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Depósito recuperador de aceite universal de aluminio con filtro

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Descripción

Tanque de captura de aceite de aluminio PQY-TK64

El tanque de captura de aceite de aluminio PQY-TK64 separa parte del aceite y la humedad presentes en los vapores del motor antes de que regresen al sistema de admisión. Su diseño de doble cámara incorpora un deflector y un filtro de ventilación, y está pensado para conductores que buscan reducir la acumulación de residuos en la admisión.

La carcasa es de aluminio y se ofrece en negro o plata. Aunque se describe como universal, la compatibilidad depende de los diámetros de las conexiones y de la disposición del motor: conviene comprobar el espacio disponible y el recorrido de las mangueras antes de comprar.

Especificaciones técnicas

CaracterísticaDetalle
Marca y modeloPQY-TK64
TipoTanque de captura de aceite con deflector y filtro de ventilación
MaterialAluminio
Capacidad240 ml
ColoresNegro o plata
Conexiones indicadas9 mm y 15 mm
Dimensiones4,25″ de alto × 2,25″ de diámetro
Altura con respiradero6,5″
ConfiguraciónDoble cámara; sistema de circuito cerrado o respiradero

Qué incluye el paquete

  • 1 tanque de captura de aceite.
  • 2 accesorios de 11 mm, con diámetro interior de 6 mm.
  • 2 conectores de 13 mm, con diámetro interior de 8,3 mm.
  • 2 accesorios de 15 mm, con diámetro interior de 10 mm.
  • 1 manguera de 15 mm de diámetro exterior y 10 mm de diámetro interior.
  • 1 filtro de ventilación.
  • Soporte de montaje.

Uso recomendado: instalación en el sistema de admisión

Puede utilizarse para recoger parte del aceite y la humedad de los vapores que circulan por la ventilación del cárter, incluidos los de motores turboalimentados. El objetivo práctico es limitar el paso de esos residuos hacia la admisión, no reparar un motor ni garantizar un aumento de potencia.

Para montarlo, la ficha indica fijar el depósito cerca del motor, conectar la entrada a la válvula PCV y la salida al colector de admisión, y arrancar el motor para comprobar el funcionamiento y posibles fugas. La configuración correcta puede variar según el vehículo; si no se tiene experiencia con el circuito PCV, es recomendable recurrir a un profesional.

Limitaciones a tener en cuenta

  • “Universal” no significa compatible con todos los modelos: verifica diámetros, conexiones y espacio de montaje.
  • La ficha menciona conexiones de 9 y 15 mm, además de varios accesorios con medidas distintas; confirma cuál corresponde a las mangueras de tu vehículo.
  • No se indican datos de compatibilidad por marca, modelo o año, ni instrucciones específicas para cada motor.
  • El color de la manguera incluida puede ser negro o transparente y diferir de las imágenes.

Cuidado y mantenimiento

  • Revisa periódicamente el depósito y vacíalo cuando haya acumulado aceite o condensación.
  • Comprueba que las mangueras y abrazaderas sigan bien sujetas y sin fugas.
  • Inspecciona el filtro de ventilación y mantenlo limpio, siguiendo las indicaciones del fabricante si están disponibles.
  • Tras cualquier ajuste, verifica que las conexiones estén firmes y que no haya escapes.

Preguntas Frecuentes

¿Sirve para un motor turbo?

La descripción contempla la captura de vapores de motores turboalimentados, pero el ajuste depende de las conexiones y del sistema PCV concreto del vehículo.

¿Se puede instalar en circuito cerrado o con respiradero?

El producto se presenta para ambas configuraciones. Antes de montarlo, hay que determinar cuál corresponde al sistema del vehículo y conectar las líneas adecuadamente.

¿La manguera es siempre del mismo color que el depósito?

No. La manguera puede ser negra o transparente y el color se entrega de forma aleatoria.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

J
Javier Ruiz Domínguez
Especialista en chasis, suspensión y separadores de rueda para mejorar aplomo, presencia y ajuste visual.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Llevo años montando separadores de aceite en coches muy distintos, desde compactos gasolina de inyección directa hasta turbodiésel con muchos kilómetros a cuestas, y este tipo de depósito de doble cámara con deflector interno y filtro de ventilación es una de las soluciones más razonables que se pueden encontrar en el segmento económico. Hablamos de un recipiente de 240 ml, unos 108 mm de alto por 57 mm de diámetro, que se va a 165 mm si contamos el respiradero, fabricado íntegramente en aluminio y disponible en negro o plata.

Su función es concreta: atrapar parte del aceite y de la humedad que viajan en los vapores del cárter antes de que lleguen a la admisión. No es un elemento que dé potencia ni que arregle un motor desgastado, y quien lo compre pensando en eso se llevará una decepción. Bien planteado, en cambio, es una herramienta de mantenimiento preventivo muy útil, sobre todo en motores de inyección directa donde la acumulación de carbonilla en válvulas es un problema conocido.

