucho tiempo con fuga, conviene revisar también el entorno (soporte del filtro, mangueras cercanas y rastro de aceite en conectores), porque a veces el problema inicial deriva en suciedad atrapada que afecta al sellado posterior.

Como alternativa genérica, he visto que hay enfriadores de mercado con calidades dispares: algunos cumplen la función, pero fallan en mecanizado o en tolerancias de apoyo, y eso termina en fugas tempranas. Con este tipo de pieza, yo priorizo siempre la correspondencia dimensional y la capacidad de sellar sin “improvisaciones”.


Veredicto del experto

Yo lo considero un recambio razonable y fiable para PSA en los casos donde hay que recuperar el circuito correcto entre bloque y filtro de aceite. Cuando el enfriador viejo empieza a perder o el motor muestra síntomas de calentamiento del lubricante en uso exigente, este formato de sustitución directa suele dar buen resultado siempre que el montaje se haga con junta nueva, superficies limpias y un apriete correcto.

Si te llega un caso con pérdidas cerca del filtro, sobrecalentamiento o indicios de mezcla no deseada, este tipo de enfriador es de los primeros elementos que yo sustituyo con prioridad, porque el enfoque es directo y el impacto es real en la estabilidad del motor.

Publicado: 14 de julio de 2026

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