Descripción
Placa de disco de fricción de embrague de 8 piezas para Kawasaki KDX200 1995-2006 KDX220 KDX220R 1997-2005
La placa de disco de fricción de embrague de 8 piezas para Kawasaki KDX200 1995-2006 KDX220 KDX220R 1997-2005 está pensada para recuperar un embrague que empieza a patinar o a perder suavidad. Este kit sustituye las láminas de fricción para mejorar el acople del conjunto, algo especialmente útil si tu uso es mixto: salidas de tierra, trial suave o rutas con cambios frecuentes.
Este paquete incluye 1 juego con 8 piezas, apto para los modelos indicados: Kawasaki KDX200 (1995-2006) y Kawasaki KDX220 / KDX220R (1997-2005). Al ser un artículo 100% nuevo, permite una instalación con componentes frescos y sin desgaste acumulado.
El material especificado es base nanopapel, una formulación orientada al comportamiento de fricción dentro del embrague. En la práctica, suele sentirse en un tacto más consistente al salir desde parado y en una respuesta más uniforme al volver a retomar aceleración.
Recomendaciones de instalación y mantenimiento
- Cambia las placas siguiendo el procedimiento del fabricante y revisa el estado del resto de componentes del embrague.
- Limpia superficies de contacto antes del montaje y evita contaminar las láminas.
- Si aparece vibración o deslizamiento tras el cambio, revisa el ajuste y el apriete según manual.
Preguntas Frecuentes
¿Para qué motos es compatible esta placa de fricción?
Es compatible con Kawasaki KDX200 (1995-2006) y Kawasaki KDX220 / KDX220R (1997-2005).
¿Cuántas piezas incluye el juego?
Incluye 8 placas de fricción en un solo juego.
¿De qué material está hecha?
Indica base nanopapel como material de las placas.
¿Es un repuesto nuevo?
Sí, la condición del artículo es 100% nuevo.
¿Puedo usarlo si solo quiero cambiar una placa?
El producto se vende como juego de 8 piezas; lo recomendable es mantener el conjunto en condiciones homogéneas siguiendo el criterio de reparación del fabricante.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
He montado varias veces kits de laminas de fricción para embragues en Kawasaki KDX (200/220) cuando el conjunto empieza a dar señales claras: patinamiento a plena carga, una salida desde parado menos “firme” y, en algunos casos, que el tacto al retomar gas se vuelve algo irregular. En este tipo de reparación, lo importante no es solo “que vuelva a enganchar”, sino que el acople quede homogéneo entre placas para que el embrague trabaje de forma progresiva y repetible.
Este juego de 8 placas es justo el formato que suelo buscar para mantener el paquete de embrague equilibrado. En motos de enduro como la KDX, donde mezclas tramos de tierra, recorridos con detenciones frecuentes y cambios de ritmo, la fricción sufre más que en uso asfáltico. Cuando el embrague pierde suavidad o empieza a deslizar, cambiar placas es una intervención bastante directa que suele devolver mucho “orden” al comportamiento del motor, siempre que el resto del conjunto (resortes, discos de acero y presión) esté en buen estado.
Calidad de fabricación y materiales
El material indicado como base nanopapel es un punto clave porque, en la práctica, este tipo de bases tiende a ofrecer un comportamiento de fricción más consistente dentro de rangos de trabajo donde el embrague está constantemente entrando y saliendo (arranques, maniobras lentas, subidas, etc.). Yo lo noto especialmente en la reconexión: al soltar gas y volver a acelerar, el acople tiende a sentirse más “plano”, sin picos raros.
Ahora bien, en embragues de enduro hay un detalle que siempre recalco: las placas funcionan bien cuando el paquete trabaja limpio y seco de contaminantes. Si entra aceite o si hay grasa o suciedad en las superficies de contacto, el embrague puede deslizar aunque las placas sean nuevas. Por eso, más allá del material, valoro mucho la calidad del acabado superficial: que no haya rebabas, que la geometría sea uniforme y que no presente puntos de “tensión” al colocar el paquete.
En lo que respecta al conjunto de 8 piezas, normalmente estas reparaciones se hacen buscando un comportamiento uniforme. Si por cualquier motivo algunas láminas se montan “torcidas” o quedan mal alineadas con los discos de acero, el embrague puede empezar a vibrar o a enganchar antes de lo esperado. Con este tipo de kit, la clave está en que todas las placas se traten como un conjunto homogéneo, no como piezas sueltas “para salir del paso”.
Montaje y compatibilidad
La compatibilidad para Kawasaki KDX200 (1995-2006) y KDX220/KDX220R (1997-2005) encaja con el tipo de embrague que he visto en esos años: paquetes de discos donde la renovación de fricción devuelve el tacto. En el montaje, el punto crítico suele ser el mismo en todas: orden, limpieza y apriete final conforme a manual.
