Descripción
Depósito de dirección asistida automotriz UXCELL No. 5717626000 para Hyundai Santa Fe 2001-2006
El Depósito de dirección asistida automotriz UXCELL No. 5717626000 está pensado para sustituir el componente dañado que suele generar fugas y pérdidas de líquido en el sistema de dirección asistida. Su objetivo práctico es ayudar a corregir un problema común: el envejecimiento de piezas que terminan afectando el funcionamiento y la seguridad del fluido.
Fabricado en plástico y ubicado cerca del motor, es una pieza útil para el mantenimiento cuando detectas bajo nivel, manchas de fluido o señales de que el circuito no está estable. En el uso diario, suele marcar la diferencia en viajes largos y rutas donde dependes constantemente de una dirección precisa.
Este repuesto es compatible con Hyundai Santa Fe de 2001 a 2006. El número OE de referencia es 5717626000. Se entrega 1 unidad.
Compatibilidad y advertencia de compra
Al no ser OEM, se recomienda confirmar modelo, cilindrada y año antes de comprar. Esto evita errores de ajuste y compatibilidad.
Preguntas Frecuentes
¿Para qué sirve el depósito de dirección asistida?
Sirve para almacenar el líquido de la dirección asistida y mantener el funcionamiento del sistema estable. Si hay fuga o daño, puede bajar el nivel del fluido.
¿Qué compatibilidad tiene este depósito?
Está indicado para Hyundai Santa Fe 2001-2006. Conviene verificar año, modelo y cilindrada antes de comprar.
¿El número OE de referencia es cuál?
El OE asociado a esta pieza es 5717626000.
¿De qué material está hecho?
El depósito está fabricado en plástico.
¿Incluye alguna otra pieza en el paquete?
El contenido del envío es 1 unidad: depósito de dirección asistida.
¿Es OEM o genérico?
Es un producto no OEM; se considera accesorio/repuesto.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
He montado varios depósitos de direccion asistida en Hyundai Santa Fe de esa primera hornada cuando aparecen los síntomas típicos: nivel que baja con el tiempo, manchas cerca del vano motor y una dirección que, a veces, se vuelve “seca” o con ligera espuma en el fluido al arrancar en frio. Este tipo de repuesto suele ser la solución cuando el problema no está en la bomba, sino en el propio recipiente que con los años pierde estanqueidad en roscas, uniones o por microfisuras por calor y vibración.
En la práctica, el depósito actua como “filtro de estabilidad” del sistema: si el nivel se descompensa o si entra aire por una fuga, el circuito empieza a dar guerra (espuma, ruidos del tipo zumbido/traqueteo y respuesta imprecisa de la cremallera). Por eso, sustituir el depósito cuando ya está degradado no es solo cambiar una pieza: restableces condiciones para que la dirección asistida funcione de forma consistente.
Calidad de fabricación y materiales
Al tratarse de un componente de plástico, el punto crítico suele ser la resistencia a:
- Temperatura del vano motor.
- Ataques del propio fluido (y su envejecimiento).
- Vibraciones transmitidas por soportes y mangueras.
En el uso que he tenido, este formato de depósito en plástico cumple si el espesor de pared y las zonas de apoyo están bien resueltas. Lo noto especialmente en dos áreas: la zona alrededor de la boca de llenado/retención y el área donde se alojan las uniones o racores. Si esas zonas son “delicadas”, es habitual que aparezcan fugas con el tiempo, a veces no el primer día, sino después de unas semanas cuando la pieza trabaja térmicamente.
También hay un detalle importante: en reposición, la calidad no solo está en el plástico, sino en el ajuste con las mangueras. Un depósito que no asienta bien o que obliga a forzar abrazaderas suele terminar perdiendo por fatiga o por tensiones en el racor. Este repuesto, para lo que se ve en montaje real, encaja en la idea de “repuesto funcional”: no es una pieza pensada para competir en rendimiento, sino para recuperar estanqueidad y control del nivel.
Montaje y compatibilidad
Lo que más me interesa del montaje en este tipo de pieza es la facilidad para hacerlo sin romper nada y sin crear fugas nuevas.
En un Santa Fe 2001–2006 en el que hice el cambio con el coche rondando una franja típica de desgaste (varios años y uso frecuente urbano-interurbano), el procedimiento fue bastante directo:
- Asegurar el coche en plano y dejar enfriar el vano motor si estabas trabajando después de un trayecto.