Calidad de fabricación y materiales

La carcasa de aluminio transmite buenas sensaciones al tacto: paredes consistentes, soldaduras limpias en las tomas y un acabado en pintura o anodizado que aguanta bien el calor del vano motor sin descascarillar a los pocos meses. Las roscas de los racores entran con suavidad y no dan esa sensación de estar pasadas de fábrica que aparece en unidades mucho más baratas.

El punto crítico está en el interior. El deflector y la doble cámara cumplen su papel: obligan al vapor a cambiar de dirección y a perder velocidad, de modo que las gotas de aceite más pesadas precipitan en lugar de seguir camino hacia el colector. El filtro de ventilación permite además usar el depósito en configuración abierta, algo habitual en uso deportivo o en vehículos que no dependen de una lectura de caudalímetro para dosificar.

En el lote vienen dos racores de 11 mm con paso interior de 6 mm, dos de 13 mm con 8,3 mm y dos de 15 mm con 10 mm, además de un metro de manguera de 15 mm exterior y 10 mm interior, el filtro y el soporte de montaje. Es un surtido generoso que cubre buena parte de los casos, aunque el metro de manguera se queda corto en berlinas con el vano amplio.

Montaje y compatibilidad

Aquí conviene ser claro: «universal» significa que se puede adaptar, no que encaje sin pensar. Lo he instalado en un Golf VII GTI 2.0 TSI con 148.000 km, en un León Cupra y en un A4 B8 2.0 TDI, y en los tres hizo falta trabajo previo.

En los bloques del grupo VAG modernos las líneas de ventilación usan conectores rápidos de plástico de diámetro grande, así que los racores de 9 y 15 mm no acoplan directamente: hay que intercalar reducciones o sustituir el tramo de tubo rígido. En motores más antiguos, con manguitos de goma convencionales, la instalación es casi plug and play.

Mi procedimiento habitual es fijar el depósito lo más lejos posible del colector de escape y del turbo, en posición vertical, con la entrada arriba y la salida ligeramente por debajo. Las mangueras deben ir con una pendiente continua hacia el depósito para que el aceite condensado no se quede estancado formando charcos. Sellar las roscas con cinta de PTFE o sellador anaeróbico evita microfugas que después cuesta localizar, y conviene no apretar en exceso sobre aluminio.

Si se opta por circuito cerrado, la salida vuelve al colector y el sistema queda estanco. Si se deja respirando a la atmósfera con el filtro, en coches con caudalímetro entrará aire no medido y aparecerán códigos de mezcla pobre, además de posibles problemas en la ITV por emisiones. Para calle, siempre cerrado.

Rendimiento y resultado final

Los resultados se ven a medio plazo. Tras unos 4.000 km en el GTI, el depósito había recogido una cantidad apreciable de emulsión aceitosa, más líquida en verano y con aspecto cremoso en invierno. Ese volumen es exactamente el que ya no llegó a la admisión. La película de aceite en el interior de los manguitos de admisión se reduce de forma perceptible y el sensor de presión del colector se mantiene más limpio, algo que en el diésel se nota en la estabilidad del ralentí y en la respuesta a bajo régimen.

No esperemos milagros en cuanto a carbonilla en válvulas: el separador retiene una parte, no toda, y la formación de depósitos sigue produciéndose. Lo que sí cambia es el ritmo al que se ensucia la admisión y, en motores con EGR, la suciedad que se mezcla con los gases recirculados.

La capacidad de 240 ml obliga a revisiones frecuentes. En invierno, con trayectos cortos y mucha condensación, recomiendo vaciarlo cada 1.000 o 1.500 km; en uso mixto, cada 3.000 o 5.000 km es razonable. Como en el lote no viene grifo de purga, el vaciado se hace desenroscando la base o soltando la manguera inferior, así que conviene dejar el acceso despejado desde el principio.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

A favor:

Construcción sólida en aluminio con soldaduras y roscas correctas.

Sistema de doble cámara con deflector que funciona de verdad, no es un bote hueco.

Kit de racores variado que cubre muchas combinaciones de diámetro.

Posibilidad de montaje cerrado o ventilado según el uso.

Precio contenido frente a soluciones específicas por modelo.

A mejorar:

Ausencia de grifo de purga, lo que complica el mantenimiento rutinario.

El metro de manguera incluido es escaso en algunos vanos.

Falta de adaptadores para los conectores rápidos que usan muchos motores actuales.

El soporte de montaje es básico y en algunas ubicaciones exige fabricar una pletina propia.

Sin instrucciones por modelo, el ajuste queda en manos de quien monta.

Veredicto del experto

Es un separador honesto y bien resuelto para su franja de precio. Cumple lo que promete si se instala con criterio, se revisa con frecuencia y se entiende que su valor está en la prevención, no en la ganancia inmediata. Lo recomendaría a quien haga mantenimiento propio y quiera cuidar la admisión de un motor de inyección directa o de un diésel con EGR, siempre que acepte dedicarle tiempo al montaje y a las revisiones. A quien busque una solución específica para su modelo, con racores ya preparados y mayor capacidad, le compensará mirar opciones dedicadas.

Publicado: 17 de octubre de 2026

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