Lo que hago en taller, paso a paso, cuando instalo un kit de este estilo:
- Desmontaje del embrague y revisión rápida del resto: discos de acero, aspecto general del tambor y estado de superficies. Si hay surcos marcados o acero deformado, las placas nuevas pueden no corregir del todo el problema.
- Limpieza de superficies: desengraso cuidadoso en tapas y discos, y evitar tocar las superficies de fricción con la mano (si hay que hacerlo, guantes limpios).
- Montaje ordenado: coloco las 8 placas siguiendo el orden del paquete, asegurando que asientan planas. Una placa que no asienta puede provocar enganche irregular.
- Revisión de presión y regulación: antes de cerrar del todo, compruebo que la regulación del cable (si aplica) o la varilla (según versión) deja el embrague dentro de su margen.
- Ajuste y apriete: cierro con el apriete correcto y repito comprobación de recorrido del mando.
Contexto real de uso donde esta intervención cobra sentido: en una KDX220R con un uso mixto de 80-90% pistas de tierra y el resto ciudad para enlaces, con alrededor de 12.000-15.000 km, el embrague empezó a patinar en marchas largas al salir “pasado de gas”. Tras el cambio de placas y una limpieza a fondo del paquete, el tacto recuperó esa sensación de acople progresivo; ya no había ese “resbale” molesto al exigir tracción. La misma moto, semanas después haciendo rutas con muchas reducciones para trial suave, mantuvo una respuesta bastante consistente sin aparición de vibraciones significativas, siempre que el ajuste quedó bien.
Rendimiento y resultado final
El rendimiento que busco en una reparación de fricción es doble: que no patine y que el embrague tenga un tacto predecible. Con placas nuevas de este tipo, lo habitual es que en los primeros kilómetros notas una cierta “adaptación” del acople, hasta que el paquete de fricción toma contacto uniforme.
En mi experiencia, en las KDX:
- Salidas desde parado: el embrague vuelve a agarrar con más linealidad; ya no cuesta tanto encontrar el punto de tracción.
- Subidas y tramos lentos: se nota menos tendencia al deslizado cuando vas dosificando gas con la primera o segunda.
- Cambios frecuentes: al mantener un régimen irregular, el embrague no suele mostrar esos micro-raspados que delatan placas gastadas o desiguales.
Cuando no queda perfecto, las causas suelen estar más en el “conjunto” que en el material: un disco de acero arqueado, una limpieza insuficiente, o un ajuste que deja el embrague sin descanso correcto. Por eso, si tras el cambio sigue apareciendo patinamiento o vibración, mi orden de trabajo es: verificar estado del resto de elementos, revisar que no haya contaminación en fricción y confirmar que el montaje y la regulación quedan dentro de lo que corresponde.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Juego completo de 8 placas, que ayuda a mantener el paquete homogéneo en vez de “parches”.
- Material de base nanopapel que, en el uso real de enduro (arranques y retomadas constantes), suele traducirse en acople más consistente.
- Reparación bastante racional: si lo haces con limpieza y orden, el resultado suele ser inmediato.
Aspectos mejorables (desde la práctica)
- El embrague no vive solo de fricción: si al montar hay discos de acero con marcas o el paquete no queda perfectamente alineado, el tacto puede no quedar como esperas.
- Es fácil “pasarse” de optimismo y no revisar resortes o componentes del accionamiento. En KDX con uso duro, yo prefiero inspeccionar y medir desgaste para no comerse otra intervención antes de tiempo.
- Si se monta sin cuidar contaminaciones (aceite en la zona de fricción, grasa en superficies), la moto puede volver a dar síntomas relativamente rápido aunque las placas sean nuevas.
Consejo práctico de taller: después del cambio, haz un rodaje de uso progresivo en marchas y cargas moderadas durante los primeros km, evitando durante el inicio patinar a propósito en seco. Con eso reduces la probabilidad de que el paquete se asiente de forma irregular.
Veredicto del experto
Para una Kawasaki KDX200 (1995-2006) o KDX220/KDX220R (1997-2005) con embrague que patina o pierde suavidad, este tipo de kit de 8 placas de fricción es una intervención que, bien montada, suele devolver un tacto correcto y una tracción más predecible en uso real de campo. Yo lo considero una compra sensata cuando el resto del embrague acompaña (discos de acero en buen estado y montaje limpio). Si vienes de vibraciones fuertes o de problemas recurrentes, ahí mi recomendación es tratarlo como “reparación de sistema”: placas nuevas sí, pero con inspección del paquete completo para que el resultado dure y sea estable.
34,79 €
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