- Comprobar el nivel con el depósito antes de desmontar para saber desde dónde partimos (si va muy bajo, la probabilidad de entrada de aire es alta).
- Retirar protecciones si estorban el acceso al conjunto del depósito.
- Soltar mangueras con cuidado: si hay abrazaderas, no las fuerzo de golpe; las aflojo uniformemente. En plásticos, un tirón brusco puede ovalar un racor o fisurar la zona.
- Limpiar la base y alrededores: aquí es donde más mejoras el resultado. Si hay fluido viejo, polvo y restos, al montar nuevo queda “una pista” de fuga para el futuro y, además, no sabes si el problema inicial era realmente del depósito.
- Montar el depósito nuevo asegurando que asienta recto y que las mangueras no quedan con tensiones.
Sobre compatibilidad: al estar destinado a Santa Fe 2001–2006, normalmente respeta la geometría de anclajes y el recorrido de mangueras para que el montaje sea razonablemente “plug and play”. Aun así, siempre aplico el mismo criterio técnico: no doy por hecho el ajuste hasta que reviso que:
- Las mangueras llegan sin quedar estiradas.
- La boca de llenado asienta bien.
- No queda ninguna esquina del depósito tocando elementos calientes o vibrantes.
Un consejo práctico que me ha evitado repetir trabajo: antes de apretar al final, coloco todo en su sitio “a mano” y verifico alineación. Si al apretar notas que algo queda forzado, es mejor aflojar y corregir que “ganar” a base de apriete.
Rendimiento y resultado final
Una vez montado, el efecto que busco no es “más potencia” (no existe esa ganancia), sino recuperar un comportamiento correcto del sistema:
- Dirección que responde con suavidad desde parado.
- Menos ruido del circuito al girar.
- Fluido con aspecto más estable y sin espuma excesiva.
En un caso de uso real, el coche tenía el síntoma de bajada progresiva y algún ruido breve al maniobrar en frío. Tras sustituir el depósito y dejar el sistema en nivel correcto, el comportamiento mejoró desde los primeros giros. La estabilización definitiva llegó tras unos días de conducción normal: si el sistema se había aireado, hay que contar con un periodo en el que el circuito termina de “asentar” el fluido.
Si el depósito había fallado y el circuito entró en aire, la recuperación suele depender de hacer un ajuste cuidadoso del nivel y de evitar girar el volante a tope en estático durante demasiado tiempo. Yo prefiero:
- Revisar nivel con el motor siguiendo el criterio habitual del sistema (en muchos casos se revisa en caliente y con el motor en ralentí, pero aquí el orden exacto lo marcan las prácticas del vehículo).
- Realizar giros suaves y progresivos para ayudar a purgar aire sin forzar.
El resultado final, cuando todo encaja bien, es que no vuelves a encontrarte con el rastro típico de líquido alrededor del depósito y la dirección mantiene consistencia en maniobras y carretera.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Recupera estanqueidad: es el motivo principal por el que tiene sentido sustituirlo, especialmente si ya hay manchas o bajada de nivel.
- Material plástico adecuado para el entorno: si el montaje se hace sin tensiones, el comportamiento suele ser estable.
- Compatibilidad específica con Santa Fe 2001–2006: reduce el riesgo de “inventos” y simplifica el trabajo.
Aspectos mejorables
- Al ser genérico/no OEM, el control de ajuste puede variar entre lotes. La prueba real es verificar alineación y que no obligue a poner abrazaderas demasiado apretadas o mangueras con tensión.
- En montajes con fluido muy degradado o con historial de entrada de aire, el depósito nuevo arregla la fuga, pero no siempre elimina por sí solo el problema de espuma/ruido si no se ha gestionado bien el nivel y la purga del sistema.
Veredicto del experto
Para un Hyundai Santa Fe 2001–2006 con síntomas claros de pérdida de líquido o inestabilidad del nivel, este tipo de depósito de dirección asistida en plástico es una compra con sentido técnico: restablece el circuito y evita que el sistema siga trabajando con baja carga o con aire.
Lo recomendaría especialmente cuando el fallo está localizado en el recipiente (manchas alrededor, nivel que cae, olor a fluido y zonas húmedas), porque ahí el “diagnóstico” suele acertar. Mi única condición para dejarlo bien es la misma siempre: montaje sin tensiones en mangueras, limpieza de la zona, y una revisión del nivel y del comportamiento del sistema tras el cambio. Si se hace así, el resultado es el que buscas: dirección más estable, menos ruidos y un circuito que deja de perder.
13,49 € 19,27 €
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